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miércoles, 30 de noviembre de 2016
Repercusiones del Estado Islámico en México
JOSÉ OSVALDO TORRES CHÁVEZ@osvaldo1720mar 01 dic 2015 17:21
Foto propiedad de: Internet
El Estado Islámico liderado por Abu Bakr al-Baghdadi es la organización antisistémica más importante del planeta, desplazó a un segundo término a Al Qaeda, desafiando su autoridad con la proclamación de un califato, una nación para los yihadistas.
Se pude decir es la primera nación surgida a través de la guerra y conquista del siglo XXI, desafiando el orden mundial, obligando a todas a las naciones a ser partícipes de una solución, ya que de lo contrario se daría paso a un nuevo camino en la lucha armada de los movimientos antisistemicos, donde el objetivo ya no sería tomar el control del Estado de un territorio para hacer una revolución, lo cual fue una trampa como lo menciona Immanuel Wallerstein, ya que por lo general esos movimientos al lograr la victoria militar aceptaron y, tomaron los compromisos internacionales principalmente económicos de los gobierno que combatían, quedaban bajo los estatutos legales del sistema capitalista restringiendo todo plan de gobierno que se desviara de la acumulación de capital.
Ahora con el Estado Islámico la ruta sería arrebatar territorio de las naciones existentes y, proclamarse como una nación para realizar sus propios planes de gobierno, es más ni siquiera se buscaría el reconocimiento mundial, cuestión que sucede principalmente en los procesos separatistas, porque el Estado Islámico ha demostrado que se puede vivir fuera de la economía mundial formal ya que lo importante es tener presencia en el economía clandestina, donde el crimen en realidad si paga ya que el mercado de la droga, trata de personas y, venta de armamentos e incluso de petróleo (de contrabando) y obras de arte pueden perfectamente financiar obras públicas y toda una burocracia moderna que incluye un sistema de salud y educación como sucede en el nuevo califato. http://goo.gl/AtA3SF
Antes de los atentados en Francia y Líbano y, los bombardeos rusos el Estado Islámico parecía imparable, pero ha llegado el límite de sus alcances territoriales, mas no de su poderío, ha comenzado el periodo de la negociación con el mundo.
Como lo ha mencionado el delegado de la Agencia EFE en el Norte de África Javier Martin los ataques del 13 de noviembre en Francia coinciden con el triunfo de las tropas kurdas sobre Estado Islámico al tomar control de la ciudad iraquí de Sinjar “un punto estratégico para sus rutas comerciales, de avituallamiento y de reclutamiento de extranjeros” siendo el primera derrota importante para el Estado Islámico desde que proclamó en 2014 la instauración del califato formándose la nación yihadista. http://goo.gl/CDfTGY
Por su parte los atentados en Líbano tenía por objetivo el oficial de seguridad de Hezbolla Hajj Hussein Yaari (alias Abu Murdata) que fue señalado por el Estado Islámico como “una operación cualitativa en el corazón del feudo de Hezbollah” y añadió que “los herejes deben saber que no tememos a sus amenazas”.http://goo.gl/ZnS747
Estas operaciones marcan el fin de la expansión del Estado Islámico y comienza el proceso de consolidación al interior de su territorio, es hora de administrar lo ganado en sus campañas militares y, para ello establece claramente sus objetivos principales que se centran en Hezbolla y por ende en Siria e Irán y, no la cruzada mundial contra los que considera herejes para ellos está reservada la guerra mediática que van ganando.
En primera instancia opacaron su derrota en Sinajr, asimismo están a una palabra de ser reconocidos por el mundo “civilizado” como una nación por eso en Francia han tenido la precaución de no declarar la guerra al Estado Islámico sino al terrorismo en general y, como sabemos las generalidades de esta índole terminan en grandes problemas particulares ya que este discurso puede ser utilizado con otros fines de tinte represivo.
