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sábado, 22 de octubre de 2011

Slim, en busca del monopolio total del poder en México

Junto con empresarios, políticos panisSlim, en busca del monopolio total del poder en Méxicotas y jerarcas católicos

Carlos Slim Helú ahora quiere un partido político para que juegue su junior, como si no estuviera satisfecho con la inmensa riqueza que ha acumulado desde que le vendieran en oferta y en abonos Teléfonos de México (Telmex) gracias a las bondades y gestiones del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari.
Por Tomado de: / Quehacer politico
Carlos Slim Helú quiere entronizarse y adueñarse de las instituciones de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a través de comprarle la franquicia a la Unión Nacional Sinarquista, organización de ultraderecha que busca el registro del Partido Movimiento de Participación Solidaria

Lo único que faltaba... ser mañana dueño de México

Lo único que faltaba. Carlos Slim Helú ahora quiere un partido político para que juegue su junior, como si no estuviera satisfecho con la inmensa riqueza que ha acumulado desde que le vendieran en oferta y en abonos Teléfonos de México (Telmex) gracias a las bondades y gestiones del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari.

Este hecho incidió en que hoy por hoy se le considere el segundo hombre más rico del mundo, sólo debajo de Bill Gates.

Ahora, este mexicano de origen libanés va por todas. Y buscará el poder político por medio de un partido a través de la Unión Nacional Sinarquista.

Ya no le basta a Slim el buen negocio que hiciera al adquirir la compañía telefónica mas grande de Latinoamérica por la bagatela de cinco mil millones de dólares y llevarla a lo que vale hoy, casi 20 veces su valor original, a costa de encarecer servicios que en mucho han dificultado y frenado a nuestros empresarios y expoliado a millones y millones de mexicanos, sin importar su condición económica.

Además, recién escindió la empresa, creando Telmex Internacional, que a partir de este mes cotiza en la bolsa de Nueva York, en donde inició con una alza de 7 puntos. Con esto la empresa se reorganiza y refuerza su ya gran presencia en los mercados de Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Perú y Ecuador.

El poder de Carlos Slim trasciende fronteras y abarca infinidad de áreas, por lo que todo lleva a pensar que buscará su propia franquicia electoral, si se le puede llamar así, que le permita conseguir posiciones políticas en 2009, durante las elecciones intermedias, además de que sabrá negociar y administrar el recurso que como partido político le entregará el IFE, y así la borregada mexicana le sostendrá su órgano político y, quién sabe el día de mañana, contender por la grande, con lo que alcanzaría el sueño de Agustín de Iturbide, ser el Emperador de esta nación.

Tal vez los consejeros del fundador de Grupo Carso le digan que éste puede ser el mejor momento para lanzarse a una aventura de esta naturaleza. El timing político está de su lado: El PAN envuelto en escándalos como el de Juan Camilo Mouriño, Vicente Fox y sus habladas internacionales, el gobernador jalisciense Emilio González Márquez y sus donativos piadosos, Juan Manuel Oliva Ruiz y su oprobioso gobierno en Guanajuato y la reforma energética. El PRD sumido en el descrédito por las marranadas en su elección interna, el PRI que no obstante obtener triunfos electorales, no termina por convencer, y del Partido Verde ni hablar, después de las exhibidas del niño verde.

Por algo los ciudadanos están hartos de esta pseudo democracia, que cambió de ser una dictadura de partido a una de partidos.

¿Para qué buscar aliados políticos, si el patriarca del Grupo Carso tiene dinero y contactos para crearlos y financiarlos?

Aparentemente las condiciones están dadas para que Slim consolide su propio instituto político, desde donde su poder se incrementaría sin duda alguna y podría legislar a su antojo y arbitrio los temas que le afecten.

Guardando las debidas proporciones, Slim Helú tal vez piense emular a Silvio Berlusconi Bossi, el poderosísimo empresario que también ha sido primer ministro de Italia por partida doble, y quien ha cometido infinidad de pifias y ha sido señalado por presuntamente favorecer a sus industrias.

