"Feminicidios en México ¡Ya Basta!" en el Museo Memoria y Tolerancia
Abierta al público hasta el mes de mayo, martes a viernes de 9:00 Hrs a 18:00 Hrs
Ciudad de México, 24 de enero de 2017.- A partir de este 25 de enero y hasta el mes de mayo se exhibe en el Museo Memoria Y Tolerancia de la Ciudad de México la exposición "Feminicidios en México, ¡Ya basta!"; un recorrido doloroso y necesario por la realidad del feminicidio en nuestro país y la lucha por justicia para las víctimas.
La inauguración contó con la presencia de dos madres de víctimas de feminicidio y pilares en la lucha en la exigencia de justicia para sus hijas, la maestra Norma Esther Andrade, madre de Lilia Alejandra García Andrade, asesinada en Ciudad Juárez en 2001 y fundadora de Nuestras Hijas de Regreso a Casa; e Irinea Buendía, activista del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), y madre de Mariana Lima Buendía, quien fuera asesinada por su expareja sentimental en 2010, en Chimalhuacán, el Estado de Mexico. También las acompañaron María de la Luz Estrada, Coordinadora Ejecutiva del OCNF y Juliette Bannafé, Oficial Nacional de Programas ONU Mujeres en México.
A través de la exposición, el museo busca sensibilizar a la sociedad y generar mayor conciencia sobre la violencia contra las mujeres y niñas; esto a través de un recorrido por distintas salas e instalaciones, y con el objetivo de prevenir y combatir la impunidad imperante en el sistema de impartición de justicia en México. "Este espacio es una invitación para que la sociedad reflexione sobre la gravedad del feminicidio. No permitamos que las de mujeres sigan siendo asesinadas por el simple hecho de ser mujeres.", comentó María de la Luz Estrada durante su participación, ademas de que aseguró que la exposición "contribuirá a romper el vínculo entre la incertidumbre y la desesperanza en que se encuentran los familiares de las víctimas y las sobrevivientes, también esperamos que concientice a la ciudadanía para emprender acciones que rompan con las cadenas de la impunidad la naturalización y la normalización de la violencia."
De acuerdo al Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) entre el 2013 y el 2015 un promedio de siete mujeres fueron asesinadas a diario en México. "Los casos no son investigados con perspectiva de género y la debida diligencia, somos revictimizadas por el Ministerio Público; nos vulneran de tal manera que lo invisibilizan todo y nos ponen en una situación difícil de poder acreditar ese feminicidio, sin tener una formación académica, nos tenemos que convertir en detectives de nuestros propios casos, nos piden testigos que hayan visto todo y que lo sostengan, para poder consignar el caso; pero ¿quién llama a gente para matar?", cuestionó Irinea Buendía, cuyo caso llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, después de cinco años de diligencias.
"El feminicida sabe que al asesinar a una mujer no pasará nada, porque nos ven como cosas, como objetos desechables que se usan y se tiran a la basura, en la calle, en obras negras construcción, en sus propias casas; mujeres golpeadas, violadas, descuartizadas, ahorcadas, extranguladas, o como en el caso de mi hija Mariana, suicidadas de acuerdo a la autoridad.", continúa.
La exposición se comprende de ocho salas que explican la problemática de una forma sencilla y didáctica, van de la violencia de género, pasando por conceptos específicos y momentos históricos como es el caso de la resolución del "Campo Algodonero", dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en contra del Estado mexicano; además de puntualizar los casos de víctimas de desaparición como Mariana Yáñez, estudiante de 18 años de la Vocacional 3 del Instituto Politécnico Nacional (IPN), quien al salir de su casa a la papelería por copias en el municipio de Tecámac, del Estado de México, nunca regresó, y las investigaciones han estado plagadas de inconsistencias.
