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domingo, 3 de mayo de 2026

‘Corren’ a Gerardo Fernández Noroña de restaurante: ‘¡Ratero, narco!’ | VIDEO

 

Restaurante ‘El Cardenal’ en Centro CDMX

‘Corren’ a Gerardo Fernández Noroña de restaurante: ‘¡Ratero, narco!’ | VIDEO

Senador Gerardo Fernández Noroña fue increpado en un restaurante, por sujetos que lo llamaron “narco”; en redes, él asegura que estos ataques están infundados

Gerardo Fernández Noroña es confrontado en un restaurante; le gritan "ratero" y "narco".
Gerardo Fernández Noroña es confrontado en un restaurante; le gritan "ratero" y "narco". Foto: Captura de video

Una vez más, el senador morenista, Gerardo Fernández Noroña, fue increpado por ciudadanos, quienes lo expulsaron de un restaurante gritándole: “¡Fuera, ratero, narco!”, momento que quedó grabado en un video que circuló por redes sociales.

En la grabación que fue difundida en medios digitales, se aprecia cómo Fernández Noroña, acompañado de un grupo de gente, se encuentra en la salida del restaurante El Cardenal, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, desde donde una multitud le grita improperios.

Un par de personas le gritan al senador que es un “ratero”, un “narco” y un “cobarde”, mientras la multitud, en conjunto, grita: “¡Fuera, fuera…!”.

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Inzunza busca testigo cooperante en EU por vínculos con Rocha Moya

 

Inzunza busca testigo cooperante en EU por vínculos con Rocha Moya

El senador enfrenta acusaciones de transmitir comunicaciones del cártel y pactar beneficios electorales.


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POLíTICA     02 May, 2026 20:35 h

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El senador Inzunza ha solicitado ser testigo cooperante en Estados Unidos, según revela una acusación que lo vincula directamente con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. El documento señala que Inzunza transmitió comunicaciones del grupo criminal hacia Rocha Moya, relacionadas con el apoyo a su campaña para la gubernatura.

Además, se le acusa de participar en reuniones donde se habrían acordado acciones para favorecer las operaciones del cártel a cambio de beneficios políticos y económicos. Tras la elección, ambos políticos se habrían reunido con integrantes de la organización criminal para tratar compromisos derivados del proceso electoral.

Entre los acuerdos mencionados destaca el control de la Policía Estatal de Sinaloa, lo que habría facilitado las actividades ilícitas del grupo. Estas revelaciones han generado un fuerte impacto en el ámbito político nacional, poniendo en entredicho la legitimidad del proceso electoral en el estado. Inzunza rechazó categóricamente los señalamientos a través de sus redes sociales, calificando las imputaciones como falsas y asegurando que atenderá cualquier llamado de las autoridades mexicanas dentro del marco legal. Sin embargo, su solicitud para convertirse en testigo cooperante en Estados Unidos añade una capa de complejidad al caso, mientras la opinión pública espera el desarrollo de las investigaciones y posibles consecuencias legales para los implicados.

Terminó la borrachera: llegó la hora de pagar la cuenta

 Opinión

Terminó la borrachera: llegó la hora de pagar la cuenta

Del amparo de “dos grandes líderes” a los laberintos judiciales de Nueva York: la crónica de un narcogobierno anunciado que México intentó ocultar.
Columna de Héctor de Mauleón

Lo fueron a apoyar y a alzarle la mano el entonces presidente López Obrador, y la presidenta electa Claudia Sheinbaum, cuando una carta de Ismael “El Mayo” Zambada lo involucró en una reunión con líderes del Cártel de Sinaloa, en la que fue asesinado su rival político: el exrector de la UAS y diputado federal Héctor Melesio Cuén.

López Obrador lo felicitó por “dar la cara” y no esperar ni un día para negar que hubiera estado presente en esa reunión. “Nosotros le damos toda la confianza al gobernador de Sinaloa”, dijo AMLO.

Sheinbaum prometió que su gobierno lo seguiría respaldando: “Quien quiera estigmatizar a este bello estado, que se quede con su historia”.

Regresaron dos semanas después para inaugurar un distrito de riego: le volvieron a alzar la mano y le reiteraron su apoyo. “Ya estuvo tres años con él (con López Obrador) y va a estar tres años conmigo”, dijo Sheinbaum.

Él dijo que gobernaba con la honorabilidad que le había enseñado “el presidente Obrador”. Se declaró “bajo el amparo de dos grandes líderes”.

