Reflexiones sobre las ciencias religiosas (1)
De las formas externas y las cosas del espíritu
10/09/2015 - Autor: Prof. Yahia ubn Said Al Andalusi - Fuente: Tarika Shadilia en Argentina
La celebración constante de la toma de conciencia de la Divina Presencia, habría de ser la suna, ateniéndonos al significado del termino “suna” en su significado de tradición o costumbre.
Esta fue la regla entre los musulmanes de la época del Profeta Muhammad -saws-, y las primeras generaciones. Mas luego, como ocurre muchas veces en toda actividad humana, la repetición mecanizó y desvirtuó.
Aparecieron entonces personas torpes, que creyeron, y creen que en el rito radica el fin último de la religión, y no donde realmente radica, que es en la mansedumbre y la paz espiritual obtenida mediante la conciencia permanente y constante del recuerdo de Dios.
Por supuesto es posible ser un gran erudito y no superar esta torpeza, ser poseedor de una vana erudición, y no ha de creerse que exista algo malo en la erudición muy por el contrario, no existe conocimiento alguno que sea perjudicial, mas al adquirir un conocimiento es posible utilizarlo para bien o para mal. Se utilizará un conocimiento para el bien cuando este brinda claridad a la mente y serenidad al espíritu, que se manifiesta en la comprensión de este mundo como manifestación creada de Allah -swt-; se utiliza el conocimiento para mal, cuando simplemente no se utiliza o se utiliza para justificar los propios caprichos y pasiones.
Caprichos y pasiones
Alguna gente gusta muchas veces de apegarse al primer significado que cree ver el un hadiz o una aleya, y aceptarlo como único significado posible1, pero esto es error y desvarío, ya que sin duda siendo la comprensión humana limitada, y la sabiduría de Allah -swt- infinita, es necesario convertir la ciencia en acción. Tal vez el error mas común es creer que son las obras buenas observar a rajatabla los ritos, sin atender a su significado, que es, justamente el recuerdo de Allah -swt- ; dijo Muhammad: “No os ha precedido Abu Bakr -ra- a causa de sus muchos ayunos y oraciones, sino por algo que reside en su corazón” . Es así que los actos de adoración deberían ser siempre el recuerdo de Allah e incremento de la fe, y el conocimiento de la religión conducir a la mansedumbre y la bondad, que constituyen la verdadera ascésis, ya que ¿quien mas asceta que quien se priva de alimentar su ego en discusiones y agresiones? ¿quién mas asceta que quien somete sus pasiones de prevalecer sobre otros, aún teniendo la elocuencia para vencer en banales disputas, para no sembrar el odio sectario.
Malik -ra- transmitió que Nafia dijo que Abdullah dijo que Omar Bin Al Jattab -ra-, se señaló la lengua y dijo: “esta me llevó a lugares peligrosos”. Y sin embargo , que poco cuidamos de decir a otros palabras hirientes, que poco cuidamos de preservar el honor y buen nombre de las personas, que poco cuidamos de no sembrar el odio sectario.
Malik -ra- transmitió que Nafia dijo que Abdullah dijo que Omar Bin Al Jattab -ra-, se señaló la lengua y dijo: “esta me llevó a lugares peligrosos”. Y sin embargo , que poco cuidamos de decir a otros palabras hirientes, que poco cuidamos de preservar el honor y buen nombre de las personas, que poco cuidamos de no sembrar el odio sectario.
1 Ibn Hazm -r-, se lamentaba frecuentemente de la torpeza de muchos de quienes se acercaban al madhab Zahiri por este motivo
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