El alto precio de la Alianza de Norteamérica con Israel
Lisa Guliani
Buenos Aires, Argentina
“Cada vez nosotros hacemos algo, me dices que América hará esto y hará eso. . . Yo quiero decirte algo muy claro: No te preocupes por la presión norteamericana sobre Israel . Nosotros, el pueblo judío, controlamos Norteamérica, y los norteamericanos lo saben“.
Primer ministro israelita, Ariel Sharon, 3 de octubre del 2001, a Shimon Perez, como fue transmitido por la radio Kol Yisrael
Como nación, ¿Que define nuestra habilidad de decir que y quienes somos? Es más, ¿Nos damos cuenta en qué país se originan nuestras visiones? - ¿Son de norteamérica o de otra parte? El escritor Edward Abboud no sólo se hace estas preguntas, sino que examina además otros peliagudos asuntos, relacionados con los Israelitas en su escrito “El enemigo invisible: Israel, Política, Medios de comunicación y Cultura norteamericana" el cual trata "la posición política más fuertemente censurada en los Estados Unidos: Que Israel no es nuestro aliado, es un enemigo torcido, influyendo en el ejército norteamericano y en los recursos políticos.”
¿Hasta que grado, las influencias israelitas manipulan la mentalidad social y la política pública norteamericana? ¿Simplemente cuál ES esta relación entre nuestros dos países? Incluso mencionar este asunto en un foro público es un negocio arriesgado. Pero, ¿Por qué? ¿No es señal de inteligencia, que las personas pensantes hagan preguntas, Y sobre todo cuándo ellas, versan sobre lo que está pasando dentro de los rangos de nuestra sociedad, gobierno y prensa nacional? Hoy día, todo depende sobre quien usted pregunta.
Abboud nos pide que consideremos si hemos forjado o no una genuina amistad y alianza con Israel - tal como nuestros medios de comunicación gubernamentales y nacionales insisten que nosotros tenemos - o si ésta es simplemente otro gran engaño que se está llevando a cabo delante del pueblo norteamericano. El autor articula la magnitud y hasta que punto los intereses de Israel están controlando firmemente al gobierno norteamericano, la política, las publicaciones, los medios de comunicación y la cultura popular. Sus conclusiones desquiciarán a muchos que creen ciertamente “ la línea oficial”: que Israel es nuestro aliado. ¿Pero es ésta realmente una descripción exacta de las relaciones existentes entre los dos países?
El Diccionario de Webster define la palabra “aliado” como sigue:
1. Unir o formar una conexión entre, como las familias por el matrimonio, o estados por un tratado; para unir en alianza.
2. Conectar o formar una relación por similitud, parecido, amistad, o amor.
Si nosotros examinamos estrechamente los lazos norteamericanos con Israel , ¿Podemos concluir que ellos se fundan en similitud, amistad o amor? difícilmente. El rol de los Estados Unidos es más semejante a eso de un “papá dulce” (Sugar Daddy). Enviamos muchos dólares de los contribuyentes a Israel cada año y a cambio, Israel consigue un tratamiento especial, millones de dólares en ´condonados reembolsos de los préstamos y el beneficio de donaciones norteamericanas (más dinero gratis, cortesía de usted y mía).
El gobierno norteamericano reparte por año, más dinero para ayudar a los ciudadanos israelitas que para ayudar a los norteamericanos. Piense por un momento, cuan raro es esto. Todavía nadie se ATREVE a discutir esto abiertamente. De acuerdo, por ello, yo lo discutiré.
Como cultura, los norteamericanos son bastante receptivos al influjo de mensajes que se generan a través de nuestros medios de comunicación de masas, a los cuales Abboud se refiere como “los guarda-barreras”. Es a través de este conducto que una controladora cábala política, dentro del gobierno norteamericano ejerce sus manipulaciones psicológicas, moldeando y formando la opinión pública en varios niveles y en numerosos asuntos - y particularmente así, cuando favorece a la nación de Israel.