También los gobernadores, e incluso el entonces presidente de Morena, Mario Delgado, muchos de ellos bajo acusaciones de estar involucrados con el crimen organizado, salieron a respaldarlo con un enérgico desplegado.

Lo firmaron Américo Villarreal, Cuauhtémoc Blanco, Marina del Pilar Ávila, Alfredo Ramírez Bedolla, Alfonso Durazo, Evelyn Salgado, Indira Vizcaíno y Cuitláhuac García, entre otros.

Ricardo Monreal le llevó el apoyo de los diputados de Morena. Fue a Sinaloa a decirle “que no está solo y que estamos con él”. Monreal regresó meses después, acompañado por Sergio Gutiérrez Luna, para llevarle el apoyo de los gobernadores de Baja California, Sonora y Sinaloa. Lo señaló como un hombre de calidad moral. “Tiene el respaldo de la presidenta”, dijo.

Lo apoyó también la sucesora de Delgado en la presidencia de Morena, Luisa Alcalde, quien le dio un nuevo espaldarazo, sostuvo que las acusaciones vertidas en su contra formaban parte de una campaña, y declaró que el gobernador de Sinaloa tenía el respaldo de la Federación y también el respaldo de Morena.

Claudia Sheinbaum lo siguió cobijando por su cuenta: “Está haciendo su trabajo y lo estamos apoyando en todo lo que necesite, en todos los temas, y particularmente en temas de seguridad”.

No podía faltar Gerardo Fernández Noroña quien expresó su apoyo al “compañero y amigo”, y reconoció el trabajo realizado en el estado.

Mientras Sinaloa se le deshacía en las manos por la violencia desatada por el crimen organizado, y una facción lo acusaba de apoyar y proteger a los hijos del Chapo Guzmán, Rubén Rocha Moya buscó aliarse con Monreal y con los radicales de Morena, de los que obtuvo todo el apoyo y respaldo. En noviembre de 2024 la Cámara de Diputados lo vitoreó al grito de “¡no estás solo!”.

Pero el hilo tenía que romperse por lo más delgado. Al gobernador al que una operación del Cártel de Sinaloa le abrió las puertas del poder, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acaba de acusarlo formalmente de tráfico de drogas y otros delitos, al lado de otros nueve funcionarios de su gobierno.

En la lista de acusados aparecen funcionarios y exfuncionarios relevantes de su administración. Ahí están el senador de Morena Enrique Inzunza, exsecretario general de Gobierno; el exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega; el fiscal general adjunto del estado, Dámaso Castro Saavedra; los exjefes de la Policía de Investigación, Marco Antonio Almanza Avilés y Jorge Contreras Núñez, y el exsecretario de Seguridad Pública, Gerardo Mérida Sánchez.

Aparecen también el exsubdirector de la Policía Estatal de Sinaloa, José Antonio Dionisio Hipólito; el actual alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, y el excomandante Juan Valenzuela Millán.

La presentación de cargos penales ante la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York llegó solo unos días después de que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, declarara, precisamente en Sinaloa, que Estados Unidos estaba dispuesto a actuar contra políticos mexicanos vinculados con cárteles del narcotráfico, y que México necesitaba tomar medidas contra su epidemia de corrupción gubernamental que engloba, dijo, desde policías hasta alcaldes, gobernadores y legisladores federales.

Llega unos días después de que “Los Ángeles Times” anunciara que el gobierno de Donald Trump preparaba acciones judiciales en contra de funcionarios mexicanos ligados al crimen organizado.

En esa estrategia, el primer paso fue la cancelación de visas, en el que Rocha Moya, y al menos otros tres gobernadores, resultaron damnificados.

A lo largo de la crisis en la que lo hundieron la carta de “El Mayo” Zambada y las frecuentes acusaciones de sus vínculos con el crimen organizado (una funcionaria del Bienestar confesó que durante su campaña a su oficina llegaron maletas de dinero del crimen organizado), Rubén Rocha Moya respondió siempre con frivolidad, con cinismo, con desfachatez, a pesar de que desde 2024 se había convertido en un cadáver político.

De manera simultánea, la información en poder de Estados Unidos desató presiones que llevaron a la presidenta a ordenarle a Monreal que dejara de hacerle eventos de apoyo en la Cámara. El gobierno de Sheinbaum estaba al tanto de que hasta noviembre de 2024 Rocha Moya había sostenido reuniones periódicas con miembros del Cártel de Sinaloa.