¿Para qué tener intermediarios, que en un momento dado le pueden hacer favores, si el hombre alcanzaría poder político de manera directa? Y con la desconfianza del poder, lo mas lógico es pensar que sea para catapultarse él o alguno de sus tres hijos por la mismísima Presidencia de la República.
En tanto actores políticos lo califican de preocupante y riesgoso, de “elitización” de la política y de ir en contra de la democracia en el país, el magnate millonario Carlos Slim Helú se frota las manos al pretender conseguir el monopolio total del poder en México a través de comprarle la franquicia a la organización política Unión Nacional Sinarquista (UNS), organización de ultraderecha que busca el registro del Partido Movimiento de Participación Solidaria. Los dueños del dinero “quieren un Gobierno de y para empresarios”.

RIVERA CARRERA LO ACOMPAÑA

En esta empresa, a Slim Helú lo acompañan patrones como Lorenzo Servitje Sendra, de Bimbo, y políticos panistas como los gobernadores de Morelos, Marco Antonio Adame; el de Jalisco, Emilio González Márquez, y el de Guanajuato, Juan Manuel Oliva Ramírez, así como integrantes de la Iglesia católica como Norberto Rivera Carrera.

En el Distrito Federal, de acuerdo con fuentes de este semanario, se llevan a cabo reuniones para la constitución de su organización con miras a participar en la elección intermedia de 2009.

El hecho de que Slim Helú, quien junto con otros empresarios quiere entronizarse y apoderarse de las instituciones de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, logre su objetivo de un partido político, provocará una mayor desigualdad de tipo político y económico, e inclinará la balanza a su favor en sus negocios en el país, sin favorecer a la democracia.

El empresario hace su esfuerzo para presionar a las autoridades del Instituto Federal Electoral (IFE) con ese fin, y algunos actores políticos lo ven con buenos ojos, al dar la cara los empresarios.

A la Comisión de Consejeros Electorales se le recomienda verificar las intenciones y lo que está detrás de cualquier agrupación política y la revisión formal de los requisitos, como que sea una expresión distinta a las organizaciones registradas, y se propone una reforma constitucional a fin de regular la participación de los empresarios en política, como ocurre con los sacerdotes.
A pesar de no tener militancia en el sinarquismo, Slim y su grupo pretenden retomar viejas propuestas, por lo que políticos de carrera le dicen a Carlos Slim “que no se meta a esas aventuras tan antiguas, como lo es el sinarquismo”.

El 27 de junio próximo, las autoridades del IFE decidirán si otorgan el registro a la agrupación política nacional UNS. Mientras tanto, la Comisión Especial de Prerrogativas y Partidos Políticos, integrada por Arturo Sánchez, Virgilio Andrade y Marcos Gómez, quien la preside, realizan la investigación correspondiente sobre su padrón y cruzan información con otras agrupaciones registradas ante el IFE.

De acuerdo con información proporcionada por las autoridades del IFE, sí hay afiliados de la UNS que también están en otras organizaciones. En un informe del Instituto se revela que hay indicios de que la UNS ha incumplido las normas que rigen el procedimiento de constitución de partidos.

Por ello, según el documento, “el Secretario de la Junta General Ejecutiva nombró a diversos funcionarios de la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos, que coadyuvarán con el Vocal Ejecutivo designado, rendirán un informe y practicarán las diligencias tendientes a constatar el cumplimiento de las normas aplicables a las agrupaciones políticas nacionales, que se encuentran en proceso de constitución de partidos políticos”.

Al presidente del Grupo Carso, Carlos Slim Helú, y a su hijo Patricio Slim Domit, se les buscó para que dieran su opinión sobre su supuesta participación en la compra de la franquicia y la nueva organización política Partido Movimiento de Participación Solidaria, el cual impulsa el dirigente de la agrupación UNS, Enrique Pérez Luján, pero éste ni aquéllos mostraron interés en dar su versión sobre el asunto.

De acuerdo con fuentes consultadas, Slim Helú, a través de su hijo, Patricio Slim Domit, de 39 años, director comercial de Telmex y presidente del Consejo de Administración de América Móvil, supuestamente quiere comprar la franquicia de UNS, a fin de participar en la elección federal intermedia del próximo año.