"Los feminicidios todos son prevenibles. El hecho de que una mujer sea asesinada, es porque el Estado no cumple con sus obligaciones que son prevenir, investigar y sancionar.", aseguró la profesora Norma Esther Andrade, quien abordó el caso de Ciudad Juárez. "Se habla del juicio histórico que hay en Ciudad Juárez pero hay solo once sentenciados, a más de seiscientos años de cárcel; pero es el pelagatos del pelagatos, del pelagatos. Yo me pregunto, ¿dónde están , las cabezas de todos esos asesinatos?"
La exposición tiene una área de prevención que de acuerdo a la maestra Andrade es lo más importante, pues en diez meses, en el 2016; de enero a noviembre, se registraron 1678 jóvenes desaparecidas, de acuerdo al Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas (RNPED), y asegura: "debemos hacer algo en cuanto a la prevención, porque a esas 1678 desaparecidas, o no las vamos a encontrar nunca, o cuando las encontremos, las vamos a encontrar asesinadas."
En una de las salas se exhibe la instalación sonora "Sonidos de la muerte", de la artista conceptual Teresa Margolles, integrada por grabaciones de lugares en los que fueron encontrados los cuerpos de mujeres asesinadas, según se indican las investigaciones previas realizadas por la policía mexicana. En otra sala con nombre "Laberinto de la impunidad", nos adentramos a en un laberinto interminable de expedientes y casos sin resolver, entre pesquisas y carpetas sin nombre; algunas de ellas tachadas en los títulos, evidenciando el proceder de los Ministerios Públicos, y quizás provocando espasmos en el espectador al visualizar la realidad de la justicia en México y a través de pasillos y más pasillos se llega a las habitaciones de algunas víctimas; habitaciones vacías, abandonadas, solitarias, desoladas.
La pieza inicial, "Por ellas", es de la artista Linda Atach, exhibe una cruz rosa gigante, acompañada con cientos más pequeñas en una especie de cascada feminicida y desbordada. Otras artistas que exhiben sus trabajos durante el recorrido son Cintia Bolio, Eliana Chauvet, Teresa Serrano y Mayra Martell.
La exposición termina con una sala dedicada al aporte de la sociedad civil y las y los defensores de derechos humanos de las mujeres. Con fotografías de Iván Castaneira documentando acciones, protestas y performances en este sentido por alumnas y alumnos de la Preparatoria Francisco Villa en Ecatepec y la Red Denuncia Feminicidios Estado de México, coordinadas por el profesor Manuel Amador. Es una sala esperanzadora que visualiza el aporte en cuanto a la visibilización de la problemática, y el dar rostro y nombre a las víctimas; que muestra la necesidad de una sociedad informada, empoderada y activa.
"Esta exposición es una oportunidad para no olvidar a las víctimas del feminicidio y seguir exigiendo el derecho que tienen sus familiares a encontrar la verdad y la justicia, es también un reconocimiento a la lucha que han dado las madres que a pesar del profundo dolor que cargan se han solidarizado con otras madres para que no pasen esta situación y que no se repita, luchando no sólo por conocer la verdad de sus casos, sino para que existan las políticas que prevengan el delito, y que eviten que otros familiares recorran el mismo camino de impunidad e injusticia, pero sobre todo que eviten el dolor profundo de no saber dónde están sus hijas", comentó María de la Luz Estrada.
"La autoridad sigue haciendo omisiones, negligencias y obstrucción de la justicia. El prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres está muy lejos de lograrse. Los feminicidios han rebasado a la investigación, el estado ha sido omiso; el sistema nos ha fallado, !y de qué manera! Necesitamos unir nuestras voces en esta exigencia de justicia. Sigo haciendo un llamado a la denuncia, ¡seamos más!", pide Irinea Buendia, y termina: "No guardemos silencio. Nuestras hijas nos dejaron su voz, unamos las nuestras para gritar al unísono ¡Justicia y justicia! Abramos esa puerta y derribemos la impunidad y la corrupción. ¡Basta ya!"
Abierta al público hasta el mes de mayo, martes a viernes de 9:00 Hrs., a 18:00 Hrs., sábados y domingos 10:00 Hrs., a 19:00 Hrs., costo por exposición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario