CATOLICOS CONDENAN LA USURA COMO LA DE SLIM
La docilidad a Dios es, por tanto, raíz de esperanza y armonía interior y exterior. El cumplimiento de la ley moral es fuente de profunda paz de la conciencia. Más aún, según la visión bíblica de la "retribución", sobre el justo se extiende el manto de la bendición divina, que da estabilidad y éxito a sus obras y a las de sus descendientes: "Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. En su casa habrá riquezas y abundancia" (vv. 2-3; cf. v. 9). Ciertamente, a esta visión optimista se oponen las observaciones amargas del justo Job, que experimenta el misterio del dolor, se siente injustamente castigado y sometido a pruebas aparentemente sin sentido. Job representa a muchas personas justas, que sufren duras pruebas en el mundo. Así pues, conviene leer este salmo en el contexto global de la sagrada Escritura, hasta la cruz y la resurrección del Señor. La Revelación abarca la realidad de la vida humana en todos sus aspectos.
"Así pues, es hermosa la afirmación del Apóstol: "Dios ama a quien da con alegría" (2 Co 9, 7), a quien goza dando y no siembra con mezquindad, para no recoger del mismo modo, sino que comparte sin tristeza, sin hacer distinciones y sin dolor; esto es auténticamente hacer el bien" (31, 8: ib.).
Con todo, sigue siendo válida la confianza que el salmista quiere transmitir y hacer experimentar a quienes han escogido seguir el camino de una conducta moral intachable, contra cualquier alternativa de éxito ilusorio obtenido mediante la injusticia y la inmoralidad.
El centro de esta fidelidad a la palabra divina consiste en una opción fundamental, es decir, la caridad con los pobres y necesitados: "Dichoso el que se apiada y presta (...). Reparte limosna a los pobres" (vv. 5. 9). Por consiguiente, el fiel es generoso: respetando la norma bíblica, concede préstamos a los hermanos que pasan necesidad, sin intereses (cf. Dt 15, 7-11) y sin caer en la infamia de la usura, que arruina la vida de los pobres.
El justo, acogiendo la advertencia constante de los profetas, se pone de parte de los marginados y los sostiene con ayudas abundantes. "Reparte limosna a los pobres", se dice en el versículo 9, expresando así una admirable generosidad, completamente desinteresada.
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Banca y usura en el Islam
por Franciso Javier D. de Otazú
La postura, en diversos aspectos económicos, especialmente en su sistema crediticio, y sus consecuencias sociales
Tanto el cristianismo como el islam condenan desde sus raíces escritas la usura. El carácter universal de sus éticas hace que el precepto alcance a las relaciones con todos los hombres.
La condena bíblica ha sido interpretada de un modo más sutil, dado su carácter de religión étnica, por los judíos; condenaría la usura entre el pueblo elegido pero no con los demás pueblos. La especialización medieval del sector, aunque nunca exclusiva, a cargo de hebreos está detrás de alguno de los más arraigados tópicos, que desembocarían en el antisemitismo moderno, pero también en su hegemonía bancaria, sobre todo a través de los USA.
Riba, es usura en árabe, más exactamente aumento. La condena o disimulo de este importantísimo concepto en la economía ha sido mucho más importante entre los musulmanes que entre los cristianos. Desde las ciudades-estado italianas del Renacimiento a actuales banqueros modernos, como nuestros hermanos Valls-taberner, dirigentes del grupo bancario más rentable en España, el equilibrio entre ese lucro y el mandato cristiano ha dejado mucho que desear. Dejando de lado la hipocresía o las interpretaciones interesadas, nos ocuparemos de la interesante solución al problema teológico-financiero que se da en el mundo islámico.
Las tradiciones religiosas han mantenido la prohibición de la usura como algo ineludible, hasta que ha llegado la modernidad, que se ampara en la idea de la libertad para justificar la explotación indiscriminada de personas y recursos.
-(Las citas teológicas proceden de webislam.com, las económicas de un estudio de Ausbanc deRodrigo Ponce de León.)
La Biblia
"Si le presas dinero a un miembro de mi pueblo, al pobre que vive a tu lado no te comportarás con él como un usurero, no le exigirás interés.
"Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes de que se ponga el sol, porque ése es su único abrigo y el vestido de su cuerpo. De lo contrario, ¿con qué dormirá? Y si él me invoca, yo lo escucharé, porque soy compasivo".
Éxodo 22:24-26
"No obligues a tu hermano a pagar interés, ya se trate de un préstamo de dinero, de víveres, o de cualquier otra cosa que pueda producir interés”.
Deuteronomio, 23:29
"Si tu hermano se queda en la miseria y no tiene con qué pagarte, tú lo sostendrás como si fuese un extranjero o un huésped, y él vivirá junto a ti. No le exijas ninguna clase de interés: teme a tu Dios y déjalo vivir junto a ti como un hermano. No le prestes dinero a interés, ni les des comida para sacar provecho”
Levítico 25:35-38
Corán
"Lo que prestáis con usura para que os produzca a costa de la hacienda ajena no os produce ante Al-lâh. En cambio, lo que dais en caridad por deseo de agradar a Al-lâh... Esos son los que recibirán el doble”
(30:39)
"Prohibimos a los judíos cosas buenas que antes les habían sido lícitas, por haber sido impíos y por haber desviado a tantos del camino de Al-lâh, por usurear, a pesar de habérseles prohibido, y por haber devorado la hacienda ajena injustamente. A los infieles de entre ellos les hemos preparado un castigo doloroso”
(4:160-161)
"Quienes usurean no se levantarán (en el Día del Juicio) sino como se levanta aquél a quien el demonio ha derribado con sólo tocarle, y eso por decir que el comercio es como la usura, siendo así que Al-lâh ha autorizado el comercio y prohibido la usura. Quien, exhortado por su Señor, renuncie (a la usura), conservará lo que haya ganado. Su caso está en manos de Al-lâh. Los reincidentes, ésos serán los condenados al fuego y en él permanecerán para siempre.
Al-lâh hace que se malogre la usura, pero hace fructificar la limosna. Al-lâh no ama a nadie que sea infiel pertinaz, pecador.
¡Creyentes! ¡Temed a Al-lâh! ¡Y renunciad a los provechos pendientes de la usura, si es que sois creyentes!
Si no lo hacéis así, podéis esperar la guerra de Al-lâh y Su Enviado. Pero, si os arrepentís, tendréis vuestro capital, no siendo injustos ni siendo tratados injustamente.
Si está en apuros (el deudor), concededle un respiro hasta que se alivie su situación. Y aún será mejor que le condonarais la deuda. Si supierais...
