▲ Al centro, Jeffrey Epstein (✝) durante una audiencia en una corte de Florida en 2008.Foto Ap
C
onveniente “suicidio” de Jeffrey Epstein ante su juicio por pedofilia que implica a Trump.
Jeffrey Epstein ya había sufrido un premonitorio “desmayo” en su
celda. Su conveniente “suicidio” salva muchas honras en el Olimpo del
poder de Estados Unidos y Gran Bretaña.
Cuatro días antes, Wayne Madsen (WM) –ex funcionario de National
Security Agency (NSA) y especialista en espionaje electrónico– opinó que
el inicio del juicio de Epstein en el verano de 2020, en pleno
paroxismo de la campaña electoral, descarrilaría la relección de Trump (bit.ly/2ZH5qUh).
Ya había abordado en tres artículos los avatares del hoy occiso:
1.“Pedofilia cupular del multimillonario J. Epstein: Casa Blanca/Virgin
Island/Israel (bit.ly/2XIePOB)”; 2. “Caso Epstein de pedofilia cupular: renuncia Acosta, secretario del Trabajo de Trump (bit.ly/2xXTfGB)”; y 3. “Peter, sobrino de George Soros, en la ‘lista negra’ del pedófilo Epstein (bit.ly/2YZ9y0x)”, donde afloran sus connivencias eróticas con la “élite” política y empresarial de Estados Unidos y la Casa Real Británica.
WM expurgó el juicio escabroso de 2006 “Jane Doe contra Jeffrey Epstein y Donald Trump, (bit.ly/2YQLCxt) y (bit.ly/2YBQABT)”,
que alega la violación en 1994 de una niña de 13 años en la mansión de
Manhattan de Epstein, lo cual se acumulaba a las pestilentes aventuras
del multimillonario en Florida/Nueva York/Nuevo México/Islas Vírgenes
con metástasis sexuales en Francia y México (¡mega-sic!).
Lo mas explosivo se centra en que “la demanda federal en Estados
Unidos contra Epstein está programada para empezar durante el verano de
2020 justo a la mitad de la campaña presidencial de Estados Unidos”,
cuya evidencia arroja “¡más de un millón de paginas!”, que “afectará el
resultado de la elección”.
A juicio de WM –quien reveló los vínculos del mega-especulador George Soros con la CIA (goo.gl/F6h7sC) y (goo.gl/bqLJn4)–,
la estrecha relación de Trump con Epstein “puede ser la razón por la
cual varios republicanos de la Cámara de Representantes no competirán:
“lo que se esperaba una derrota de los republicanos en 2020 puede ser un
tsunami si el juicio de Epstein produce la esperada información
explosiva de los residentes (sic) multimillonarios en la isla Palm Beach
en Florida, hogar de Epstein, Trump y otros mega-ricos muy
influyentes”.
WM expone los vínculos de Epstein con el Mossad, agencia de espionaje israelí, así como sus periplos en Francia y México (sic).
¿Existirán traslapes entre la pedofilia trasnacional de Epstein con
los fétidos escándalos del albergue “Mama Rosa”, tenazmente “defendida”
por Letras Libres (sic) de Televisa (bit.ly/2LQdrCm),
así como con la secta sexual esclavista de NXIVM, donde brotan los
vástagos de tres ex presidentes de México (Salinas, De la Madrid y Fox) y
la connotada regiomontana Rosa Laura Junco de la Vega Garza T. (bit.ly/2YV9ZJB)?
WM devela el “pasaporte austriaco fake” que Epstein usaba en sus
vuelos trasnacionales: “el uso de los pasaportes fake, una especialidad
del Mossad” que mantiene una “industria de pasaportes” en Israel y que
han sido usados para “operaciones del Mossad” en 22 países (sic), que
incluyen a México (sic).
¿Los pasaportes fakes de los tres criminales israelíes, dos de ellos
asesinados en Galería Artz del Pedregal, y uno expulsado de Cancún en
forma bizarra (bit.ly/2TjYBpt), habrán sido confeccionados por el Mossad?
WM comenta que “los más altos escalones de la estructura política y
del espionaje de Israel forman parte prominente del círculo de asociados
y amigos de Epstein”.
WM arguye que “el uso de chantaje sexual por las agencias de
espionaje son operaciones muy añejas”, pero que “el uso de menores
(sic)” en los casos de “trampas de miel” son prácticamente la
exclusividad del Mossad.
Epstein manejó el portafolio financiero de Leslie Wexner, cuya
“Fundación Wexner otorgó generosos donativos a organizaciones israelíes,
que incluyen becas para funcionarios del gobierno de Israel con el fin
de obtener títulos de posgrado en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy
de la Universidad de Harvard” ¡Mega-Uf!
El “suicidio” de Epstein beneficia a la relección de Trump.
