Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

  Interesados comunicarse a correo: erubielcamacho43@yahoo.com.mx  si quieren versión impresa o electrónica donativo voluntario .

domingo, 31 de enero de 2021

Palacio Nacional, una fuente de contagio del coronavirus

 

Palacio Nacional, una fuente de contagio del coronavirus

Desde abril pasado los contagios por covid-19 en Palacio Nacional no han cesado. El virus ha infectado tanto a empleados administrativos como a funcionarios de alto nivel. Aún así, AMLO se resistió durante casi un año a usar cubrebocas en sus reuniones con sus colaboradores e invitados.

Desde abril pasado los contagios por covid-19 en Palacio Nacional no han cesado. El virus ha infectado tanto a empleados administrativos como a funcionarios de alto nivel, algunos muy cercanos al mandatario Andrés Manuel López Obrador. Poco han ayudado en prevenir su expansión los laxos protocolos sanitarios establecidos dentro del inmueble. Pese a los casos registrados en el entorno presidencial, López Obrador se resistió durante casi un año a usar cubrebocas en sus reuniones con sus colaboradores e invitados… hasta que el domingo 24 se aisló tras dar positivo al virus.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La conferencia nocturna sobre la pandemia ya había terminado, pero antes de que los reporteros asistentes abandonaran el salón Tesorería de Palacio Nacional, se les llamó a un encuentro detrás del templete, que sirve de escenario al presidente Andrés Manuel López Obrador y sus funcionarios.

Fue el viernes 24 de abril y previo al encuentro estuvo presente el vocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, quien saludó a varios de los periodistas y se retiró dejando a cargo del diálogo con reporteros al epidemiólogo en jefe de esta administración, José Luis Alomía. El encuentro fue para informarles que cinco días antes ocurrió “un incidente”.

La mayoría de los asistentes había cubierto toda la semana la conferencia nocturna sobre la evolución del covid en México, que suele encabezar el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell. El 20 de abril, un empleado del área de comunicación de la secretaría de Salud llevó a cabo el registro y revisión de gafetes de acreditación en el acceso de la puerta de la calle Moneda. Ya presentaba síntomas que con el paso de las horas se agravaron tanto que al día siguiente, 21 de abril, fue hospitalizado. 

Alomía ofreció pruebas a los asistentes que trataron con él y recomendó aislamiento hasta el día 28. Fue el primer evento de riesgo que, hasta donde se pudo corroborar, no tuvo consecuencias en la salud de quienes tuvieron contacto con el empleado.

Los contagios en Palacio Nacional se iniciaron temprano y no han cesado desde entonces y hasta el pasado domingo 24, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que había dado positivo al coronavirus, desapareciendo de la escena pública y dejando a cargo del ejercicio comunicacional matutino a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, a pesar de que ella misma estuvo en contacto con el mandatario en los días previos.

A diferencia de Sánchez Cordero y de la secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, que también estuvo en contacto con el presidente el fin de semana (Rodríguez pasó un largo periodo de convalecencia tras dar positivo el 16 de septiembre), otros funcionarios, como el canciller Marcelo Ebrard e inclusive el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, optaron por aislarse en lo que descartaban contagio.

El covid-19 se ha presentado en el entorno presidencial desde el 28 de abril, cuando el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Ricardo Sheffield Padilla, tuvo síntomas y decidió hacerse la prueba. Un día antes, ya contagiado, había dictado el informe "Quién es quién en los precios de las gasolinas y el gas", con el que suele iniciar la semana la conferencia coloquialmente conocida como “la mañanera”, que encabeza el presidente López Obrador. El fin de semana obtuvo el resultado positivo y comunicó que se aislaría.

Para entonces las medidas sanitarias en Palacio Nacional eran laxas. De hecho el 29 de abril el presidente fue cuestionado respecto a la careta de protección que tanto se negó a usar:

No me lo recomienda Hugo (López-Gatell). Le pregunté y él ya tiene toda una explicación sobre eso que ya la ha dado. Pídansela. Entonces yo hago caso. Nos vamos así. Cuidándonos todos (con las medidas de suspensión de actividades del Programa Nacional de Sana Distancia).”