Temed un día en que seréis devueltos a Al-lâh. Entonces, cada uno recibirá su merecido. Y no serán tratados injustamente".
(2:275; 276; 278; 279; 280).
Las suras son contundentes; el dinero es un instrumento de cambio sin valor en sí mismo, y se condena la actividad financiera pura. Además se condenan las inversiones en productos impuros; alcohol, porno, cerdo, tabaco, armas y juego. La idea alternativa a la banca tradicional es que ganancias y pérdidas sean compartidas por la entidad financiera con el cliente. Esto nos suena raro a los occidentales, que de oídas sabemos de la riqueza del petrodólar y de los sobornos kuwaitíes de KIO, pero, sin embargo, funciona. Hay más de 200 entidades de banca islámicas, un mercado al que no quieren renunciar los bancos normales; Ctigroup creó en 1996 una sucursal musulmana Citi Islamic Investment Bank, en Bahrein, l BNP, participada por el estado francés y USB AG, el primer banco suizo, y Suiza es en este campo un ejemplo señero, tienen fondos de inversión acordes con la ley coránica, los ingleses del Barclays y HSBC también, existe un Dow Jones islámico.
El mundo cristiano ha sido menos exitoso en este terreno. Los protestantes, sobre todo a partir de Calvino, compartieron con los judíos la paternidad de la exitosa fórmula liberal-capitalista. Las iglesias Ortodoxas no han tenido demasiada dimensión social. El catolicismo realizó una admirable pero limitada labor mutual-crediticia a partir de León XIII, con las cajas de ahorro y montes de piedad. Todo ello palidece ante el fenómeno musulmán equivalente.
La idea de la sharia, es ésta; no se puede cobrar un suplemento a modo de intereses, pero sí una tasa de retorno si las ganancias y pérdidas son compartidas por la entidad y el cliente. Una especie de fórmula capital-riesgo. EL depositante no tiene garantizada una cantidad de retorno fija sino que viene a ser un accionista, y participa de las ganancias. Su dinero será invertido en empresas halal, (puras, permitidas), por ejemplo una constructora, sector en el que, por cierto, hizo su fortuna el famoso Ben-Ladem. La rica casuística no se agota con el siguiente cuadro de conceptos, muy sintético.
Bai Salam
El Comprador paga por adelantado a la recepción, a cambio recibe un precio más favorable
Bai Muajjal
Venta de bienes a pago diferido. El dueño del negocio puede pagar el total a fecha establecida o aplazar
Gharar
Engaño por ignorancia o daño por incertidumbre de futuro. Prohibe las apuestas y el seguro clásico.
Istina
Compra a plazos
Muharaba
Contrato de venta en el que el banco compra para el cliente, revendido luego con un incremento
Mudaraba
Una empresa pone todo el capital y otra la gestión. Ganancias en proporción convenida
Musharaka
Sociedad clásica; salvo en las proporciones de participación aportación y ganancia por igual
Quard Hassan
Riba
Interés crediticio sin riesgo. Prohibido
Takaful
Seguro de mutua sin riba
Hay una dimensión caritativa y social en este negocio. Los bancos están más preocupados por el uso que el cliente da al dinero, tratan de dirigir sus inversiones hacia la productividad, lo que requiere más información, más empleados, y un papel para sus apoderados más cercano a la consultoría que a nuestros riesgistas.
Ibrahim Warde, de Harvard, explica en Islamic Finance in the Global Economy cómo a partir de los 70, el petróleo y el panislamismo fomentó esta banca. La Organización de la Conferencia Islámica puso al día los preceptos comerciales del islam. EN 1974 aparece el Banco islámico de Desarrollo en Arabia Saudí, y en el 75 el Dubai Islamic Bank, que a diferencia del anterior es privado. No dejó de haber problemas y fraude, sobre todo en monarquías muy corruptas, pero la revolución de Irán, la caída del socialismo, la guerra del Golfo y las rentas del petróleo, particularmente el ascenso de los “tigres asiáticos”, reforzaron el ijtihad, (esfuerzo de interpretación), que ha de armonizar la sharia con el urf, (costumbre local), la daruda,(necesidad), y la malaha, (bien común). No es lo mismo lo permitido en Malasia que en Arabia…en todo caso, de los 5.200 valores que influyen en el Dow Jones, 1.400 son aceptables para un observante islámico. 100 grandes fondos de inversión cumplen estas reglas. Claro que hay recursos para soslayar pecadillos; si se invierte en una iniciativa que dedica el 5% a sectores impuros, el beneficiario deberá dedicar el 5% del beneficio a caridad, es el llamado en sus siglas inglesas COBM; coste de ser musulmán.
A juzgar por las cifras, a la banca minorista musulmana no le va tan mal, particularmente en Indonesia, donde, por ejemplo no invierte en hoteles, puesto que no se puede controlar lo que ocurre dentro de ellos. Tampoco se presta para adquirir bienes de lujo, sólo la casa o el negocio. La interpretación de la sharia está por unificar, algo muy importante para el negocio internacional. En USA, después del famoso 11-S, el Instituto Islámico de Libre mercado expuso que la banca islámica crece al 15% anual, y un 25 % de sus bancos está en países donde los musulmanes son minoría. Además hay 7 millones adeptos al Corán, el último de los cuales quizá no esté tan pobre; el descolorido cantante Michael Jackson. Como medida preventiva, el lobby dominante en el sector, ha señalado las conexiones entre algunas de estas entidades y el terrorismo musulmán; el banco palestino Al-Aqsa Al-Islami ha sido incluido en la lista de grupos terroristas.
En España, es imposible saber la cifra, en todo caso creciente, a ciencia cierta porque muchos son “ilegales”, hay más de 600.000 musulmanes, serán mercado específico, como ya empiezan a ser los gays, dentro de pocos años.
En todo caso, Ponce de León bromea con razón al señalar que hay una poderosa economía que rinde sus cuentas a Alá y no a Alan… Greenspan.
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Franciso Javier D. de Otazú - ‘ARBIL’ Nº 77 - 2004
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"dando a cada uno la justa retribución" "no oprimiendo a los necesitados y a los infelices para obtener beneficios", "no dañando los pequeños ahorros del obrero, ni con la violencia, ni con la usura manifiesta o disimulada".
La ética en su relación con la Usura
Autor: Gonzalo Flores Castellanos | Fuente: Arbil.org
Artículo de Gonzalo Flores Castellanos en el que profundiza en la Usura, su evolución histórica, su relación con las teorías del interés y del capital y las posiciones modernas.