Gawker
divulgó la 'lista negra' del pedófilo Jeffrey Epstein donde
resplandecen en forma escalofriante políticos como Bill Clinton, Tony
Blair, Michael Bloomberg, el ex primer ministro israelí Ehud Barak,
Henry Kissinger, el abogado de Harvard Alan Dershowitz, el Príncipe
británico Edward, y el Duke of York, entre otros.
La 'lista negra' de Epstein había sido insinuada por The Daily Mail, con vínculos al MI6 británico, pero fue publicada en su totalidad por Gawker, como reportó Sputnik.
A continuación algunos de los fétidos nombres de la 'lista negra' original de Epstein:
El repertorio de los magnates de el multimedia es profusa: la familia Forbes, el felón convicto Conrad Black (perdonado por Trump) —jerarca de Hollinger International (tercer emporio de medios de la anglosfera) que controla(ba) The Jerusalem Post y The Daily Telegraph—,así como el empresario venezolano Gustavo Cisneros.
Suena normal que emerjan muchos correligionarios de Epstein, como Edgar Bronfman Jr. —hijo del mandamás de la destilería Seagram y expresidente del World Jewish Congress, y cuya media hermana Clare está implicada con la secta sexual esclavista IXIVM—, la familia Goldsmith (muy cercana a los banqueros Rothschild), los Katz, los Margolis, los Rosenthal, los Rothschild (Jessica, Hannah, Edouard y Evelyn).
Aterra que el Premio Nobel de la Paz, Elie Wiesel, asome en la pestilente lista, al menos que sea un homónimo poco común.
La lista particular de los socios del pedófilo Epstein en Israel es impactante, la cual prefiero omitir.
¡Quién hubiera imaginado la conectividad de los
legendarios Kennedy, del influyente exministro laborista británico
Peter Mandelson, de los Trump (el presidente, su exesposa Ivana y su
hija Ivanka), del banquero David Rockefeller, de Bill Richardson
(exsecretario de Energía con Clinton y exgobernador de Nuevo México)!
Vienen nombres de muchos artistas, músicos y modelos como Dustin Hoffman, Michael Jackson, Kevin Spacey (quien acaba de ser perdonado por un caso de pedofilia), Mick Jagger (de los Rolling Stone), Naomi Campbell, etc.
La nomenclatura ibérica es también prolija.
Viene un tal 'José Aznar'. ¿No será José María Aznar López del Partido Popular español que acompañó a Blair en su aventura de la guerra contra Irak?
Llama la atención la abundancia de la familia peruana Soto: 'Fernando' —¿No será el economista 'Hernando', primo del narcolavador Mario Vargas Llosa atrapado con los Panama Papers?— Jaime y Marina, además de César Montemayor (jerarca chileno de InverCap S.A), y el expresidente colombiano Andrés Pastrana Arango.
¿Epstein y su exnovia Ghislaine Maxwell, de pasado tenebroso,
operaban como proxenetas de su burdel compartido de pedofilia en Nueva
York—Islas Vírgenes de los Estados Unidos, para la élite política de
Estados Unidos—Israel—Latinoamérica?
Se exhuma el nombre de 'Ali Reza': ¿Será el hijo del Sha de Irán? Exhiben también a dos nombres sauditas de alcurnia: los Príncipes Bandar Bin Sultan (íntimo de los Bush) y Saud Salman.
No podía faltar el gigolo parisino Philippe Junot, primer marido de la princesa Carolina de Mónaco.
Las conexiones de Epstein no eran exclusivamente financiero-eróticas con el célebre grupo Carlyle —ligado al nepotismo dinástico de los Bush—, sino que también manejaba 'arte' con las afamadas casas Christie's y Sotheby's.
¡Aflora hasta el 'prestigiado' Balliol College de Oxford!
Pues tal parece que fue divulgada la lista de Sodoma y Gomorra del siglo 21.
El fulgor de Peter Soros, sobrino del megaespeculador George Soros,
no es menor ya que he descubierto que constituye una de las bisagras de
las matrices operativas de pedofilia en la costa del Pacífico, mediante
Harvey Weinstein, y en la Costa del Atlántico, en Nueva York con
Jeffrey Epstein, donde el ex primer ministro y exministro de defensa Ehud Barak, gran aliado de George Soros, ostenta relevantes traslapes situacionales con ambos.
Por cierto, Daily Mail expone las entradas y salidas clandestinas de Ehud Barak a la mansión de Epstein en Nueva York, cotizada en US$77 millones.
Ehud Barak compite en la elección de Israel contra el saliente primer Netanyahu, y luce como empresario de Intercure, una trasnacional distribuidora de marihuana.
