8.- El Galeón Manila o Galeón de Acapulco
Sueños de Oriente
##
El Galeón de Manila o galeón de Acapulco. Pintura de
Nicéforo Rojo, S. XX.
España mantuvo un lazo permanente con el Oriente a través de
Nueva España, por medio del Galeón de Acapulco, también llamado Galeón de
Manila o Nao de China.
Este barco creó la ruta más larga en duración que ha
registrado la historia de la navegación mundial, marcando en ella un hito
dificilmente superable. Durante 250 años (1565-1815), el trayecto
Manila-Acapulco-Manila fue cubierto regularmente por aquellas naos.
De Manila hacia Acapulco solían zarpar a finales de junio y
hasta mediados de julio. De Acapulco a Manila se solía zarpar entre las
primeras semanas de febrero y primeras de marzo.
#
El café. Pintado por G. Rodendo García. En "La Flora de
Filipinas" del P. M. Blanco. Vol. I, Manila 1877.
¿Qué llevaba el galeón? Rumbo a Filipinas, el galeón de Acapulco
transportaba diversos tipos de personas y mercancías. Humboldt comenta que, en
México, se decía que la Nao de Acapulco - en su viaje hacia Oriente -,
"iba cargada de plata y frailes". Viajaron también oficiales reales y
soldados al servicio de la corona de España, así como mercaderes en busca de
negocios.
Además del cristianismo - a través del galeón -, llegaron la
tradición del "compadrazgo", la danza del "moro-moro",
fiestas floklóricas relacionadas con el calendario cristiano, como la Cruz de Mayo,
los Moriones de Marinduque, los penitentes de Semana Santa, así como imágenes
religiosas esculpidas o pintadas.
#
Jarrón globular "Meihua". Porcelana china
"blanco y azul". Dinastía Ming del S. XVII.
En cuanto a las mercancías lo más importante era "el
situado", las barras de plata y pesos acuñados en México o Perú, que
servían para pagar los gastos de manutención del personal de la colonia, así
como las construcciones y otras empresas. Se transportaron también animales,
como vacas y caballlos y muchos tipos de plantas americanas: maiz, cacao, caña
de azúcar, cacahuete, tomate, calabazas, papapya, pimiento, avocado, etc.
¿Qué traía el galeón del Oriente?. En su largo y aventuroso
viaje desde Filipinas hasta México, el Galeón de Acapulco transportaba mercancías
procedentes de China, India, Japón, Las Molucas y otros mercados orientales:
las preciadas especias, sedas, porcelanas, marfiles, lacas,...
Al llegar a Acapulco se organizaba una feria que era, según
Humboldt "la más renombrada del mundo".Galeón de Manila
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Monumento conmemorativo al Galeón de Manila-Acapulco en la
plaza de México de Manila (Filipinas).
El Galeón de Manila, también llamado Nao de China, era el
nombre con el que se conocían las naves españolas que cruzaban el océano
Pacífico una o dos veces por año entre Manila (Filipinas) y los puertos de
Nueva España en América, principalmente Acapulco, Bahía de Banderas (Nayarit),
San Blas (Nayarit) y el Cabo San Lucas (Baja California Sur). El nombre del
galeón variaba según la ciudad de destino.1
El servicio fue inaugurado en 1565 por el marinero y fraile
español Andrés de Urdaneta, tras descubrir el tornaviaje o ruta de regreso a
Nueva España a través del océano Pacífico, gracias a la corriente de Kuroshio
de dirección este. El sentido contrario de navegación, de América a Filipinas,
ya era conocido desde los tiempos de Magallanes y Elcano en 1521. El trayecto
entre Acapulco hasta las Filipinas, incluida la escala en Guam, solía durar
unos tres meses. El tornaviaje entre Manila y Acapulco podía durar entre cuatro
y cinco meses debido al rodeo que hacían los galeones hacia el norte, con el
fin de seguir la citada corriente de Kuroshio. La línea Manila-Acapulco-Manila
fue una de las rutas comerciales más largas de la historia, y funcionó durante
dos siglos y medio. El último barco zarpó de Acapulco en 1815 cuando la guerra
de Independencia de México interrumpió el servicio.
