Hemos insistido en este espacio en la importancia de que México y China definan una agenda bilateral en el corto, mediano y largo plazos, lo cual no ha sucedido hasta hoy en día. Existen diversos esfuerzos que integran numerosos aspectos de la profunda, extensa, madura y compleja relación entre ambas naciones, también por parte del Centro de Estudios ChinaMéxico de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México desde hace casi 15 años. Uno de ciento s de temas específicos en la relación binacional es el del comercio exterior de México con China (La Jornada, 18/02/2026) y el actual resultante déficit comercial de México, de más de 123 mil millones de dólares en 2025 o una relación de 13:1 entre importaciones y exportaciones de México y China (o alrededor de 6.6 por ciento del PIB). ¿A qué se debe este drástico “desequilibrio” comercial de México con China? Al menos tres aspectos son relevantes. Primero. Desde finales de la década de 1990 China ha logrado un asombroso proceso de escalamiento tecnológico, así como en México, para sustituir masivamente importaciones de otras naciones y particularmente de Estados Unidos y la Unión Europea. Si 75.49 por ciento de las importaciones mexicanas provenían de Estados Unidos en 1996, cayeron drásticamente desde entonces hasta 37.62 por ciento en 2025. Asia y China representaron 44.98 por ciento y 20.07 por ciento de las importaciones mexicanas en 2025, respectivamente. Segundo. El contenido tecnológico de las importaciones mexicanas desde China ha aumentado en forma significativa: en la actualidad para representar la mitad de las importaciones chinas, las cuales son de contenido tecnológico medio y alto, mientras que no llega a 40 por ciento para las importaciones estadounidenses. De igual forma, 30.35 por ciento de las importaciones chinas en 2024 fueron bienes de capital, el máximo con respecto a las importaciones de cualquier otro país (de 12.9 por ciento desde Estados Unidos). El escalamiento tecnológico de China en el siglo XXI ha tenido profundas repercusiones en el comercio exterior de México. Tercero. Las importaciones chinas han repercutido significativamente en los procesos productivos de México y en su orientación exportadora. Históricamente México se especializó en importaciones temporales para su exportación que no pagaron IVA, ISR ni aranceles, y particularmente provenientes desde Estados Unidos. Lo anterior repercute significativamente en los ingresos fiscales de México: más allá del crecimiento del PIB, los ingresos fiscales y tributarios (y por ende los egresos) son endebles y limitados. Más allá de la discusión sobre una significativa reforma fiscal y particularmente con respecto a las importaciones temporales para su exportación, las importaciones chinas las realizan hasta en 70 por ciento las empresas transnacionales establecidas en México. Es decir, son particularmente las empresas estadunidenses las que realizan las importaciones desde China. Desde una perspectiva empresarial estos procesos son “completamente racionales”: si históricamente realizaban sus importaciones desde Estados Unidos, en la actualidad las realizan desde China en autopartes, automotriz, electrónica y telecomunicaciones, entre muchos otros rubros. Como resultado, 7.5 por ciento de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos en 2020 fueron valor agregado chino (y 0 por ciento en 1995). Estas son las dimensiones de las próximas renegociaciones del T-MEC y las presiones de Estados Unidos: no queremos presencia alguna de China en México, ni en el comercio exterior ni en las inversiones u otras actividades. Habría múltiples aristas para ser examinadas en el comercio exterior de México con respecto a China. En este caso, en el déficit comercial de México con China es imperante destacar la falta de seriedad por parte de las instituciones binacionales: la máxima institución binacional, la Comisión Binacional Permanente México-China, se reunió por última vez en 2014; en la misma, al igual que en otras instituciones binacionales, se avizoraba la problemática del déficit comercial de México con China, el cual aumentó en nueve veces desde que llamó la atención sobre la problemática (en 2004). El tema es uno de los centros de atención en las próximas negociaciones entre Canadá, Estados Unidos y México en el marco del T-MEC: Estados Unidos exige la no existencia de China en México, a todos los niveles planteados, incluyendo los económicos y comerciales. El tema de las importaciones y del déficit comercial de México con China se encuentra en el ojo del huracán. Lo anterior es imposible para las empresas establecidas en México en el corto y mediano plazos y a nivel macroeconómico –y ante las masivas importaciones desde China–, y exigiría sustituir importaciones del líder tecnológico de las importaciones de México. ¿Buscaríamos en el Plan México sustituir importaciones de Estados Unidos, del Vaticano o de Suiza? Las empresas establecidas en México, mexicanas y o extranjeras, han sido tajantes al respecto en sus decisiones con base en precios, tecnologías y entregas. El debate anterior nos remite al mal funcionamiento de las instituciones binacionales entre México y China: la máxima institución entre México y China, la CBP, se reunió por última vez en 2014; el Grupo de Alto Nivel de Inversiones (GANI), en 2015. Estas instituciones plantearon desde hace más de 10 años problemáticas estructurales significativas a las que tanto China como México no permitieron dar seguimiento ni mucho menos implementar soluciones; las insistencias desde Estados Unidos son significativas desde 2025. El funcionamiento institucional binacional es de la máxima relevancia binacional e internacional. Las instituciones son relevantes. Es imperante que México y China tomen en serio sus instituciones binacionales y que permitan un efectivo proceso de modernización y de alta calidad de sus objetivos iniciales, así como un monitoreo y evaluación de sus objetivos. Hasta inicios de 2026 ni México ni China parecieran tomar con seriedad sus instituciones binacionales ni sus cometidos acordados desde la Asociación Estratégica Integral en 2013 entre Xi Jinping y Peña Nieto, puntualmente en torno al déficit comercial de México con China. ¿Será? *Profesor del Posgrado en Economía y Coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM
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