Irán. Todos los hombres del líder: Jamenei confía en cuatro espadas desde su búnker para dirigir el país
Resumen de Medio Oriente. 28 de febrero de 2026
foto: El líder de la República Islámica de Irán, Ali Jamenei.
Ali Larijani, jefe de Defensa; Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá; Ali Asghar Hejazi, coordinador de las fuerzas del régimen; y Ali Shamkhani, su mano derecha han recibido instrucciones precisas del líder supremo para que la República Islámica sobreviva

Hace cinco semanas se publicaron imágenes de la última comparecencia del hombre más poderoso de Irán, el ayatolá Ali Jamenei. Con la mirada baja, el líder supremo reza frente a la tumba de su predecesor, Ali Jomeini, en motivo del aniversario de su retorno a Irán, donde estableció una República Islámica que cambió por completo el país. La efeméride se celebró con una gran pompa en las calles de la capital, en un intento de dejar atrás las movilizaciones antirrégimen que se extendieron por todo el territorio en enero y que fueron reprimidas con una violencia sin precedentes.
El mausoleo de Jomeini se encuentra en el sur de Teherán, aunque la imagen probablemente se tomó hace mucho tiempo, ya que el líder supremo vive escondido en un lugar secreto desde hace casi un año, cuando Israel inició una serie de bombardeos que desencadenaron lo que ahora se conoce como la guerra de los doce días. Durante la contienda, el ejército israelí consiguió descabezar a gran parte de la cúpula de la Guardia Revolucionaria, la poderosa rama de las fuerzas armadas.
Hoy, EEUU e Israel han iniciado la que han denominado operación militar Furia Épica contra el régimen.
Hace meses Israel ya golpeó con gran éxito a grandes aliados de Teherán en Oriente Próximo, con operaciones que dejaron claro que si Tel Aviv tiene un objetivo, no hay lugar donde esconderse. Lograron matar al líder político de Hamás, Ismail Haniyah, mientras se hospedaba en un edificio de la Guardia Revolucionaria en la capital iraní. El líder de Hizbulá, Hasan Nasralá, fue alcanzado en su búnker enterrado decenas de metros bajo tierra, mientras que miles de militantes del grupo resultaron heridos cuando estallaron los buscapersonas que usaban para comunicarse.
Ahora la situación es mucho más crítica, ya que el ataque viene directamente de Estados Unidos, que ha hecho un enorme despliegue militar en Oriente Próximo. Jamenei declaró esta semana que no sería la primera vez que Estados Unidos intenta derrocar «sin éxito» la República Islámica. «Esta es una buena confesión. Usted (Donald Trump) tampoco podrá hacerlo», declaró el líder supremo, tras jurar que la nación iraní no será «leal a líderes corruptos» como los que «ostentan el poder en Estados Unidos». «Dicen que negociemos sobre su energía nuclear y quieren que el resultado sea que no tengamos esa energía», declaró Jamenei, calificando de «tontas» las demandas de Washington. Existe una fatua, un dictamen jurídico de carácter islámico, que impide el desarrollo de armas nucleares en el país. Sin embargo, la agencia atómica de Naciones Unidas asegura que Teherán tiene reservas de uranio suficientes para crear un arma, aunque no hay pruebas de que la haya desarrollado.
Pese a su retórica desafiante contra Washington, Jamenei habría dado instrucciones a un pequeño círculo de aliados para garantizar que la República Islámica sobreviva a cualquier ataque contra altos dirigentes, incluido contra su persona, según revelaron seis altos funcionarios a The New York Times. El ayatolá ha designado cuatro niveles de sucesión para cada uno de los puestos de mando gubernamental y militar, mientras que otros altos cargos han nombrado posibles reemplazos para continuar con la cadena de responsabilidades si se produce un asesinato o una interrupción de las comunicaciones.
Además, miembros de la Guardia Revolucionaria han sido designados a cada provincia para asegurar la defensa del territorio, tanto para ataques exteriores como posibles revueltas internas. Desde su escondite, Jamenei confía en su círculo más cercano para obtener información de los entresijos de seguridad nacional, al tiempo que dirige los grandes asuntos de Estado. Estas figuras han cobrado relevancia en los últimos meses, ante la escalada de tensiones con Israel y Estados Unidos.
Ali Larijani: el jefe de Defensa que tiene más poder que el presidente de Irán

Tras la guerra con Israel, Jamenei creó un pequeño comité para acelerar las decisiones en materia de seguridad y nombró a Ali Larijani como jefe de Defensa. Aprovechando sus contactos en Inteligencia y en la Guardia Revolucionaria, donde fue comandante, Larijani asumió cada vez más poder de decisión, superando incluso al presidente, Masoud Pezeshkian.
Se cree que el ayatolá le ha encargado la elaboración de un plan para controlar la estabilidad del país durante una posible guerra con Estados Unidos. Por ello, en las últimas semanas ha viajado a Rusia, Qatar y Omán, para tratar las negociaciones nucleares con Washington. En varias imágenes aparece Larijani entregando cartas a otros funcionarios para comunicar la postura de Jamenei. «(Jamenei) Confía en él para obtener informes sobre la situación y consejos pragmáticos. El papel de Larijani será muy importante durante la guerra», escribió el analista progubernamental Nasser Imani.
Nacido en Najaf, en Irak, Larijani es hijo de una familia de clérigos importantes, aunque él no ostenta el título de «ayatolá», necesario para poder suceder a Jamenei. La amenaza militar externa ha provocado que aumente la incertidumbre sobre quién será el próximo jefe de Estado, un cargo vitalicio por el que de momento no hay un claro sucesor, pese a la avanzada edad de Jamenei, que cumplirá 87 años en abril.
Larijani mantiene la postura de línea dura de Jamenei y no duda en acusar a Washington de usar el programa nuclear iraní como «pretexto» para una confrontación más amplia con el régimen. «No estamos desarrollando armas (nucleares), pero si hacen algo contra el programa nuclear iraní, obligarán a Irán a avanzar hacia ese camino porque tiene que defenderse», advirtió recientemente en una entrevista con la televisión estatal.
A diferencia de otros funcionarios, el jefe de seguridad no apuesta por la diplomacia con Washington e insiste en advertir que un nuevo conflicto podría tener peores consecuencias que en la guerra de doce días contra Israel. «Estamos preparados», declaró en una entrevista con Al Jazeera. «Sin duda, somos más fuertes que antes. Nos hemos preparado durante los últimos ocho meses. Identificamos nuestras debilidades y las corregimos. No buscamos la guerra ni la iniciaremos. Pero si nos la imponen, vamos a responder», aseguró.
Mojtaba Jamenei: el hijo del líder supremo al que se señala como sucesor