La otra gran ruta comercial española fue la de las Flotas de
Indias que surcaban el océano Atlántico entre Veracruz, Cartagena de Indias,
Portobelo, La Habana y Sevilla o Cádiz. Parte de las mercancías orientales del
Galeón de Manila desembarcadas en Acapulco eran a su vez transportadas por
tierra hasta Veracruz, donde se embarcaban en las Flotas de Indias rumbo a
España. Por ello, los barcos que zarpaban de Veracruz iban cargados de
mercancías de Oriente procedentes de los centros comerciales de las Filipinas,
más los metales preciosos y recursos naturales de México, Centroamérica y el
Caribe.
Casi cincuenta años después de la muerte de Cristóbal Colón,
los galeones de Manila finalmente cumplieron su sueño de navegar rumbo al oeste
para llegar a Asia a fin de beneficiarse del rico comercio con el océano
Índico.
Índice
1 Colonización
y conquista de las Filipinas
2 Descubrimiento
de la ruta
3 Comercio
de especias
4 Hawái
5 Galeón de
Manila en el siglo XVII
6 Galeón de
Manila en el siglo XVIII
7 Véase
también
8 Notas
9 Bibliografía
10 Enlaces
externos
Colonización y conquista de las Filipinas
Artículo principal: Colonización española de Filipinas
Nao Victoria, réplica de 1991 realizada en Isla Cristina con
la que Magallanes llegó a las Filipinas.
Ruta de Legazpi en el archipiélago filipino.
En la época virreinal de 1521, el navegante Fernando de
Magallanes al servicio de España llegó al archipiélago filipino y tomó posesión
jurídica de las islas, bajo el trono español, pero sin dejar un solo soldado o
español cualquiera en las islas que valiera la colonización de España. Además
se quería arrebatar la jurisdicción de las islas del poder de Portugal. Hernán
Cortés envió tres barcos rumbo a Asia, que zarparon de Zihuatanejo en 1527. En
el camino dos de ellos naufragaron, y el tercero llegó, pero no regresó por no
haber encontrado la corriente del retorno. Después en 1541, Ruy López de
Villalobos fue enviado por el virrey Antonio de Mendoza para encabezar una
expedición hacia las Indias Orientales en busca de nuevas rutas comerciales. Su
expedición partió de Puerto de Navidad en 1542 a bordo de cuatro carabelas.
En 1543 la flota tocó la costa sur de la isla de Mindanao,
donde exploraron la costa e hicieron contacto con los indígenas malayos. De
allí partieron más al oriente hasta alcanzar la isla de Leyte y las nombraron
«islas Filipinas» en honor al príncipe Felipe II. Conquistaron una isla a la
que bautizaron como Antonia en honor al virrey. A pesar de ello, a causa del
hambre y la falta de refuerzos se contrataron mercenarios procedentes de los señoríos
locales, los cuales al cabo de pocos meses traicionaron a los españoles para
pasarse al bando lusitano. Los expedicionarios tuvieron que retirarse a buscar
refugio en las islas Molucas, dominio portugués. Villalobos murió en 1544 en la
isla de Amboina. El resto de la tripulación consiguió escapar y regresar a
Nueva España, donde contaron las historias al virrey, y así se consideró parte
de la Nueva España la Capitanía General de Filipinas.
El intento de colonización de Filipinas no terminó ahí. El virrey
Luis de Velasco encargó a Miguel López de Legazpi hacerse a la mar en una nueva
expedición. Zarpó de Puerto de Navidad, Nueva Galicia (actualmente Jalisco), el
21 de noviembre de 1564 y en el viaje conquistó Guam, las Islas de Saavedra
(Islas Marshall) y las islas Marianas (haciendo escala ahí), y tocó Sámar el 27
de abril de 1565. Hábilmente, López de Legazpi evitó hostilizar a los moradores
de las islas, que se decía que «enseñaban ni más por más las vergüenzas al
aire».
