Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

  Interesados comunicarse a correo: erubielcamacho43@yahoo.com.mx  si quieren versión impresa o electrónica donativo voluntario .

sábado, 4 de octubre de 2025

Genocidio en Gaza e imperio trumpista

 Alemania: cicatrices visibles
Ayer se cumplieron 35 años de
la reunificación de Alemania,
concretada tras el colapso de la
Unión Soviética y la caída del
Muro de Berlín. A siete lustros
del inicio de dicho proceso, las contradiccio-
nes en el seno de la potencia europea dan eco
a las voces críticas para las cuales más que
de reunificación, cabe hablar de anexión por
parte de la Alemania Federal.
La reunificación del 3 de octubre de 1990 ce-
rró el mapa político, pero no las brechas mate-
riales ni simbólicas entre el Este y el Oeste. El
relato triunfal de Aufschwung Ost (“auge orien-
tal”) convive con una persistente sensación de
ciudadanía de segunda en el oriente y con un
país atrapado entre la austeridad como dogma,
el armamentismo desbocado y una crisis de
representación que alimenta a la extrema de-
recha. Los propios informes oficiales admiten
que, pese a avances, perviven diferencias en
ingresos, riqueza y expectativas de vida que
se traducen en malestar político y desafección
hacia la democracia liberal.
En economía, los datos son tercos. En
2024, el PIB per cápita de los cinco länder
orientales (sin contar Berlín) fue apenas 72
por ciento del registrado en las provincias
occidentales. Los salarios siguen rezagados:
en 2022, los trabajadores del Este ganaron en
promedio 15 por ciento menos que en el Oes-
te. Más elocuente aún es la riqueza: en 2023,
el patrimonio medio neto por hogar fue de
170 mil euros en el Este, frente a 364 mil en el
Oeste. La tasa de propiedad de vivienda es de
29 por ciento en el Este y 45 por ciento en el
Oeste. Como se ve, la imposición de la econo-
mía de mercado no equiparó a los alemanes;
instauró una suerte de colonialismo interno.
El incumplimiento de las promesas de inclu-
sión se refleja en el mapa electoral. El partido
neonazi Alternativa para Alemania (AfD) se
consolidó como primera o segunda fuerza en el
oriente en las elecciones regionales de 2024, y
en las federales del 23 de febrero de 2025 obtu-
vo 20.8 por ciento del voto nacional, con picos
superiores a 30 por ciento en varios länder del
Este. El éxito sostenido de la ultraderecha en
esa región es el síntoma más visible de un pro-
ceso de integración social inacabado.
En lugar de atacar de raíz las inequidades
y la debilidad del ciclo económico, Alemania
reformó su Constitución y dejó de lado la aus-
teridad fiscal a fin de emprender un peligroso
rearme. Tras alcanzar por primera vez desde
el siglo pasado la meta de gasto militar de la
OTAN (2 por ciento del PIB) en 2024, Berlín
elevó el esfuerzo a 2.4 por ciento en el presu-
puesto de 2025 y proyecta aumentarlo aún
más. No es menos inquietante que profundice
su alineamiento estratégico con Estados
Unidos en momentos en que ese país se en-
cuentra inmerso en un proceso de demolición
institucional y concentración unipersonal
del poder muy semejante al que Alemania
experimentó en la década de 1930, el cual
desembocó en la mayor carnicería de la histo-
ria humana. Ese viraje se hace a expensas de
la memoria histórica. La Unión Soviética –de
la que Rusia fue parte– padeció entre 26 y 27
millones de muertes (civiles y militares) entre
1941 y 1945 en la guerra de aniquilación nazi:
una devastación sin paralelo en Europa. El
“nunca más” que pretende anclar la cultura
política alemana obliga a la prudencia estraté-
gica y liderazgo civil, no a normalizar la lógica
de guerra en el continente.
Alemania se ha convertido en el principal
proveedor europeo de armamento a Israel
–alrededor de 30 por ciento de las impor-
taciones israelíes de armas mayores entre
2019– 2023 provino de Alemania, sólo por
detrás de Estados Unidos– justo cuando Tel
Aviv se encuentra en manos de un régimen
abiertamente genocida, condenado por la
ONU y con un primer ministro requerido
por la justicia internacional por crímenes de
guerra. El apoyo imperturbable de Berlín a
la limpieza étnica perpetrada por Israel lo
coloca en una posición crecientemente con-
trovertida incluso dentro de la muy proisraelí
Unión Europea.
En suma, a 35 años de la reunificación,
Alemania parece tener más motivos para
reflexionar que para festejar. Una política de
convergencia real que promueva salarios dig-
nos, riqueza patrimonial, servicios públicos
robustos e inversión productiva en el Este;
aunada a una oposición firme al genocidio,
sería la mejor manera de conmemorar el fin
de la traumática separación y garantizar la no
repetición del horror nazi.
EL CORREO ILUSTRADO
Genocidio en Gaza
e imperio trumpista
Los adjetivos del instinto y razón
científica declaran incompetencia
del depredador Donald Trump, que
ha llevado a la humanidad a todos
sus límites con el genocidio en Ga-
za, Palestina. ¿Qué hay detrás?
Tal genocidio es el más docu-
mentado en la historia y corro-
bora la miseria y degradación
humanas. El ultimátum con Ha-
mas cede sólo en liberar rehenes
de su “plan de paz”, una treta que
¡vaya miseria!, en la desocupación
voluntaria o por ejecución del
ultrasionismo estado israelita, el
verdugo Netanyahu, la barbarie
montada en el salvajismo, no es
más que arrancar de raíz a esta
sociedad milenaria, al tiempo que,
en auténtica piratería, aborda,
secuestra y encarcela a la Global
Sumud Flotilla, el único intento de
ayuda humanitaria ante el disimu-
lo de casi todos los jefes de Estado
del mundo. Pero la movilización
social mundial de indignación,
sobre todo en Europa y América
Latina, vislumbra una esperanza
que reta con morir al último.
El imperialismo fascista de Trump
va que vuela para darse su propio
tiro de gracia, pues los fantasmas
que revive, comunismo e izquierda
radical, ya le están recorriendo.
Ismael Cano Moreno
Sin cabida en el

No hay comentarios:

Publicar un comentario