«(Trump) tiene un plan para cada escenario. Un escenario elimina al ayatolá, a su hijo y a los mulás», reveló un alto asesor al medio Axios, sobre la posible intervención estadounidense. El segundo hijo de Jamenei, Mojtaba, aparece a menudo en la prensa progubernamental desde que murió el ex presidente Ebrahim Raisi en un accidente de helicóptero en 2024. Raisi era percibido como principal candidato a suceder a Jamenei, pero su muerte podría haber convertido el liderazgo de Irán en una dinastía.
Pese a su discreción, varios análisis apuntan que Jamenei confía en su hijo para la planificación de la Defensa y seguridad del país. Su hijo mantiene contacto regular con varios niveles del aparato estatal, a los que transmite la voluntad del líder supremo.
Ali Asghar Hejazi: el coordinador de las distintas fuerzas del régimen

El Departamento del Tesoro estadounidense definió en 2013 a Hejazi como «el cerebro que opera entre bambalinas en eventos importantes» en Irán, partícipe en «todas las discusiones y deliberaciones relacionadas con asuntos militares y exteriores». Hejazi es subjefe del gabinete de Jamenei y coordina asuntos de alto nivel entre las diferentes ramas del régimen, especialmente las fuerzas Quds, un cuerpo de élite encargado de los intereses de Teherán en el extranjero.
Varias investigaciones apuntan que Hejazi ejercía de puente comunicador entre Jamenei y Qassem Soleimani, el exjefe de Quds y arquitecto del Eje de Resistencia, la red de milicias apoyadas por Teherán. Soleimani murió en 2020 en un bombardeo ordenado por Trump durante su primera legislatura, un ataque que ya desató preocupación por el estallido de un conflicto regional. Hejazi contribuyó a forjar el acuerdo nuclear alcanzado en 2015, por el que Teherán limitó el enriquecimiento de uranio a cambio de un alivio de las sanciones internacionales.
Ali Shamkhani: la mano derecha del ayatolá, que resultó herido en la Guerra de los 12 días

Lideraba el equipo negociador iraní para revivir el acuerdo nuclear con Estados Unidos, cuando Israel interrumpió las negociaciones atacando Teherán en junio de 2025. Mano derecha de Jamenei, Shamkani fue objetivo de los bombardeos israelíes contra la cúpula militar y de Inteligencia del país, pero sobrevivió. «Bastardos, estoy vivo», publicó en sus redes sociales, tras semanas de especulaciones sobre su estado de salud. Fue rescatado gravemente herido bajo los escombros tras un ataque israelí contra su residencia y aún tiene ciertas dificultades para caminar.
Poco después del alto el fuego pactado con Israel, fue designado jefe del gabinete de Defensa nacional creado por Jamenei para mejorar la coordinación en tiempos de guerra. Su nombramiento devolvió a Shamkhani al núcleo del aparato de toma de decisiones y desde entonces su figura no ha parado de ascender. Veterano de la guerra contra Irak, Shamkhani empezó a trabajar como asesor de Jamenei desde que el líder supremo ascendió al poder en 1989.
En las últimas semanas también ha mantenido contactos con socios de la región para intentar rebajar las tensiones con Estados Unidos. Sin embargo, es partidario de la línea dura del ayatolá y no ha dudado en lanzar amenazas contra Washington, especialmente después de la aparición de varios informes que barajan un «ataque limitado» contra Irán.
«Un ‘ataque limitado’ es una ilusión. Cualquier acción militar de Estados Unidos, de cualquier origen y nivel, se considerará el inicio de una guerra. Su respuesta será inmediata, total y sin precedentes«, aseguró. «Una respuesta contra el corazón de Tel Aviv y contra todos aquellos que apoyan al agresor», advirtió. Shamkhani es una de las figuras cercanas a Jamenei que más desconfía en lograr un acercamiento con Estados Unidos. El jueves, en medio de las negociaciones en Ginebra, advirtió en sus redes sociales que si el objetivo verdadero de Washington es que Irán no construya armas nucleares, «un acuerdo inmediato debería estar al alcance», ya que el uso civil de la energía atómica «forma parte de la doctrina de defensa de Irán».
Shamkhani también es conocido en la prensa opositora por las acusaciones de corrupción. En 2020 el Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra él y su hijo Mohammad Hossein, por operar una red de buques que transportaban petróleo sancionado desde Irán y Rusia a compradores internacionales. o se preocupan en esconde
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