Por la escasez de productos, Legazpi se vio forzado a
trasladarse de isla en isla merodeando y buscando sitios donde abastecerse y
expandir los dominios. El movimiento se vio favorecido, ya que al igual que en
México, los habitantes estaban enfrentados y Legazpi logró establecer fácilmente
lazos, levantando al poco los primeros asentamientos españoles: la Villa del
Santísimo Nombre de Jesús y Villa de San Miguel.
Descubrimiento de la ruta
Artículos principales: Tornaviaje y San Pedro (nao).
Ruta del tornaviaje de Filipinas a Acapulco, México.
Andrés de Urdaneta.
El galeón de Manila comenzó cuando Andrés de Urdaneta,
navegando en un convoy comandado por Miguel López de Legazpi, descubrió una
ruta de regreso desde la ciudad de Cebú a México en 1565. Intentando regresar a
la flota, algunos se dividieron en dirección sur. Urdaneta que tenía noticia en
la Nueva España y en sus experiencia había sido aleccionado por el piloto
Macías del Poyo, que fue el encargado de los intentos de Álvaro de Saavedra
Cerón, en que el tornaviaje se lograría navegando más hacia el norte antes de
dirigirse al este; así aprovecharía los vientos del oeste que lo llevarían de
vuelta a la costa oeste de América del Norte. Aunque se embarcó a 38 grados
Norte antes de virar hacia el este, su corazonada dio sus frutos, y alcanzó la
costa cerca del cabo Mendocino, en la actual California, y luego siguió la
costa sur, hasta San Blas y luego a Acapulco.2 La mayor parte de su
tripulación murió en el largo primer viaje, ya que no llevaban provisiones
suficientes.
En el siglo xviii se comprendió que una ruta menos al norte
era también suficiente, pero los navegantes del galeón tenían bien clara la
prohibición de navegar por la accidentada costa de California si quedaban
inmovilizados por la niebla. Según el historiador William Lytle Schurz:
Por lo general, se dirigian a tierra cuando caía la costa,
en algún lugar entre punta Concepción y el cabo San Lucas... Después de todo,
eran fundamentalmente barcos mercantes, y el negocio de la exploración caía
fuera de su campo, aunque las oportunidades de descubrimientos fueran
bienvenidas.
They generally made their landfall well down the coast,
somewhere between Point Conception and Cape San Lucas... After all, these were
preeminently merchant ships, and the business of exploration lay outside their
field, though chance discoveries were welcomed.
William Lytle Schurz.3
La primera motivación para la exploración de la Alta
California fue encontrar posibles escalas para los galeones de Manila
desgastados por el mar en la última etapa de su viaje. Las primeras propuestas
llegaron al poco, pero a finales del siglo xviii varios de los galeones de
Manila hacían escala en Monterrey.
Los viajes eran largos y duros y mucha gente moría en ellos,
víctimas del escorbuto o del hambre. Había ocasiones en las que se pagaban
enormes sumas de dinero por la carne fresca de las ratas que pululaban en las
bodegas. A esto había que sumarle el peligro de las incursiones de piratas,
aunque, teniendo en cuenta que en los más de 250 años que duró esta ruta comercial
solo fueron capturados cuatro galeones, se puede decir que el problema de la
piratería era bastante secundario. Otros problemas eran los temporales y la
calma chicha, ya que al no haber viento era imposible que los galeones
avanzaran.
Comercio de especias
La ruta comercial Manila-Acapulco se inició en 1568 (blanco)
y la ruta comercial rival portuguesa del este (azul) desde 1479-1640.
