La epidemia de viruela que colapsó al Imperio Azteca y
facilitó la conquista
Agencia EFE
EFE25 de julio de 2020 10:21 a. m.
México, 25 jul (EFE).- Cinco siglos antes del coronavirus,
una desoladora epidemia de viruela que los mexicas llamaron Hueyzahuatl (la
gran lepra o la gran erupción) hizo colapsar al Imperio Azteca, causó la muerte
de su emperador Cuitláhuac y abrió la vía a la conquista española de México en
1521.
"Fue la primera enfermedad viral que se recibió en
América y fue la primera epidemia que sufrió el continente americano; produjo
una situación muy grave en la población indígena", comentó a Efe la
epidemióloga mexicana Carolina Gómez.
Casi la mitad de la población de México-Tenochtitlán, que en
1519 tenía entre 200.000 y 300.000 habitantes, murió durante el pico de esta
epidemia en septiembre de 1520, con un nuevo auge durante el asedio español que
terminó con la caída del Imperio Azteca, el 13 de agosto de 1521.
La transmisión del virus fue mayor debido a los métodos de
curación que eran empleados por los mexicas, como los temascales y los
sahumerios, que al practicarse en espacios cerrados facilitaban los contagios y
la propagación.
"La transmisión del virus es de persona a persona por
medio de las gotas generadas en las mucosas oral, nasal y faríngea y
conviviendo todos en el temascal, en el sahumerio, no había manera de
detenerla", explica Carolina Gómez.
Los temascales son baños de vapor con fines medicinales y
los sahumerios son la práctica que hacían los sacerdotes de quemar en un
brasero (hornillo), el incienso y otras yerbas con el mismo fin médico.
La experta epidemióloga resalta que la viruela además
atacaba principalmente a los adultos jóvenes lo cual disminuyó la resistencia
militar de los mexicas ante los conquistadores españoles.
El virus también "produjo una disminución importante en
el intercambio de bienes -como era en esa época- y guardadas las proporciones,
fue catastrófica", dijo la experta al calificarla de histórica por las
pérdidas humanas: "no se podían enterrar a los muertos", señala.
LA VIRUELA LLEGA A MÉXICO
Todo comenzó en abril de 1520 cuando Pánfilo de Narváez
llega a Cempoala -actual estado de Veracruz- en misión para capturar al
conquistador Hernán Cortés. La expedición estaba acompañada por un millar de
esclavos, muchos enfermos de viruela, un virus desconocido en México y en
América.
Después de la viruela, llegaron a América enfermedades como
el sarampión y el tifo, a los cuales se le atribuyen más de dos millones de
muertos entre los indígenas, de acuerdo al censo de 1777 del Conde de
Revillagigedo.
El primer caso documentado de viruela fue el del esclavo
Francisco Eguía, a partir del cual se generó la epidemia entre una población
susceptible ante el nuevo virus, según los investigadores Carlos
Franco-Paredes, Lorena Lammoglia y José Ignacio Santos Preciado en la
"Perspectiva histórica de la viruela en México", publicada en la
Gaceta Médica de México de mayo-junio del 2004.
Derrotado Narváez en mayo de 1520, sus hombres se unieron a
Cortés, quien con sus refuerzos volvió a México-Tenochtitlán en momentos de
gran tensión con los mexicas por la matanza del Templo Mayor hecha por los
españoles entre el 20 y el 22 de mayo.
Esta tensión derivó en sucesos como la muerte del emperador
Moctezuma, la expulsión de los españoles en la Noche Triste, la batalla de
Otumba y la llegada de Cortés a Tlaxcala para recuperarse de las pérdidas y
preparar la ofensiva final contra el Imperio Azteca.
LOS EFECTOS DE LA PANDEMIA
En su Historia de las cosas de la Nueva España, Fray
Bernandino de Sahagún hizo la mejor descripción de los daños que la epidemia de
viruela dejó entre los mexicas, todo esto ocurrido, mientras que Cortés se
recuperaba en Tlaxcala.
La epidemia fue fechada por Sahágun a fines de septiembre,
"en el mes que llamaban tepeilhuitl" y en su obra describió que
murieron muchos indios porque "esta pestilencia mata gentes sin
número", señaló.
Una consecuencia adicional de la epidemia fue la hambruna
entre la población ante la pérdida de muchas de las personas que cocinaban y
que llevaban los bastimentos a la ciudad, relató Sahagún.
Para Carolina Gómez, experta de la Sociedad Mexicana de la
Salud, es posible comparar la epidemia de hace 500 años con la actual pandemia
de coronavirus en el sentido de que en aquella época no existían ni los
paliativos ni medicamentos para combatirla.
Ambas enfermedades permiten comprobar que las fronteras son
permeables a los virus y que las vacunas son la medida preventiva por
excelencia, señala la epidemióloga.
La viruela se manifiesta de dos formas clínicas, la mayor
que es la más grave y que se divide en ordinaria, modificada, plana y
hemorrágica, todas asociadas a una tasa de fatalidad del 30 %. La enfermedad
fue erradicada completamente en 1979.
(c) Agencia EFE
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