AL TIEMPO
No es novedad que la cuenta oficial de Twitter de la secretaría de Energía (Sener), sea utilizada como ariete para golpear una de las libertades fundamentales en democracia; la libertad de expresión.
Y es que la tarde del 23 de mayo, la Sener difundió el siguiente tuit, verdadera joya del “odio de Estado” contra la crítica y los críticos.
Como queda claro, según Sener, la crítica al gobierno, al presidente y a sus colaboradores “son ataques” y salen “de una bestia herida de muerte”.
Y, sin duda que el mensaje fue perfectamente cuidado.
¿Por qué?
Porque, en rigor, el verbo “atacar” es una acción propia de las bestias.
Dicho de otro modo, que según el gobierno de AMLO, la libertad de expresión y su producto más acabado, la crítica, son un feo instrumentos de algo así como “perros del mal” de la sociedad mexicana; bestias que se lanzan contra el honesto y eficiente gobierno de Obrador.
Dicho de otro modo, que según el gobierno de AMLO, la libertad de expresión y su producto más acabado, la crítica, son un feo instrumentos de algo así como “perros del mal” de la sociedad mexicana; bestias que se lanzan contra el honesto y eficiente gobierno de Obrador.
Y, claro, según la secretaría de Energía, la crítica y los críticos están “heridos de muerte”.
¿Heridos de muerte..? ¿Cómo debemos entender el mensaje de la Sener, en sus redes sociales? ¿Quién tiene la autoridad en la Sener, como para usar las redes de esa manera? ¿Fue un manejo equivocado o, por el contrario, se trata de uno de los amagos típicos del gobierno de López para amedrentar? ¿Se mandan solos “los gatos” de la Sener? ¿O de quien es la autoría intelectual del mensaje?
¿Heridos de muerte..? ¿Cómo debemos entender el mensaje de la Sener, en sus redes sociales? ¿Quién tiene la autoridad en la Sener, como para usar las redes de esa manera? ¿Fue un manejo equivocado o, por el contrario, se trata de uno de los amagos típicos del gobierno de López para amedrentar? ¿Se mandan solos “los gatos” de la Sener? ¿O de quien es la autoría intelectual del mensaje?
Lo cierto es que en política no hay casualidades. En todo caso se puede hablar de casualidades. Pero también es cierto que tampoco es nueva la intolerancia oficial.
No, lo cierto es que desde el mismísimo presidente Obrador, pasando por todos sus secretarios de despacho, aliados políticos y hasta aplaudidores a sueldo son ejemplares magníficos de la intolerancia oficial a los productos de “la joya de la corona” en democracia; la crítica.
No, lo cierto es que desde el mismísimo presidente Obrador, pasando por todos sus secretarios de despacho, aliados políticos y hasta aplaudidores a sueldo son ejemplares magníficos de la intolerancia oficial a los productos de “la joya de la corona” en democracia; la crítica.
Sí, en el México de hoy –en el gobierno de AMLO–, criticar al poder presidencial, al presidente, a su gobierno, a sus colaboradores y cuestionar los aterradores resultados en sólo 18 meses, hace de los críticos verdaderos “perros del mal”.
Y es que según AMLO y los suyos, pensar distinto al pensamiento oficial, disentir, discordar, tener cabeza propia y ver la realidad desde otra óptica a la oficial, son sinónimos de ser un enemigo del presidente y de su gobierno.
Según Obrador, sus críticos son “chayoteros”, son “prensa fifí”, “neoliberales”, “sabelotodo”; son “sembradores de mentiras” y organizadores de campañas para difamarlo, para engañar al pueblo y para tirar a su gobierno.
Y viene a cuento el tema no sólo por el desafortunado Tuit de la secretaría de Energía, de cuyo contenido, la titular, Rocío Nahle, se disculpó.
No, en realidad el tema se desencadenó por la tendencia en redes que alcanzó un video de la titular de la secretaría de Trabajo, Luisa María Alcalde, quien aparece en un centro comercial de la capital del país, realizando sus compras, al tiempo que atiende una llamada telefónica.
La crítica central, sin embargo, la produjo al hecho –visible–, de que la señora Alcalde, no utiliza cubre bocas, como lo ordena no sólo el sentido común, sino la autoridad sanitaria y el propio centro comercial.
El video fue difundido, entre muchos otros, por el periodista Ciro Gómez Leyva, a quien respondió babeante la jauría mediática del gobierno de Obrador, sobre todo, el vocero presidencial, Jesús Ramírez.
Y, justo como parte de esas respuesta apareció el tuit de la Sener, mientras que de manera nada casual, Luisa María Alcalde respondió, en su red social Twitter, con el argumento de que era víctima de “acoso”.
Y es que para defender la irresponsabilidad de Luisa María Alcalde y para atenuar los daños por su nepotismo, desde el gobierno federal iniciaron una campaña que busca hacer creer que la difusión del video de la señora Alcalde, sin usar cubre bocas, era un atentado a su vida privada.
Sin embargo, de nuevo mienten en la ignorante casa presidencial.
¿Por qué?
Porque Luisa María Alcalde es una servidora pública, que realizaba sus compras en un lugar público, en donde fue vista y escuchada por el público que, igual que ella, realizaba sus compras; ciudadanos que, a su vez, son parte de la opinión pública.
Lo que no saben, no entienden o quieren entender los ignorantes de Palacio es que en democracia, la libertad de expresión y la crítica son el más eficiente termómetro para medir la salud de la propia democracia.
Y la exhibición del video de Luisa María Alcalde y la crítica a su irresponsabilidad ante la pandemia, es parte de la libertad de expresión y la libertad de criticar a los servidores públicos.
Por tanto, la verdadera “bestia herida de muerte” es el gobierno de AMLO, desesperado por la ineficacia, la improvisación, la ignorancia y la estulticia de todos, empezando por el presidente.
Sí, la “bestia herida de muerte” ataca a los críticos del mal gobierno de Obrador.
Se los dije.

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