Causaría el descenso de unos 10 grados centígrados
en las temperaturas globales, dicen
Posible
erupción supervolcánica podría borrar la civilización
Duerme debajo del Parque Nacional de Yellowstone,
en EU
Entraría en actividad sin necesidad de factor
externo, concluyen científicos luego de analizar roca derretida
Anteriormente los investigadores creían que las erupciones
supervolcánicas requerirían de terremotos que abrieran la corteza terrestre y
dejaran escapar el magma. En la imagen, el Monte Sinabung en Sumatra del Norte,
que ha lanzado lava de forma esporádica desde septiembre. La gráfica es del
domingo pasadoFoto Ap
Steve Connor
The
Independent
Periódico
La Jornada
Martes 7 de enero de 2014, p. 2
Martes 7 de enero de 2014, p. 2
La erupción de un supervolcán, cientos de veces más
poderoso que los volcanes convencionales –con el potencial de borrar la
civilización como la conocemos– es más probable de lo que se creía, reveló un
estudio.
Un análisis de roca derretida, procedente del
interior del supervolcán que duerme debajo del Parque Nacional de Yellowstone,
en Estados Unidos, ha revelado que es posible una erupción sin necesidad de una
causa externa, precisaron científicos.
Anteriormente los investigadores creían que las
erupciones supervolcánicas requerirían de terremotos que abrieran la corteza
terrestre y dejaran escapar el magma. Pero nuevas investigaciones sugieren que
pueden ocurrir por la sola acumulación de presión.
Los supervolcanes ocupan el segundo lugar entre los
eventos cataclísmicos mundiales –detrás del impacto de asteroides– y en el
pasado han producido extinciones en masa, cambios de largo plazo en el clima e
inviernos volcánicos a plazo más breve, causados por la ceniza volcánica que
tapa la luz del Sol.
La más reciente erupción supervolcánica conocida
ocurrió, según se cree, hace 70 mil años en el sitio actual del lago Toba en
Sumatra, Indonesia. Causó un invierno volcánico que bloqueó la luz del Sol
durante ocho años y produjo un periodo de enfriamiento global que duró un
milenio.
El supervolcán subyacente en el parque Yellowstone,
en Wyoming, eruptó por última vez hace unos 600 mil años y envió más de mil
kilómetros cúbicos de cenizas y lava a la atmósfera, unas 100 veces más que la
erupción del monte Pinatubo en Filipinas, en 1991, que causó un notable periodo
de enfriamiento global.
Luego de la erupción del Pinatubo, la temperatura
mundial promedio cayó 0.4 grados centígrados durante varios meses. Los
científicos predicen que una erupción supervolcánica causaría un descenso de
unos 10 grados centígrados en las temperaturas globales en promedio durante una
década, lo cual cambiaría la vida en el planeta.
Los investigadores han analizado el magma de la
caldera de Yellowstone, caverna subterránea de 88 kilómetros de ancho que
contiene entre 200 y 600 kilómetros cúbicos de roca derretida, para ver cómo
responde a cambios de presión y temperatura.
Usando una poderosa fuente de rayos X en la
Instalación Europea de Radiación de Sincrotrones, en Grenoble, Francia,
descubrieron que la densidad del magma decrecía en forma significativa a las
altas temperaturas y presiones experimentadas en el subsuelo.
Las variaciones de densidad entre el magma y la
roca circundante significan que la lava en la caldera del supervolcán puede
producir fuerzas lo bastante grandes para abrirse paso a través de la corteza
terrestre y permitir que la roca derretida y la ceniza erupten de la
superficie, indicaron los científicos.
La diferencia en densidad entre el magma derretido
en la caldera y la roca circundante es lo bastante grande para impulsar el
magna de la cámara a la superficie, observó Jean-Philippe Perrillat, del Centro
Nacional de Investigación Científica en Grenoble.
El efecto es como la ligereza adicional de un balón
de futbol cuando se llena del aire bajo el agua, lo cual lo impulsa a la
superficie debido a la mayor densidad del agua que lo rodea, explicó el doctor
Perrillat.
Si el volumen de magma es lo bastante grande, debe
salir a la superficie y explotar como una botella de champán descorchada.
El estudio, publicado en la revista Nature
Geoscience, fue
posible porque la máquina de rayos X en Grenoble permitió tomar medidas
precisas a temperaturas hasta de mil 700 grados centrígrados y presiones 36 mil
veces mayores que la presión atmosférica normal.
Los resultados revelan que si la cámara de magma es
lo bastante grande, la sola sobrepresión causada por diferencias en densidad es
suficiente para penetrar la corteza e iniciar una erupción, señaló la profesora
Carmen Sánchez-Valle, del Instituto Federal Suizo de Tecnología, en Zurich,
quien dirigió el estudio.
No es posible prevenir una erupción supervolcánica,
pero los científicos intentan idear métodos para vigilar la presión del magna
subterráneo para predecir si es inminente una.
El doctor Perrillat advirtió que no hay
supervolcanes conocidos que estén en peligro de hacer erupción en el futuro
previsible, y que se necesitaría al menos una década para que la presión del
magma en una caldera se acumulara al punto de hacer probable una erupción.
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya
No hay comentarios:
Publicar un comentario