El Estado Islámico ha hecho de su guerra regional, una guerra mediática alrededor del mundo que incluye a México, obligándolo a entrar en debate sobre el espinoso asunto del terrorismo, en esta categoría tentadoramente ya intentó EUA etiquetar a los zetas y en ese camino podrían entrar el Cártel Jalisco Nueva Generación e inclusive La Secta Pagana de la Montaña por sus acciones contra el Mexibus y sobre ese discurso se podría incluir algunas acciones de los estudiantes de Guerrero como el intento de robo de una pipa de combustible.
Todo esto implicaría una intromisión mayor de EUA en los asuntos de seguridad del país y, no sólo bajo la excusa del narcotráfico, la frontera sur sería el argumento más sólido para los norteamericanos de una mayor y profunda “cooperación” entre ambas naciones en cuestiones de seguridad.
Lamentablemente México se encuentra en un momento de debilidad en estos temas, primeramente porque el aparato de inteligencia que debería estar a cargo de estas cuestiones de seguridad nacional simplemente ha sido desmantelado para dedicarse a cuestiones de espionaje electoral.
Asimismo las últimas acciones de EUA van en la ruta de una revancha contra el presidente Enrique Peña Nieto que rompió los lazos de “cooperación” o entreguismo del ex presidente Felipe Calderón que dio la entrada ilegal a miembros de agencias de seguridad norteamericanas y, todo se fue develando por casos que nunca fueron esclarecidos completamente como lo sucedido en Tres Marías, donde fueron atacados miembros del FBI que entraron de forma ilegal u oculta para el congreso de la nación. http://goo.gl/SYNuuN
Y aunque el Presidente Enrique Peña Nieto trató de congraciarse con los EUA por su cambio de postura en materia de seguridad enviando una propuesta para dejar pasar a sus agentes armados y que finalmente fue aprobada en la cámara de diputados con una votación de 198 votos a favor, 127 en contra y una abstención http://goo.gl/7TFtlp el gobierno norteamericano desea un retorno a la época panista en materia de seguridad.
¿Se atreverá EUA a influir directamente en el proceso electoral de México de 2018 por cuestiones de seguridad nacional? ¿Quiénes se venderán en tiempos de una soberanía fallida?
Las acciones del Estado Islámico en Francia no sólo sepultaron al socialismo para los próximos 15 años, al verse envuelto en otro episodio doloroso su vigesimocuarto presidente de la República Francesa, copríncipe de Andorra y gran maestre de la Legión de Honor François Gérard Georges Hollande, aquel que prometió un cambio en el rumbo de su nación pero que no puede salir de la geopolítica de una potencia militar, posiblemente estemos en la antesala de una nueva operación Cóndor que incluya al cooperativo México, ahora con la caída del kirchnerismo en Argentina y, la debilidad política de Brasil y Venezuela que sólo apostaron por la explotación de recursos naturales, en un momento que es más rentable ensamblar cualquier objeto que sirva para la guerra, EUA verá una oportunidad para regresarle a la Sudamérica chavista las bravatas que estuvieron en boga al inicio del siglo.
Se ha comenzado a especular sobre alguna acción del Estado Islámico en Latinoamérica, el análisis de In Sight Crime Terrorismo Islámico y Crimen Organizado en América Latina brinda algunos puntos al respecto, se menciona algunos lugares que podrían albergar cedulas terroristas durmientes y, sería la triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay debido a la alta presencia árabe, donde EUA supuestamente ha identificado a miembros de Hezbolá y, Al-Qaeda, esto recuerda el atentado de la mutual judeo-argentina AMIA en 1994 que implicaría a miembros de Hezbolá e incluso de los mismos Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, cuestión que le generó tantos problemas a la saliente presidenta Cristina Fernández de Kirchner. http://goo.gl/snZmak
Asimismo se menciona que el contacto entre organizaciones terroristas islámicas y cárteles de la droga latinoamericanos se dan entre los llamados “super-fixers” “expertos que puedan transferir y legalizar internacionalmente fondos ilegales” pero que son acciones esporádicas y de corto plazo. http://goo.gl/CXrvrn
Si bien esta relación puede ser exagerada, podría ser parte del andamiaje de un escenario más grande y complejo en esta llamada guerra contra el terrorismo donde nadie excepto al Estado Islámico ha sido el terrible triunfador.