Usura es “el cobro de intereses mayores a los autorizados por la ley o las regulaciones administrativas del Estado en los prestamos de dinero” . Luego, la persona (física o moral) que percibe este interés económico es el usurero. De tiempo atrás se le llega a confundir con los términos de “agio” y de “interés”, pero hay que aclarar que usura entra en la definición en el sentido estricto de agio, y por el contrario interés entra en los sentidos de usura, porque agio es la ganancia que se percibe por la diferencia en el cambio de alguna mercancía entre su valor nominal y el real. Por el sentido común, la usura siempre ha sido condenada
Además un breve repaso histórico sobre como se a considerado el asunto desde diversas perspectiva ideológicas
La usura desde sus primeras orientaciones hacia la condenación, es por si misma un acontecimiento eminentemente humano, y por eso a pesar de haber existido y haberse practicado a través de la historia en magnitudes considerables, y hoy en día sea el gran negocio de los grandes potenciales económicos, como son los bancos, parece que se ha olvidado su carácter “agitador” de la naturaleza humana para convertirse en un elemento mas de la normalidad social.
Lo interesante de esto, es que es poco conocido el término por varios de nosotros y que se menosprecia el mal que puede llevar dentro de si, por su forma de abuso, de dar, para siempre recibir algo mayor.
Definiendo a la Usura a través de su historia
Usura es “el cobro de intereses mayores a los autorizados por la ley o las regulaciones administrativas del Estado en los prestamos de dinero”(1). Luego, la persona (física o moral) que percibe este interés económico es el usurero.
De tiempo atrás se le llega a confundir con los términos de “agio” y de “interés”, pero hay que aclarar que usura entra en la definición en el sentido estricto de agio, y por el contrario interés entra en los sentidos de usura, porque agio es la ganancia que se percibe por la diferencia en el cambio de alguna mercancía entre su valor nominal y el real.
Por el sentido común, la usura siempre ha sido condenada desde los tiempos romanos tomando a Justino como quien consolidó las normas jurídicas al respecto. También podemos encontrar algunos nombramientos en el pueblo hebreo citando: “Si le prestas dinero a un miembro de mi pueblo, al pobre que vive a tu lado no te comportarás con él como un usurero, no le exigirás interés”. Éxodo 22,25.
Después, los Padres de la Iglesia (San Basilio Magno, Ambrosio, Agustín, Crisóstomo) atacaban con dureza la práctica de la usura de los siglos del I al IV, por el contexto de la falta de productos para el comercio que dejaban un margen amplio a los pocos comerciantes de practicar la usura con intereses muy altos. Basados sobretodo en el pasaje: “Dar préstamo sin espera recibir nada a cambio”. (Lucas, VI, 35)
Basilio Magno constata el hecho antes nombrado en su homilía sobre el Salmo XIV: “El pobre buscaba una ayuda y lo que ha encontrado es un enemigo. Buscaba una medicina y ha encontrado un veneno. En vez de socorrerle en su pobreza lo que has hecho es enriquecerte con su miseria”. Porque la Usura no proporciona en realidad riquezas reales, sino solo otorga monedas y números sin sentido alguno, que como consecuencia hacen que el usurero quede siempre -insatisfecho-.
En el Concilio de Nicea -año 325- este sentimiento se hizo patente prohibiendo el interés para el clero con pena de “degradación eclesiástica” pues, ningún ministro de la iglesia y de Dios, podía estar movido por intereses mundanos. No obstante, la practica se desbocó tanto en la comunidad europea que Carlomagno en sus Capitulares tuvo que hacerlo obligatorio para el imperio.
Los Concilios posteriores como el de Letrán (1179) terminó el juego en contra de la usura fulminándola como crimen :
“...nosotros ordenamos que los usureros manifiestos no sean admitidos a la comunión, y que, si mueren en pecado, no sean enterrados cristianamente, y que ningún sacerdote les acepte las limosnas”.
Esto puede parecer a primera instancia como muy radical, o muy fuerte pero también hay que tomar en cuenta, la gran pobreza y miseria en la que cientos de familias habían caído por los préstamos, pedidos, pero que por los grandes intereses que se iban acumulando, terminaban perdiendo todas las posesiones de la familia y dejándolas en el abandono. Este problema fue muy serio en la Europa Occidental provocando como se puede constatar que las medidas tomadas tenían que ser de esta manera.
Inclusive el Islam, también se opone a la practica de la usura, siendo muy concreto en el siguiente párrafo: “Y lo que deis con usura para que se incremente a costa de los bienes ajenos no producirá incremento ante Al-lâh mientras que lo que dais sinceramente, buscando la faz de Al-lâh: ¡esos serán, precisamente, los que verán multiplicada su recompensa!”(Qur’án surat 30, ayat 39)
Al-lâh ha hecho lícito el comercio y ha prohibido la usura. (Qur’án 2: 275)
La usura con respecto a las teorías del interés y del capital
Fueron en primera instancia, los escolásticos medievales los que tocaron estos temas, pero muchas veces tal y como nos lo explica Alejandro Chaufen consideraban a las ganancias a lo que hoy llamaríamos salarios, justificando las ganancias de un comerciante que compraba bienes en donde abundaban para después, venderlos en donde fueran escasos. Es decir, que todo dependía de los cálculos del comerciante, por tanto denotaba un -riesgo económico-. “Fundamentaban su posición en su convencimiento de que las ganancias justas eran las provenientes de la compra y venta a precios de mercado”(2). Sin embargo, se oponían a las ganancias por encima de los costos, que de por si representaban un esfuerzo considerable.
La escisión llegó cuando los escolásticos justificaron las ganancias que provenían de acciones inmorales dando lugar a cualquier tipo de apología en las actividades empresariales y comerciales. Todo llegó a girar en torno a la máxima: “El dinero presente tiene mas valor que el ausente”. La usura se fue considerando desde entonces como algo mas permisible a pesar de los lineamientos ya propuestos.
Solamente el P. Felipe de la Cruz y después Pufendorf quien lo siguió en sus escritos estaban de acuerdo en que no iba en contra de la naturaleza humana el alquilar lo que era de uno, incluyendo el dinero.
Pero fue Turgot en plena Ilustración, cuando refuta las doctrinas escolásticas del interés, “con dinero uno puede procurarse un terreno que le produzca un ingreso”(3) . Toda justificación encontraba su punto de apoyo, según Turgot en -la libertad de hacer lo que uno quiera con lo suyo-. Podríamos considerar a Turgot como la base sobre la cual los demás pensadores liberales empezaron a construir sus teorías económicas, como Adam Smith, David Ricardo y Stuart Mill, pues todos argumentaron tales pagos como un fenómeno natural, pero es quizás Eugene Bohn- Bawerk (1880) quien hizo un análisis muy completo sobre la historia del interés y su predominio en las culturas, criticó a Santo Tomás puesto que “El interés, en ultima instancia fluye de la naturaleza humana. Personas de todas las épocas y razas valoran mas el dinero presente que una promesa de pago en el futuro”(4).