Si vamos a diferir de la definición anterior de la palabra “aliado,” debemos preguntarnos entonces ¿Qué tipo de “alianza” con Israel hace necesario pagos de grandes sumas anuales de dinero de los contribuyentes norteamericanos? Israel es ciertamente, nuestro mejor pagado “aliado”. Pregúntese usted, ¿Por qué es necesario que el pueblo norteamericano le “pague” a nuestros "amigos" israelitas? ¿Por qué nosotros continuamos apoyando a Israel ante los gigantes líos que él crea por si mismo, cuándo aquí en casa nosotros podríamos usar ciertamente, todo ese dinero para ayudar a nuestro propio pueblo? ¿Qué estamos obteniendo exactamente de esta amistad? Si nosotros examinamos hoy, al estado de Israel , podemos ver bastante claro que no es una nación con la necesidad de reconstrucción económica. No es una “pobre” nación del tercer mundo en sufrimiento. De hecho, Israel está bastante bien, gracias a nuestra generosidad. Nosotros nos mantenemos entregando grandes sumas de dinero e Israel pone “la mano” para pedir aún más. Me parece una amistad bastante cara. Incluso, cada año, los Estados Unidos le regalan enormes cantidades de dinero para mantener “pacífico” a Israel . Eso es bastante irónico, considerando que no hay PAZ allí. ¿Cuánto dinero tenemos que pagar para comprar sus “temporales momentos” de paz?
Aquí están cifras para considerar, tomadas de un Informe de Problemas para el Congreso titulado: “ Israel : Ayuda Exterior norteamericana” (Clyde Mark, Asuntos Extranjeros, Defensa y División de Comercio, Updated 6/6/02)
A partir de la fecha del informe anteriormente nombrado, los Estados Unidos han proporcionado Israel $133.132 MIL MILLONES dólares en ayuda. Yo no sé si usted, pero yo encuentro esa cifra asombrosa. Supongo había algún ciudadano norteamericano que podría haberse beneficiado de algo de ese dinero…
Y, en el Año fiscal 2003 , nuestro Presidente pidió fondos de “Ayuda Externa” para Israel como sigue:
Para Contra Terrorismo para el año FY 2002: US$ 28 millones
Para la Financiamiento militar extranjero: US$ 2.100 millones
Para Apoyo Económico: US$ 600 millones
Para los Fondos de Asentamientos: US$ 60 millones
Estas cifras no toman en cuenta todas las “condonaciones” de los reembolsos de los préstamos, concesiones y “otros” dineros que nuestro gobierno les proporciona a ELLOS - no a nosotros. Interesante. Me gustaría tener algunos amigos así. ¿No le gustaría a usted? Bueno, ¿En que se supone será usado este dinero?, podría usted preguntarse. Es mi entendido, que EEUU paga todo este dinero para fortalecer Israel militar, económica y políticamente. ¿Qué pasa con ese viejo refrán, “o te hundes o nadas” A mi me parece que, Israel está flotando gratuitamente en la espalda del contribuyente norteamericano, mientras que el contribuyente norteamericano se está ahogando en el fondo profundo de la piscina. ¿Usted ve algo EQUIVOCADO con este cuadro? Yo lo veo.
Lo cual me lleva al estado de los medios de comunicación de masa norteamericanos, uno de mis asuntos favoritos. Según Abboud, “el Sistema de la Radiodifusión Pública (Public Broadcasting System - PBS) y la red de radios públicas norteamericanas (American Public Radio Network - APRN) han llegado a ser gigantescas máquinas propagandistas israelitas -subvencionadas por el gobierno- trasmitiendo volúmenes relacionados de espantos, angustias y otras, social y emocionalmente irritantes actitudes, desviando de los problemas reales del lugar y de las comunidades circundantes.” El autor sigue para decir que la radio, (más que la televisión) está idealmente preparada para apoyar una posición gubernamental. ¿Por qué? Porque la radio no involucra la presentación visual. La radio, tal como nuestros periódicos, involucra información reportada, pero no hay alguna demostración visual o recreación de eventos involucrados, como es el caso de la televisión. La televisión es lo que Abboud describe como “la herramienta primaria” usada para promover la discordia a lo largo de todos los grupos sociales y llevar la violencia al público. Justo lo que necesitamos - más violencia y discordia.
También es dirigida, la supresión y no cobertura deliberada de las noticias reales por los principales medios de comunicación, mientras se comprometen en cambio, en absurdos y “vacíos" reportajes como aquellos que vemos en "equipo reportero de tormentas de lluvia”. Pregúntese por qué las noticias importantes no están disponibles para el público norteamericano. Estoy convencida que podría quemarme frente a un equipo de televisión y ellos no lo informarían.