El comercio sirvió como fuente fundamental de ingresos en
los negocios de los colonos españoles que vivían en las islas Filipinas. Un
total de 110 galeones de Manila se hicieron al mar en los 250 años del galeón
de Manila a Acapulco (1565 a 1815). Hasta 1593, tres o más barcos zarpaban al
año de cada puerto. El comercio de Manila se llegó a convertir en algo tan
lucrativo que los comerciantes de Sevilla elevaron al rey Felipe II de España
una queja sobre sus pérdidas, y consiguieron que, en 1593, una ley estableciese
un límite de solo dos barcos navegando cada año partiendo de cualquiera de los
puertos, con uno quedando en reserva en Acapulco y otro en Manila. Una
«armada», una escolta armada, también se admitía.
Con tales limitaciones era fundamental construir el galeón
lo más grande posible, llegando a ser la clase de barcos conocidos construidos
más grande en cualquier lugar hasta ese momento.4 En el siglo xvi, tenían de
media de 1700 a 2000 toneladas, y eran construidos con maderas de Filipinas y
podían llevar a un millar de pasajeros. La Concepción, que naufragó en 1638,
tenía una eslora de 43 a 49 metros y desplazaba unas dos mil toneladas. El
Santísima Trinidad tenía 51,5 metros de largo. La mayoría de los barcos fueron
construidos en las Filipinas y solo ocho en México. El galeón de Manila terminó
cuando México consiguió su independencia de España en 1821, después de que la
Corona española tomara el control directo de las Filipinas. Esto fue posible a
mediados de los años 1800 con la invención de los barcos a vapor y la apertura
del canal de Suez, que redujo el tiempo de viaje de España a las Filipinas a
cuarenta días.
Los galeones llevaban especias (pimienta, clavo y canela),
porcelana, marfil, laca y elaboradas telas (tafetanes, sedas, terciopelo, raso),
recogidas tanto de las islas de las Especias como de la costa asiática del
Pacífico, mercancías que se vendían en los mercados europeos. También llevaban
artesanía china, biombos japoneses, abanicos, espadas japonesas, alfombras
persas, jarrones de la dinastía Ming y un sinfín de productos más. Asia
oriental comerciaba principalmente con un estándar de plata, y los bienes eran
comprados principalmente con la plata mexicana. Los cargamentos fueron
transportados por tierra a través de México hasta el puerto de Veracruz, en el
golfo de México, donde fueron reembarcados en la flota de Indias con destino a
España. Esta ruta fue la alternativa de viaje hacia el oeste por el océano
Índico, y alrededor del cabo de Buena Esperanza, que estaba reservada a Portugal
de acuerdo con el Tratado de Tordesillas. También evitaba la escala en los
puertos controlados por los poderes de la competencia, como Portugal y los
Países Bajos. Desde los primeros días de la exploración, los españoles sabían
que el continente americano era mucho más estrecho a través del istmo de Panamá
que a través de México. Se trató de establecer un cruce regular por tierra
allí, pero la espesa selva, y la malaria lo hicieron imposible.
Tomaba cuatro meses cruzar el océano Pacífico entre Manila y
Acapulco y los galeones eran el principal vínculo entre las Filipinas y la
capital del virreinato en la Ciudad de México y desde allí con la misma España.
Muchos de los llamados «kastilas» o españoles en Filipinas eran en realidad de
origen mexicano, y la cultura hispana de Filipinas está bastante cercana a la
cultura mexicana.5 Así que cuando México finalmente obtuvo su independencia
los dos países continuaron el comercio, a excepción de un breve período de
calma durante la guerra hispano-estadounidense. Los galeones de Manila
navegaron en el Pacífico durante casi tres siglos, proporcionando a España sus
cargamentos de artículos de lujo, beneficios económicos e intercambio cultural.
Los naufragios de los galeones de Manila son leyendas
seguidas solamente por los naufragios de los galeones en el Caribe. En 1568, el
propio barco de Miguel López de Legazpi, la San Pablo (de trescientas
toneladas), fue el primer galeón de Manila en resultar destruido en el camino
hacia México.
No hay comentarios:
Publicar un comentario