Dos semanas después, el 11 de mayo, murió el primer trabajador de Palacio Nacional, Óscar Rodríguez Araiza, jefe de departamento de la Oficina de Atención Ciudadana a cargo de Leticia Ramírez, quien confirmó a Proceso el nombre y el deceso.

Aun así, el presidente López Obrador siguió sin usar cubrebocas –una decisión que le generó críticas a lo largo del año– hasta el pasado 22 de enero, día de su última conferencia de prensa previa a la gira por Nuevo León y San Luis Potosí, así como en la conversación que sostuvo con el presidente estadunidense Joe Biden desde la residencia particular de Alfonso Romo y en la que estuvo acompañado por éste, el canciller Ebrard y una intérprete.

López Obrador sólo usó cubrebocas en vuelos comerciales, una costumbre que adoptó por primera vez el 7 de julio, cuando la epidemia cobraba ya decenas de miles de vidas en el país.

Tampoco usaban cubrebocas los elementos de la Ayudantía; la jefa de Atención Ciudadana, Leticia Ramírez, ni el vocero Jesús Ramírez; no lo usa el jefe de fotografía, Luis Jorge Gallegos, y tampoco lo usan, al menos durante los momentos en que acompañan al presidente en las “mañaneras”, la mayoría de los miembros del gabinete legal y ampliado.

Christies subastará 33 piezas de las culturas azteca, maya, mixteca y tolteca

 

Christies subastará 33 piezas de las culturas azteca, maya, mixteca y tolteca

La casa Christie’s de Francia subastará 33 piezas prehispánicas pertenecientes a culturas azteca, maya, mixteca y tolteca en precios que irán de los 49 mil a los 22 millones de pesos
sábado, 30 de enero de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Bajo el título “Quetzalcoatl: serpent à plumes”, la casa Christie’s de Francia realizará una subasta, el próximo 9 de febrero, para ofertar 33 piezas prehispánicas pertenecientes a culturas azteca, maya, mixteca y tolteca.

Según los precios de la misma casa de subastas, las piezas, que no refirió cómo fueron adquiridas, podría alcanzar entre 2 mil y 900 mil euros, es decir, 49 mil y 22 millones de pesos.

La subasta se hizo viral debido a un tuit del arqueólogo Daniel Salinas Córdova (@DanielSalinas00), quien dijo que hasta el momento ni el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ni la Secretaría de Relaciones Exteriores o la Embajada de México en Francia se habían pronunciado al respecto.

La pieza que más destaca Christie’s es la escultura de “Cihuateótl”, diosa de la fertilidad (catalogada en el “lote 13”), proveniente de El Zapotal, Veracruz, con una altura de 87 centímetros. Se describe con una falda “ceñida con un cinturón de serpiente de doble cabeza” y un gesto en el rostro como si estuviera hablando. Podría alcanzar entre los 600 mil y 900 mil euros.

Otra de las piezas con alto valor es una máscara teotihuacana (situada en el “lote 23”) de 15 centímetros de altura, cuyo precio podría rondar los 350 mil y 550 mil euros, y cuya descripción destaca: “las máscaras de piedra de Teotihuacan han sido atesoradas desde el siglo XIV, tal como se ha podido observar en las ofrendas aztecas descubiertas en las excavaciones del Templo Mayor en la Ciudad de México”.

En la subasta también aparece un “yugo” (situado en el “lote 17”), pieza que solía colocarse en la cintura de los guerreros que realizaban el “juego de pelota” y que, según Christie’s, posee una “Tlaltecuhtli”, deidad de la tierra. También se ubicó un recipiente de 24 centímetros (en el “lote 26) con un precio esperado de entre 60 mil y 90 mil euros, así como un “Dignatario azteca”, con un precio de entre 40 mil y 60 mil euros.

La casa de subastas Millon, de París, Francia, ofertó este mes un total de 48 piezas prehispánicas durante una puja titulada “Les empires du lumiér. Art de l’Amérique precolombienne”, pese a un procedimiento legal por parte del INAH.