Un reporte entregado por Omar García Harfuch sostuvo que no era posible mejorar los indicadores de seguridad en Sinaloa mientras Rocha Moya continuara gobernando. El gobernador era parte del problema.

Pero Claudia Sheinbaum lo siguió cargando, pese a las advertencias del gobierno de Estados Unidos que, desde enero del año pasado, comenzó a filtrar información que advertía que sus agencias tenían en las manos una lista de políticos vinculados con el crimen organizado, a la que habían alimentado, no solo “El Mayo” Zambada y los hijos del “Chapo” que buscaban beneficios, sino los 92 narcotraficantes entregados al gobierno de Trump por el gobierno mexicano.

La respuesta fue negar sistemáticamente que existieran esas investigaciones y que se hubiera pedido indagar a políticos mexicanos.

Finalmente tronó el cohete. El hilo se ha roto por lo más delgado. Se confirman las investigaciones que México siempre negó. Se comienza a desmontar la madeja que exhibe al narcogobierno.

Rocha es el primero. ¿Cuántos de los que lo ampararon, lo apoyaron, le alzaron la mano, lo llevaron al poder e incluso lo vitorearon se verán arrastrados a los implacables laberintos judiciales estadounidenses?

El gobernador de Sinaloa lanzó un patético comunicado, en el que rechaza las acusaciones y las atribuye a un ataque a la Cuarta Transformación. El exsecretario Inzunza dice que se trata de una insidia dirigida “a nuestro máximo referente político y mexicano, Andrés Manuel López Obrador”.

En respuesta, el embajador Johnson lanzó una seca toma de nota: “La corrupción que facilita el crimen organizado y perjudica a ambos países será investigada y procesada en todos los casos en que aplique la jurisdicción de Estados Unidos”.

Terminó la borrachera. Al parecer, llegó la hora de pagar la cuenta.

¿Quiénes son los Inzunza, miembros del Cártel de Sinaloa, acusados de narcoterrorismo en EU?

 

¿Quiénes son los Inzunza, miembros del Cártel de Sinaloa, acusados de narcoterrorismo en EU?

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Pedro Inzunza.Es reconocido como uno de los mayores introductores de drogas en Estados Unidos
(DEA)

El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó sobre la acusación contra líderes e integrantes del Cártel de Sinaloa acusados de narcoterrorismo.

Se trata de Pedro Inzunza Noriega y a su hijo Pedro Inzunza Coronel, señalados como los mayores traficantes de fentanilo.

De acuerdo con el fiscal Federal para el Distrito Sur de California, Adam Gordon, ambos son acusados de terrorismo, narcotráfico y lavado de dinero.


Pero, ¿quiénes son? En Nación321 te decimos.

Pedro Inzunza Noriega de 62 años nació en Los Mochis, Sinaloa.

Era conocido como ‘El Sagitario’ no ‘El de la Silla’. Él inició como enlace financiero entre grupos del crimen organizado lo que eventualmente lo llevó a un rol de líder operativo.


Produjo y traficó fentanilo a Estados Unidos y es reconocido como uno de los mayores introductores de drogas en el país.

“La OBL, bajo el liderazgo de Inzunza Noriega, es presuntamente responsable de algunas de las mayores incautaciones de drogas de fentanilo y cocaína con destino a Estados Unidos de la historia”, declaró Houtan Moshrefi, agente especial interino del FBI en San Diego.

El Departamento de Estado de EU señaló que Inzunza Noriega también trabajó estrechamente con Óscar Manuel Gastélum Iribe ‘El Músico’ para traficar cargamentos marítimos de cocaína y gestiona las fuentes de suministro de la droga.

Pedro Inzunza Noriega de 33 años conocido como ‘El Pichón’, también nació en Los Mochis, Sinaloa, y del mismo modo trabajó produciendo y traficando fentanilo hacía Estados Unidos junto con su padre.

Ambos están acusados ​​de narcoterrorismo, narcotráfico y lavado de dinero como líderes clave de la Organización Beltrán Leyva, una facción poderosa y violenta del Cártel de Sinaloa, considerada la red de producción de fentanilo más grande del mundo.