Su saludo con la mano derecha con el dedo índice al cielo son muestra que el Estado Islámico no sólo ha formado una nueva nación sino un mundo de vida distinto al sistema-mundo actual y, más aun parece que tiene viabilidad, una razón para esa posibilidad es las oscuras acciones de Francia para bombardear territorio sirio cuando en realidad debería dejar de vender armas a Arabia Saudita quien proporciona dinero y armas al Estado Islámico como lo menciona Robert Fisk http://goo.gl/xubjx6 por tanto el Estado Islámico podrá sobrevivir por algún tiempo, los bombardeos rusos y, las milicias de siria y Hezbolla financiadas por Irán aunado a los combatientes kurdos esculpirán su forma en el mapa del Medio Oriente, mientras la coalición occidental financiará a través de sus intermediarios saudí su existencia, además abre una entrada peligrosa para EUA en toda América Latina bajo el discurso del terrorismo, se pinta un mal panorama para México.
A un año de que las fuerzas del Estado Islámico (EI) conquistaran la estratégica ciudad de Mosul, la segunda más importante de Irak después de Bagdad, su ofensiva militar le ha dado el control de un vasto territorio de ese país y más del 50.0% del de Siria; más allá de su dominio en estas naciones, el EI ha establecido bases con grupos yihadistas de Yemen, Arabia Saudita, Nigeria, Egipto, Libia y Argelia. La ocupación de Mosul fue clave para el EI para tener acceso a recursos estratégicos que lo fortalecieron; agua (en esa localidad se ubica la presa más grande de Irak); electricidad (embalses) y petróleo (pozos en explotación y oleoductos); así, “lo que ayer era un conjunto de grupos armados, fruto de la descomposición de Siria y de la ingobernable situación interna de Irak, hoy se configura como una realidad política con vocación de Califato”.
El EI estableció la capital de su Califato en la ciudad Siria de Raqqa, situada en la parte occidental de la región históricamente llamada Yazira, en el presente ubicada entre las repúblicas de Siria e Irak. La figura del Califato fue liderada por los discípulos de Mahoma en el siglo VII. El concepto político-religioso del Califato alcanzó su apogeo en el Imperio Otomano en el siglo XVI; posteriormente experimentó un largo declive, hasta que el fundador de la República Turca, Mustafá Kemal Atatuk lo abolió en 1924. Cabe destacar que el EI retomó el Califato no sólo como una mera entidad política, también como un “vehículo de salvación”; el musulmán que reconoce a un solo dios omnipotente, empero, muere sin haber jurado lealtad a un califica legítimo y sin haber cumplido las obligaciones de ese juramento, no ha vivido una vida plenamente islámica. El Califato es un instrumento de poder político porque reclama la autoridad religiosa sobre todos los musulmanes del mundo, más de 1,300 millones; el Califato tiene como objetivo declarado unir a todas las regiones habitadas por musulmanes bajo su poder; lo que implica una actitud imperialista.
El EI que se separó de la organización terrorista Al qaeda tiene múltiples elementos para configurarse como un Estado; población y territorio; el EI proyecta seguir expandiéndose a nivel regional y, en un futuro, al mundo. En su embestida a diferentes pueblos ha creado una alarmante crisis humanitaria; su avance originó una reacción militar de EUA que, junto con sus aliados, ha bombardeo posiciones claves del EI.
Las acciones bélicas del EI han cobrado fuerza en Libia, en donde se ha conformado un espacio ingobernable desde la caída del régimen de Gadafi en octubre del 2011; la influencia del EI está llenando huecos que generan una entidad con las tribus que allí habitan. Por otra parte, el 22 de mayo el EI perpetró su primer atentado en Arabia Saudita; un atacante suicida mató a 22 personas e hirió a 80 en una mezquita de una minoría chiita en El Kadi, en la provincia oriental, donde se encuentran los principales yacimientos de petróleo de esa nación, la principal productora del mundo. Prácticamente al mismo tiempo, explotó una bomba al frente de una mezquita chiita en la capital del Yemen, Saná, la milicia sunita del EI también se adjudicó la autoría de este atentado. Los atentados afectaron a dos países que se encuentran en un conflicto entre sí: Arabia Saudita que lidera desde marzo una coalición que combate a los rebeldes huties en Yemen. El gobierno Saudí pretende reinstaurar en el poder del Yemen al gobierno desplazado por los rebeldes, el EI amenazó con más ataques a Arabia Saudita “hasta expulsar a todos los infieles (chiíes) de la Península Arábiga, habrán días negros”; los chiitas de Arabia Saudita representan solo el 10.0% de una población de casi 30 millones.
Asimismo, recientemente el EI tuvo una importante victoria con la captura de Palmira en Siria, cuyos tesoros arqueológicos han sido declarados patrimonio de la humanidad por la UNESCO y Ramadi, capital de la provincia iraquí El Anbar. El retiro del ejército Sirio de Palmira, que cayó sin gran resistencia, confirma que Bashar El Assad, a instancias de Irán, “aceptó” un enfoque para conservar la Siria útil, donde se concentra del 50.0% al 60.0% de la población.
Las ruinas de Palmira, que conjugan lo mejor del arte grecorromano y persa con influencias locales, se hallan en peligro de ser destruidas por el EI, que rechaza la idolatría, como ocurrió este año en Mosul en donde los yihadistas destruyeron parte del legado chiita en Irak, principalmente estatuas y tumbas, que datan de hace tres mil años. En Ramadi el EI ha matado a cientos de miembros de las fuerzas de seguridad local y tribales que los combatieron; la mayor parte de la población de Ramadi, que en el pasado tuvo seiscientos mil habitantes, la abandonó hace varios meses, cuando comenzó la lucha por la ciudad al inicio del 2014. Al Anbar, es la provincia más extensa de Irak, delimita al norte con Siria (desde donde se reabastecen los yihadistas), al Oeste con Jordania y al sur con Arabia Saudita; es posible que con la toma de Ramadi el EI pretenda ejercer su influencia en Jordania.
¿Cómo se va a frenar a los fanáticos del EI cuyo autoproclamado Califa aseguró que el profeta Mahoma le ha ordenado hacer la Guerra Santa (yihad) hasta que solo se adore a Alá?; la yihad es obligatoria para todo musulmán que rinda cuentas a Alá”. La moneda está en el aire.
La sombra de Estado Islámico que planea sobre México
Juan PaullierBBC Mundo, Ciudad de México (@juanpaullier)
20 abril 2015
Image copyrightBBC WORLD SERVICEImage captionLa organización estadounidense Judicial Watch aseguró que el grupo Estado Islámico opera dos campos en el estado mexicano de Chihuahua.
Desde el derribo de las Torres Gemelas en Nueva York el 11 de septiembre de 2001, se ha empezado a construir lo que para muchos es un mito: la presencia del extremismo islámico a lo largo de la frontera de 3.110 kilómetros entre México y Estados Unidos.
Esta semana lo volvió a poner sobre la mesa una organización conservadora estadounidense.
Judicial Watch aseguró que el grupo Estado Islámico, que controla partes de territorio en Irak y Siria y que ha ganado notoriedad por la decapitación de rehenes occidentales, opera dos campos en el estado fronterizo de Chihuahua.
La organización denunció que hay una célula del grupo yihadista en Anapra, un suburbio de Ciudad Juárez en la propia frontera con Estados Unidos.
Otra de ellas estaría en la municipalidad de Puerto Palomas, 160 kilómetros al oeste de Ciudad Juárez.