¿Qué es lo que probablemente usted más ve, sin embargo, vía los sistemas de los medios de comunicación influenciados por los israelitas?, programación estúpida total, imágenes repetitivas y propaganda. ¿Qué ve usted en televisión? ¿Reality shows? ¿Los culebrones? ¿Comedias? ¿Mira usted las ultra-aburridas audiencias del congreso? Si alguna vez escuchamos hablar de nuestros funcionarios gubernamentales, la cobertura probablemente será más relacionada con escándalos como opuesto a la relación de su trabajo, según Abboud. ¿Está él equivocado o es así? Sea honesto. Los programas de radios y televisión norteamericanas reflejan fundamentalmente el poderoso control israelita detrás de los principales conglomerados de medios de comunicación. Toda nuestra cobertura de los medios de comunicación, independiente si estamos hablando de televisión, periódicos o radio - está envuelta y apoyada por la influencia Israelita. Cada uno de éstos ha sido transformado en una herramienta para la propaganda y la represión, con el tiempo ha alterado eficaz e insidiosamente la cultura norteamericana. Nos hemos vuelto una sociedad masa-mediatizada, independientemente si nos damos cuenta o no. Independientemente si lo sabemos, lo aceptamos o no, Israel maneja mucho poder dentro de las fronteras de Norteamérica. Piense sobre esto durante un minuto. ¿Cuestionamos el propósito de aquéllos que controlan los medios de comunicación, las fuerzas responsable de formar las políticas públicas o las direcciones a las cuales nuestra sociedad se está dirigiendo? ¿Por qué no vemos al Congreso oponiendo o incluso cuestionando actualmente los conglomerados de los medios de comunicación existentes dentro de los Estados Unidos? Por qué no estamos dirigiendo estas legítimas preguntas a los traidores en el Congreso? Yo les diré por qué - porque el Congreso tiene miedo de desafiar algo de esto.
Además de la televisión, radios y periódicos, pueden encontrarse también influencias similares dentro de las principales industrias de las publicaciones donde un hermético (Israelita-influenciado) control tiene lugar con respecto a la publicación de libros. Según Abboud, cualquier material que “toca los proscritos temas de la propaganda israelita” no se juzga como aceptable, apropiado, o incluso permitido para alcanzar las masas. La publicación de libros está sujeta a un intenso escrutinio. El material que nada contra la corriente del arroyo de la propaganda es censurado, suprimido y esencialmente se bloquea su distribución. ¿Le suena familiar?
El impacto resultante es penetrante, todos que comprende el espectro de las pequeñas imprentas a las editoriales establecidas, de los agentes literarios, distribuidores, autores y libreros con el efecto final del "chorreo" al consumidor. Pregúntese: ¿Por qué se ha permitido que esto pasara? ¿Por qué Israel maneja tal poder y controla la red de los medios de comunicación que ni siquiera tiene en su país? ¿Parece simplemente un poco extraño? También note, cómo la imagen de nuestro amigo Israel es meticulosamente pulida y capitalizada con precisión aquí en los Estados. Cuidadosamente creadas y ejecutadas campañas de propaganda continuada pueden transformar una cultura, una población, mágicamente e incluso pueden cambiar la cara de un enemigo a eso de "un amigo". Debido a esto, los norteamericanos no reconocen ni siquiera a sus enemigos. Ahora, los llamamos “amigos.”
Israel posee un interés controlador significante en virtualmente TODOS los sitios de acción de los medios de comunicación norteamericanos. Cualquiera que intente producir material en serie para el masivo consumo público que corre opuesto a la perspectiva endosada o “tema” es probable que se encuentre el mismo como blanco de campañas que le ensucien, o posiblemente más aun, consecuencias desagradables. Esto saca del tapete esencialmente la mayoría, si no, toda la crítica pública hacia la nación judía. La realidad de esta situación: los puntos de vista contrarios están calculadamente ocultos del conocimiento público. Los americanos raramente son expuestos a más de una perspectiva con respecto a Israel . Los temas predominantes parecen ser: “ Israel no puede hacer algo malo” o “ Israel es nuestro fiel compañero.” Aquí hay algo más para considerar: ¿Cuándo fue la última vez que usted vio a Israel sujeto a alguna seria crítica pública o escrutinio en la arena política norteamericana? Prosiga, tómese su tiempo y piense sobre ello. ¿Cuándo escuchó usted por última vez a alguien de la Casa Blanca o del Capitolio cuestionarse u oponerse a las obscenas cantidades de dólares de los impuestos que pagan nuestros contribuyentes norteamericanos entregadas a nuestro “fiel compañero”? ¿Puede recordar alguna vez? Yo tampoco. La propaganda pro-israelita ha envuelto nuestras vidas imprimiendo mensajes subliminales en nuestras mentes. ¿Se ha dado cuenta que el norteamericano normal no tiene nada que decir con respecto a donde va el dinero? Nosotros solamente seguimos trabajando y el dinero se descuenta de nuestros sueldos. La mayoría de los norteamericanos parecieran mirar a través de un ojo de cerradura con una vista limitada de lo qué está pasando, así, ellos no están viendo la magnitud de las maquinaciones que se están perpetrándose contra ellos. Quizá como nación, estamos demasiado distraídos para ver también cómo nuestro “amigo” está llevando a cabo la mayor parte de esta alianza EE.UU. / Israel .
