Marco Tulio Cicerón. El problema judio en la Roma imperial Siglo I Político, filósofo, literato y el más famoso orador de la antigua Roma. Nació en Arpino el año 106 antes de Jesucristo y murió asesinado en el año 43 a. de J. Cuando el Procónsul Flacco confiscó el tributo que los judíos enviaban a Jerusalén para el Templo, los hebreos levantaron al pueblo contra él y en su defensa intervino Cicerón quien dijo en el proceso:
Llegamos ahora al asunto del oro de los judíos y esa imputación tan odiosa. Es por causa de esta concreta acusación por lo que habéis buscado este local, Laelius (el acusador) y esta muchedumbre de judíos que nos rodean. Conocéis su número, su unión y su poder en nuestras asambleas. Hablaré bajo para no ser oído sino por los jueces. Como no faltan individuos entre esos que actúan contra mí y contra los mejores ciudadanos que protegéis, no quiero proveer aquí de nuevas armas a su maldad.
Había sabiduría (en Flaccus) en acabar con una bárbara superstición (judía) y firmeza en barrer, por el bien de la república, a esta multitud de judíos, que turban nuestras asambleas.
"Los judíos pertenecen a una oscura y repulsiva fuerza. Yo se cuan numerosa es esta camarilla, como permanecen unidos y que poder ejercen a través de sus uniones. Son una nación de pillos y engañadores.."
En un periodo muy citado comúnmente de su 'Oratio Pro Flaco', en el año 58 A.C., grita: "vosotros sabéis cuan considerable es su numero (el de los judíos), cuan unidos son, cuanta influencia tienen en nuestras asambleas.".
Describe a los judíos como un pueblo de maledicentes e inclinados a la sospecha, muy unidos entre sí pero hostiles a Roma. Su religión es "bárbara y supersticiosa".
"Oratio Pro Flacco".
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