Judicial Watch indicó que sus fuentes incluyen un oficial del ejército mexicano y un inspector de la Policía Federal del país.
La respuesta mexicana no se hizo esperar.
Image copyrightBBC WORLD SERVICEImage captionLas denuncias de la presencia del extremismo islámico a lo largo de la frontera de 3.110 kilómetros entre México y Estados Unidos no son nuevas.
"El gobierno de México desestima y niega categóricamente cada una de las afirmaciones", aseguró en su cuenta en Twitter Sergio Alcocer, subsecretario para América del Norte de la cancillería mexicana.
"Las autoridades competentes que operan en la zona", agregó el funcionario, "han corroborado a su vez la inexistencia de dichas actividades con sus contrapartes estadounidenses".
Pero, ¿dónde se originan esas afirmaciones y por qué son recurrentes?
Analistas consultados por BBC Mundo creen que, por lo general, las denuncias se relacionan con cuestiones de política interna estadounidense.
Antecedentes
No es la primera vez que se vincula al extremismo islámico con el límite entre ambos países.
Pocos meses después de los atentados del 11-S, Jeffrey Davidow, entonces embajador de EE.UU. en México, alertó sobre la posibilidad de que los terroristas pudieran usar el país como punto de acceso al territorio estadounidense.
Años después emergieron reportes de una supuesta alianza entre al Qaeda y el cartel de Los Zetas.
Y en septiembre pasado, un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en ingles) dijo ante un comité del Senado que miembros de EI habían discutido la posibilidad de ingresar a territorio estadounidense a través de la frontera con México.
Image copyrightBBC WORLD SERVICEImage captionLos gobiernos de México y Estados Unidos han negado las diferentes denuncias.
"Ha habido intercambios en Twitter y en medios sociales entre seguidores de EI de todo el mundo hablando de eso como una posibilidad", aseguró Francis Taylor, subsecretario de inteligencia y análisis del DHS.
"No hay inteligencia creíble que sugiera que hay un complot activo de EI para intentar cruzar la frontera sur", aclaró posteriormente el DHS en un comunicado.
"Discuten muchas cosas pero de ahí a que eso se concrete hay un tramo", le dice a BBC Mundo el analista en seguridad Alejandro Hope.
El consenso entre los especialistas de inteligencia es que es más probable que, de existir un ataque, se dé utilizando un avión comercial que cruzando a través del límite entre ambos países.
"Muy poco fundamento"
"A mí me parece que tiene muy poco fundamento el reporte (de Judicial Watch)", le indica a BBC Mundo Dwight Dyer, analista senior para México y América Latina de la consultora en seguridad Control Risks.
"Consulté a fuentes especializadas y me dicen que no tiene fundamento", añade Dyer, quien entre 2009 y 2012 trabajó en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), una agencia de inteligencia mexicana.
"Hay intereses del Partido Republicano, de corte muy conservador, que aprovecha el miedo al terrorismo, y en particular al terrorismo islámico, para llevar agua para su molino en temas de inmigración y de militarizar la frontera", opina.
Para Alejandro Hope, "es notorio cómo han crecido este tipo de acusaciones desde que (Barack) Obama es presidente. Y realmente no hay evidencias".
"De vez en vez salen casos y nunca hay evidencia, jamás", añade.
Y hace hincapié en que los carteles "no tienen el menor interés en colaborar con estos grupos porque eso sí los pone en la mira de los estadounidenses".
Es una idea también sostenida por dos funcionarios estadounidenses que hablaron anónimamente con la agencia de noticias Bloomberg en ocasión de la declaración de Taylor.
Denuncias
La acusación opuesta ha estado en boca de políticos republicanos.
El entonces representante y ahora senador Tom Cotton señaló en septiembre pasado que "grupos como Estado Islámico colaboran con los carteles de la droga en México".
"Ellos podrían infiltrarse en nuestra frontera indefensa y atacarnos", aseguró.