Barak fue recipiendario de extraños donativos por 2.3 millones de dólares de Epstein para una inversión en una startup furtiva, que destila un espeso olor a azufre como probable andamiaje de consubstancial chantaje supraestatal de espionaje sexual.
Barak promueve el uso lúdico de marihuana que George Soros financia
globalmente, y cuyo animador en México es el expresidente Vicente Fox.
Destaca
la impactante conectividad del grupo Soros con los circuitos de
pedofilia en México mediante sus probables trasnacionales: el albergue
de Mama Rosa de 500 huérfanos —que cobijaba el expresidente neofascista Vicente Fox, vulgar operador de Soros, junto a su excanciller Jorge Castañeda Gutman, desnudado en su lavado de dinero con el Cartel del Golfo y el hoy desaparecido Banco Stanford.
En fechas recientes Krauze Kleinbort fue expuesto como conspirador (literal) en la Operación Berlín para derrocar al presidente López Obrador.
Otra trasnacional que forma parte de la pedofilia en el T-MEC
(Tratado de Libre Comercio México—EEUU—Canadá) es la secta sexual
esclavista de NXIVM donde destaca Clare Bronfman, hija del omnipotente jerarca de Seagram () y expresidente del Jewish World Congress, así como los hijos/hijas de 3 expresidentes de México: Salinas, Fox y De la Madrid.
¿Será casualidad o causalidad la circularidad de la repugnante pedofilia en el T-MEC tripartita donde los hilos o los ejes de la carreta conducen al núcleo del megaespeculador George Soros?
George Soros practica una ideología de depravado libertinaje sexual
que tiene como propósito socavar las estructuras nacionales de los
países para implementar su agenda transnacional y el consumo masivo de
drogas mediante la despenalización de la marihuana como paso preliminar
hacia una sociedad consumista de 'drogas duras' que afectan la
neurofisiología del cerebro para el control masivo de los adictos a su
esquema globalista deshumanizado.
El rotativo inglés The Telegraph comenta los vínculos pedófilos entre Epstein y el "gran y buen (sic) establishment británico,
como el príncipe Andrew". Los británicos nunca pierden su flemático
sentido del humor ante cualquier circunstancia adversa.
Curiosamente, la novia de Epstein, que luego se volvió su proxeneta de menores de edad, es nada menos que Ghislaine Maxwell: hija del controvertido magnate editorial israelí-británico Robert Maxwell, también señalado como presunto agente del Mossad, quien se apoderó en forma fraudulenta del fondo de pensiones Mirror Group y quien se ahogó al caer en forma bizarra de su yate.
La
pedofilia consuetudinaria del multimillonario de Wall Street Jeffrey
Epstein ha mancillado a varias personalidades, desde el expresidente
Bill Clinton, pasando por el príncipe Andrew de la Casa Real Británica,
hasta el ex primer de Israel Ehud Barak, y ya tiene repercusiones de
cara a las elecciones en EEUU e Israel, hasta ahora.
El multimillonario Jeffrey Epstein, de 66 años, ha sido acusado de nuevo de abuso de menores en todas sus residencias que incluyen su propiedad en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.
Los
abogados de Epstein alegan que el nuevo caso es "la repetición" de un
"caso juzgado", por lo que su cliente se declaró "no culpable".
En el 2008 Epstein había llegado a un arreglo penal en Miami con el
entonces fiscal Alexander Acosta —después de cumplir 13 meses en la
cárcel y de haber pagado indemnizaciones a sus víctimas—, quien hoy
opera como Secretario del Trabajo de Trump y quien ha sido puesto en la
picota por su extrema laxitud legal, que implicaba a 40 (sic)
niñas entre 14 y 17 años, y que es probable lo que le otorgó "carta
blanca" al multimillonario para proseguir con sus felonías.
Christine, hija de la influyente lideresa de la Cámara de Representantes del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, comentó que "figuras queridas (sic) en todo el espectro político pudieran verse envueltas en agua caliente por su conexión con el multimillonario de los hedge funds (fondos de cobertura de riesgo) Epstein".
Ya en el 2006 se había reportado
que el expresidente Bill Clinton era "viajero frecuente" del 'Lolita
Express' con 26 viajes registrados en el jet Boeing 727 del criminal
Epstein.
Curiosamente,
el nombre 'Lolita' es el personaje epónimo de la novela de Vladímir
Nabókov de 1955 donde se expone una relación con una adolescente de 12
años. ¿Pura casualidad o causalidad?
Con el lastre del mega escándalo de Mónica Lewinsky
a cuestas, que le pudo haber valido su defenestración de no haber sido
por la salvación del nepotismo dinástico de los Bush (del Partido
Republicano), el cínico Clinton difundió una declaración donde alega "no
saber nada (sic) sobre los terribles crímenes de Epstein".
The Daily Mail, uno de los anaqueles del espionaje británico del MI6, revela que Clinton invitó a la boda
de su hija Chelsea a Ghislaine Maxwell, anterior novia de Epstein y su
presunta proxeneta, quien lo ayudó a "crear su circuito sexual".
La prensa de EEUU favorable a Soros y acérrima enemiga del presidente Trump, como Financial Times y Bloomberg, alega que el "arresto de Epstein es una preocupación para Donald Trump".
Uno
de los abogados de Trump desechó los alegatos de asociación sexual con
Epstein. Los enemigos de Trump arguyen que el financiero Epstein fue
"miembro del Club de Trump en Palm Beach, Mar-a-Lago" y que ambos
cenaban en sus respectivas casas.
En la lista de asociados en la pedofilia aparecen nada menos que
personalidades de la Justicia de EEUU como Kenneth Starr, hipócrita
fiscal del "caso Lewinsky", y el poderoso abogado de Harvard
especializado en Constitucionalismo y en materia penal, Alan Dershowitz.
El príncipe Andrew de Gran Bretaña, —Duque de York, de 59 años, y segundo hijo de la reina Elizabeth II— ha sido mancillado por su conspicua amistad con Epstein.
En las bitácoras de vuelo entre Nueva York, Miami y el paraíso fiscal
de las Islas Vírgenes de Estados Unidos aparecen los nombres del actor Kevin Spacey —celebridad de 'The House of Cards': serie sobre el poder y la intriga sin límites—, y del Príncipe Andrew.
Los residentes de Islas Vírgenes de Estados Unidos apodan como 'Isla Pedófila' a la isla privada Little St. James de Epstein.
El
rotativo británico The Sun revela que Epstein financió una excursión
del príncipe de York a Tailandia en el 2001 donde aparece en un yate
rodeado de mujeres en toples. En gratitud, el príncipe Andrew invitó a Epstein al Castillo de Windsor como convidado de la Reina.
Los nombres de las personalidades aludidas estaban inscritos en el ya célebre 'libro negro' del pedófilo transnacional.
En Israel ha causado enorme impacto el escándalo recidivista de
Epstein, el cual ha sido explotado en forma perversa por el primer
"Bibi" Netanyahu, quien se ha ido a la yugular del ex primer ministro y
exministro de Defensa Ehud Barak quien intenta regresar a la política
para desbancar en las próximas elecciones al hoy atribulado y
dimisionario Netanyahu.
Netanyahu arroja todo el lodo de su pletórico arsenal nihilista para
mancillar a Barak con el fin de disminuir su pésima fama de bribón y
sobre quien penden juicios de corrupción, con el fin de desmantelar las
veleidades de liderazgo del exministro de Defensa Barak quien intenta
regresar a la vida política con el nuevo partido 'Democrático' de
centro-izquierda, de fuertes vínculos con el mega-especulador George
Soros.
Todo el espectro de los medios de Israel abunda sobre la pedofilia de Epstein.
The Jerusalem Post, muy cercano a la línea política de Netanyahu, comenta en forma vengativa y cataloga a Epstein como "un judío (sic) multimillonario, políticamente bien conectado". !Sexo, dinero y poder!
El rotativo Haaretz, cercano al Partido Laborista, no puede ocultar
los nexos de Barak con la Fundación Wexner —"consagrada a cultivar el
liderazgo judío de Israel y su diáspora"— por haber recibido US$2.3
millones con fines de "investigación (sic)" en el 2004, cuando Epstein
era miembro de su consejo de administración.
La lujosa casa que posee el pedófilo en Manhattan con un valor de
US$77 millones fue propiedad de Les Wexner —propietario de la empresa
Victoria's Secrets (de ropa interior: !Vaya obsesión erótica!)—, donde
fue encontrada toda una panoplia de juguetes sexuales y de fotos de
adolescentes.
La
publicidad electoral de Netanyahu ha llegado hasta colocar un video en
el que pregunta: "¿Qué otra cosa otorgó el criminal sexual a Ehud Barak?".
Llama la atención la interconectividad, para no decir interacción,
entre fiscalías, abogados, financieros y políticos con la red de
pedofilia de Epstein.
Escándalos no faltan para mancillar a Ehud Barak, como el financiamiento del pedófilo a una inversión en su startup Reporty Homeland Security: que cambió su nombre a Carbyne, uno de cuyos directivos es Pinchas Buchris, quien fue Director General del Ministerio de Defensa con Barak.
Cabe señalar que Barak forma parte de un grupo empresarial para promover el uso recreativo de la marihuana que George Soros estimula y financia a escala global (incluido México con el grupo del expresidente Fox).
La guerra civil entre Netanyahu y Barak ha llegado a invectivas
mutuas de corrupción. El ex primer ministro Barak ha difundido un vídeo
en el que exhibe los nexos de Netanyahu con el empresario "francés"
Arnaud Mimran, sentenciado a 8 años de cárcel por fraude fiscal y quien
confesó haber entregado 1 millón de euros a Netanyahu.