Y bueno, cuando el río suena es que agua lleva: El empresario Slim Helú pretende regalarle un partido político a su hijo Patricio. La familia Slim decidió que sería una buena inversión adquirir el membrete de la organización política nacional UNS, que busca el registro del Partido Movimiento de Participación Solidaria, cuyo expediente está en el IFE. Luego, dicen, se animarían a cambiarle por simplemente Partido Solidaridad.
“NO CREO QUE SEA CONVENIENTE...”

Jaime Cárdenas Gracia especialista en asuntos electorales y ex consejero electoral declara que, las agrupaciones se pueden constituir formalmente si reúnen los requisitos de ley, y en su caso en un partido después, y acota: “Lo que a mí me preocupa es que personajes del poder económico de Slim estén interesados en influir políticamente; ya un sindicato tiene un partido, que es el de Nueva Alianza, es el de la profesora Elba Esther. Ahora Slim primero va tener su agrupación, y luego su partido.

“Me preocupa porque los poderes fácticos del país, sindicatos, grandes empresarios, van a desear constituir organizaciones políticas y partidos; no creo que sea conveniente para consolidar y fortalecer la democracia del país, vamos a ir generando, si esto se realiza, una especie de elitización de la política; solamente los que tengan recursos económicos van a constituir agrupaciones políticas, sobrevivirán e insistirán en tener partidos”.

Agrega: “Se generaría con la intervención de los empresarios como Slim, por esa vía, una desigualdad mayor de tipo político y económico en el país. Los que tienen dinero para una agrupación política y, en su caso, constituir un partido, y los que no tenemos recursos para hacerlo”.

Por eso sugiere hacer una reforma de tipo constitucional para escindir los ámbitos; “así como hay una regulación en la Constitución para que los ministros de culto participen y deben de separarse de su ministerio cinco años antes, creo que para los empresarios debería de haber una similar a nivel constitucional”.

Cárdenas Gracia recuerda que la idea recurrente de los empresarios de entrar a la política data desde las épocas del priísmo. “Con José López Portillo se intentó crear un sector empresarial dentro del PRI cuando era un partido hegemónico, idea que fue desechada. Ahora con la alternancia en el poder, pues trataron de influir apoyando a candidatos afines a su ideología, a los candidatos del PAN, también por vías directas o indirectas”.

Ejemplifica: “El cabildeo que realizan (los empresarios) de manera intensiva en el Congreso de la Unión, data de 1997, pero ya se dieron cuenta que eso no basta; en 2006 compraron spots para apoyar a Calderón, y decidieron en buena medida el resultado electoral, ahora lo que quieren es apoderarse claramente de los partidos y a través de ellos de las instituciones, del Congreso, del Poder Judicial, del Ejecutivo. Sí van por todo. Ejemplos en la esfera internacional como el de Silvio Berlusconi, son los que ellos desearían seguir”.

Al preguntarle a dónde nos llevaría esa situación, responde que a la identificación del poder político y económico, y a partir de ahí a una desigualdad mayor de los ciudadanos. “Los empresarios tendrán el control de la economía y la política, y los ciudadanos estaremos al margen de ello. Esto provoca elitización en la vida política, no favorece la democracia, la libertad del voto y la decisión de autoridades por la vía del sufragio; también implica una idea de igualdad, de equidad, que se rompería, y esto mina el sistema democrático”.

En el caso de Slim y su grupo que lo acompaña, con el hecho de comprar la franquicia –otros los han intentado– “se va engañar a la gente, se va a comprar la franquicia sin que ellos hayan realizado el esfuerzo de constituir una agrupación política”, enfatiza el ex consejero electoral.

Y opina que “el poder económico corrompe muchos aspectos, entre otras la política”, cuando se le pregunta si éste podría comprar a la autoridad electoral. Aunque desconoce si será fácil otorgarle el registro, al carecer de información.

Jaime Cárdenas dice no espantarse de que haya partidos; “debemos tener una democracia de mayor calidad, participativa, un estado de derecho, una efectiva división de poderes, más transparencia, más rendición de cuentas.

“Los consejeros encargados de esta comisión y luego en el pleno del Consejo, lo que tienen que verificar son las intenciones o lo que está detrás de cualquier agrupación política, los intereses, y no concretarse a una revisión formal de requisito”, refiere el especialista en materia electoral.
Cuando se le comenta que Slim presiona a todo mundo por su poder económico, y ahora quiere inclinar la balanza a su conveniencia en el Congreso de la Unión, contesta: “Así es”.

“NO SERÁ FÁCIL EL REGISTRO”

Al describir la posible creación de un nuevo partido político en donde estaría atrás Carlos Slim y su grupo, Alberto Anaya Gutiérrez, senador de la República y dirigente del Partido del Trabajo (PT), señala: “Todas las opciones que enriquezcan la pluralidad política en México han de ser bienvenidas, porque el sistema político mexicano debe de ser pluripartidista, en donde estén representado todo el abanico de expresiones ideológicas políticas del país. En esa perspectiva, bienvenido, pues enriquecerá a la contienda política, y si en su momento puede obtener su registro, lo vemos como algo positivo para el país”.

¿Aunque se compre una franquicia de una organización política?, se le pregunta, y responde: “Yo hablo de un partido nuevo, y si él quiere retomar viejas propuestas, pues sería un poco a debate, porque él no ha tenido una militancia”. Y considera que “no será fácil que le otorguen su registro. Recordemos que se han endurecido las condiciones de registro, los requisitos, y que también cada día hay más exigencia en el IFE para poder registrar nuevos institutos políticos”.

Y sobre si se espera presión por parte del millonario mexicano a las autoridades electorales, Anaya dice que Slim “hará su esfuerzo, y hay que estar atentos”.

Al cuestionársele sobre qué pasaría si se le entrega al empresario un partido político, contesta: “Digamos que está siguiendo la situación que pasa con Berlusconi en Italia, empresario que a partir del consorcio televisivo que tiene, ya dos veces ha sido presidente; hay que tomar esa experiencia y evaluarla.

Opina que “estamos en un avance muy acelerado de la derecha en este país; la toma de la Presidencia por el PAN en 2000 trae el proyecto para entronizarse indudablemente junto con ella, como lo declaró Fox, tener a un Gobierno de empresarios y para los empresarios. Hay una estrategia para que el poder económico y político se consoliden”.

Puntualiza que si ocurriera eso, “es demasiada concentración del poder, y no es sano para el país. Probablemente los mexicanos se convertirían en sus esclavos, es una situación preocupante que el poder económico termine por tomar el poder político, y que ese binomio se entronice en el país”.

“SLIM NO DEBERÍA METERSE EN ESA AVENTURA DEL SINARQUISMO”

Al decirle a Carlos Slim “que no se meta a esa aventura tan antigua que es el sinarquismo”, el diputado federal y representante del Partido Convergencia en el IFE, Elías Cárdenas, señala: “Desde luego apoyo la pluralidad política de todas las expresiones. El sinarquismo es un rezago histórico que no creo que tenga demasiado futuro en México políticamente, creo que está superado el programa y las ideas del sinarquismo, ya las cumple ampliamente el PAN en el Gobierno, por eso no creo que tengan demasiado futuro”.

Indica: “El gran peso de Slim es de carácter económico, a menos de que quiera convertirse en el Berlusconi de México, pero eso le toca al dirigente de Televisa, no a Slim”.

Rechaza que la agrupación política Unión Nacional Sinarquista sea una franquicia, pues pretende su registro, y sobre la familia Slim y su intención de adquirir ese partido político “no tengo noticia todavía de ellos. Los de Alianza Social son los que saben de eso. Conocen este problema”.

Elías Cárdenas explica que “uno de los retos es contrarrestar el dinero malo y el dinero bueno de las campañas, uno viene del narcotráfico y de la corrupción, el otro de los negocios legítimos que se tienen, entonces ¿los empresarios están impedidos para hacer política?, diría que no, y la pueden hacer y la hacen, lo que les falta ahora es organizarse, tal vez es lo que pretenda. Pero no veo la vía del sinarquismo como algo correcto”.
EMPRESARIOS PUEDEN PARTICIPAR

Por separado, el senador perredista Arturo Núñez desconoce si Slim considera comprar y fundar el partido político Solidaridad, a través de la organización política UNS.

Niega que los empresarios deban separarse de la política, pues como “todos los mexicanos, tienen derecho a ejercer claramente sus derechos políticos también, y no está nada mal que den la cara, a través de un partido, y no se escuden a través del PANl”.

Recalca: “Todo el que cumpla los requisitos tiene derecho a establecer partidos políticos, no veo por qué los empresarios no”.

Rememora que en la hegemonía del PRI se decía que los empresarios no debían de participar en la política, y siempre transcurría a través del propio PRI o de Acción Nacional; qué bueno que algunos salgan a dar la cara con su propio partido”.

Admite que con la participación del sector empresarial “los riesgos siempre están presenten, y tampoco del otro lado se está manco y tullido para no poderlos denunciar oportunamente”.

Al preguntarle si la tiene fácil Carlos Slim para que le otorguen su registro ante el IFE, contesta: “No tengo información, pero en todo caso serán los votos ciudadanos los que definan qué hacer con cada partido político”.

Por su parte, el senador poblano priísta Melquiades Morales, al desconocer sobre esa nueva organización política, asegura que “el camino está abierto, la ley dispone que cualquier grupo de ciudadanos puede acceder a formar o afiliarse a un partido político, no veo de ninguna manera que esto sea ilegal”.

Expone que los interesados en crear un nuevo partido deben “cubrir ciertos requisitos, y si en la elección del próximo año no alcanzan el porcentaje, a la mejor nada más quieren participar momentáneamente. Habría que ver cuál es la intención de ellos, con más información”.

Al extrañarse de que podría comprar la franquicia Carlos Slim, el senador comenta: “Hay rumores que dicen que ahí está su hijo, no creo que Carlos Slim sea tan ingenuo para que se vaya por ese lado”.

Insiste en que “cualquiera puede asociarse para formar un partido político. No está limitado para nadie, sólo hay que cubrir ciertos requisitos. Ahora, en relación con lo que se dice de Carlos, son puros rumores”.

Se le recuerda que la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo prácticamente compró de último momento una franquicia de una agrupación política nacional para formar el Partido Nueva Alianza, ya que la Asociación Ciudadana del Magisterio le retiró su registro, a lo que responde: “Ese es otro asunto, tenía la relación política, tenía al SNTE, es otra cosa”.

Así las cosas, con opiniones en contra y a favor, se observa que esta cruzada política cuasi secreta de Carlos Slim Helú le redituaría a la postre grandes beneficios. A saber:

* Presupuesto y prerrogativas que le otorgaría el IFE, y no gastaría dinero propio en esta aventura.
* Su financiamiento político, con cargo al erario, le haría decrecer utilidades en sus empresas y pagar menos impuestos.

* Al obtener posiciones políticas-electorales, de facto alcanzaría tener presencia e influencia de tal manera que con el voto de los suyos podría tener mayoría –o por lo menos ser el fiel de la balanza– en el Poder Legislativo, para negociar iniciativas presidenciales, mismas que cobraría a precios muy altos.

* Una vez consolidado Carlos Slim, o en plena negociación política, podría exigir, como Elba Esther Gordillo, posiciones altas en el Poder Ejecutivo y, de manera especial, en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en Economía y en el renglón energético, con lo que controlaría el tendido de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad y la construcción de plataformas para Petróleos Mexicanos.

* Se consolidaría, así, como el principal proveedor del Gobierno mexicano, aniquilando poco a poco a la competencia hasta convertirse en un total monopolio.

Son los sueños de Carlos Slim Helú, a quien ya no le basta ser el segundo hombre más rico del mundo, sino que aspira a tener ahora un amplio poder político y convertirse en el dueño de México.
El posible financiamiento

En México los partidos políticos siempre han sido un buen negocio, pues obtienen presupuesto propio y negociaciones políticas con el gobierno en turno. Además, cifras oficiales calculan que las organizaciones políticas con registro se gastaron 20 mil millones de pesos en los últimos 11 años.

Las autoridades del IFE desconocen el monto de lo que podría recibir el nuevo Partido Movimiento de Participación Solidaria, que promueve la asociación política nacional Unión Nacional Sinarquista con el apoyo del millonario Carlos Slim Helú y su hijo Patricio Slim Domit, aunque éste sería millonario.

Por ejemplo, el Partido Nueva Alianza (Panal), de la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo Morales, obtuvo financiamiento por 17 millones de pesos en 2005 y llegó a 82 millones de pesos en la elección presidencial de 2006, aun cuando no es gran cosa para él, no son nada despreciables.

En el 2006, el Panal, del total de recursos obtenidos, 39 millones 776 mil 454 fueron para actividades ordinarias permanentes, y otra cantidad igual para gastos de campaña, y dos millones 752 mil pesos para actividades específicas.
Slim y sus orígenes

Igual que a su padre Julián Slim Haddad Aglamaz, a Carlos Slim Helú le gustaron los negocios que empezaron desde 1967 al fundar la empresa Promotora del Hogar SA, dedicada a comercializar viviendas, y GM Maquinaria, en el giro de compra, venta y renta de equipo de construcción hasta extenderse con América Móvil en América Latina y Estados Unidos.

Según sus biógrafos, amasó su fortuna de 60 mil millones de dólares por los privilegios recibidos por los gobiernos neoliberales priístas durante los últimos años en México.

Sin comparar la fortuna de su hijo, Slim Haddad Aglamaz y Linda Helú, ambos inmigrantes libaneses, tuvieron la tienda de ropa y mercancía La Estrella de Oriente, a principios del siglo pasado, y Julián, su padre, compró numerosos bienes raíces de mexicanos que huyeron al sur de California, por la inestabilidad económica del país.

Slim Helú, quien nació en 1939 y se casó con la desaparecida Soumaya Domit Gemayel, con quien crió cuatro hijos, en 1980 creó el Grupo Galas, hoy Grupo Carso, cuyas actividades principales entonces eran la Industria, la construcción, minería, comercio, alimentos y el tabaco.

Durante la crisis económica de 1982, con las finanzas del país prácticamente paralizadas, Slim Helú continuó invirtiendo hasta 1984 en empresas como Reynolds Aluminio, Sanborns, General Tire, entre otras.

En 1984, adquirió Bimex, S.A., Hulera El Centenario Firestone, 40 por ciento de British American Tobacco, y 33 por ciento de Anderson Clayton. Asimismo, compró Seguros de México, hoy Seguros Inbursa, y creó Grupo Financiero Inbursa, conformado por Seguros de México, Fianzas La Guardiana y Casa de Bolsa Inbursa.

Un año después, se sumaron las empresas Sanborns, Denny’s, Fábricas de Papel Loreto y Peña Pobre; Pamosa, 50 por ciento de Hershey’s y Artes Gráficas Unidas.

Luego de comprar Teléfonos de México, asociado con Southwestern Bell y France Telecom, en 1990, el magnate Slim Helú adquirió, en 1997, Sears Roebuck, y empezó operar Telmex USA. Y así continúa su marcha ascendente en los negocios.
UNS y su historia católica

La Unión Nacional Sinarquista (UNS), movimiento político, social y cultural mexicano, fue fundada en mayo de 1937, en la localidad mexicana de León, Guanajuato, inspirada en las luchas sociales de laicos católicos que ya desde principios de siglo promovían cooperativas, sindicatos agrícolas, obreros y cristeros.

Esa agrupación “quiere una sociedad con armonía, con equilibrio, con una autoridad legítima emanada de la libre actividad democrática del pueblo” (...), y que marca el “principio o inicio de una nueva historia”. Y propugna “un nacionalismo tercer posicionista”.

En la conformación ideológica del sinarquismo se encuentran elementos “tomados de la doctrina social de la Iglesia católica, de la filosofía social de Emile Durkheim, así como elementos de un nacionalismo y regionalismo que critican al neoliberalismo en México, a las políticas autoritarias y corporativistas de los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional, así como la solución dada por éstos a la relación Estado-Iglesia”. También, el sinarquismo “rechaza la filosofía política y la economía política del marxismo y al capitalismo tanto dependiente (en esos años) como al capitalismo neoliberal de la actualidad”.

Con orígenes agrarios y proletarios durante el porfiriato y su relación con el desarrollo del programa del catolicismo social como lo plantea León XIII en la enciclica Rerum Novarum, así como la manera en que las condiciones generadas por el porfiriato, hicieron posible la difusión de los ideales del catolicismo social y la integración de una red de grupos, mutuales y sindicatos que darían vida, al finalizar el porfiriato, al Partido Católico Nacional (1911-1913).