Resumiendo en este apartado que como naturalmente, las ideas de la ilustración iban abarcando todo el pensamiento y el obrar europeo, también los sistemas económicos iban evolucionando en cuanto al mayor valor del capital, sin importar para los burgueses que la usura fuera un requisito primordial.
Aunque citando a De Roover en este aspecto: “La doctrina de la usura fue el gran punto débil de la economía escolástica”(5)
Las posiciones mas modernas
Podríamos aseverar que la primera gran posición del modernismo en relación a la usura fue la que emitió Benedicto XIV con su encíclica Vix Pervenit a los obispos de Italia, el Uno de noviembre de 1745, donde después de varios lustros, el magisterio no había nombrado las “acechanzas de la usura” contra el pueblo campesino y explotado de la Europa post feudal.
Siendo como todas las encíclicas, una verdadera exposición de definiciones concisas, como se puede evidenciar
(§ 3) 1. Aquel género de pecado que se llama usura, y tiene su propio asiento y lugar en el contrato del préstamo, consiste en que por razón del préstamo mismo, el cual por su propia naturaleza sólo pide sea devuelta la misma cantidad que se recibió, se quiere sea devuelto más de lo que se recibió, y pretende, por tanto, que, por razón del préstamo mismo, se debe algún lucro más allá del capital. Por eso, todo lucro semejante que supere el capital, es ilícito y usurario.(6)
Puntualizando el Papa Benedicto XIV para concluir, que “el que quiera, pues, atender a su conciencia es necesario que averigüe antes diligentemente si verdaderamente concurre con el préstamo otro justo título, si verdaderamente se da otro contrato justo fuera del préstamo, por cuya causa quede libre e inmune de toda mancha el lucro que pretende”.
La realidad de los tiempos no se puede ocultar y en 1745, se encontraba en gran apogeo la nostalgia de la Reforma Protestante y mas aun, se había reforzado la creencia de que la usura y el pragmatismo económico de los países con la religión protestante Luterana y Calvinista se estaban desarrollando vigorosamente en este sentido. Y que el -puritanismo- tal y como es bien acotado por Weber: “El factor determinante del concepto puritano de la profesión radica en este carácter sistemático del ascetismo profesional”.(7)
No intento decir con esto, que solamente con la usura los países protestantes pudieron acoplarse con mayor naturalidad al sistema capitalista, sino que como Weber explica es un componente del trabajador que buscaba especializarse en su obrar para conducir mejor el camino de su vida.
Después de la encíclica Vix Pervenit, contra la usura, el Santo Oficio en 1830 declaró que no había que inquietar a los penitentes con los “bienes externos”. El Código de Derecho Canónico de 1917 (c.1543) dice “No es de suyo ilícito estipular el interés legal, siempre que no conste que es excesivo, y aun uno mas alto, si hay titulo justo y proporcionado que lo cohoneste”. Es decir hay un evidente viraje en la posición eclesial en cuanto al interés como tal, pero en cuanto a la usura no. El Código de derecho canónico de 1982 omite este canon 8. Explicándose este hecho porque en los últimos tiempos todo capital es potencialmente productivo, y por tanto los antiguos “títulos extrínsecos” (daño emergente, ganancia cesante, peligro del capital y permiso legal) han pasado a ser “intrínsecos” por lo que toda actividad industrializada puede servir en beneficio de la sociedad.
Por tanto aquí se da la definitiva separación entre interés y usura, suponiendo que la usura es la “mala intención desde el origen de ganar mas de lo necesario” y del interés como una remuneración de un instrumento dedicado a satisfacer necesidades convenientes. Pero, siempre examinando los -fines- del prestamista (la intención) y la cantidad, para no caer en cuestiones inmorales.
Espléndido diamente de 84 quilates. X.2007.Ginebra,Suiza.
Ética y Usura
Desde la Primera Guerra Mundial, la humanidad cayó en la cuenta de que los sistemas comerciales debían ser utilizados para el bienestar de la sociedad (9), ciertamente esto no se acaba de cumplir a mas de un siglo de estos acontecimientos. Pero lo que si está muy de moda hoy en día, es la Ética aplicada a diversos sectores, uno de estos es el económico, donde ya superando a la usura como un elemento mas del orden del capitalismo feroz, el ámbito económico es en todas acepciones no mas que la búsqueda “de la satisfacción de necesidades de los hombres unificados en la sociedad perfecta” (10).
También es claro que muchas legislaciones tipifican y sancionan como delito a la usura, ya que no solo encarece el precio del dinero, sino que agudiza la injusticia social, porque recae en la gente mas pobre.
Acabando con una cita de la encíclica conmemorativa de los cien años de la Rerum Novarum de Juan Pablo II: “La iglesia reconoce la justa función de los beneficios, como índice de la buena marcha de la empresa. Cuando una empresa da beneficios significa que los factores productivos han sido utilizados adecuadamente y que las correspondientes necesidades humanas han sido satisfechas debidamente. Sin embargo, los beneficios no son el único índice de las condiciones de la empresa. Es posible que los balances económicos sean correctos y que al mismo tiempo los hombres, que constituyen el patrimonio mas valioso de la empresa sean humillados y ofendidos en su dignidad. Además de ser moralmente inadmisible, esto no puede menos de tener reflejos negativos para el futuro, hasta para la eficiencia económica de la empresa” (CA 35, párrafo 3).
Gonzalo Flores Castellanos
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Notas al Pie:
1.Borja Rodrigo, Enciclopedia de la Política, México, Fondo de Cultura Económica, 1997, Pág.18.
2. Chaufen Alejandro, Economía Política, Madrid, Ediciones RIALP, 1991,Pág. 197.
3. Citado por Alejandro Chaufen, Ibíd.
4. Citado por Alejandro Chafen (nota al pie), Ibíd., Pág. 199.
5. Ibíd.
6. Las partes de la encíclica referidas a la usura se pueden encontrar en:
http://es.catholic.net/biblioteca/libro.phtml?consecutivo=218&capitulo=2826#I 7. Weber Max, La Ética Protestante y el espíritu del capitalismo, México, Ediciones Coyoacán, 1999, México, Pág. 111.
8.Gomez Loza Manuel S.J., Mensajes sociales para el mundo de hoy, México, IMDOSOC, 1992, Pág.164.
9. Al respecto recomiendo ampliamente: Martin Fliche, Historia de la Iglesia, Tomo I, Volumen XXVI “Guerra Mundial y Estados Totalitarios” por Juan Eduardo Schenk. Valencia, EDICEP, 1979.
10. Fridolin Utz Arthur O.P., Ética Social, Barcelona ESPAÑA, HERDER-1964-pág. 371
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En el siglo VIII, bajo Carlomagno, la usura fue
declarada como delito. Carlomagno prohibió
la usura en el sínodo de Aquisgrán del 789.
DISCUSIONES TEOLÓGICAS BAJO CARLOMAGNO
I. La controversia sobre las imágenes y los Libros carolinos
Ya hemos visto la reacción de Carlomagno ante el Concilio II de Nicea. Ahora nos detendremos en el contenido de los Libri Carolini, refutación encargada por el propio Carlos a sus teólogos, que él mismo respaldó como si fuera obra suya, y que problamente fue redactada por Teodulfo de Orleans[133].
La premisa político.religiosa es que la Iglesia franca, bajo la dirección de Carlomagno, está llamada a defender la pureza de la fe, mientras que la Iglesia bizantina, con una mujer que había usurpado el Imperio, no podía convocar un concilio ecuménico. Los francos juzgan que ni el concilio iconoclasta de Hierea (754) ni el iconódulo II de Nicea (787) han acertado con la verdadera doctrina: el primero, por su vandalismo iconoclasta; el segundo, por su adoración idolátrica a las imágenes.
Su posición quiere ser la del papa San Gregorio: «Ni adorar las imágenes ni romperlas». En realidad, la versión latina de las actas de Nicea que el Papa envió a Carlomagno, y que es la que habían estudiado sus teológos, oscurecía la distinción esencial que se contiene en el texto conciliar acerca de latría y proskynesis, pues se traducían los dos conceptos por adoratio. Pero la oposición era más profunda y no se explica por el simple defecto de traducción: ellos afirmaban seguir la vía media, las imágenes como elemento pedagógico y de recuerdo, pero sin adoración.
Se reitera la doctrina bíblica: nadie en el Antiguo ni el Nuevo Testamento pintó imágenes, sino que escribieron libros, de tal manera que la mente humana no tiene necesidad de imágenes para llegar a Cristo[134]. Dos maneras .se dice en los Libri Carolini. puede haber de adoración: la primera es el culto debido a Dios; la segunda es una forma de respeto y saludo a personas vivas; de ningún modo se puede tributar a las imágenes inanimadas. Las imágenes son útiles para la decoración de las iglesias y para recuerdo de los hechos religiosos y de los santos, pero es irracional encender luces y quemar incienso ante ellas; decir que esto es culto relativo, es cosa que no se entiende. Se ha de venerar la cruz, la Sagrada Escritura, y las reliquias de los santos, pero es reprensible igualar eso con las imágenes. Es lamentable que el concilio de Nicea, llamándose sin razón ecuménico, amenace con anatemas al que no venere las imágenes; ciertamente, no hay que destruirlas donde existan; para los oficios divinos son cosa indiferente; la religión nada pierde ni gana con ellas.
Tendríamos que preguntarnos si la posición carolingia contra el culto a las imágenes venía únicamente por la distinta versión de las actas del concilio II de Nicea o, más bien, había una cuestión de fondo. Una lectura atenta de los Libri Carolini nos hace intuir que las diferencias entre francos y bizantinos eran muy profundas, de tal manera que la protesta de la Iglesia franca no hubiera sido muy distinta si la traducción de las actas hubiera sido mejor.
Recuerdo de Teodulfo de Orleans .autor de la respuesta dada por los carolingios acerca de las imágenes. tenemos una capilla mandada construir por él en Germigny-des-Prés, edificio realizdado siguiendo el modelo de la capilla del palacio de Aquisgrán. A diferencia de ésta, conserva los mosaicos originales, los cuales se perdieron en Aquisgrán. Se trata de una decoración según la concepción teológica de Teodulfo, sin representaciones humanas. En el ábside hay una imagen del arca de la alianza rodeada de querubines. Ésta es la postura defendida por los Libri Carolini, según la cual faltaría un apoyo bíblico para defender la representación de las imágenes y su culto. La única imagen correcta de la presencia sacra en el Antiguo Testamento sería el arca.
En su concepción, las reliquias eran más importantes que las imágenes, porque el cuerpo de los santos resucitarán. El culmen de insensatez estaría en equiparar las imágenes al culto eucarístico. Otro argumento que exponen los Libri Carolini es el del discipulado activo: Cristo no quiere el culto a las imágenes, sino el culto del discipulado activo en su seguimiento; nuestra bandera no debe ser una imagen, sino la misma cruz de Cristo. La espiritualidad de los Libri Carolini es eminentemente cristocéntrica: una mediación de la salvación por medio de las imágenes sería completamente absurda y una ofensa al único mediador que es Cristo.
Carlos se presenta como el protector de la fe en Occidente, habiendo sido elegido por Dios para este cometido. De todos modos, según Anne Freeman nunca ha llegado Carlos a promulgar estos Libri Carolini. No es del todo claro que Carlomagno hubiera enviado este libro al papa, si bien es curioso que el único manuscrito que ha llegado hasta nuestros días está en el Vaticano[135]. Es un manuscrito que no está completo, que podría pertenecer al mismo Teodulfo, y que contiene algunas anotaciones en los márgenes, las cuales podrían pertenecer a Carlomagno. Desde 1774 está en la Biblioteca Vaticana; no sabemos cómo llegaría hasta allí.
La pregunta que se hace Freeman es por qué Carlos no llega a publicar estos libros. En primer lugar porque se da cuenta de la firme decisión que tiene el papa de aprobar las actas del concilio II de Nicea, no queriendo contradecirlo. Sin embargo sí se tuvieron en cuenta sus afirmaciones en el sínodo de Frankfurt del 794: el sínodo rechazó las actas de Nicea II, si bien no entró en detalle. Los Libri Carolini no fueron más allá de los confines del palacio de Aquisgrán. Sólo en el 860 Inmaro de Reims se interesó por este tratado e hizo una copia[136], la cual sería publicada con el correr de los siglos (1549). En seguida encontraría este tratado una enorme acogida entre los protestantes, especialmente Calvino, el cual vería confirmada su actitud contraria a las imágenes. El libro llegó a ponerse en el Índice de libros prohibidos en Lovaina, Roma y España hasta 1900.
En Bizancio Miguel II sostuvo en el 821 una posición muy próxima a los francos. No se prohibían las imágenes, pero se debía evitar todo exceso supersticioso. Algunos iconódulos bizantinos huyeron a Roma e hicieron propaganda contra el emperador bizantino, el cual llegaría a un acuerdo con Ludovico Pío. Éste podría haber impuesto la posición de los Libri Carolini, pero no lo hizo, sino que buscó un acuerdo con el papa Pascual I y en el 825 convocó un sínodo en París. El rey franco envió un resumen al papa: sus embajadores tenían instrucciones de ser pacientes y respectuosos con el Pontífice[137]. En el sínodo de París aparece una posición clara, pero se abandona la rigidez de tiempos anteriores. Se busca, ante todo, la paz dentro de la Iglesia. Es evidente cómo tras la muerte de Carlomagno (814) se había dado un avance del culto de las imágenes en la Iglesia franca. En el 843 la victoria de los iconódulos en Bizancio coincide con el fin de este interés teológico-pastoral entre los francos.
Concluyendo nuestro apartado debemos observar cómo la mayoría de los estudiosos han resaltado el malententido acaecido tras el envío de una traducción deficiente de las actas del concilio II de Nicea. Pero de fondo está la diferencia entre la teología oriental y la occidental, el problema de si las imágenes podían ser medios de gracia .bizantinos. o, más bien, un obstáculo al único mediador que es Cristo .carolingios..
II. La lucha contra la cristología adopcionista
John C. Cavadini es el último gran estudioso de un asunto muy complejo, en el que se entremezclan elementos políticos y teológicos. La Iglesia española se había quedado, desde el 711, aislada del resto de Europa; sin embargo, tenía muy cercano al reino franco. Carlomagno hace más de una incursión contra los musulmanes, lo cual hace que se den ciertos contactos entre la Iglesia española y la franca.
El adopcionismo nace como una controversia en el interior de la Iglesia española. Contra un cierto Migecio, que sostenía una teología trinitaria heterodoxa, Elipando afirmó en un concilio de Sevilla, en el 782, que se necesitaba distinguir sobre la persona de Cristo entre su relación intratrinitaria .Hijo de Dios desde toda la eternidad. y su estado de hijo, trámite la adopción, que le compete en cuanto hombre. Distinguía, pues, entre hijo verdadero y propio, e hijo adoptivo en el Verbo encarnado. Consideraba esta distinción como ortodoxa, e intentaba fundarla en ciertos textos de la liturgia mozárabe. Sin embargo, esta posición fue contestada por la Iglesia de Asturias, la cual pretendía una independencia respecto a la Iglesia de Toledo. Así, el monje Beato de Liébana[138] acusa a la fórmula de Elipando de romper la unidad personal del único Hijo de Dios y, de ahí, también de nuestra unión con Cristo.
Elipando encontró apoyo en Félix de Urgel, geográficamente muy cercano a la frontera franca. Preocupado de reforzar la unidad y la concordia de la Iglesia española, sin embargo la cercanía de los musulmanes le hace sensible a la cuestión del significado de Cristo en la historia de la salvación. La obra de Félix, En defensa de Elipando (789), nos ha llegado en la refutación de Alcuino, Contra Félix de Urgel[139]. Se aprecian dos argumentos como determinantes para Félix, los cuales se basan en la convicción de que se puede perder la verdadera humanidad de Cristo .la igualdad de Jesús con los hombres.: distinguir la generación eterna del Hijo de Dios del nacimiento de la Virgen; y el Cristo encarnado como modelo de nuestra redención en cuanto que es hombre. La adopción de Cristo corresponde a nuestro nacimiento espiritual. Ésta es su argumentación. Desafortunadamente para Félix, los francos estaban demasiado cerca, de tal manera que llegó a ser más enemigo para ellos que el mismo Elipando. Adriano I es informado inmediatamente de esta cuestión por parte de los adversarios de Elipando en Asturias. Su respuesta condena la doctrina de Elipando como nestoriana[140]. La reacción de Carlos fue rápida y radical: Félix debía retractarse en un sínodo en Ratisbona, en el 792. Lo mismo tendría que hacer en Roma sobre la tumba de Pedro, haciendo confesión de fe. Pero, retornado a su diócesis, Félix desmintió su retractación. La suerte de Félix alarma a Elipando y al episcopado español, los cuales rechazan la .herejía. del Beato de Liébana y los sufrimientos de Félix. Los obispos francos respondieron sin excitación con el sínodo de Frankfurt en el 794: la condena del adopcionismo era el punto más importante.
Muy preocupante para los francos era que el adopcionismo cobraba cierta importancia en los confines fronterizos de la Septimania, donde se celebraba la liturgia mozárabe, la cual era sospechosa para los francos. Los obispos de Lyon y Narbona realizan un viaje en el 798 a esa zona fronteriza, predicando contra la herejía adopcionista. Pero esto no era suficiente para Carlos. En el 799 un sínodo en Aquisgrán vuelve a ocuparse del problema. Para sorpresa de todos se presentó Félix. La disputa entre él y los teólogos francos concluye con una declaración de Félix por la que se plegaba a la mejor argumentación franca. Como prueba de la veracidad de su actitud, hace una confesión de fe por la que se separa de su antigua concepción teológica y profesa la doctrina de la Iglesia universal. Con todo, Carlos lo apresó y le envió a Lyon, donde moriría en el 818. El adopcionismo desaparece de España en el siglo IX.
III. La controversia en torno al Filioque
La doctrina según la cual el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo es expresión de la teología trinitaria de san Agustín. Servía bien a los obispos hispanos para explicar la unidad sustancial del Hijo con el Padre contra el arrianismo visigótico. La Iglesia franca adopta el concepto de Filioque a lo largo del siglo VIII, más en concreto en el sínodo de Saint Tigny (767): era una fórmula idónea para explicar la realidad de que es Cristo quien nos ha redimido y enviado el Espíritu Santo; se explicaba la unidad de acción de Cristo y el Espíritu Santo.
Adriano I participaba de esta teología, pero no tenía intención de incluir el término en el Credo. De hecho, el concilio de Éfeso (431) prescribía que no debía variarse el Credo de los Padres. En los Libri Carolini venía la fórmula de manera expresa; pero otra cosa era su introducción en el Credo, lo cual se hace en la Iglesia franca en un sínodo provincial en Friul (796-797), presidido por Paulino de Aquileya[141]. Defendía el añadido diciendo que no era un cambio en el Símbolo de fe, sino una aclaración. En la liturgia franca se recoge poco después.