Por
azares del criminal destino, Epstein hoy se encuentra detenido en la
misma cárcel que el célebre líder del cartel de las drogas en México, El Chapo.
Resalta que Harvey Weinstein, el connotado cineasta de Hollywood encarcelado por acoso sexual multitudinario,
y el pedófilo Jeffrey Epstein, tengan muchos amigos poderosos en común,
como los Clinton: el primero operaba en la costa Oeste y el segundo en
la costa del Atlántico. ¿Se trata de una deliberada división del trabajo
regionalizada y compartamentalizada?
En México aún no tiene consecuencias legales el estallido de los mega
escándalos sexuales de proxenetismo de pedofilia de 500 niños huérfanos
del albergue de 'Mamá Rosa' y el conglomerado de esclavitud sexual NXIVM, que, en forma coincidente, desembocan en los mismos titiriteros del poder desde EEUU pasando por Gran Bretaña hasta Israel.
LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK
LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK
El caso Epstein no es lo que parece. Ciertamente, se sabía
que el empresario había creado una red de prostitución infantil y que
chantajeaba a sus clientes adinerados para beneficio de sus amigos
israelíes. Documentos publicados por Drop Site News dan fe de sus
vínculos políticos con el ex primer ministro israelí, el general Ehud
Barak, quien manipuló la red Epstein para vender ciberarmas israelíes.
Tras el escándalo sexual, un asunto político sacude a numerosos países,
desde Mongolia hasta Costa de Marfil, incluyendo Rusia.
El caso del pedófilo jázaro Jeffrey Epstein representa el núcleo
operativo de una genuina política de la mayor letalidad que epitomiza la
tríada eterna del poder integral: sexo/dinero/poder.
Drop Site –con sede en Washington, fundada por ex colaboradores de The Intercept que
expone abusos de poder y desinformación–, a raíz de la parcial
exhumación de nuevos documentos del House Oversight Committee de Estados
Unidos, ata cabos que parecían inconexos e impensables de Jeffrey
Epstein con sus correligionarios banqueros Rothschild, las frecuentes y
consabidas visitas del ex premier y ex ministro de defensa israelí, el
lituano ashkenazi Ehud Barak, y “la industria de ciberarmas israelíes”
–v.gr mi artículo: «“Cualquiera con celular, medicinas (¡sic!) y
alimentos tiene un ’pedazo de Israel’”: Netanyahu».
Dejo de lado la forma en que se conectaron Jeffrey Epstein, el jázaro
polaco Leon Black de Apollo Global Management, la salvadoreña-alemana
Ariane de Rothschild (viuda del banquero Benjamín de Rothschild) y la
jázara Cynthia Fanny Renée Tobiano Rozenblum (vicedirectora del Grupo
Edmond de Rothschild), para centrarme en las puertas revolventes del eje
erotismo/espionaje/chantaje/banca globalista/ciberarmas.
El “soplón no-lucrativo Distributed Denial of Secrets” develó las tratativas financieras entre Epstein y Rothschild para «recaudar fondos para el desarrollo de las ciberarmas israelíes» a cargo del ex premier y ex ministro de defensa israelí Ehud Barak y su pupilo Pavel Gurvich, «graduado de la Unidad 81, unidad Tecnológica Secreta del ejército israelí».
También soslayo los lazos crapulosos de Epstein con la jázara Kathryn
Ruemmler, asesora legal de Obama (¡megasic!), quien fue el pionero de
las “ciberarmas”, en especial, el “gusano” Stuxnet que saboteó la planta nuclear de Natanz en Irán, bajo el esquema de “Juegos Olímpicos”.
No fue nada anormal que luego Kathryn Ruemmler haya pasado a servir
al banco de origen israelí Goldman Sachs socio del grupo Clarin de
Argentina. Tampoco es gratuito que hayan salido a relucir los megabancos
globalistas J.P. Morgan y Deutsche Bank en sus lazos metafinancieros
con Epstein. Los lucrativos negocios holísticos de Epstein necesitaban
el manejo de grandes bancos lubricantes como J.P. Morgan, Goldman Sachs,
Deutsche Bank y Rothschild.
Existe apabullante literatura sobre los nexos del Mosad con Epstein y
su concubina Ghislaine Maxwell (hija de Robert Maxwell, desaparecido
misteriosamente en alta mar).
El portal iraní PressTV titula que «Jeffrey Epstein usó el imperio de la Banca Rothschild para financiar la industria de ciberarmas de Israel».