EL MONUMENTO A LA PATRIA, SÍMBOLO NACIONAL E ÍCONO DE MÉRIDA

Este monumento es una de las construcciones más icónicas del neoindigenismo mexicano.

 

. . .

 

Una foto es suficiente para ver lo imponente de este monumento:

 

 

¿Qué te pareció?

Genial, ¿no? El monumento a la patria fue inaugurado en abril de 1956 bajo el mando del escultor colombiano Rómulo Rozo, y ha formado parte de Mérida desde hace más de 60 años, y a través del tiempo su presencia ha sido una pieza fundamental de la cultura.

Sin duda es el foco de turismo y el paso de diario para muchos yucatecos, este monumento reúne cada día a cientos de personas quienes le dan vida al ajetreo perpetuo que caracteriza a esta importante glorieta.

 

 

 

Existen más de 300 figuras talladas a mano, las cuales representan la historia de México desde la fundación de Tenochtitlán, hasta mediados del siglo XX. Igual puedes encontrar, en las fachadas del monumento, figuras que hacen alusión a la cultura maya, como un Chacmool, un árbol de ceiba custodiado por  mariposas, jaguares y el escudo de la ciudad.

Este monolito es una parada obligatoria para los turistas y un tesoro invaluable para los Meridanos. Es aquí en donde tenemos la dicha de admirar esta gran obra y ser testigos del recuento de la historia de México, así como de la destreza de quienes dieron vida a esta pieza.

 

 

Para muchos yucatecos representa más que una maravilla arquitectónica.  Este lugar fue concebido y realizado por el escultor colombiano avecindado en Yucatán, donde también participaron los arquitectos Manuel y Max Amábilis y el maestro de obras Víctor Nazario Ojeda.
Se dice que la obra tuvo su origen en un concurso convocado por la Universidad de Yucatán, para la realización de un monumento que se dedicaría a la bandera, proyecto que en manos de Rozo evolucionó hasta lo que ahora conocemos.

 


El monumento es un ejemplo de la arquitectura neoindigenista o neomaya (como parte del movimiento nacionalista), consiste en un hemiciclo central con dos rampas, una escalera y una fuente, con un diámetro externo total de 40 metros.

En la fachada del monumento que da al norte, en la parte cóncava inferior, hay un espejo de agua con un pretil en piedra que reproduce al lago de Texcoco, en el cual se reproduce al águila luchando contra la serpiente, sobre un nopal, símbolo de la fundación de Tenochtitlán, el origen de la cultura mexica. También muestra los escudos actuales de los 31 Estados de la República, incluyendo la CDMX.

 

 


Por las paredes superiores de la mole de piedra desfilan los cuerpos y rostros de un buen número de personajes claves en la historia, política, literatura y arte de México e incluso de América.

Visto desde la parte frontal, de derecha a izquierda se ubican, en la primera sección, los principales personajes de la Colonia, en la central, la representación de la Patria en una figura femenina mestiza, ataviada con vestimentas de tendencia prehispánica maya y en cuyo interior arde permanentemente la lámpara cóncava.

ASÍ FUE LA REVANCHA DE HERNÁN CORTÉS CONTRA LOS ALIADOS DE LOS AZTECAS

 

Zultépec-Tecoate la ciudad donde Cortés tomo revancha.

 

. . .

 

El hallazgo de 14 cráneos humanos en Zultépec, Tlaxcala, es un testimonio increíble de los sacrificios realizados durante la Conquista por parte de los indígenas, quienes buscaban la ayuda de fuerzas sobrenaturales que permitieran restablecer el orden terrestre y celeste, y con ello la supervivencia de su sistema político, económico y religioso.

En náhuatl se llama Zultépec, que en español significa "cerro de las codornices", nombre con el que se conoce la loma, en el municipio de Calpulalpan, en cuyas faldas se localiza el sitio.

 

 

Una nueva investigación dirigida por los arqueólogos Enrique Martínez Vargas y Ana María Jarquín Pacheco sugiere que los conquistadores españoles asesinaron al menos a una docena de mujeres y sus hijos en un pueblo aliado de los aztecas, donde los habitantes previamente habían sacrificado y consumido ritualmente a los miembros de un destacamento español que habían capturado meses antes.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) acaba de hacer públicos los hallazgos de tres décadas de trabajos de excavación en la localidad de Tecoaque, que significa “el lugar donde los comieron” en idioma náhuatl.

 

 

Tecoaque, también conocido como Zultépec, es una población situada a unos 60 kilómetros al este de Tenochtitlán, capturaron un convoy español, que estaba compuesto por unos 15 hombres, 50 mujeres y 10 niños, 45 soldados de infantería (contingente que incluía cubanos de ascendencia africana e indígena) y unos 350 aliados de grupos indígenas. Todos, aparentemente, fueron sacrificados en el espacio de pocos meses.

Cuando se enteró de ello, Hernán Cortés ordenó a su alguacil mayor, Gonzalo de Sandoval, al mando de 15 jinetes y 200 infantes, que destruyera el pueblo como represalia a principios de 1521. Este acontecimiento se relata en varios textos como las Cartas de Relación de Hernán Cortés y en La historia verdadera de la conquista de Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, que dice lo siguiente respecto a lo que les sucedió a los miembros del destacamento:

 

 

“Hallóse allí en aquel pueblo mucha sangre de los españoles que mataron, por las paredes que habían rociado con ella a sus ídolos; también se halló dos caras que habían desollado, y adobado los cueros como pellejos de guantes, y las tenían con sus barbas puestas y ofrecidas en unos de sus altares; así mismo se halló cuatro cueros de caballos curtidos, muy bien aderezados, que tenían sus pelos y con sus herraduras, coladas y ofrecidas sus ídolos en el cu [los cronistas utilizan este vocablo de origen maya para referirse a un teocalli o basamento piramidal coronado por un templo] mayor: y halláronse muchos vestidos de los españoles que habían muerto, colgados y ofrecidos a los mismos ídolos”.

 

 

En fechas recientes, los arqueólogos han localizado las cabezas de las mujeres de la comitiva española cautivas colgadas junto con las de los hombres. Un análisis de los huesos ha revelado que estas mujeres estaban embarazadas y eso, según la cosmovisión prehispánica, podía haberlas colocado en la categoría de “guerreras”.

Otra ofrenda sacrificial incluyó el cuerpo de una mujer que fue cortado por la mitad cerca de los restos de un niño desmembrado de 3 o 4 años. Los investigadores también descubrieron los restos de un hombre que fue asimismo desmembrado y quemado, posiblemente para reproducir el destino de los dioses aztecas, según un mito conocido como “El Quinto Sol”, en el que para crear al Sol actual uno de los dioses del panteón azteca tuvo que lanzarse al fuego.

 

 

El convoy que fue masacrado en Zultépec-Tecoaque estaba compuesto por personas enviadas desde Cuba en una segunda expedición un año después del desembarco inicial de Cortés en 1519 y se dirigían a Tenochtitlán, la capital azteca, con suministros y posesiones de los conquistadores.

Cortés se había visto obligado a abandonar el destacamento mientras intentaba rescatar a sus tropas de un levantamiento en la capital. Los prisioneros fueron encerrados en celdas sin puerta, y fueron alimentados durante seis meses, según los expertos.

 

 

Poco a poco, los habitantes de Zultépec-Tecoaque sacrificaron y, aparentemente, se comieron caballos, hombres y mujeres, aunque no a los cerdos (aunque también fueron sacrificados). Los esqueletos de los europeos capturados fueron destrozados y conservaban marcas de cortes que indicaban que la carne se había extraído de los huesos.

 

 

Martínez Vargas ha explicado que las excavaciones sugieren que los habitantes de Zultépec-Tecoaque sabían que una violenta represalia por parte de los españoles era inevitable, y arrojaron los huesos y otras pruebas de estos sacrificios en pozos poco profundos (aljibes), de los cuales los arqueólogos han excavado 22 hasta la fecha.

En ellos se han hallado huesos de los cautivos que fueron modificados a modo de trofeos y restos de los animales sacrificados (ganado, animales de carga) que acompañaban al convoy. También se han descubierto esculturas de divinidades prehispánicas y objetos personales de los prisioneros.