Palestina. Khaled Barakat: «El enemigo israelí se ha visto sorprendido por la capacidad y la rapidez de la resistencia libanesa para reponer fuerzas»

Por Carlos Aznárez, Resumen de Medio Oriente, 22 de abril de 2026.
foto: Khaled Barakat.
Escritor y militante palestino que reside habitualmente en Líbano, Khaled Barakat tiene claro que tanto como la lucha directa que la resistencia palestina viene emprendiendo desde hace décadas en los territorios ocupados, también tiene gran protagonismo todo lo que realice la Palestina de la diáspora.
Entrevistamos a Barakat recientemente en Brasil y estas son sus opiniones sobre el momento actual de las luchas emancipatorias en Palestina y Líbano.
–Khaled, gracias por prestarte a esta entrevista ya que queremos saber fundamentalmente que es Masar Badil, ¿qué significa eso de la ruta alternativa revolucionaria palestina que vuestra organización propone?.
-Khaled Barakat: La verdad es que el movimiento de la Ruta Palestina Alternativa es un movimiento revolucionario de carácter, de izquierdas. Este movimiento nació para hacer frente al proyecto de liquidación de la causa Palestina tras el acuerdo de Oslo de 1993; incluso tras treinta años de lo que se denomina el proceso de paz que Israel ha utilizado constantemente como tapadera para llevar a cabo sus
políticas brutales y presentarse como si buscara la paz. Dijimos entonces, que esta situación no podía continuar; es decir, lo que se denomina el engañoso y falaz proceso de paz no sólo para el pueblo palestino sino también para el mundo; de modo que Israel apareciera como si estuviera negociando con los palestinos, mientras que el número de colonos en Cisjordania aumentaba, se duplicaba y llegaba casi a un millón de ocupantes. Al mismo tiempo Israel practicó y practica todas sus políticas brutales y criminales, desde el desarraigo del pueblo palestino de su patria hasta las detenciones masivas y las leyes racistas. Por lo tanto, era imprescindible que en el ámbito
palestino se alzara un grito que dijera que necesitamos una vía revolucionaria, alternativa. Una de las mayores repercusiones negativas para el pueblo palestino durante los últimos treinta años ha sido la ausencia de voz de los palestinos fuera de la Palestina ocupada; es decir, la ausencia de la voz de los refugiados palestinos, sobre todo cuando sabemos que el pueblo palestino en la diáspora, y los refugiados palestinos constituyen la mayoría del pueblo palestino. Por eso esta
iniciativa, el lanzamiento del movimiento Masar Badil, ha surgido para corregir el rumbo palestino y hacer un llamamiento a todas las fuerzas de la resistencia palestina para que se reúnan y formen un frente nacional palestino unificado capaz de elaborar una estrategia nacional palestina frente al
enemigo israelí.
–¿Masar Badil se puede considerar como un frente de organizaciones o es una organización en
sí misma? Lo pregunto porque también, en su entorno, están Alkarama y Samidoun. Entonces explíquenos un poco eso.
-Esta es una pregunta muy importante. Somos un movimiento popular palestino internacionalista. Las organizaciones afiliadas a Masar Badil son las organizaciones fundadoras de
Masar Badil. Incluso las organizaciones que surgieron más tarde, tras el inicio del movimiento.
Estas organizaciones están en sintonía en su postura política, intelectual e ideológica. A veces se produce un solapamiento en la afiliación. Algunos miembros de Masar Badil pertenecen a más de una organización. Y aunque no nos consideramos un partido, existe una estructura clara en el movimiento. Esto no significa que hayamos cerrado la puerta a que Masar Badil se convierta algún día en un partido revolucionario. Se trata de un debate interno en el movimiento, pero aún no se ha decidido. Algunas opiniones prefieren que siga siendo un movimiento popular abierto y flexible, pero percibimos una mayor inclinación a que Masar Badil se convierta en un partido
revolucionario. La última cuestión es que queremos que sea el terreno y la realidad práctica de lucha lo que resuelva este asunto y que no se trate simplemente de deseos personales. O de una decisión fuera de la realidad.
-En este mismo marco: ¿qué relación tienen con las facciones palestinas que están en el territorio luchando y construyendo? Y si hay diferencias, cuáles son puntos que puedan separarlos.