Por lo que se desprende, la pedofilia y el tráfico sexual constituían
la carnada para atraer a la más alta clase política de Estados Unidos
(el ex director de la CIA William Burns, el polémico empresario Bill
Gates, ex presidentes, etc.) y hasta la realeza de Gran Bretaña (v.gr.
el ex príncipe Andrew), donde los instrumentos ciberofensivos «incluyeron
la red de vigilancia Tor, el software de piratería informática para
teléfonos móviles al estilo-NSO y tecnologías de explotación de routers».
El maridaje de Southern Trust Company, propiedad de Epstein,
y Reporty Homeland Security (ahora Carbyne), de Ehud Barak, contó con el
apoyo financiero de la banca globalista, en especial de la banca
Rothschild.
El compromiso del pedófilo Jeffrey Epstein con el “Gran Israel” llegó
hasta operar la Primera Cumbre de Ciberguerra de Israel en la
Conferencia Herzliya de 2014, apadrinada por la Fundación Rothschild
Caesarea y contó con la conspicua participación del jázaro ex primer
ministro y ex ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak.
¡La cibermilitarización globalista de la pedofilia!
La hipótesis jázara[1][2][3] es una teoría sobre el origen de los judíos asquenazíes que afirma que descenderían principalmente, o en gran medida, de los jázaros, un conglomerado multiétnico de pueblos seminómadas que en la Alta Edad Media formaron un kanato en el norte y el centro del Cáucaso y en la estepa póntico-caspia y sus alrededores.
La mayoría de los historiadores acepta que algunos monarcas del kanato jázaro se convirtieron al judaísmo en el siglo VIII d. C. y que posteriormente el judaísmo se convirtió en la religión oficial de su imperio.[1]
La hipótesis jázara postula que, tras el colapso del Imperio jázaro y
las subsiguientes invasiones mongolas, los jázaros (muchos de ellos de
religión judía) huyeron a Europa oriental, donde constituyeron
comunidades que siglos más tarde adoptaron el yidis como lengua.[4]
Las pruebas que relacionan directamente a los judíos asquenazíes con
los jázaros son escasas y están sujetas a interpretaciones diversas.[5][6] En particular los estudios genéticos que han abordado esta cuestión han dado resultados contradictorios.[7][8][9][10]
La hipótesis jázara surgió en el siglo XIX y fue promovida principalmente por Ernest Renan. En la primera mitad del siglo XX fue defendida por numerosos historiadores, incluyendo autores sionistas como Abraham Polak.[11][12] Tras caer parcialmente en el olvido en las décadas de 1950-1970, adquirió notoriedad de nuevo con la publicación de La decimotercera tribu, de Arthur Koestler, en 1976.[4][13]
La conversión de los jázaros al judaísmo y su posible
descendencia asquenazí son temas que generan gran controversia política y
emocional en Israel.[14]
La obra de Polak fue bien acogida inicialmente por muchos historiadores
israelíes pero otros la rechazaron por parecerles vergonzoso descender
de turco-mongoles en vez de los hebreos bíblicos.[15]
La embajada israelí en el Reino Unido difamó el libro de Koestler
afirmando que era propaganda pagada por organizaciones palestinas.[16]
La ausencia de vínculos genéticos entre los asquenazíes, que
constituyen la mayoría de los judíos actuales, y los antiguos hebreos
socavaría uno de los argumentos del sionismo para reclamar Palestina
como "el hogar nacional del pueblo judío". La historiografía israelí
oficial actual niega la hipótesis jázara y afirma que los asquenazíes
descienden de hebreos que emigraron de Judea a Roma, de allí a Alemania y
de allí lentamente hacia el este.[17]
Se cree que el rabino ucraniano Isaac Baer Levinsohn fue el primero en postularla.[18]
En 1808, Gustav von Ewers la propuso de nuevo cuando se debatía si el pueblo ruso procedía de los conquistadores varegos o de los eslavos nativos.[19][20][21] Más tarde, el historiador ruso Nikolái Karamzín y el orientalista alemán Karl Friedrich Neumann también la reivindicaron.
En 1869, el orientalista ruso Abraham Harkavy propondría un vínculo entre los judíos de Europa Oriental y los jázaros,[22] mientras el jajamcaraíta Abraham Firkovich argumentaba que su rama del caraísmo descendía de los turcos. Sin embargo, sería el francés Ernest Renan al que se conocería como padre de la hipótesis jázara al postularla en una conferencia parisina el 27 de enero de 1883:
La conversión del reino de los jázaros influyó considerablemente en el origen de los judíos de los países entre el Danubio y el sur de Rusia. Tales regiones tienen grandes poblaciones judías con, probablemente, poco o nada que sea antropológicamente judío en ellas.[23]
La tesis de Renan fue acogida favorablemente por algunos judíos como Isidore Loeb,[24] el jajamcaraítaturco Seraja Szapszal, y otros como una forma de combatir el antisemitismo,[25][26]
argumentando que los judíos eran, por tanto, europeos y no podían verse
como una “raza extranjera”, sino como simples europeos de una religión
diferente a la cristiana o musulmana. Cabe recordar que, antes del
surgimiento del antisemitismo racial que llegó a su apogeo en la Alemania nazi, la mayor parte del antisemitismo se basaba en prejuicios religiosos.
