Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

  Interesados comunicarse a correo: erubielcamacho43@yahoo.com.mx  si quieren versión impresa o electrónica donativo voluntario .

domingo, 12 de abril de 2026

Irán. La Resolución de Teherán

 

Irán. La Resolución de Teherán

Resumen Medio Oriente, 11 de abril de 2026.

Los movimientos populares, partidos y organizaciones progresistas confirmamos nuestro compromiso de solidaridad con la República Islámica de Irán y los pueblos de Asia Occidental en su lucha contra la guerra imperialista por la liberación regional. La resolución fue lanzada por Haqooq e-Khalq, y somos firmantes junto a organizaciones populares de todo el mundo.

Nosotros, los abajo firmantes:

    1. Condenamos la escalada guerra de agresión librada por los Estados Unidos, el sionismo, y sus aliados contra la República Islámica de Irán. Largas décadas de sanciones letales, actos de sabotaje encubierto, asesinatos selectivos, cerco militar, y guerra cognitiva en contra de Irán prepararon el camino para esta guerra. El objetivo de esta guerra es el colapso del estado iraní así como también su balcanización mediante conflictos étnicos y el subdesarrollo, inducidos ambos por el bombardeo que se ha convertido en sello distintivo de la guerra imperialista contemporánea.
    2. Reconocemos a Irán como punto clave de la resistencia regional que, durante más de cuatro décadas, ha confrontado a la ocupación sionista de Palestina y la captura imperialista de la región árabe-iraní, frenando los intentos de someter a las naciones y recursos de la región al capital occidental.
    3. Defendemos el derecho inalienable de la República Islámica de Irán a su defensa nacional. Una nación sometida a actos de guerra ilegítima — incluido el asesinato de sus dirigentes más distinguidos y el bombardeo indiscriminado de sus ciudades — tiene el derecho y deber soberano a defenderse por todos los medios disponibles. Rechazamos la lógica imperialista que otorga al agresor el monopolio de la violencia mientras criminaliza la resistencia de los pueblos sitiados.
    4. Condenamos los regímenes de las élites y burguesías compradoras regionales que operan como nodos en el aparato de guerra imperialista. Estos Estados clientelistas albergan bases militares estadounidenses, proporcionan infraestructura y rutas estratégicas para la proyección del poder imperialista, normalizan el sionismo, y suprimen las aspiraciones de soberanía popular y dignidad de sus propios pueblos. La lucha contra el imperialismo en la región es inseparable de la lucha contra estas élites colaboracionistas.
    5. Reconocemos que la agenda de “secuenciación estratégica” mediante la cual los Estados Unidos buscan librar una guerra mundial por otros medios — pretende desmantelar uno a uno los pilares del emergente orden multipolar. De Siria a Venezuela, de Cuba a Irán, el imperialismo libra una confrontación escalonada en la que cada país de este orden emergente es aislado, demonizado, sancionado, y sometido a una guerra híbrida, antes de pasar a la etapa siguiente de esa estrategia. Más que una serie de conflictos inconexos, éstos forman parte de una campaña global para impedir el surgimiento de un nuevo orden mundial y preparar una confrontación existencial con el objetivo primario del imperio: la República Popular China.
    6. Reconocemos el gran papel de Irán como pilar del emergente orden multipolar. El desarrollo de una “economía de resistencia” y sus alianzas estratégicas — desde el Eje de Resistencia en la región árabe-iraní hasta sus asociaciones con Rusia, China y los estados del Sur Global — representan precisamente la infraestructura para un desarrollo periférico soberano que el imperio no puede tolerar porque limita su control sobre la economía global. La guerra contra Irán es, en su esencia, una guerra para preservar la tambaleante arquitectura de la supremacía occidental frente a la marea creciente de un mundo que exige su derecho al desarrollo soberano y pacífico.
    7. Reconocemos que las fuerzas que impulsan esta guerra han abandonado todo convenio o norma de contención. El capital global ya no se siente obligado por los marcos del derecho internacional ni por los compromisos asumidos durante el orden mundial de la posguerra. La expansión incesante de la OTAN, la violencia genocida desatada sobre Gaza, el secuestro del presidente de Venezuela, y ahora el bombardeo indiscriminado de Irán, representan la lógica oscura de un imperio en declive, dispuesto a arriesgar la aniquilación de sí mismo antes que aceptar un mundo que no puede controlar.
    8. Rechazamos la demonización del Estado iraní y la de su dirigencia, que han sido el fundamento ideológico para imponer sanciones, incitar la subversión, desatar el bombardeo indiscriminado, y para cometer asesinatos, incluyendo el asesinato criminal del Líder Supremo de la República Islámica de Irán, el Ayatolá Alí Jamenei. Rechazamos, en particular, el intento cínico de separar retóricamente la nación iraní de su soberanía — como si una nación pudiera ser liberada destruyendo el Estado que la defiende. Condenamos a aquellas fuerzas que promovieron estas narrativas, incluidas algunas fuerzas que se encuentran en las filas de la izquierda, ofreciendo su respaldo intelectual para un cambio de régimen y repitiendo los marcos propagandísticos del imperio mientras pretendían hablar en nombre del pueblo iraní. La historia ya juzgó esta postura en Irak, en Libia, en Siria. La juzgará de nuevo en Irán.
    9. Constatamos que los pueblos de la región han hablado con una claridad que debería avergonzar a quienes tergiversan la verdad. De Bahréin a Palestina, de Pakistán a Irak, las calles se han llenado de duelo por los líderes iraníes asesinados, de celebración por los ataques de represalia, y de furia ante la presencia estadounidense y la de sus aliados, las élites compradoras de la región. Los niños de Gaza vitorean y ríen mientras los cohetes iraníes vuelan hacia las ciudades de origen de sus colonizadores. No existe, así pues, señal más clara de que la guerra defensiva que hoy se libra es una guerra anticolonial en la que está en juego no son sólo la supervivencia de la República Islámica de Irán, sino también la liberación regional. Como nos recuerda Bobby Sands: “Nuestra venganza será la risa de nuestros hijos.”
    10. Nos comprometemos, ante esta confrontación histórica, a construir el frente de solidaridad más amplio posible con Irán y con todas las naciones y pueblos que enfrentan y resisten la agresión de los Estados Unidos o el sionismo; a denunciar y oponernos a la maquinaria de guerra imperialista dondequiera que opere — en parlamentos, puertos, bases militares y nuestros medios de comunicación; a cortar las arterias logísticas que alimentan el aparato de guerra imperial; y a preparar nuestros movimientos para las luchas decisivas que se avecinan, sabiendo que la guerra contra Irán es una guerra contra todos aquellos que buscan construir un mundo más allá del imperio.

Fuente: Masarbadil

No hay comentarios:

Publicar un comentario