lunes, 17 de octubre de 2011

Sobre la purificación del ser

Sobre la purificación del ser
El secreto de los secretos
Sufismo - 16/10/2011 8:01 - Autor: Abdul Qadir al Jilani - Fuente: WebislamVota:- Resultado 25 votos | Más... Etiquetas: al-jilani, secreto, purificacion, ablucion

La purificación exterior es signo de la interiorLa purificación es el limpiarse a sí mismo. Hay dos clases de limpieza. Una, exterior, es ordenada por los preceptos de la religión y es llevada a cabo mediante el lavado de nuestro cuerpo con agua pura. La otra, que es la purificación interna, se obtiene a través de la comprensión de la suciedad en nuestro ser, al ser consciente de nuestros pecados y arrepentirnos de ellos con sinceridad. La purificación interna necesita de un sendero espiritual y es enseñada por un maestro espiritual.

De acuerdo a las reglas y preceptos religiosos, uno se hace impuro y su ablución es rota cuando son expelidos de nuestro cuerpo ciertas materias corporales, tales como las heces, la orina, el vomito, el pus, la sangre, el semen, etc. Ello necesita la renovación de la ablución. En el caso del semen y del sangrado menstrual, es preciso un lavado total del cuerpo. En otros casos, deben ser lavados las extremidades expuestas del cuerpo - las manos y antebrazos, la cara y los pies. Nuestro Maestro el Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) refiriéndose a la renovación de nuestra ablución, dijo: `A cada renovación de la ablución, Allah renueva la fe de Su servidor cuya luz de fe es nuevamente pulida y resplandece más brillante,' y `La purificación por ablución, al ser repetida, constituye luz sobre luz.'

También puede ser perdida la pureza interna, quizás más a menudo que la purificación externa, por mal carácter, baja conducta, acciones dañosas y actitudes tales como el orgullo, la arrogancia, la mentira, la murmuración, la difamación, la envidia y la cólera. Los actos conscientes e inconscientes ejecutados por nuestros sentidos ensucian el espíritu: la boca que come alimento prohibido, los labios que mienten y que maldicen, la oreja que escucha el chisme y la denigración, la mano que golpea, los pies que siguen al opresor. El adulterio, que también constituye un pecado, no se lleva a cabo solamente en el lecho; como dice el Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), dice: `Los ojos también cometen adulterio.'

Cuando la pureza interna es ensuciada de esta forma y la ablución espiritual se halla rota, la renovación de la ablución se opera por el arrepentimiento sincero. Este se ejecuta mediante la comprensión de nuestro error, por la dolorosa emoción del remordimiento que mueve al surtimiento de las lágrimas. Estas constituyen el agua que lava la suciedad del espíritu. La sinceridad del arrepentimiento necesita del deseo y la intención de no repetir nunca esa caída, del anhelo de desprenderse de todas las faltas, del pedir el perdón de Allah, y de suplicar que El no permita que cometamos nuevamente un pecado así. La plegaria significa presentarnos a nosotros mismos delante de nuestro Señor. El contar con la ablución, el encontrarnos en un estado purificado, es un prerrequisito para la oración. Los sabios saben que la limpieza de nuestro ser exterior no es suficiente, porque Allah ve profundamente dentro de nuestro corazón, el que debe haber recibido la ablución del arrepentimiento. Solamente entonces, la plegaria es aceptada. Allah dice:

`Esto es lo que fuera prometido para vosotros - para cada uno que se vuelve [a Allah] en arrepentimiento sincero, que obedece [Su ley].

(Sura Qaf, 50:32)
La purificación del cuerpo y la ablución exterior de acuerdo con los preceptos religiosos, se encuentra también atada al tiempo, ya que el sueño cancela igualmente la ablución. Esta limpieza está unida al día y a la noche de la vida de este mundo. La limpieza del mundo interno, la ablución del ser invisible, no se halla limitada por el tiempo. Es para la vida entera, no solamente para la vida temporal de este mundo, sino también para la vida eterna del más allá.

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