Con el surgimiento del nacionalismo europeo del siglo XIX, que llevó a la constitución de distintas naciones-estado (a menudo basadas en criterios lingüísticos o culturales), como la Unificación de Alemania y la Unificación de Italia, así como el desmembramiento del Imperio austro-húngaro en distintas nacionalidades, nació también el sionismo
con la búsqueda de un estado-nación judío. Los primeros sionistas no
eran religiosos (de hecho, los judíos religiosos rechazaban el sionismo
al considerarlo blasfemo, idea que todavía permanece dentro de una
minoría de judíos ultraortodoxos) y el mismo Theodor Herzl, padre del sionismo, era ateo. El sionismo originalmente buscaba la creación de una identidad nacional judía secular no muy diferente a los movimientos nacionalistas de serbios, húngaros, checos, etc.
En 1884, Samuel Kohn, rabino húngaro, presentó por primera vez el razonamiento de que muchos de los antepasados de los judíos asquenazíes de Hungría fuesen jázaros; y que, por lo tanto, estaban relacionados con gente que llegó a Hungría a la vez que los magiares no judíos.[27]
Asimismo, afirmó que los judíos asquenazíes eran parcialmente de origen
magiar, esperando que así se promulgaran sentimientos fraternales entre
los judíos y cristianos húngaros. Su hipótesis solo fue aceptada por
unos pocos judíos de Hungría.
En 1909, Hugo von Kutschera propuso en un libro que los jázaros
representaban la base demográfica de los judíos asquenazíes, mientras
que el etiólogo judío Maurice Fishberg introdujo la hipótesis en EE. UU.
en 1911 con su libro The Jews: A Study of Race and Environment.[28] En 1919 la retomaría Yitzhak Schipper, judío polaco y sionista, y la mencionarían figuras intelectuales como Sigmund Freud y el escritor H.G. Wells, que declaró en 1921 que “la mayor parte de la judería nunca estuvo en Judea”. El historiador ucraniano-israelí Abraham N. Polak, que luego sería profesor en la Universidad de Tel Aviv, apoyó la hipótesis jázara en 1943.[29]
En la URSS los historiadores y arqueólogos que estudiaron el imperio jázaro, como Boris Rybakov, Mijaíl Artamónov y Lev Gumiliov, también apoyaron la hipótesis de que los jázaros son antepasados de los judíos de Europa oriental.[30]
En la Alemania nazi
los escritos del teórico racista Hans F. K. Günther negaban que los
judíos asquenazíes fueran exclusivamente jázaros, asegurando que eran
una mezcla de distintas razas que incluía a europeos, negros y semitas,
siendo los jázaros solo una más.[31] Sin embargo, el reclamo caraíta de ser descendientes de conversos jázaros sí salvó a los caraítas del exterminio nazi,
pues las autoridades alemanas aceptaron (o, cuando menos, suspendieron
el exterminio mientras se investigaba más) la idea de que fueran
racialmente europeos y solo judíos de religión.[32][33]
En el período de posguerra, siguió defendiendo la hipótesis gente
como el prestigioso historiador judío Salo Wittmayer Baron en su libro Social and Religious History of the Jews de 1957,[34] destacando la importancia de los jázaros en la formación de la identidad judía en Europa oriental.[34] También la defendieron eruditos judíos como Léon Poliakov, Ben-Zion Dinur y, por supuesto, el más conocido Arthur Koestler, que en 1976 publicó La decimotercera tribu.
Koestler revitalizaría la hipótesis que, hasta entonces, había caído
casi en el olvido y había sido mayormente descartada en círculo
académicos por falta de evidencia. Koestler, que era judío, también
consideraba que la hipótesis mitigaría el antisemitismo.[35]
Arthur Koestler, 1969.
Entre las figuras que han defendido la hipótesis están el historiador Shlomo Sand,
el lingüista Paul Wexler y el genetista israelí Eran Elhaik, a la vez
que otros la rechazaban. Por ejemplo, el historiador judío Shaul
Stampfer consideraba que la "conversión en masa" de los jázaros es un
mito y nunca sucedió, y que solo la élite gobernante se convirtió al
judaísmo. Elhaik aseguraba haber encontrado evidencia genética que
confirmaba la hipótesis en su estudio de 2012, afirmando que solo un 3 %
de los genes descubiertos en poblaciones asquenazíes pueden ligarse al Medio Oriente, siendo los asquenazíes mayormente europeos.[36] Distintos especialistas rechazaron su estudio criticando su metodología y sus hallazgos.[37][38][39]
En 2022, el historiador y genetista Kevin Brook explicó que
alrededor del 50 % de los genes asquenazíes pueden ligarse al Medio
Oriente,[40] pero, a la vez, también presentó pruebas de que una pequeña proporción de los haplogrupos asquenazíes se encuentran en poblaciones del Cáucaso norte y en pueblos túrquicos porque probablemente los heredasen de los jázaros y los alanos que vivieron en Jazaria y Alania.
