¿Por qué Fracasa la 4T?
JUAN CASTRO SOTO
or qué fracasan todos los proyectos de la “Cuarta Transfor-
mación” (4T)? ¿Por qué todo les sale mal ¿Por qué hasta el cu-
chillo para partir su pastel de cumpleaños se le rompe a la pres-
idente? ¿Existe una maldición divina, una malaventuranza de San Lucas?
¿Han hecho pacto con el diablo para llegar al poder? ¿Alguien les hace
brujería? ¿Es el implacable Karma? Pareciera que por naturaleza traen el
ADN del fracaso y que nada puede salirles bien, que su destino es el error.
Ni un solo proyecto de AMLO ha sido exitoso. Y Sheinbaum se ha ded-
icado a seguir alimentando esos fracasos. Más aún, su cambio de estrate-
gia en seguridad sólo evidencia la corrupción del sexenio de AMLO e irrita
a sus aliados narcos. Cada decomiso, cada captura, cada fosa, cada
campo de exterminio... resultan victorias pírricas que los hunden más.
Poco a poco, toda la podredumbre sale a la luz, ante un México estu-
pefacto con nuevos escándalos de corrupción cada día. La “estela de luz”
de Calderón, la “casa blanca” de Peña Nieto, son cosas de neófitos frente
a la corrupción de AMLO, de Sheinbaum y de todo el partido Morena.
Bajo la alfombra hay un elefante de corrupción que nadie quiere ver, de
mentiras, robos y traiciones. Mas los fracasos no son pequeños: son
descomunales y ni siquiera los ya pocos fanáticos de la 4T pueden ignor-
arlos. Decimos pocos, pues ahora sabemos que el supuesto 85% de ap-
robación de Sheinbaum es justo lo contrario: 85% de desaprobación, tanto
que el fantasma de la revocación de mandato ya recorre agitando al país.
Pero volvamos a la pregunta, ¿por qué ninguna gelatina les cuaja?
Fuera de tiempo. - El gobierno está desfasado con los tiempos de
cambio: o inicia tarde, o se apresura sin ton ni son. Quieren sembrar en
tiempos de cosecha y al revés. Sólo saben calcular los tiempos electorales
y no atienden a los signos de los tiempos, empeñados en un modelo de
Estado fallido. Todos queremos un cambio en el Poder Judicial, pero no a
su modo, manipulado y sobre las rodillas para asegurar su impunidad,
concentrando todo el poder y desapareciendo los contrapesos necesarios
en una república ─burguesa y antidemocrática como las son todas─ ba-
sada en partidos políticos. Fracasan por sus caprichos.
Modelo de Estado equivocado. - La unión de los poderes no puede
funcionar en una república, cuya natu-
raleza de partidos es tan anti-
democrática como el partido único que
quieren ser. La unidad en un gobierno
es real en una verdadera democracia,
de asambleas comunitarias, consejos
ciudadanos y sin partidos, donde la
ciudadanía manda y no una élite polí-
tica. Entonces, sí: todo el poder al
pueblo; “un reino no puede estar di-
vidido contra sí mismo”, decían por ahí
con gran sentido común. Por ello, la di-
visión de poderes no debería ser una
confrontación del gobierno contra sí
mismo, sino diferentes funciones que
se complementan, con “el otro espíritu
de las leyes” ¡y no al servicio de la
élite!. Fracasan por inopia.
Falsos objetivos. - No están
buscando ningún bien común sino su
propio bienestar, e intentan pasar
como los grandes revolucionarios que
no son. No admiten ayuda que sig-
nifique compartir créditos, poder, ni
privilegios; quieren pasar por héroes
sin que nadie les haga sobra, y es más
fácil con simulaciones, sin integridad.
Sus objetivos son el enriquecimiento
fácil, los honores, los privilegios y
pertenecer a la “clase ociosa”. El re-
sultado es precisamente al revés: el
peor gobierno del México contempo-
ráneo. Fracasan por ególatras.