La cuestión fue nuevamente discutida en el 809, cuando algunos monjes francos en Tierra Santa cantan el credo introduciendo el Filioque. Esto provocó la protesta de los monjes bizantinos ante León III. El papa transmite el contenido de la carta a Carlomagno[142]. Carlos encarga una investigación a sus teólogos, entre ellos Teodulfo de Orleans, que había escrito un tratado sobre el Espíritu Santo. Un sínodo en Aquisgrán (809) decide que es legítima su introducción en el Credo. La decisión es enviada a Roma. León III adopta la misma actitud que su antecesor, Adriano I: siendo como era ortodoxa la doctrina del Filioque, sin embargo decide dejar el credo como estaba.
Carlomagno se empeñó intensamente en la doctrina del Filioque, pues era expresión de la soberanía de Cristo, lo cual se comunica al Espíritu Santo. Las tres controversias teológicas que se producen en tiempos de Carlomagno .imágenes, adopcionismo y Filioque. son, en realidad, controversias cristológicas. Los francos se muestran inflexibles, por cuanto un cambio podía hacer peligrar su espiritualidad cristocéntrica.
[133]MGH Conc. II Suppl.
[134]LC II, 22.
[135]Lat. 7207.
[136]Biblioteca Parisina de Arsenal, 663.
[137]MGH Con. II, 480-520.
[138]Apologeticum, en Obras Completas (BAC Maior), Madrid 1995, pp. 668 ss.
[139]PL 101, 85-230).
[140]La correspondencia entre Elipando y el papa está en MGH Epp. III, 636-643.
[141]MGH Conc. II, 1, 240-244.
[142]MGH Epist. V, pp. 64-67.
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II CONCILIO DE LETRAN, 1139
X ecuménico (contra los falsos pontífices)
De la simonía, la usura, falsas penitencias y sacramentos
Can. 2. Si alguno, interviniendo el execrable ardor de la avaricia, ha adquirido por dinero una prebenda, o priorato, o decanato, u honor, o promoción alguna eclesiástica, o cualquier sacramento de la Iglesia, como el crisma y óleo santo, la consagración de altares o de Iglesias; sea privado del honor mal adquirido, y comprador, vendedor e interventor sean marcados con nota de infamia. Y ni por razón de manutención ni con pretexto de costumbre alguna, antes o después, se exija nada de nadie, ni nadie se atreva a dar, porque es cosa simoníaca; antes bien, libremente y sin disminución alguna, goce de la dignidad y beneficio que se le ha conferido.
Can. 13. Condenamos, además, aquella detestable e ignominiosa rapacidad insaciable de los prestamistas, rechazada por las leyes humanas y divinas por medio de la Escritura en el Antiguo y Nuevo Testamento y la separamos de todo consuelo de la Iglesia, mandando que ningún arzobispo, ningún obispo o abad de cualquier orden, quienquiera que sea en el orden o el clero, se atreva a recibir a los usurarios, si no es con suma cautela, antes bien, en toda su vida sean éstos tenidos por infames y, si no se arrepienten, sean privados de sepultura eclesiástica .
Can. 22. Como quiera que entre las otras cosas hay una que sobre todo perturba a la Santa Iglesia, que es la falsa penitencia, avisamos a nuestros hermanos y presbíteros que no permitan que sean engañadas las almas de los laicos por las falsas penitencias y arrastradas al infierno. Ahora bien, consta que hay falsa penitencia, cuando despreciados muchos pecados, se hace penitencia de uno solo, o cuando de tal modo se hace de uno, que no se apartan de otro. De ahí que está escrito: Quien observa toda la ley, pero peca en un solo punto, se ha hecho reo de toda la ley [Iac. 2, 10]; es decir, en cuanto a la vida eterna. Porque, en efecto, lo mismo si se halla envuelto en toda clase de pecados que en uno solo, no entrará por la puerta de la vida eterna. Se hace también falsa penitencia, cuando el penitente no se aparta de su cargo en la curia o de su negocio, que no puede en modo alguno ejercer sin pecado; o si se lleva odio en el corazón, o si no se satisface al ofendido, o si el ofendido no perdona al ofensor, o si uno lleva armas contra la justicia .
Can. 23. A aquellos, empero, que simulando apariencia de religiosidad, condenan el sacramento del cuerpo y de la sangre del Señor, el bautismo de los niños, el sacerdocio y demás órdenes eclesiásticas, así como los pactos de las legitimas nupcias, los arrojamos de la Iglesia y condenamos como herejes, y mandamos que sean reprimidos por los poderes exteriores. A sus defensores, también, los ligamos con el vínculo de la misma condenación.
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GREGORIO IX, 1227-1241
Debe guardarse la terminología y tradición teológicas
De la usura
[De la Carta al hermano R., en el fragm. de Decr. 69 de fecha incierta]
El que presta a un navegante o a uno que va a la feria, cierta cantidad de dinero, por exponerse a peligro, si recibe algo más del capital, [no?] ha de ser tenido por usurero. También el que da diez sueldos, para que a su tiempo se le den otras tantas medidas de grano, vino y aceite, que, aunque entonces valgan más, como razonablemente se duda si valdrán más o menos en el momento de la paga, no debe por eso ser reputado usurero. Por razón de esta duda se excusa también el que vende paños, grano, vino, aceite u otras mercancías para recibir en cierto término más de lo que entonces valen, si es que en el término del contrato no las hubiera vendido.
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La usura en la filosofía antigua occidental
Entre los antiguos filósofos de Occidente que condenaron la usura podemos nombrar a Platón, Aristóteles, los Catones, Cicerón, Séneca y Plutarco. En las reformas legales (Lex Genucia) de la República romana (340 a.C.) se prohíbe la usura y el interés. Sin embargo, en el período final de la República la práctica era corriente. Bajo Julio César, en una época en la que el número de deudores era muy alto, se impuso un tope del 12% de interés, tasa que bajo Justiniano fue llevada a una media de entre el 4% y el 8%.
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El líder de los árabes palestinos, Hajj Amin Al-Husseini, participó del golpe pronazi en Irak en 1941 y residió por el resto de la guerra en Alemania, donde reclutó voluntarios musulmanes para Hitler y convocó al Reich a extender la "solución final a Palestina".
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Los atractivos del Catolicismo
Avery Dulles, New Oxford Review
¿Qué es lo que atrae, aún hoy, a nuevos conversos en el ámbito anglosajón, al seno de la Iglesia?
