Andrés Repetto, analista internacional: “Estamos al borde del abismo”
El analista internacional Andrés Repetto analizó en LN+, la situación crítica en Medio Oriente tras el ataque contra el aeropuerto de Kuwait. La televisión local mostró imágenes de la terminal aérea en llamas dos días después de la ofensiva contra esta infraestructura comercial.
Repetto describió el panorama actual de las hostilidades y el impacto de los proyectiles en diversos puntos estratégicos: “Sigue el conflicto, siguen los misiles iraníes lanzándose a diferentes partes del Golfo”.
Por otro lado, Israel destruyó objetivos específicos lejos de su frontera para disminuir la capacidad de respuesta de Irán. Sobre este punto, sostuvo: “por otro lado el ejército israelí diciendo que destruyeron o que atacaron uno de los principales centros de producción y de lanzaderas de misiles de Irán a 800 kilómetros de Teherán”.
La pérdida de arsenal y la destrucción de sus bases obligó al país a modificar su conducta bélica, ahora prioriza la puntería sobre el volumen de fuego masivo. Repetto explicó: “El cambio de estrategia de Irán, ya no lanzando la cantidad de drones y misiles al mismo tiempo, sino seleccionando porque fueron destruidos muchos de sus sitios, cuentan con mayor precisión. A pesar de que lanza menos, muchísimos menos misiles y drones, el efecto sigue siendo muy duro para los lugares donde impacta”.
El control del tránsito en el estrecho de Ormuz
El dominio del paso marítimo otorga a Irán una herramienta de presión económica fundamental en el comercio global, ya que el flujo de embarcaciones comerciales cayó de forma drástica en las últimas semanas.
“El régimen iraní está diciendo quién pasa y quién no. Pasaban por día 110 barcos por el estrecho de Ormuz, ahora están pagando para pasar, se habla de millones de dólares, hoy pasan diez barcos por día de los 110″, detalló Repetto.
Esta posición dominante permite al régimen manejar los tiempos y los costos de la región, según el especialista: “Irán es quien cierra y abre la canilla” y destacó que el poder de Irán en este punto geográfico persiste a pesar de los asesinatos de sus comandantes militares.
La postura de Donald Trump ante la postura de Irán
El presidente de Estados Unidos fijó un plazo para el cese al fuego con fecha límite el 6 de abril y la condición principal consiste en la liberación del estrecho de Ormuz. “El presidente sostiene que estamos al borde del abismo y cuando estamos al borde del abismo, en el sentido de que podemos entrar en una nueva fase del conflicto, frena de golpe y da dos pasos para atrás”, analizó Repetto.
“A Estados Unidos no le conviene llevar a cabo esos ataques porque es Estados Unidos el que ha frenado los bombardeos a la estructura petrolera y de gas, porque sabe que eso va a generar un colapso”, sumó.
El mandatario norteamericano evita ataques directos contra fuentes de generación propias pero vigila de cerca los movimientos en el resto del Golfo Pérsico. Entonces el analista agregó: “De hecho el presidente Trump está diciendo que no va a atacar lo que los iraníes dicen que van a destruir. Por supuesto no, no sus propias fuentes de estructura, de generación, pero sí las del resto del Golfo Pérsico”.
Ante la tensión, EStados Unidos evalúa la movilización de 10.000 soldados adicionales hacia el Golfo Pérsico, según informó Repetto, con el fin de dominar o frenar la salida del petróleo iraní de la isla de Kharg.
Las posibilidades de un cambio de gobierno en Irán
Al inicio de las hostilidades existían versiones sobre el fin del régimen iraní, en este sentido el especialista recordó: “Cuando comenzó la guerra, se hablaba de la caída del régimen, se hablaba de elegir al Ayatolá. El interrogante era si como una matriz, se podía hacer de una matriz de Venezuela, hacer un sello y hacer lo mismo en Irán”.