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esquema del cártel de los Beltrán Leyva
Cártel de SinaloanarcoterrorismoFentaniloEstados

Ahí les hablan Chairos y Chairas, que defienden la Transformación de 4ta y de Acosadores y Violadores!! Como el Secretario de Gobierno del Estado de Sinaloa, Inzunza Cazarez

 

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Los Inzunza, padre e hijo acusados de narcoterrorismo por EU; identificados como los mayores traficantes de fentanilo

 

Los Inzunza, padre e hijo acusados de narcoterrorismo por EU; identificados como los mayores traficantes de fentanilo

Tanto padre como hijo están acusados ​​de narcoterrorismo narcotráfico y lavado de dinero

Quién es Pedro Inzunza Noriega. Foto: Especial
Quién es Pedro Inzunza Noriega. Foto: Especial
Nación| 13/05/2025 |
15:03 | Actualizada
13/05/2025 15:03
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Marco Hernández Cazares
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El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio a conocer una acusación contra líderes e integrantes del acusados de narcoterrorismo.

El Fiscal Federal para el Distrito Sur de California, Adam Gordon, dio a conocer que se imputa a Pedro Inzunza Noriega y a su hijo Pedro Inzunza Coronel y otros integrantes del cártel, fundado por "" Guzmán, por terrorismo y narcotráfico, pero ¿quiénes son?

Inzunza Noriega de 62 años nació en Los Mochis y en Sinaloa conocido como "El Sagitario" o "El de la Silla" inició como enlace financiero entre grupos del lo que eventualmente lo llevó a un rol de líder operativo.

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Produjo y traficó a Estados Unidos y es reconocido por EU como uno de los mayores introductores de drogas en el país.

“La OBL, bajo el liderazgo de Inzunza Noriega, es presuntamente responsable de algunas de las mayores incautaciones de drogas de fentanilo y cocaína con destino a Estados Unidos de la historia”, declaró Houtan Moshrefi, agente especial interino del FBI en San Diego.

Por otro lado el Departamento de Estado de EU, señaló que Inzunza Noriega también trabajó estrechamente con Óscar Manuel Gastélum Iribe "El Músico" para traficar cargamentos marítimos de cocaína y gestiona las fuentes de suministro de la droga.

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¿Quién es Pedro Inzunza Noriega?

Pedro Inzunza Noriega de 33 años conocido como "El pichón", también nació en , y del mismo modo trabajó produciendo y traficando fentanilo hacía el país vecino en colaboración con su padre.

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Documentos judiciales indican que, juntos, padre e hijo lideran una de las redes de producción de fentanilo más grandes y sofisticadas del mundo. En los últimos años, han traficado decenas de miles de kilogramos de fentanilo a Estados Unidos.

Ambos están acusados ​​de narcoterrorismo, narcotráfico y lavado de dinero como líderes clave de la Organización Beltrán Leyva (OBL), una facción poderosa y violenta del , considerada la red de producción de fentanilo más grande del mundo.

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Siempre fueron “narco-partido”

 

Siempre fueron “narco-partido”

Itinerario_político

Hoy son muchos los que se llaman a sorpresa por los probados vínculos del Partido Morena con el crimen organizado.

Lo cierto, sin embargo, es que siempre han sido eso, un “narco-partido”.

Lo fueron desde que López Obrador reclutó a “recaudadoras” y “recaudadores” por todo el país, quienes no fueron otra cosa que enlaces entre el crimen organizado y el naciente partido Morena.

Sí, “recaudadoras” y “recaudadores” que hoy ocupan cargos como el de presidenta de la república, como gobernadoras y gobernadores, como alcaldesas y alcaldes y como legisladores, sean locales o federales.

En efecto, “recaudadoras” y “recaudadores” que hoy son secretarios de Estado, jueces, ministros de La Corte, embajadores y hasta periodistas.

Por eso, en el Itinerario Político del 21 de octubre de 2020 titulado: “¡En México manda “El Chapo” no AMLO!”, documenté que el verdadero poder en México estaba en manos del Cártel de Sinaloa.

Así lo dije: “No sólo es “sospechoso” el “respeto” mostrado por el presidente mexicano al mayor criminal de la historia, Joaquín “El Chapo” Guzmán.

“No, lo cierto es que también resulta indignante que un presidente, como López Obrador, –que insulta a diestra y siniestra–, pida una disculpa pública por llamarle “Chapo” a “El Chapo” Guzmán Loera.

“Pero lo verdaderamente alarmante es que, en sólo 23 meses, todo apunta a que en México ya no manda Obrador, sino que el verdadero “mandamás” se llama Joaquín Guzmán Loera, motejado como “El Chapo”.

“Y es que no sólo los hechos confirman la hipótesis, sino que todos saben que en México vivimos un “narco-Estado” y/o un “narco-gobierno”.