Tres dimensiones –la intelectual, la litúrgica y la social- juegan su papel. Deal Hudson, que había sido profesor de religión y filosofía en un colegio bautista, habla de ser arrastrado por el legado católico de sabiduría, adoración y comunidad. En su caso fue especialmente el primero, el de sabiduría, el que le hizo ver en la Iglesia Católica una alternativa bien acogida al fundamentalismo anti-intelectual en el que había sido educado. Para él... Tomás de Aquino fue un catalizador de su conversión. Como profesor, encontró que la mirada de sus estudiantes, en busca de sustancia intelectual, se encendía cuando él les ofrecía las ideas de Aquino, Maritain, Chesterton y Josef Pieper.
...Su futura esposa, la actriz Theresa Carver Hudson, encontró también su camino a la Iglesia a través de Maritain y Aquino, así como de las novelas de Flavery O’Connor, Celia Wolf-Devine, proveniente del movimiento "New Age", describe como en la U. de California, Berkeley, empezó a leer a Gilson, Maritain y Pieper... "Descubrí en ellos por primera vez una visión positiva, sistemática y coherente de los seres humanos y de su sitio en la naturaleza"...
Thomas W. Care, que viajó del Budismo a la Iglesia, encontró que ya no podía aceptar un éxtasis (puros sentimientos y emociones) sin contenido. Thomas Howard confiesa que se sentía más atraído emotivamente, por el Anglicanismo que por Roma, pero, a sus ojos, la cuestión fundamental era la de la verdad. Por eso se sintió obligado por Agustín, Aquino, Suárez y Belarmino, Newman y Chesterton. Otro converso, James J. Thompson Jr. ...concluyó sobre la base de lo por él leído, que la Iglesia Católica era el mayor repositorio de verdad cristiana...
Malcom Muggeridge tiene algunas palabras memorables sobre este punto: "Fue la firme posición de la Iglesia Católica contra la anticoncepción y el aborto lo que me decidió a hacerme católico... las cosas terribles que están ocurriendo, la práctica precocidad sexual de los niños, las orgías en las universidades, haciendo de lo erótico un fin y no un medio, son consecuencia (directa) de violar el orden natural de las cosas... La posición de la Iglesia es absolutamente correcta"...
La gente se vuelve a la Iglesia Católica no tanto por su belleza (algunas veces, sí) como porque ellos valoran la verdad. Marzo 1995
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La Iglesia es la imagen y figura típica de Dios; también es la imagen del universo, constituido de sustancias visibles e invisibles; del mundo sensible puede ser solamente imagen, como es imagen simbólica del hombre y también imagen y tipo del alma, tomada en absoluto, en cuyo caso representa a la inteligencia mediante el santuario y a la razón mediante el templo, a la vez que lo unifica todo en el misterio del altar. Todo aquel que en verdad sepa iniciarse de manera sabia y clara, hará de su alma una Iglesia de Dios. En efecto, cada hombre es una Iglesia mística. San Máximo el Confesor (580 - 662) Miembro de una conocida y rica familia de Constantinopla, emprendió una feliz carrera en la corte de Constantinopla, llegando a ser secretario del emperador Heraclio.
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Todo aquel que ama a Dios es miembro vivo de la Iglesia
Mélange (Oeuvres, IX, Pág. 328-331)
“Aquel que no está contra nosotros está a favor nuestro” (Mc 9,40)
Todo aquel que ama a Dios es miembro vivo de la Iglesia, esté donde esté, bajo el cielo que esté y en el tiempo que viva...La Iglesia no es sólo la que vemos nosotros. No es sólo la construcción visible con su historia, su autenticidad, su jerarquía, sus virtudes y prodigios deslumbrantes. La Iglesia también está en la penumbra, en las sombras escondidas, en aquello que nadie recuerda ni tiene figura memorable; está en las santidades perdidas a los ojos humanos, pero patentes a los ojos de los ángeles...
Por todas partes donde esté presente el amor de Dios se encuentra Jesucristo. Allí donde está Jesús está la Iglesia. Y si bien es verdad que todo cristiano tiene que estar unido a la Iglesia, desde el momento que sabe de su existencia, es también cierto que la ignorancia invencible no le obliga a ello, ya que Jesucristo mismo lo gobernará sin intermediarios, él que es la cabeza y el único Maestro de los cristianos. La Iglesia se extiende, pues, hasta límites que ninguna mirada humana puede abarcar y los que nos reprochan la estrechez de la Iglesia, según su mirada, no tienen idea de la doble irradiación que existe en su naturaleza y que atrae las almas hacia si desde la salida del sol hasta su ocaso.
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Evangelio según San Lucas 9,46-50. -
Entonces se les ocurrió preguntarse quién sería el más grande. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, tomó a un niño y acercándolo, les dijo: "El que recibe a este niño en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el más pequeño de ustedes, ese es el más grande". Juan, dirigiéndose a Jesús, le dijo: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre y tratamos de impedírselo, porque no es de los nuestros". Pero Jesús le dijo: "No se lo impidan, porque el que no está contra ustedes, está con ustedes".
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
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"Mientras el Evangelio nos obliga a los cristianos a amar y a perdonar. No nos obliga a ser ingenuos"
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"Obras todas del Señor, bendecid al Señor".-
¡Gloria y alabanza a ti, Santísima Trinidad, único y eterno Dios!
San Juan Crisóstomo (†14 de septiembre de 407) meditando el libro del Génesis, guía a los fieles de la creación al Creador, que es el Dios de la condescendencia, y por eso llamado también «padre tierno», médico de las almas, madre y amigo afectuoso. Une a Dios Creador y Dios Salvador, ya que Dios deseó tanto la salvación del hombre que no se reservó a su único Hijo. Comentando los Hechos de los Apóstoles propone el modelo de la Iglesia primitiva, desarrollando una utopía social, casi una «ciudad ideal». Trataba de dar un rostro cristiano a la ciudad, afrontando los principales problemas, especialmente las relaciones entre ricos y pobres, a través de una inédita solidaridad.
Gracias por venir a visitarnos
No se trata de que cohabiten musulmanes y cristianos en un mismo territorio, sino si es posible una sociedad democrática con una numerosa población musulmana. 2004 Alfonso García Nuño.
Recomendamos vivamente:
‘CÓMO LA IGLESIA CONSTRUYÓ LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL’
Ninguna institución ha hecho más para dar forma a la civilización occidental que la Iglesia Católica, y en modos que muchos de nosotros hemos olvidado o nunca sabido. Como la Iglesia construyó la civilización occidental es una lectura esencial para redescubrir esta relegada verdad. De un modo senillo y muy atractivo. 2007.
Autor: Thomas E. WOODS Jr. - Editorial: CIUDADELA.
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