-Consideramos que las facciones palestinas, en su mayoría, son facciones fundadas hace aproximadamente sesenta años. Y consideramos que la izquierda palestina sufre una crisis real
que impide aportar algo serio y cualitativo en este período. Al mismo tiempo mantenemos un diálogo franco y constante con las fuerzas islámicas en el marco de la resistencia. La mayor parte de las facciones palestinas ya casi no existen ni tienen influencia, y algunas de ellas se han convertido en una carga para el pueblo palestino. Y aunque no nos consideramos una facción, nuestro movimiento ha constituido una forma de control popular sobre la actuación de los partidos palestinos. Se pueden identificar tres diferencias fundamentales con las facciones palestinas. La primera cuestión es que el Movimiento de la Ruta Alternativa no considera a la Organización para la Liberación de Palestina como el único representante legítimo del pueblo palestino. Creemos que la OLP perdió esa legitimidad cuando renunció a los derechos de nuestro
pueblo y comenzó a coordinar la seguridad con el enemigo israelí. Tampoco consideramos que la reforma de las instituciones de la OLP o de la Autoridad sea una cuestión realista o posible. Vemos que es imprescindible una batalla política popular ante nuestro pueblo y en público hasta que
caiga el proyecto de la Autoridad Palestina. Una gran parte de las facciones rechaza este razonamiento porque se beneficia de su presencia en la OLP y la Autoridad, ya sean las fuerzas de
la izquierda palestina o el Movimiento Hamás. Por eso vemos un mayor acercamiento en la postura política entre el movimiento Ruta Alternativa y la Yihad islámica, por ejemplo. Ya que la Yihad islámica no ha participado en ninguna elección de la Autoridad, y se encuentra fuera del marco de la Autoridad y la OLP. La segunda discrepancia se refiere a la naturaleza de la relación existente entre varias facciones y países como Qatar, Turquía y otros. Creemos que estos países
actúan en beneficio del imperialismo estadounidense y no pueden ser países aliados del pueblo palestino. En cuanto a la tercera discrepancia con las facciones, nosotros estamos del lado de las clases populares: los trabajadores, los pobres y los marginados en el ámbito palestino. Creemos que una parte de la burguesía nacional palestina o del capitalismo palestino se ha convertido en enemiga del pueblo palestino. Estas son las diferencias.
-¿Puede decirse que en función de todo esto, Masar Badil y las organizaciones que componen el movimiento están más implantadas en la diáspora, o tienen fuerza en su territorio?
-Consideramos que la unidad del pueblo palestino es una cuestión fundamental, y por eso nos hemos centrado en que este movimiento se ocupa de la unidad del pueblo, los derechos y la causa; y no puede fragmentarse. La mayoría de los esfuerzos de las organizaciones afiliadas al movimiento Masar Badil se centran en cuestiones que afectan en primer lugar a nuestro pueblo en los territorios ocupados; como los presos, Gaza, las mujeres y el apoyo a los movimientos
estudiantiles y juveniles. Entendemos que potenciar el papel del pueblo palestino en la diáspora beneficia a nuestro pueblo en los territorios ocupados, ya que nuestro pueblo en el exterior se vuelve capaz de apoyar y respaldar la resistencia en el interior; y libera a nuestro pueblo en los territorios ocupados de la dependencia de cualquier financiación extranjera, en particular la europea. Y aunque vemos la importancia del papel de la militancia en los territorios ocupados, dado que se enfrenta directamente a la ocupación, también hay algo que
distingue el papel de nuestro pueblo en el exterior y en la diáspora. Hoy en día, las comunidades palestinas en Europa, América del Norte y América del Sur representan aproximadamente un tercio del pueblo palestino en este continente. Y, de hecho, enfrentan directamente al movimiento sionista y a quienes apoyan a Israel. Por lo tanto, no están fuera del campo de batalla.
Pero las condiciones de vida, económicas, sociales y políticas e nuestro pueblo –por ejemplo, en los campamentos del Líbano- son muy duras; y debemos prestar atención a la idea de reforzar la resistencia de nuestro pueblo y mejorar su situación en el Líbano. Y esto también se aplica al pueblo palestino en los campamentos de Siria y el Líbano. Porque el pueblo palestino que rodea a la Palestina ocupada desempeña un papel importante y estratégico. En resumen, intentamos ver
los elementos de fuerza del pueblo palestino en todas sus comunidades, para fortalecer todas las comunidades de nuestro pueblo y no una zona a costa de otra.
-Partiendo de que tú resides en el Líbano cuál es tu visión de lo que está sucediendo ahora con el ataque nuevamente de Israel, con la posibilidad -hasta ahora frustrada- de un intento de ocupación por tierra; y ¿cuál es la visión que tienen Uds. como Masar Badil de lo que es la resistencia libanesa de Hezbollah?