El experto marcó diferencias claras entre ambos países y la dificultad de una transición forzada: “La situación no es la misma. Por ahora, parece difícil que Estados Unidos decida poner un gobierno títere como lo tiene en Venezuela”, concluyó.
Por qué la de Medio Oriente es una “guerra asimétrica” y qué intereses están en juego
Cumplidas las tres semanas del la Guerra en Medio Oriente, el analista internacional Andrés Repetto explicó en LN+ las claves geopolíticas de la escalada y el rol central que juega el estrecho de Ormuz, una de las rutas más sensibles del comercio mundial.
Según señaló, la ofensiva estadounidense sobre esa zona revela que el conflicto no solo se libra en el plano militar, sino también en el político y comunicacional. Además, advirtió que la guerra ya comienza a impactar en la política interna de Estados Unidos y en el escenario energético global.
La “guerra asimétrica” en Medio Oriente
Repetto explicó que -pese a algunos cambios sobre la marcha- la estrategia original de Irán respondió siempre a lo que se conoce como “guerra asimétrica”, es decir, un tipo de conflicto en el que uno de los actores compensa su menor poder militar con tácticas indirectas.
“Con la ofensiva del Pentágono sobre el estrecho de Ormuz, lo que Estados Unidos está diciendo es: estamos destrozando los buques iraníes que están plantando minas en un paso vital para el petróleo. Esto forma parte de lo que se llama guerra asimétrica entre Irán y Estados Unidos”, explicó.
En ese sentido, remarcó que Teherán no tiene la misma capacidad militar que Washington o Israel. “Irán no tiene la misma fuerza militar de Israel y Estados Unidos, por eso no le queda otra que estrangular el estrecho por donde pasa no solo el petróleo, sino los alimentos y productos químicos que están generando una convulsión mundial”, sostuvo.
Por qué el estrecho de Ormuz es clave
El analista señaló que la decisión de minar el estrecho de Ormuz se basa en su enorme importancia estratégica para el comercio global. “Por eso Irán decidió minar Ormuz”, resumió Repetto.
Según explicó, se trata de un punto crítico por el que circulan grandes volúmenes de petróleo y otras mercancías clave para la economía mundial, por lo que cualquier alteración en ese paso genera un fuerte impacto internacional.
Una guerra que se libra en varios frentes
Repetto advirtió que el conflicto no se desarrolla únicamente en el terreno militar, sino también en el plano político y mediático. “La guerra se libra en varios frentes: en lo militar y en las declaraciones de Trump”, afirmó.
Además, sostuvo que la dinámica del conflicto está marcada por su impacto mediático. “Esta es una guerra para los zócalos de los noticieros: es parte de este conflicto”, señaló.
En ese contexto, aseguró que el paso del tiempo también juega un rol estratégico. “Hoy, el tiempo es el arma más poderosa que vemos en la guerra”, explicó.
El impacto político y el escenario internacional
El analista también se refirió a las consecuencias políticas que el conflicto podría tener en Estados Unidos. “La guerra ya está impactando en el electorado norteamericano: en el discurso de Trump no termina de quedar claro por qué declaró la guerra”, indicó.
Incluso, en Washington ya se debate la posibilidad de una operación militar más amplia. “En Estados Unidos ya se empieza a hablar de una invasión terrestre para encontrar el grial de este conflicto, que es el uranio enriquecido. Algunos dicen que esto es imposible”, comentó.
Además, recordó que muchos especialistas advierten que el poder aéreo por sí solo no alcanza para ganar una guerra. “Aseguran que una guerra no se puede ganar solo con poderío aéreo”, agregó.
El rol de Rusia en el conflicto
Finalmente, Repetto planteó que la guerra también tiene efectos indirectos en el tablero global. “Putin se favorece de esta guerra porque esto habilita a que la India le compre petróleo a Rusia”, afirmó.
Y concluyó con una advertencia sobre el nivel de incertidumbre que rodea al conflicto. “Acá la carta de lo impredecible juega muy fuerte, y Estados Unidos sabe que Irán recibe información de la inteligencia rusa”, cerró.
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