Exigen investigar asesinato de Gaddafi
TRÍPOLI, 21 de octubre.—El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, condenó hoy la muerte de Muammar al Gaddafi, mientras el jefe de Estado de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, alertó de "otra Somalia en Libia".
Zuma se reunió hoy en Pretoria con Obiang, presidente de turno de la Unión Africana (UA), para tratar asuntos bilaterales y abordar la situación en Libia tras la muerte de Gaddafi, informó EFE.
"Gaddafi no fue capturado, fue matado", afirmó el mandatario. "Resulta curioso que esos que luchaban por la democracia y querían llevarlo a la Corte Penal Internacional (CPI) hayan acabado por impedírselo con su muerte", subrayó Zuma en referencia al autodenominado Consejo Nacional de Transición (CNT), que presionó para que la CPI dictara una orden de captura contra el líder libio.
Obiang, en tanto, criticó la debilidad de la UA ante ese tipo de situaciones, y reclamó la creación de una Corte Penal Africana capaz de juzgar crímenes cometidos en el continente y de presionar a los Estados.
También el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, declaró que es necesario efectuar una investigación internacional sobre las circunstancias de la muerte de Gaddafi y las acciones de las tropas de la OTAN vinculadas con la misma, según ITAR-TASS.
El derecho internacional dice que durante los conflictos armados rigen las reglas internacionales humanitarias, fijadas en las Convenciones de Ginebra. En las mismas se indica que, tan pronto que un participante del conflicto militar es hecho prisionero, con respecto al mismo deben aplicarse las medidas especiales. En todo caso, no se puede matar al prisionero, resaltó el Canciller.
También el portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU pidió una investigación sobre la muerte del líder libio, y expresó la preocupación de que haya sido ejecutado, un crimen de guerra bajo la ley internacional.
Por otra parte, la BBC refiere que el CNT pretende enterrar el cuerpo en un lugar secreto, incluso se especula que podría ser arrojado al mar, tal como se hizo con Osama bin Laden, para evitar que se erija un santuario y que sus seguidores le rindan honores.
Pese a que la OTAN había declarado en infinidad de oportunidades que la muerte de Gaddafi no era el objetivo de la misión contra Libia, apenas un día después del magnicidio, el secretario general de la organización imperialista, Anders Fogh Rasmussen, anunció que la Alianza acordó concluir su misión en Libia el 31 de octubre tras consultar con la ONU y el CNT.
Rasmussen recalcó que el ataque de dos aviones de la OTAN ayer contra el convoy en el que viajaba Gaddafi cerca de la ciudad de Sirte, y que propició la captura y ejecución fue "una operación legítima" dentro del mandato que la ONU dio a la organización.
Los países no miembros que han participado en la operación "Protector Unificado" pueden "sentirse orgullosos de lo que hemos logrado", al afirmar que han salvado "incontables vidas" de civiles libios.
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