La población norteamericana es controlada y engañada por los conglomerados corporativos ( como AOL-Time-Warner, por ejemplo) que poseen un inmenso poder para dirigir el comercio global y esculpir la opinión pública en (aparentemente) cualquier forma que ellos escogen.
Al centro y guardando los perímetros de todo este engaño, los formidables brokers del poder controlan y bloquean efectivamente la corriente de información, (las noticias reales) ignorándolas. Esto es la razón por la cual la verdad no está llegando a todos los norteamericanos y por qué no estamos todos en la misma página. Por ejemplo, si miramos las noticias de la televisión y las comparamos con las noticias de Internet, no es difícil ver las tácticas de supresión que son empleadas contra nosotros. El resultado: la cobertura política-explosiva-rompe-saca fuera de las noticias independientes (distribuidas ampliamente en el mundo de la red de internet) nunca se extienden al público de la televisión. Abboud se refiere a esto como la forma que usa el stablishment-media para controlar Internet - manteniéndolo en una red “contenida”, limitando severamente con ello las capacidades de los periodistas independientes para llevar la información vital a las masas. Si nosotros miramos la guerra en este contexto: como un “disputa de voluntades directamente influenciados por el flujo de información a través de los medios de comunicación de masa a la población,” entonces ¿No deberíamos estar haciendo algunas preguntas bastante duras de nosotros mismos y nuestro gobierno?
Las mismas reglas que también se aplican a la cobertura de las noticias diarias también se aplican a la cobertura de la guerra. Escuchamos, vemos, leemos y sabemos solo aquello que nuestro gobierno, infiltrado por el Nuevo Orden Mundial, influenciado por Israel, permite ondeando diluidas versiones desprovistas de hechos.
Considere la repetitiva información que está viendo en la televisión, leyendo en su periódico o escuchando el programa radial. Todos están regurgitando la misma “versión” de los eventos actuales; todos están repitiendo como un loro el mismo punto de vista. Pero ¿Cómo sabe usted que es la verdad? Cada gran consorcio, cada talk-show de las corporativas radios y cada periódico está alineado con la posición gubernamental oficial - o deberíamos decir, la posición endosada de Israel . Ninguno de los jugadores de las ligas mayores falla un golpe, pero en cambio juega su parte respectiva en el engaño. Estamos siendo guiados para creer que aquello que vemos, oímos y leemos es indicativo de la opinión popular. Abboud discrepa y así también lo hago yo.
Abboud: “Las imágenes activas en los medios de comunicación casi no representan a nadie, mientras que el volumen del electorado, la audiencia masiva - los pagadores de impuestos - se sienten calladamente no representados.”
Usando metáforas estratégicamente puestas, transferencia de imágenes y técnicas de supresión, el poder-ese-que-es continúa causando estragos en esta nación, en la sociedad y en la humanidad en su conjunto. Pregúntese: ¿Cuánto de lo que usted está viendo en la televisión le representa a USTED y las personas de su comunidad? Quizá es tiempo para volver repensar este negocio completo de “alianzas” y reimponer los cercanos lazos que compartimos con otras naciones, como Israel . Un viejo refrán me viene a la mente, “Mantenga a sus amigos cerca y a sus enemigos más cercados.” Quizá nos serviría bien el readecuarnos con el significado tradicional de la palabra “aliado” en lugar de permitir que sea redefinido para nosotros. Quizás en la misma vena, otro viejo refrán podría ser apropiado aquí: “Los buenos cercos hacen buenos vecinos.”
Comentarios directos a Lisa a "mailto:wingedpiper@yahoo.com"
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