Periodistas convocan a marcha nacional contra la censura: fecha, hora y rutas

 

Periodistas convocan a marcha nacional contra la censura: fecha, hora y rutas

 | 08:48 | Dulce Juárez | Uno TV
Denuncian agresión contra periodista en arranque de la Feria de San Mateo
Periodistas convocan a marcha nacional. Foto: Shutterstock

Periodistas, comunicadores, estudiantes, influencers y defensores de derechos humanos convocaron a una marcha nacional en defensa de la libertad de expresión, la cual se llevará a cabo este domingo 4 de enero de 2026, en el marco del Día del Periodista.

Bajo el lema “¡No somos terroristas, somos periodistas!”, la movilización, difundida en redes sociales, busca alzar la voz contra la censura, la criminalización del ejercicio periodístico y las agresiones en contra de la prensa. Los organizadores señalan que el objetivo principal es exigir garantías para informar libremente y sin represalias.

¿Cuál será la ruta de la marcha en la CDMX y el resto del país?

En la Ciudad de México (CDMX), la marcha principal partirá del Ángel de la Independencia con rumbo al Zócalo capitalino, mientras que en el resto del país se realizarán concentraciones en todas las capitales estatales y centros municipales.

Horario de la marcha nacional

La cita es de 9:00 de la mañana a 12:00 del día. Los convocantes hicieron un llamado a participar de forma pacífica y a defender el derecho de la sociedad a estar informada.

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Nueva York festeja a su nuevo alcalde inmigrante, musulmán y socialista

 Miles participaron en la ciudad más grande de Estados Unidos en el festejo callejero por la toma de posesión de un socialista democrático como alcalde de la meca del capitalismo y el triunfo popular de una contracorriente progresista que rompió el monopolio de la cúpula política de ambos partidos nacionales y representa un repudio a la derecha que controla Washington . Zohran Kwame Mamdani rindió protesta oficialmente en los primeros minutos de 2026 en un acto breve, pero al mediodía se realizó la ceremonia popular en la alcaldía, con miles de asistentes a la fiesta callejera a lo largo de varias cuadras de Broadway, al lado de la sede del poder municipal. En esta Babel con más de 700 idiomas (la ciudad lingüísticamente más diversa del mundo) se entendió el lenguaje universal de la esperanza. Fue una coalición multirracial, multiétnica y ecuménica de diversas agrupaciones sociales, y sobre todo la voz rebelde de jóvenes, lo que llevó a Mamdani de ser un político local desconocido hace un año a volverse una figura reconocida a nivel internacional. Él repetía durante la campaña que “no es la historia de un hombre; es la historia de un movimiento”. Ayer, después de juramentar en las escalinatas de la alcaldía, Mamdani declaró: “Hoy empieza una nueva era” y agradeció a las decenas de miles de voluntarios, al movimiento laboral, a los artistas, a los políticos y los demás que lograron este triunfo, y reconoció en particular a su mentor, el senador socialista democrático Bernie Sanders. Agradeció “a los decenas de miles que se reunieron aquí en la parte baja de Manhattan, armados contra el frío de enero con la llama reavivada de la esperanza”. En un discurso repleto de referencias muy neoyorquinas celebrando la gastronomía, los olores, los idiomas y las aventuras de un habitante de esta metrópolis, insistió en que el objetivo inmediato es construir un gobierno para las grandes mayorías. “¿A quién pertenece Nueva York?”, preguntó, para luego recordar que durante demasiado tiempo perteneció a los “ricos y bien conectados”, pero a partir de ahora es para los “ocho y medio millones” que la habitan, y que su propósito inmediato es que “esta ciudad pertenezca a cada vez más a todos los neoyorquinos”. Hizo énfasis en que “no abandonaré mis principios” y recordó: “Hice campaña como socialista democrático y gobernaré como socialista democrático. “Quieren saber si la izquierda puede gobernar… Sí podemos tener esperanza otra vez. Sentaremos un ejemplo para el mundo”, concluyó. El encargado de administrar el juramento simbólico (el acto oficial se realizó en los primeros minutos de la madrugada) fue Bernie Sanders, originario de Brooklyn (tiene el acento para comprobarlo), quien fue recibido con gritos de “¡Bernie!” y es tal vez el político electo más popular del país. Sanders declaró: “Gracias, Nueva York, por inspirar a nuestra nación… Enfrentaron a la cúpula demócrata, a la cúpula republicana, al presidente de Estados Unidos y a varios multimillonarios, y triunfaron, en el revés electoral más grande de la historia política moderna. Cuando la gente trabajadora se une y no se deja dividir, no hay nada que no podamos lograr”. Subrayó la promesa electoral de elevar los impuestos a los ricos y el público coreó esa consigna. Esta ceremonia-festejo comenzó con la diputada demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, una de las figuras políticas progresistas más influyente a nivel nacional, declarando: “Nueva York, hemos optado por la valentía sobre el temor. Hemos optado por la prosperidad para los muchos sobre los despojos por los pocos”, y concluyó (en español): “Felicidades”. Imam Khalid Latif, acompañado de una rabina y varios pastores cristianos, ofreció un mensaje de unidad en apoyo al primer alcalde musulmán de la ciudad, y el primer inmigrante en un siglo. Celebraron la diversidad de la ciudad y, en nom

Refugiado palestino denuncia malos tratos a su familia en albergue

 El refugiado palestino Shadi Abed, radicado en México desde 2019, en entrevista con La Jornada denuncia malos tratos contra su familia. –¿Cuál es el presente de la familia Abed? –Gracias a Dios, están en México. Diez adultos y ocho niños llegaron el 25 de mayo de 2025. Agradezco muchísimo al colectivo De Gaza a México, pues les salvaron la vida. Mis hermanos y sus esposas no hablan español. Meses atrás, comenzaron a vender alimentos: mi hermano Fadi ya ofrece su comida a diario en el centro de Tlalpan. Así hemos puesto el piso para que cada uno trabaje y mantenga a sus familias, aunque es difícil aún: los hombres y las mujeres de mi familia no podrían laborar en una fábrica, por ejemplo, porque todavía no comprenden el español, además de que no conocen cómo es viajar en Metro. Están muy asustados luego de las huellas del genocidio. Sumemos que no conocen México ni su cultura, por esa razón utilizan la cocina de Casa Refugiados Ceahpaz para tener un empleo y sostenerse económicamente. “Sólo contamos con la venta de alimentos para obtener ingresos. Dejaron todo en Palestina y aquí llegaron sin nada. Los recibí en México, cuento con un negocio de café y sí, ayudo tanto a mi mamá como a mis hermanas, pero, en realidad, la familia Abed se constituye en tres. ¡No puedo solo con tanta responsabilidad!”, enfatiza Shadi Abed (Gaza, 1991). Los asesinatos y la crueldad quedaron a 12 mil kilómetros de distancia, aunque también es cierto que varios seres queridos suyos continúan en Palestina. Diario, desde México, la familia Abed mira noticias acerca del genocidio inacabable, ése que ninguna autoridad mundial frena. Por si esto fuera poco, Shadi Abed denuncia la siguiente situación ocurrida en la Casa Refugiados Ceahpaz, y señala a Miguel Solórzano, trabajador de ese lugar: Limitan alimentos –En redes sociales continuamente invitan a la familia Abed para asistir a lugares donde se recaudan fondos con la intención de ayudarnos. Muchos colectivos en México se solidarizan con las víctimas del genocidio. Entonces, nosotros cocinamos alimentos para venderlos en algunos eventos. Y en el refugio nos dicen: “no pueden utilizar la cocina… únicamente este espacio es para preparar desayunos y comidas de quienes aquí viven”. Además, afirman que nos ayudan porque entregan víveres. Es mentira. Mi familia entró al albergue el 25 de mayo de 2025, pero sólo durante un mes nos dieron insumos alimenticios. Imagínate, uno de mis hermanos tiene cinco hijos y le dan dos jitomates y un pepino… ¡perdón, pero eso no es ayuda! –Si se cumpliera esta amenaza, ¿actualmente existe una posibilidad tangible de hallar una vivienda para habitarla? –No hay a dónde ir. Esta persona molesta a mi familia. La verdad el sacerdote encargado del lugar no sabe que Miguel Solórzano está trabajando mal. Llega mucho apoyo al refugio y no se reporta nada. –¿La familia Abed ha recibido ropa donada al refugio? –No. La ropa que llegó a nosotros ha sido mediante redes sociales, pero no a través de Casa Refugiados Ceahpaz. Hay alimento que entra al lugar, papas y cebollas, ¡pero se echa a perder y lo tiran a la basura! “En el refugio sentimos una guerra. Por ejemplo: les encienden el calentador a otras personas para poder bañarse, pero esto no pasa con la familia Abed”, denuncia el hombre palestino y asegura que su familia en dicho lugar paga 2 mil 500 pesos mensuales por el gas que utilizan para cocinar. –¿Se bañan con agua fría? –Sí. En serio. Se supone que este espacio es para ayudar a la gente… Varias veces mis hermanos me han dicho: “Miguel quiere corrernos… Están asustando a la familia…” Si únicamente quieren molestarlos, entonces mejor que regresen a Palestina… aunque sé que la gente en México no aceptaría eso. No es justo lo que nos hacen en el refugio. Mira, mi hermano Fadi sólo quiere trabajar; sin embargo, sus ingresos todavía no alcanzan para pagar la renta de una vivienda, pues en México son muy costosas. Pero en el refugio no entienden eso… tampoco comprenden que él llegó del genocidio. ¿Aun así quieren molestarlo? ¡No es justo! “Quien desee apoyarnos que venga a ver el refugio y se entere de lo que sucede con nosotros en este lugar. Mi familia no quiere problemas con nadie. Miguel Solórzano miente al decir que un familiar suyo recibió gritos de mi hermano Fadi. Es mentira. Quiere correrlo del lugar y busca un pretexto para lograrlo. A él hace un mes le dijo: ‘¡te voy a sacar de aquí!’ Si yo no estuviera como el único Abed que habla español, sé que ya los hubieran echado afuera. Siento que nuestros niños están demasiado dañados; sin embargo, en el refugio no los dejan jugar porque, según dicen, hacen mucho ruido y rompen cosas. Los pequeños quieren jugar y gritar porque son eso: niños. Solamente quieren molestarnos. No entiendo por qué. Luego del primer mes en que la familia llegó al refugio, allí cambiaron con nosotros.”