“Y es que, si es palmípedo, si tiene pico de pato y si grazna como pato, tenemos derecho a suponer que se trata de un pato.

“En otras palabras, si “El Chapo” es capaz de hacer que un presidente como Obrador deje en libertad a “El Chapito” –violando todo el sistema de justicia–; si consigue que en el cumpleaños de “El Chapito” el presidente acuda a Badiraguato –a saludar a la madre de “El Chapo”–; si la hija de “El Chapo” se casa en la Catedral de Culiacán con protección militares y si “El Chapo” es responsable de “ponerle el dedo” a un general, como Salvador Cienfuegos, entonces tenemos derecho a suponer que en México manda “El Chapo” Guzmán y no López Obrador.

“Y viene a cuento el tema porque en “la mañanera” del –20 de octubre del 2020–, a propósito de la detención del general Cienfuegos, Obrador intentó deslindar a “El Chapo” de las acusaciones que lo señalan como el culpable de “poner” el ex titular de la Sedena. 

“Dijo Obrador –, palabras más, palabras menos–, que al criminal se le formulan toda clase de acusaciones y que, incluso “se llegó a decir que “El Chapo” estaba entre… no me gusta decirle así, Guzmán Loera, ofrezco disculpa… estaba entre los hombres más ricos del mundo…”. 

“¿Qué significa la aclaración presidencial y la disculpa pública, además del “respeto” que muestra el presidente por el mayor criminal de la historia?

“¿Cómo entender el comportamiento del presidente, ante un criminal como “El Chapo”, cuando Obrador no respeta nada ni a nadie; cuando el mandatario insulta a todo el que lo cuestiona y, en especial, cuando gusta del apodo vulgar, ¿a los que no piensan como él?

“Lo cierto es que el presidente mexicano sólo abona la hipótesis de que mantiene una alianza con el crimen organizado –con “El Chapo”, entre otros capos–; alianza que aquí señalamos desde 2012, cuando AMLO vendió a los Abarca la candidatura a la alcaldía de Iguala.

“Pero también es cierto que no se trata del primer desliz presidencial que exhibe –al ojo público–, una probada colaboración entre el mandatario mexicano y el mayor criminal de la historia.

“Por ejemplo, el 29 de enero de 2019, en el Itinerario Político titulado “Un presidente de rodillas ante el narco y el crimen”, denuncié que por orden presidencial se habría facilitado la fuga de todos los socios de “El Chapo”, de las cárceles del país; por orden presidencial se facilitó la visita de los familiares de “El Chapo” a Estados Unidos; por orden presidencial se canceló la detención de grandes capos y se suspendió la incautación de droga, además de que, también por orden presidencial, inició un perdón selectivo de criminales que habrían financiado a Morena.

“Volví al tema en el Itinerario Político del 6 de septiembre de 2019, titulado “Entrega AMLO la plaza al crimen”, en donde abundé en el perdón presidencial a las bandas criminales y, sobre todo, al disparo incontenible en el número de muertes violentas.

“Luego vino “la prueba reina”, el montaje del 17 de octubre de 2019, cuando se produjo la detención y posterior liberación de Ovidio Guzmán, hijo de “El Chapo”.

“En esa fecha y a través de un tuit, revelé que la liberación de “El Chapito” había sido ordenada por el propio presidente.

“Al día siguiente –el 18 de octubre de ese 2019–, Obrador rechazó haber ordenado la liberación y dijo que la decisión de dejar escapar a Ovidio Guzmán se produjo en una reunión del Gabinete de Seguridad, lo cual fue negado por el propio Alfonso Durazo.

“Sin embargo, el viernes 19 de junio del 2020, Obrador reconoció que fue él y sólo él el responsable de ordenar la liberación de “El Chapito”.

“Luego ocurrió lo que ya todos sabemos; la boda de la hija de “El Chapo”, con toda la seguridad oficial; la visita a Badiraguato a saludar a la madre de “El Chapo”, la promesa de que México exigiría la fortuna del criminal para repartirla al pueblo y, sobre todo, la detención del general Salvador Cienfuegos. 

“Sí, le guste o no a la sociedad mexicana y al Estado todo; abundan las pruebas de que el presidente mexicano, López Obrador, está en manos del mayor criminal, “El Chapo” Guzmán, a quien incluso el presidente no puede llamar por su apodo. Al tiempo”. (FIN DE LA CITA)

Sí, de nuevo el tiempo me dio la razón.

Al tiempo.