Palestina. La milicia de un traidor a la causa palestina y que es armado por Israel y un gobierno «árabe» colaboracionista, asegura que no respetará un alto el fuego y seguirá «su misión» contra la Resistencia

Resumen de Medio Oriente, 27 de julio de 2025
Yasser Abu Shabab, líder de una milicia palestina colaboracionista con «Israel», autodenominada Fuerzas Populares Contra la Corrupción, reconoció en una entrevista con la radio «árabe» Makan, perteneciente a la cadena nacional israelí Kan, que su organización está presente en zonas bajo control del Ejército israelí en la Franja de Gaza y que actúan allí con el conocimiento de las fuerzas israelíes.
El líder del movimiento, que se califica como opositor a Hamás y el Eje de la Resistencia, afirmó, preguntado por si se coordinan con el Ejército israelí en sus operaciones en Gaza, que «por supuesto, siempre que el objetivo sea apoyar y respaldar, nada más».
«Cuando nos dirigimos a una misión, ellos (el Ejército israelí) solo están informados, nada más. Pero el trabajo militar lo realizamos nosotros», añadió Abu Shabab, acusado por Hamás, ONGs y medios internacionales de saquear camiones con ayuda humanitaria mientras supuestamente las fuerzas israelíes no intervenían.
«Estamos presentes en una zona bajo control total del Ejército israelí», afirmó el líder, y aseguró que se mueven «con bastante libertad» en la ciudad de Rafah, en el extremo sur de la Franja y controlada por el Ejército israelí, mientras que en zonas como Jan Younis, que queda algo más al norte y aún bajo la influencia de Hamás, sus movimientos son más cautelosos.
Reconoció también que cuentan con apoyo logístico y material de varias fuentes, aunque prefirió no revelar detalles específicos. Aparte de «Israel» aparentemente sus recursos provendrían de los emiratos árabes.
En la entrevista, Abu Shabab afirmó que su grupo está formado por jóvenes palestinos que han asumido la misión de enfrentar «la corrupción y la injusticia», según ellos perpetradas por Hamás. En realidad, sus reclutados son mercenarios que reciben paga para combatir a la Resistencia.
Se definió como una fuerza popular creada para «liberar al pueblo de la opresión y la tiranía», dispuestos a hacer «sacrificios y sangre» para lograrlo.
Respecto a la relación con Hamás, Abu Shabab aseguró que su lucha no cesará incluso si se establece una tregua o un alto el fuego.
«No vinculamos nuestras acciones a una tregua. Eso es asunto de ellos con el Estado de Israel. Nosotros seguimos con nuestro trabajo sin importar el precio ni la sangre que cueste», declaró.
Y añadió: «Nuestro proyecto es uno solo: eliminar a sus comandos, dondequiera que estén y dondequiera que se encuentren».
El Ministerio del Interior de Gaza, controlado por Hamás, ordenó el pasado miércoles a Abu Shabab que se rindiera y compareciera ante un tribunal acusado de traición, dándole un plazo de diez días para hacerlo.
El pasado junio, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reconoció que su gobierno armó a clanes armados en la Franja de Gaza enfrentados con Hamás, después de que un opositor y exministro le acusara de ello, aunque no detalló de qué grupos se trataba.
«Movilizamos clanes en Gaza rivales de Hamás. ¿Qué tiene de malo?» afirmó Netanyahu en un vídeo publicado en su cuenta de X. «Es solo bueno. Salva vidas de los soldados».
Una investigación revela la estructura completa de la milicia colaboracionista de Abu Shabab y su papel en el robo de ayuda humanitaria y la implementación del plan de la ocupación.
Ghasan Al-Dahini e Isam Al-Nabahin: brazo organizativo y línea de comunicación
El segundo de Abu Shab, Ghasan Al-Dahini, escapó de las cárceles de Gaza y tiene un historial en las agencias de seguridad de la «autoridad palestina». Su nombre está vinculado al grupo «Ejército del Islam» y redes de contrabando en Sinaí.

Abu Shabab y su protector, Netanyahu.
Apareció en videos disparando en el este de Rafah, cerca de la mezquita Al-Da’ua en Al-Shauka, zona donde se distribuyó ayuda.
Isam Al-Nabahin es una figura destacada del grupo, excombatiente del Daesh (ISIS) en Sinaí. Regresó a Gaza antes de la guerra y huyó de prisión al comenzar el conflicto. Posteriormente se informó su arresto por las autoridades de Gaza, sin confirmar su destino.
Segundo nivel: apoyo logístico y posiciones militares
El segundo nivel incluye figuras como Bakr Al-Uaqili, armado en fotos cerca de campamentos de ayuda, con varias cuentas vinculadas a la red. Entre sus contactos están Iusuf Abu Naser y Saddam Abu Zakar, vistos con equipo y armas similares, vinculados en el terreno a la dirección.
Tariq Abu Hasan y Abu Hasan Al-Turabani también forman parte de este nivel, apareciendo en fotos acompañando líderes o en camiones de ayuda armados. Algunos, como Abu Hasan, documentaron su relación directa con líderes en videos.
Tercer nivel: supuesto aseguramiento y robo público
Miembros de este nivel, como Nimer Abu Al-Husain, Karim Abu Al-Husain y Abud Abu Al-Husain, documentaron su participación en «asegurar» camiones de ayuda, pero videos mostraron que manipulaban y saqueaban la ayuda abiertamente. Se desplegaron en zonas controladas por el ejército israelí, específicamente en el llamado eje Filadelfia y sur de Rafah, reflejando coordinación directa.
Conclusiones de la investigación
La investigación mostró que las «Fuerzas Populares» son una milicia formada por fugitivos de prisión, algunos vinculados al Estado Islámico, que recibieron apoyo y armamento directo de la ocupación.
Su actividad se limita a una franja geográfica que sirve el plan de desplazamiento de la población de Gaza, usando la ayuda humanitaria como cobertura para controlar movimientos y dirigir a la población a áreas dominadas por la ocupación.
Los videos y documentos publicados por los mismos miembros de la milicia permitieron revelar su estructura y documentar sus crímenes, confirmando que no son un grupo desorganizado, sino una herramienta organizada que implementa la agenda de la ocupación en un momento de vacío de seguridad y humanitario.
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