Entre tales haplogrupos están el N9a3a1b1,[41] derivado de una variedad de ADNmt que se encuentra en los baskires[42] y los daur;[43] el A-a1b3a,[44] haplogrupo mitocondrial de Asia Central presente en algunos turcomanos de Uzbekistán y en el antiguo Kazajistán;[45][46] y G2a-FGC1093, haplogrupo cromosómico Y presente en osetios de Osetia del Norte, cumucos[47] y en un hombre de la Cultura de Koban enterrado en Kabardia-Balkaria durante el siglo V a. C.[48]
Tal análisis no respalda las afirmaciones de Elhaik de que hubiese un
gran impacto jázaro en el acervo genético de los asquenazíes. En
contradicción con Elhaik, Brook no considera a los jázaros relacionados
con los armenios.
Otro estudio genético distinto, realizado en 2022 y dirigido por David Reich
y Shai Carmi, confirmó que el haplogrupo N9a3a1b1, como descendiente de
N9a3a1b, provenía de Asia central u oriental y que ya estaba presente
entre los judíos de Érfurt (Alemania) en el siglo XIV.[49]
En el antisionismo
Durante la discusión sobre la partición de Palestina,
mencionaron la hipótesis políticos británicos como John Hope Simpson y
Edward Spears, árabes como Faris al-Joury, Jamal al-Huseiny y Albert Hourani y el estadounidense Benjamin Freedman para oponerse a la fundación de Israel.[50][51] Algunos círculos antisionistas aún la usan para ello, aunque ha caído en desuso en el mundo árabe.[52]
El macartista John Beaty publicaría en 1953 The Iron Curtain over America, alegando que los judíos jázaros eran responsables de todas las guerras que Estados Unidos había padecido.[56]
''Khazaria
- Toldot mamlacha Yehudit BeEropa'' [Jazaria: Historia de un reino
judío en Europa]; Tel Aviv. Primera edición: 1943. Ediciones corregidas y
aumentadas en 1944 y 1951.
"in
Israel, emotions are still high when it comes to the history of the
Khazars, as I witnessed in a symposium on the issue at the Israeli
Academy of Sciences in Jerusalem (May 24, 2011). Whereas Prof. Shaul
Stampfer believed the story of the Khazars' conversion to Judaism was a
collection of stories or legends that have no historical foundation,
(and insisted that the Ashkenazi of Eastern Europe of today stem from
Jews in Central Europe who emigrated eastwards), Prof. Dan Shapiro
believed that the conversion of the Khazars to Judaism was part of the
history of Russia at the time it established itself as a kingdom." Falk, Raphael (2017). Zionism and the Biology of Jews. Springer. p. 101, nota 9. ISBN978-3-319-57345-8.
Eshkoli, Aharon Zeev (1944). «Scharcheret shel Historia [Carousel of History]». Moznayim6: 382.
Rossman, 2002, p. 98: Abraham Harkavy, O iazike evreev, zhivshikh v drevnee vremia na Rusi i o slavianskikh slovakh, vstrechaiuschikhsia u evreiskikh pisatelei, St. Petersburg.
Réthelyi, Mari (2021). «Hungarian Jewish Stories of Origin: Samuel Kohn, the Khazar Connection and the Conquest of Hungary». Hungarian Cultural Studies: e-Journal of the American Hungarian Educators Association(en inglés)14: 54-55, 57-61. ISSN2471-965X. doi:10.5195/ahea.2021.427.
Michael Scammell (2009). Koestler: The Literary and Political Odyssey of a Twentieth-Century Skeptic. Random House Publishing Group. p. 546.:
"Every prayer and ritual observance proclaims membership of an ancient
race, which automatically separates the Jew from the racial and historic
past of the people in whose midst he lives. It sets the Jew apart and
invites his being set apart. It automatically creates physical and
cultural ghettoes."
Gardell, Matthias (2002). «Black and White Unite in Fight?». En Kaplan, Jeffrey; Lööw, Heléne, eds. The Cultic Milieu: Oppositional Subcultures in an Age of Globalization. Rowman Altamira. pp. 152-192. ISBN978-0-759-10204-0. Consultado el 13 de enero de 2014.