El artista jalisciense Gerardo Murillo (1875-1964), de seudónimo Dr. Atl, se conoce sobre todo como paisajista, con énfasis en sus vistas del Valle de México y del nacimiento del volcán Paricutín, en 1943. No obstante, también fue muralista, novelista, escritor, poeta, editor y empresario. Las múltiples facetas de su producción son el centro de Dr. Atl: Energía cósmica de la materia, exposición de 130 obras que se aloja en el Museo Nacional de Arte (Munal) como parte de su 151 aniversario natal. Respecto de este pintor “emblemático”, cuya obra fue declarada monumento artístico de la nación en 1964, Mireida Velázquez, directora el Munal, indicó: “no es que estemos descubriendo ningún hilo negro; sin embargo, la muestra sí incide en estas facetas del Dr. Atl que conocemos, pero que hemos dejado de lado debido al peso que ha tenido el paisaje y la construcción del mismo durante los años de la posrevolución, mucho más vinculados con temas nacionalistas”. Dr. Atl: Energía cósmica de la materia se organiza en tres núcleos específicos. El primero, Teoría cósmica, parte de la novela Un hombre más allá del universo, escrita por el expositor en 1935, en la que el protagonista encuentra un cristal en la cima del Popocatépetl. “Mediante la conexión que establece con este cristal y su cerebro, el hombre puede viajar a través del universo. O sea, es un pionero de la ciencia ficción actual. Este interés por explicar el cosmos es algo que vamos a ver en varias de sus obras”, aseguró Rebeca Barquera, curadora de la exhibición. En cuanto al segundo núcleo, Modernismos, “el Dr. Atl es una persona de finales del siglo XIX y principios del XX, inserto en este cambio plástico de las vanguardias, y su paisaje así lo muestra. De allí que incluimos algunas pinturas de este primer periodo de Gerardo Murillo, todavía no Dr. Atl, en compañía de aquellos artistas con los que se formó, como Jorge Enciso, Félix Bernardelli o Joaquín Clausell. “Al mismo tiempo mostramos otro modo de entender el modernismo, que tiene que ver con el uso de colores estridentes, formas geométricas y composiciones mucho más experimentales que se relacionan con un periodo poco conocido de Dr. Atl como muralista”, continuó Barquera. Se incluye una fotografía de un mural realizado por el pintor que retrata a Nahui Olin como “éter” en el Anexo de la Preparatoria, Antiguo Colegio de San Pedro y San Pablo, así como de otro mural de su autoría en el mismo sitio. Se relacionan con un paisaje simbolista, con representaciones de partículas y átomos, en una búsqueda llamativa entre paisaje y ciencia. Ambos están destruidos. El último núcleo, Tecnologías pictóricas, explora las innovaciones técnicas del artista. Tal vez la más conocida son sus atlcolors, “los crayones que inventó para terminar la mayoría de las obras”, apuntó la investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México. También creó otras técnicas como la acquaresina, la petrorresina y el dibujo tonal. A principios del siglo XX, la pintura al óleo y los aceites eran criticados porque se amarilleaban o perdían el color, agregó. “Otra tecnología pictórica que nos interesaba mostrar tiene que ver con la perspectiva curvilínea. Mucha de la pintura del Dr. Atl es de paisaje; entonces, la figura humana está ausente, aunque en realidad no es así. Nos coloca como observadores en el lugar del pintor; sentimos que la naturaleza nos envuelve. Es esta idea de ya no representar las cosas en tercera dimensión –en alto, ancho y profundidad–, sino pensar que podríamos estar dentro de una esfera, que nuestros ojos son curvos. Es volver a incluir el cuerpo en la representación del paisaje, quizás en oposición a lo que conocemos de la representación del vuelo de pájaro y las investigaciones de José María Velasco”, detalló Barquera. También se presenta su labor gráfica: “a él le importó experimentar con el esténcil, técnica a la que estamos habituados a ver en las calles, con aerosol y plantillas. Es una técnica que surge a finales del siglo XIX en el mundo editorial; era con lo que le ponían color a las imágenes de las revistas. Dr. Atl lo llevó a las portadas de sus libros. Fundó su propia editorial e hizo álbumes de esténciles o pochoir, como decía”. Dada la relación el artista con la pintora, escritora y modelo Nahui Olin, se le dedica un espacio a esta “colaboración” que involucra “ópticas corporales, energías cósmicas y muchas otras lecturas que tienen que ver con la cuarta dimensión, el universo y el lugar del artista”. Dr. Atl: Energía cósmica de la materia permanecerá hasta el 30 de mayo de 2027 en el Museo Nacional de Ar
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