El PCN postuló junto con otros partidos a Francisco I. Madero como candidato a la Presidencia de México, y a pesar de ser atacado por algunos gobernantes locales, logró reunir a casi medio millón de militantes y llevar al Congreso a cuatro senadores, 29 diputados y ganar la gubernatura en Jalisco, México, Querétaro y Zacatecas. En Chiapas, Puebla y Michoacán no fueron respetados sus triunfos electorales, y en Guanajuato reconoció su derrota.

Después del golpe de Estado, Victoriano Huerta disolvió al PCN y encarceló a sus principales dirigentes como Gabriel Fernández de Somellera y Enrique Zepeda, quienes fueron desterrados.
Esto selló el destino del PCN, que sería proscrito por los jefes de la Revolución quienes, finalmente, los excluirían de la Convención Constituyente de 1917.

En el contexto de la así llamada “apertura política” impulsada por la administración de Luis Echeverría Álvarez, la UNS estuvo en condiciones de volver a participar en los procesos electorales.

Cabe señalar la creación del Partido Demócrata Mexicano como brazo electoral de la UNS y los problemas que enfrentó durante las elecciones de 1988, la subsecuente pérdida del registro electoral y los esfuerzos para recuperarlo.

Se dice que fracasó y provocó una crisis el intento de crear la Unión Nacional Opositora como frente amplio de organizaciones con una ideología similar para enfrentar a la hegemonía del Partido Acción Nacional, pues la mayoría de los sinarquistas participaban en organizaciones sociales y populares como las uniones estatales de colonos y usuarios, la Unión Nacional de Trabajadores del Campo, los grupos sindicalistas, entre otros, que definitivamente chocaban con la mentalidad liberal y elitista de algunos dirigentes que simpatizaban con Acción Nacional.

Al no aceptar el fraude electoral de 1988 cometido por el entonces candidato presidencial triunfador Carlos Salinas, el PDM-Sinarquismo, al frente de Gumersindo Magaña Negrete (candidato del PDM), González Gollaz y los órganos colegiados convocados, perdió su registro Actualmente, la UNS hace esfuerzos para integrar el Partido Movimiento de Participación Solidaria, con antiguos militantes panistas, aunque hay una división a su interior.

Grupo Carso

Grupo Carso SA de CV, cuyo presidente honorario es el magnate Carlos Slim Helú, es uno de los conglomerados más grandes e importantes de América Latina al controlar y operar gran variedad de empresas en el ramo comercial, industrial y de consumo.

Las principales subsidiarias del ramo comercial se encuentran agrupadas en Grupo Sanborns, que a su vez está integrado por la cadena de tiendas Sanborns; los Sanborns Café; una cadena de tiendas de música como Mixup, Discolandia y Feria del Disco y las tiendas departamentales Sears.

En el ramo industrial, Grupo Carso cuenta con empresas reconocidas a nivel mundial como Condumex, dedicada a la manufactura y comercialización de productos dirigidos a la industria de la construcción, energía, automotriz y telecomunicaciones; Nacobre, empresa fabricante de productos de cobre, aluminio y PVC; Frisco, con operaciones en ferrocarriles, en el sector químico y en el minero.

Finalmente en el sector consumo, Grupo Carso agrupa a Porcelanite, productor de recubrimientos cerámicos para pisos, muros y similares; y Cigatam, que en sociedad con Philip Morris, produce y comercializa cigarros de marcas como Marlboro, Benson & Hedges,entre otras.

Y para repartir el poder de sus negocios entre sus hijos, a Carlos Slim Domit lo nombró presidente del consejo de administración del Grupo Carso, del Grupo Sanborns, de U.S. Commercial Corp, de Teléfonos de México, vicepresidente de América Telecom, vicepresidente de Carso Global Telecom, y director general de Sanborn Hermanos.

A Margarita Slim Helú, le otorgó la vicepresidencia de América Telecom y la vicepresidencia de Carso Global Telecom.

A su hijo Patrick Slim Domit lo nombró presidente del Consejo de Administración de América Telecom, presidente del Grupo Telvista y presidente de América Móvil, vicepresidente del Grupo Carso y director Comercial de Mercado Masivo de Teléfonos de México. Mientras que a su hijo Marco Antonio Slim lo hizo presidente y director general del Grupo Financiero Inbursa, presidente de Inversora Bursátil y presidente de Seguros Inbursa.

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