Cómo EE.UU. queda atrapado en un callejón sin salida en Irán
La agresión israelí-estadounidense contra Irán se ha convertido en la fuente de la grave crisis en Oriente Medio, socavando la estabilidad política regional y la situación económica a nivel mundial. Además de los ataques aéreos, Washington no descarta desplegar tropas para llevar a cabo una operación terrestre contra la República Islámica.
A medida que se prolonga el conflicto en el que Estados Unidos ya ha perdido al menos a siete militares suyos, se alzan cada vez más voces dentro y fuera del país que critican las acciones del presidente Donald Trump. Mientras tanto, expertos de The New York Times señalan que la actitud "arrogante" de Trump, que argumentó sus acciones con la necesidad de proteger a los ciudadanos estadounidenses, arrastra a la nación norteamericana a un conflicto ya extendido.
Según los columnistas Jeffrey Feltman y Mara Karlin del NYT, está claro que Washington no esperaba la magnitud de la respuesta de Teherán a la agresión en su contra. De igual modo, el columnista Nicholas Kristof expresó temer que esta nueva guerra de Trump termine de manera similar "con cuerpos y esperanzas destrozados", al igual que la invasión de EE.UU. en Afganistán e Irak.
"El presidente Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, artífices de esta guerra, parecen estar afligidos por la arrogancia del poder", escribe Kristof. "En 2012, Trump publicó un tuit: 'Ahora que las cifras de [Barack] Obama en las encuestas sufren una caída en picada, estén atentos a si lanza un ataque en Libia o Irán", expresa.
De ahí que la Administración Trump demuestre "cierta confusión", opina el experto militar ruso Borís Dzhereliyevski. Así, recuerda que el secretario de Energía, Chris Wright, declaró que Washington "no sabe quién gobernará en Irán" en el caso de la caída del Gobierno actual, pero aseguró que el objetivo de EE.UU. es que uno nuevo no tenga "un arsenal masivo de armas" y no represente "una gran amenaza para los estadounidenses, para Oriente Medio ni para el suministro mundial de petróleo".
¿"Una guerra relámpago"?
No obstante, críticos de las políticas de Trump ya subrayan que en diez días del conflicto Washington no ha alcanzado sus objetivos, que eran la destrucción de la capacidad militar de Irán, incluido el programa de misiles y el nuclear, así como el cambio del Gobierno a uno que sea más "amigable" con Estados Unidos.
Ante ello, Dzhereliyevski asevera que, "en cualquier caso, se puede decir que la apuesta de Washington por una guerra relámpago y el colapso del régimen mediante la destrucción del liderazgo militar y político ha fracasado". "Irán no ha sufrido un colapso de poder, y Alí Jameneí, propenso a hacer compromisos, quien se oponía al desarrollo de armas nucleares, ha sido reemplazado por figuras mucho más radicales y de línea dura", subraya. En este contexto, indica que, dado que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, perdió a casi toda su familia a causa de la agresión israelí-estadounidense, "es improbable que capitule involuntariamente".
En la misma línea, el historiador y periodista ruso Georgi Bovt sostiene que la elección del nuevo líder supremo mostró la fuerza de los conservadores y especialmente del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI). "Teherán seguirá resistiendo", augura, agregando que, según varios expertos, Irán ha conservado hasta la mitad de su arsenal de misiles, mientras que un portavoz del CGRI declaró que Irán puede luchar con la intensidad actual durante hasta medio año.
"Victoria pírrica"
"En ese tiempo, no solo se puede poner de rodillas la economía de la región de Medio Oriente, sino también la del mundo entero. Y si Trump solo después de una guerra tan prolongada declara su victoria, será una clásica victoria pírrica. Si en Washington pudieran calcular todas las consecuencias negativas de prolongar la guerra, tal victoria podría declararse ya mismo", hace hincapié Bovt.
En consecuencia, EE.UU. se enfrenta a un dilema: cómo continuar su agresión y si continuarla o no. Así, Dzhereliyevski recuerda que la semana pasada, Donald Trump lanzó un ultimátum a los militares iraníes, afirmando que solo tienen dos opciones en su conflicto con Washington y Tel Aviv: deponer las armas o morir. No obstante, este lunes, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que los objetivos de Washington son "aniquilar la capacidad de Irán de lanzar misiles", destruyendo sus municiones, lanzadores y las fábricas que los producen, y "destruir su Armada". En paralelo, el propio inquilino de la Casa Blanca manifestó que el conflicto podría acabar pronto, ya que Teherán supuestamente ya "no tiene Armada ni comunicaciones ni Fuerza Aérea".
Según el analista, esto podría ser una señal de que EE.UU. pronto declarará la victoria sobre Irán y pondrá fin a la agresión militar, lo que sería "la decisión más racional en la situación actual". "Aunque es poco probable que el liderazgo estadounidense se guíe únicamente por motivos racionales hoy en día; de lo contrario, Washington no habría lanzado esta agresión", concluye.
Mientras tanto, Bovt enfatiza que el avance del conflicto confirma un viejo dicho: que las guerras suelen ser más fáciles de iniciar que de terminar, especialmente con "una victoria clara y universalmente reconocida". "Donald Trump aún no parece tener una estrategia para una salida victoriosa, y sobre todo, rápida, de la operación en curso", sentencia.
En paralelo, se enfatiza que la sociedad iraní se unirá aún más en su deseo de castigar a los agresores, lo que significa que, "sin una operación terrestre y el establecimiento del control sobre al menos una parte del país, no se puede hablar de 'reinicializar a Irán' ni de desmantelar el sistema de gobierno existente", resume Dzhereliyevski.
Agresión contra Irán
- Israel y EE.UU. iniciaron una operación conjunta la madrugada del sábado 28 de febrero con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica de Irán.
- Los ataques se cobraron la vida del ayatolá Alí Jameneí y de varios altos cargos militares. Ante esto, Mojtabá Jameneí, de 56 años, fue elegido como su sucesor.
- En respuesta a la ofensiva, Teherán reaccionó con varias oleadas de misiles balísticos y drones hacia Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
- Según el CGRI, el país ejecutó más de 30 olas de ataques contra al menos 27 bases militares en Oriente Medio donde hay desplegadas tropas estadounidenses, así como contra instalaciones militares israelíes en Tel Aviv y otras partes del país hebreo.
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