-La batalla que se libra ahora en el Líbano forma parte de una batalla más amplia y mayor, forma parte de una batalla en la región. Pero hay algo que distingue a la resistencia en el Líbano, y que es que se trata de una resistencia con una larga experiencia en el enfrentamiento con el enemigo israelí, especialmente en el sur del Líbano. Esta resistencia logró liberar el sur del Líbano y expulsar a la ocupación de todas las zonas libanesas, salvo algunas zonas menores como las
granjas de Shebba y Kfar Shuba. La resistencia en el Líbano logró imponer ecuaciones de enfrentamiento a favor del Líbano, ya que disuadió al enemigo israelí de atacar Líbano desde el año 2006 hasta el año 2024. Pero tras la operación Tufán Al Aqsa o la operación del 7 de octubre de 2023, se produjeron una serie de cambios en la región en los que la resistencia en el Líbano percibió que el comportamiento del enemigo israelí en la guerra de exterminio de Gaza significaba
que el Líbano sería el segundo objetivo de Israel, y que también se cometerían masacres y genocidio en el Líbano. Este análisis no se basa en emociones ni en sentimientos, se basa en información, incluidas declaraciones documentadas de líderes israelíes. La resistencia en el Líbano se encontró preparándose para una batalla en defensa del Líbano y de sí misma. Pero se ha asegurado de aceptar con muchas reservas el alto al fuego de noviembre de 2024. También por el bien del Líbano y del pueblo libanés, y dio un amplio margen al Estado libanés para que a través de la diplomacia y la acción política obligara a Israel a retirarse de los territorios que había ocupado, especialmente de los llamados cinco puntos fronterizos. Pero la agresión israelí-estadounidense continuó sobre Líbano durante quince meses. Israel destruyó, tras el alto el fuego, más pueblos del sur de los que destruyó la guerra. Y la política de asesinatos no cesó ni un solo momento en el Líbano. Según la UNIFIL, la fuerza multinacional en el Líbano que vigila las violaciones israelíes, se registraron más de cincuenta mil violaciones israelíes durante quince meses. A pesar de ello, la resistencia se mantuvo paciente y no disparó ni una sola bala contra el enemigo; porque, por un lado, quería
aprovechar el tiempo para reorganizar sus fuerzas y, por otro, quería eliminar todos los pretextos que disponía el enemigo israelí o incluso los adversarios de la resistencia en el interior
del Líbano. El enemigo israelí se ha visto sorprendido por la capacidad y la rapidez de la resistencia para recuperarse, hasta tal punto que puedo afirmar que la resistencia es hoy más fuerte que nunca en el Líbano. Los enfrentamientos del último mes dan fe de esta realidad. Se han destruido cientos de tanques y vehículos israelíes. Y a pesar de todos los intentos de enviar fuerzas israelíes adicionales para intentar penetrar en una sola localidad, que es Al Khiyam, el ejército israelí no
logra atravesar esta localidad y fracasa en su intento de ocupar el sur. La resistencia en el Líbano es fuerte, unida, cohesionada y firme. E incluso si el enemigo israelí lograra ocupar el sur, no disfrutaría ni un solo día de esa ocupación.
-Como Masar Badil, ¿cuál es el planteamiento de Uds. con respecto a lalucha que está haciendo la República Islámica de Irán a la agresión israelí norteamericana? ¿Qué preveen que puede suceder a partir de ahora en función de esta agresión
y de esta respuesta de mucha altura que está haciendo la República Islámica?
-Irán es parte de nuestra región, e Israel es el elemento extraño en la historia de la región. Ni Irán ni el pueblo iraní van a ser eliminados de esta región. Pero la entidad sionista y esta colonia que ha establecido Occidente y que se llama Israel en nuestra región, desaparecerá inevitablemente. En principio digo que nosotros, como árabes y como iraníes, debemos ser
siempre aliados; y que debe haber diálogo y cooperación entre nosotros. Esta agresión estadounidense-israelí-occidental contra Irán es parte de un eslabón específico de una agresión
continua contra Irán desde el año 79. Todas las presiones, las guerras económicas y las guerras que han desatado contra Irán –ya sea la guerra de ocho años impuesta por Sadam Husein contra Irán o las guerras económicas letales en un intento de acorralar y bloquear a Irán, todas han fracasado. Por lo tanto, el imperialismo estadounidense y la entidad sionista se han
encontrado ante un nuevo episodio a través del cual intentan derrocar el régimen de la República Islámica. La República Islámica no ha declarado la guerra a ningún país de la región ni ha agredido a nadie en la región. Y la República Islámica apoya a todos los movimientos de resistencia, independientemente de su referencia política, sectaria y religiosa, incluidos los movimientos de la izquierda revolucionaria en nuestra región. Pero el «peligro» del modelo iraní es, en pocas palabras, que hay un Estado que ejerce una independencia real y que no está sometido al imperialismo estadounidense. Irán ha logrado avances enormes en el ámbito científico durante las dos últimas décadas. Y si seguimos los propios centros de investigación israelíes a lo largo de los
años de la revolución, éstos advertían constantemente del desarrollo de Irán en la industria, la educación y la medicina; así como del uso del reactor nuclear pacífico en la investigación, especialmente en la medicina. Israel quiere destruir a todos los estados árabes e islámicos centrales de la región, para convertirse en la potencia dominante de toda Asia Occidental. Para ello cuenta con el apoyo occidental y en particular el estadounidense, ya que es su colonia. Por eso
hemos visto que esta agresión tiene como objetivo las instalaciones energéticas, las universidades
y los centros de investigación. Ya no se trata de lo que rodea al reactor nuclear iraní, sino de que lo que se está destruyendo es al pueblo iraní y la capacidad de su retirada, tal como en otro momento. Pero Irán se recuperará de esta herida de guerra y saldrá victoriosa y como una potencia fundamental en la región. Y además, seremos testigos de la salida del imperio estadounidense.
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