Estados Unidos lanzó ayer una nueva oleada de ataques contra Irán, país que reviró con ofensivas dirigidas a bases estadunidenses en Bahréin, Qatar, Kuwait y Jordania, en el cuarto intercambio de bombardeos en menos de una semana, y horas después de que la república isámica aseguró que el estrecho de Ormuz “vale más que decenas de bombas nucleares” y su programa nuclear, mientras Washington aseveró que Teherán “no controla” la estratégica vía marítima. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó anoche que “completó” el nuevo embate, y aseguró que alcanzó decenas de objetivos en múltiples ubicaciones con municiones de precisión para mermar la capacidad de Irán de seguir atacando el transporte marítimo internacional que transita por el estrecho. “Las fuerzas estadunidenses están desplegadas y preparadas para garantizar que la libertad de navegación siga estando disponible para el transporte marítimo comercial, a pesar de la continua agresión, el acoso, las amenazas y las declaraciones arbitrarias e injustificadas de Irán”, indicó el Centcom, que resaltó que su ofensiva buscaba “seguir debilitando la capacidad de (Irán) de atacar a marineros civiles y buques mercantes que transitan libremente por la estratégica vía marítima”. Arden depósitos de combustibles de aliados Por su parte, Irán reportó que los ataques estadunidenses dejaron un saldo preliminar de dos muertos y seis heridos, y señaló que alcanzó la base estadunidense Príncipe Hassan, en Jordania, donde incendió depósitos de combustible e instalaciones de almacenamiento de municiones. En Kuwait, la Guardia Revolucionaria señaló que destruyó “completamente” los depósitos de combustible y los sistemas de defensa aérea Patriot en la base Ali al Salem, así como un sistema estratégico de radar FPS en el cuartel Ahmed al Jaber. La república islámica condenó firmemente los ataques estadunidenses y aseguró haber tomado represalias contra sus activos militares en la región. Medios iraníes reportaron explosiones en Bandar Abbas, el puerto más importante de la región del estrecho, y la cercana isla de Qeshm, así como contra Mahshahr, urbe situada en el suroeste del país, donde fue atacada una estación de bombeo. También se escucharon detonaciones en Sirik y Jask, así como ocho ciudades de la provincia de Juzestán, publicó Al Jazeera. Defensa iraní con todo del estrecho Los medios estatales iraníes afirmaron que fueron impactados emplazamientos militares en la provincia de Hormozgan; pobladores de la aldea de Khondab, en la provincia de Markazi, dijeron haber escuchado dos explosiones. Por lo pronto, Mohsen Rezai, asesor del líder supremo iraní, ayatollah Mojtaba Jamenei, declaró que Ormuz “vale más que decenas de bombas nucleares” y su programa nuclear, y que su país lo defenderá. Teherán reprochó a Washington dejar “sin efecto todos los esfuerzos de estos últimos meses” para restablecer la paz en la región y de violar “abiertamente casi todos los términos” del memorando de entendimiento pactado en junio y provocar el “regreso de la inseguridad” al estrecho de Ormuz. Y antes de la andanada de bombardeos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó a Irán de “malvado y enfermo”, pues rompió el sábado un acuerdo de paz pactado al disparar un dron contra un buque. Además, agregó en entrevista con NBC: “los bombardeamos sin piedad anoche (en alusión a los ataques de las primeras horas de este domingo en Irán). Son gente muy, muy malvada y enferma. Nos reunimos con ellos la víspera. Llegaron a un acuerdo, un acuerdo perfecto para nosotros: nada de armas nucleares, nada de esto, nada de aquello, nada de nada. Renunciaron a todo, y después de eso, se fueron de la sala y, en menos de una hora, lanzaron un dron contra un petrolero. Les dije: ‘ustedes están enfermos’”, e insistió en que el estrecho de Ormuz está abierto, luego de que Teherán anunció su cierre anteayer. Qatar se reservó el derecho a responder contra Teherán y declaró que no actuaría como mediador entre Estados Unidos y la república islámica mientras estuviera bajo ataque. El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, António Guterres, exigió máxima moderación y el inmediato reinicio de las negociaciones. Pakistán, nación que ha mediado entre los bandos beligerantes, expresó una profunda preocupación por la reciente escalada de las tensiones. El papa León XIV lamentó que los “vientos de guerra estén sembrando violencia, terror y muerte” en Medio Oriente, Ucrania y otros lugares. Las fuerzas armadas israelíes continuaron sus ataques en el sur de Líbano contra supuestos objetivos de Hezbollah a pes
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