México. La vida de Alberto Patishtán Gómez, profesor y líder histórico tsotsil, se apaga en un hospital de Tuxtla

Por Xicoténcatl. Rebelión_Resumen Latinoamericano 2 de octubre 2026.
…Y allí asomó el Totilme’íl ancestro; se juntaron los pájaros de la noche con zorra, tecolote y lechuza. Pero ganó el colibrí. Y se sabe por eso que el que tiene por wayjel al colibrí es el Totilme’il padre-madre…
(Resistencia y Utopía, memorial de agravios y crónica de revueltas…)
Faltaban tres semanas para las elecciones generales que, en aquel año 2000, acabarían con 80 años de gobiernos priistas. El entonces presidente de la República Ernesto Zedillo, conocedor y articulador de la guerra contra los pueblos en Chiapas estaría de visita en el estado para inaugurar una carretera en la selva Lacandona pero… suspendió la gira. El Ejército federal había ocupado las carreteras cercanas a El Bosque, se posicionó en la cabecera municipal, en los caminos, veredas y terracerías. Y así, la mañana del lunes 12 de junio, las montañas tsotsiles del norte chiapaneco fueron elegidas para escenario de la provocación y el crimen. Tronaron las armas de alto poder. Siete policías de Seguridad Pública fueron abatidos y dos más, con lesiones de gravedad, uno de los heridos era hijo del alcalde de El Bosque, Salvador Gonzáles, que manejaba el carro. Era la octava emboscada en esa zona cerca de la comunidad Las Limas, durante el agitado transcurrir del año.
Versiones extraoficiales de la Secretaría de la Defensa Nacional se apresuraron a señalar como agresores a células del Ejército Popular Revolucionario (EPR), una organización armada que no tenía presencia en aquel territorio. La Central de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), sostuvo que los responsables de los asesinatos pudieron haber sido paramilitares del MIRA, conocidos como Los Plátanos, por el nombre de la comunidad donde se asentaban, junto con policías judiciales. De allí mismo habían salido el 10 de junio del 98 para ejecutar la masacre contra zapatistas en Unión Progreso, comunidad de Los Plátanos.
Siete días después de la emboscada era detenido el profesor Alberto Patishtán Gómez. Miembro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Sección VII, nivel de Educación Indígena. En 2002 Patishtán fue sentenciado a 60 años de prisión, a pesar de las muchas contradicciones en la declaración del policía sobreviviente, que aseguró que los atacantes iban encapuchados. Y así empezó a caminar la rueda de los años hasta completar los 13 que pasó entre las rejas. En todo ese ciclo no cesaron las protestas y exigencias de libertad para Alberto Patishtan: organizaciones campesinas, centros de derechos humanos, organizaciones católicas, grupos de solidaridad… hasta llegar a Amnistía Internacional que armó todo un expediente del caso con las irregularidades del proceso y un llamado a los magistrados del primer Tribunal colegiado del vigésimo circuito en el Palacio de Justicia Federal en Tuxtla, capital del estado de Chiapas a que «respondan con un fallo ejemplar que establezca jurisprudencia en casos como el de Alberto Patishtán Gómez para que en un futuro se evite la injusticia de la cual éste ha sido objeto».
Acto seguido el secretario de Gobierno de Chiapas, Noé Castañón León, solicitó su traslado a un penal federal en Guasave, Sinaloa, donde Alberto estuvo meses en aislamiento permanente. De regreso a una clínica de Ciudad de México, porque ya tenía problemas graves de salud, el profesor Alberto Patishtán fue notificado de su orden de liberación. Era un 31 de octubre de 2013. El 29 de octubre se aprobaron en la Cámara de Diputados las reformas al Código Penal Federal en materia de indulto a presos cuando se tengan pruebas de violaciones a sus derechos humanos.
Ahora su recuerdo se apaga, como se apaga su vida en el área de terapia intensiva de una clínica en Tuxtla.
La fina lluvia en el valle acumula recuerdos del Huitepec y la rebelión indígena de 1712. Aquella derrota dispersó gentes y espíritus desde el paraje Muken (Chamula) hasta las montañas de El Bosque. Allí nacería Alberto Patishtán, un 19 de abril de 1971. Servidor tsotsil, fue profesor y cursó estudios en la Universidad Valle del Grijalva en la especialidad de Ciencias Sociales. Activista comunitario y presidente de una Asociación social de Apoyo Mutuo local en su natal El Bosque. En los penales de Cerro Hueco y El Amate alfabetizó en castilla a presos que no lo hablaban. Durante su estancia en el penal Cereso 14, fue nombrado Ministro de la Eucaristía por la Diócesis de Tuxtla. Su camino fue el de la continuidad heredada de la resistencia.
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