Fallan en los modos. - Su prisa les
lleva a imponer todo por la fuerza y así
ni los zapatos entran. Hubo que violar
las leyes y corromper a medio mundo
para poder obtener un consenso mí-
nimo e ilegítimo; así es como la peor
gente del país impuso la reforma judi-
cial a 130 millones de mexicanos, con
359 votos. Así se han ganado a pulso
el repudio del pueblo. En verdad, sólo
a quien “no le sobra inteligencia” se le
ocurre decir en cadena nacional, con
otra mentira, que ellos no mienten.
Tampoco les sobra vergüenza. Fra-
casan por deshonestos.
Falta de democracia. - Aunque
los objetivos de la 4T fuesen buenos,
no son del pueblo. Para ser exitosos,
debieron ser propuestos y votados
desde la ciudadanía, cosa imposible
pues les condiciona el sistema de par-
tidos que no pueden ni quieren quitar.
Las cosas deben decidirse desde
consejos comunitarios y municipales,
¿P
Adoctrina-
miento
4
4T
porque la democracia no se basa en la ciencia, ni en una supuesta objeti-
vidad, sino en la voluntad ciudadana, donde un simple presentimiento
puede ser decisivo. Fracasan por antidemocráticos.
Falta de compromiso. - Pareciera que nunca han hecho proyecto al-
guno, y no saben todo lo que implica un proyecto hasta su maduración.
Se les hace fácil lanzar al aire semillas de proyectos insostenibles que
nadie pidió, con dinero ajeno, sobre suelos sin trabajar; y los presumen
como logros consumados; pero no cuidan de su cultivo; ni aflojan la tierra,
no la abonan, la dejan secarse, no limpian la cizaña y dejan que los pája-
ros se aprovechen del milagro que se logre, desperdiciándose millones de
pesos del pueblo, al que empobrecen más y más. Fracasan por ineptitud.
Corrupción. - Pero ¿qué se puede esperar de funcionarios oportunis-
tas, sin preparación, falsos profesionistas con títulos apócrifos o sin ellos,
plagiarios, sin experiencia, ansiosos de riqueza personal, que obedecen
todo tipo de tropelías? Ni con acordeones saben hacer las cosas. Llegan
por el nepotismo de los compadrazgos, amigos, familiares. Se mantienen
por la impunidad, protegiéndose entre sí. Entre más arriba llegan, más hay
que corromperse y corromper a los demás. Tergiversan conceptos, leyes
y consciencias. Y ante la evidencia inocultable de corrupciónes y engaños,
se vuelven cínicos. Es infantil pregonar que el pueblo los eligió o les res-
palda sus ocurrencias. Fracasan por corruptos.
Y ahora, con la ley espía y la ley censura, han introducido una especie
de autopercepción de transgénero político, y nos dicen que no los veamos
como corruptos, porque ellos se autoperciben buenos y honestos.
Agenda globalista. – ¿Qué esperar de un gobierno neoliberal que
obedece a la Agenda globalista 2030?, alineado al “Nuevo Orden Mun-
dial”, el cual busca aniquilar a la población y despojar a los Estados de su
soberanía. Un Estado nacional de falso comunismo, que despoje al pueblo
de su poder ciudadano, de sus culturas, de sus usos y costumbres ─eso
es “conservador”, dicen─, uniformado, prometiendo “no poseerán nada y
serán felices”. Pero decir “gobierno comunista” ─y lidereado por tecnócra-
tas de ultraderecha─ es tan contradictorio como decir “centralismo
democrático”, pues la utopía comunista busca lo opuesto: un pueblo libre,
sin gobierno ni élites. En un México pluricultural, fracasan por traidores.
Falta de soberanía monetaria. – Como parte del sistema neoliberal,
el gobierno de México se niega a romper su dependencia de los bancos
privados, por lo cual debe endeudar constantemente a los mexicanos. Las
becas, pensiones, subsidios... siempre serán absurdos sin soberanía
monetaria, son insostenibles y están encaminados al fracaso.
Todo incremento en el dinero circulante, mediante deudas o por im-
puestos, significará inflación, no porque haya más abundancia monetaria
sino al revés: son deudas que hay que pagar. Tal escasez de circulante,
basada en un sistema de deudas, es el origen de todos los males en
México, del mundo, ¡y de la historia humana! Quienes han querido arreglar
esto, han sido asesinados. Fracasan por miedo.
Claro, si el objetivo es destruir a México, entonces son muy duchos.
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