Estado Islámico gana fuerza y recrudecen los ataques en Siria e Irak
BAGDAD.– Parecía una fiera encadenada, una amenaza superada, un remanente sin cuidado. Pero el grupo jihadista Estado Islámico (EI) tomó por sorpresa a la comunidad internacional, y resurgió de las cenizas para soñar con reinstalar su reinado del terror en una zona todavía más extensa que la original.
Este fin de semana, la milicia más sanguinaria de las muchas que actúan en nombre del islam desplegó todas sus velas, con ataques tanto en Siria como en Irak, donde unos años atrás tenía bien montado y aceitado su califato extremista.
California arde: los incendios arrasan y Biden sale al rescate del gobernador antes de un referéndum
Los medios de comunicación sirios e iraquíes dieron cuenta de diversos episodios de violencia, desde la zona petrolera iraquí de Kirkuk hasta la zona de Palmira, en el centro de Siria, su antigua zona de influencia y donde quiere reimponer el integrismo islámico con la fuerza de las armas y convicción asesina.
Trece policías murieron en la región de Kirkuk, al norte de Bagdad, y algunos de sus cuerpos fueron decapitados por combatientes jihadistas. Al mismo tiempo, se intensificaron los ataques a centrales eléctricas y sistemas de distribución de electricidad en la zona.
En la cercana zona de Makhmur, se produjeron intensos enfrentamientos entre milicianos chiitas y combatientes de EI, que se declaran sunitas y cultivan una variante religiosa reaccionaria, la única que ven válida y verdadera.
Chicos desplazados en el pueblo de Dori, Burkina Faso, una zona donde Estado Islámico es una amenaza constante (Sam Mednick/)(Associated Press/)
Y en Siria, la fuerza aérea rusa bombardeó intensamente áreas al este de Homs y Hama y al sur de Raqqa contra puestos de EI, que opera en todo el valle del Éufrates y se afirma en Palmira. “Estado Islámico volvió a ser un actor protagónico en las dinámicas del conflicto sirio”, dijo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
Fuera de Medio Oriente, la ONG de derechos humanos Amnistía Internacional alertó del aumento de asesinatos de menores, así como su reclutamiento por grupos como EI y las filiales de Al-Qaeda en la triple frontera de Níger, Malí y Burkina Faso, en el Sahel africano. Se trata de un llamado de atención por el aumento de poder de fuego y de combatientes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario