El Gobierno de Estados Unidos reforzará su política de seguridad fronteriza con una nueva medida que impactará a millones de viajeros. A partir del 26 de diciembre, las autoridades federales comenzarán a capturar datos biométricos de extranjeros tanto al ingresar como al salir del país, como parte de una estrategia para fortalecer el control migratorio y prevenir irregularidades.

¿En qué consiste el nuevo registro biométrico?

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) informó que todos los no nacidos en territorio estadounidense deberán someterse a este procedimiento en puntos de control fronterizo. La implementación será gradual: primero en aeropuertos y puertos marítimos, y posteriormente en cruces y aduanas terrestres.

La medida aplica a todos los no ciudadanos, entre ellos:

  • Turistas con visa.

  • Trabajadores temporales.

  • Residentes permanentes.

  • Menores de edad y adultos mayores.

El proceso de control incluye:

  • Toma de huellas dactilares.

  • Fotografía facial.

  • Escaneo del iris.

  • Registro de la voz del viajero, en algunos casos.

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Datos biométricos serán almacenados por 75 años

Las autoridades justifican esta directriz como una herramienta para combatir amenazas terroristas, el uso de documentos falsos, la sobrestadía de visitantes y la entrega de información incompleta o errónea. De acuerdo con el DHS, los datos biométricos de extranjeros en Estados Unidos podrán permanecer almacenados en bases de datos gubernamentales hasta por 75 años.

Si bien la recopilación de información biométrica no es nueva, especialistas señalan que el cambio clave es su aplicación también a la salida del país, lo que representa un giro en la política de vigilancia fronteriza.

Redes sociales y datos personales bajo revisión

Esta iniciativa se suma a otra propuesta impulsada por la administración de Donald Trump: exigir a ciertos viajeros revelar hasta cinco años de historial en redes sociales. La medida afectaría a visitantes de países incluidos en el Programa de Exención de Visado, como Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y varias naciones europeas.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) también ha planteado solicitar números telefónicos, direcciones IP y correos electrónicos usados en los últimos cinco años, una propuesta que actualmente se encuentra en consulta pública.

Cabe señalar que, este endurecimiento de estas medidas de control no solo alcanza a visitantes, sino que los residentes permanentes también podrían enfrentar revisiones más estrictas para detectar posibles irregularidades en la obtención de la green card. 

Sin duda, Con estas acciones, Washington busca mayor control migratorio mediante el uso intensivo de datos biométricos de extranjeros en Estados Unidos, una política que abre un nuevo capítulo en el debate sobre seguridad, privacidad y derechos de los viajeros.