Image copyrightBBC WORLD SERVICEImage captionTom Fitton, presidente de Judicial Watch, le dijo a BBC Mundo que las historias sobre el extremismo islámico en la frontera "son ciertas".
Un mes más tarde, el representante Duncan Hunter aseguró en la cadena conservadora Fox News, que "al menos diez combatientes de EI habían sido capturados al intentar cruzar la frontera con México.
El Departamento de Seguridad Nacional fue contundente.
"La sugerencia (…) es categóricamente falsa, y no es sostenida por ninguna inteligencia creíble ni los hechos sobre el terreno".
Pero para Judicial Watch la historia es otra. En conversación con BBC Mundo, su presidente, Tom Fitton, dice que las autoridades estadounidenses los contactaron tras el reporte divulgado esta semana y que ahora las evidencias están en sus manos.
Como otras voces consultadas, pero con un giro, Fitton también piensa que la política se termina inmiscuyendo en el tema.
"Creo que es por política que (el gobierno estadounidense) no reconoce que (los terroristas) están ingresando a Estados Unidos a través de la frontera. La política se pone en el camino de la seguridad nacional y la protección de los estadounidenses", le dice a BBC Mundo.
Al defender el reporte de su organización, Fitton cuestiona que las autoridades mexicanas y "algunas personas aquí en Estados Unidos" están "más preocupadas por falsamente negar la historia".
El presidente de Judicial Watch considera que Estado Islámico y otras organizaciones terroristas se "aprovechan" del "control" que los carteles del narcotráfico tienen del área cercana a la frontera con EE.UU., "donde el gobierno mexicano es débil".
Y remata que no es inusual escuchar historias sobre el extremismo islámico en la frontera entre México y Estados Unidos "porque son ciertas".
Desde hace unos meses un nuevo actor ha entrado en la escena internacional, y a base de terror y sangre se ha alzado como protagonista principal. Todo el mundo habla de él, todos los periódicos lo sacan en portada, todos los gobiernos le temen. Se trata del nuevo grupo terrorista que está sembrando el pánico en Oriente Medio. Se hacen llamar Estado Islámico, y tienen como objetivo establecer un Califato Islámico para gobernar sobre todos los musulmanes del mundo. Reparten dinero y comida entre la población, ganan adeptos en el extranjero, consiguen victorias sobre ejércitos profesionales, persiguen y asesinan a etnias minoritarias, llevan la ley del Corán al extremo, se han enemistado con la propia al-Qaeda. No responden ante nadie. Y han llegado para quedarse.
¿Quiénes son Estado Islámico? Breve historia del grupo
El grupo terrorista tal y como lo conocemos ahora (Agosto de 2014) se llama ‘Estado Islámico’, pero ha tenido varios nombres que han ido cambiando con rapidez, al ritmo que conseguían sus objetivos. En las noticias lo comenzamos a conocer como ‘Estado Islámico de Irak y el Levante’, abreviado con el acrónimo EIIL. También se utilizan las siglas ISIS, que proceden del nombre en árabe ‘Islamic State of Iraq and al-Sham’, donde Sham hace referencia al Levante o a la Gran Siria. Al conquistar el territorio de una gran parte de Irak y Siria a lo largo de 2013 y la primera mitad de 2014, ambas palabras (‘Irak’ y ‘Sham’) desaparecieron del nombre oficial del grupo, que a partir del 29 de Junio de 2014 es simplemente Estado Islámico (EI).
Estos cambios de denominación vienen sucediéndose desde la creación del grupo en el año 2003, cuando se llamaba Yama’at al-Tawhid wal-Yihad (Comunidad del Monoteísmo y la Yihad). El primer cambio se dio en octubre de 2004, cuando pasaron a denominarse Tanzim Qa’idat al-Yihad fi Bilad al-Rafidayn (Organización de la Base de la Yihad en el País de los Dos Ríos). En enero de 2006, el grupo se unió con otros grupos terroristas independientes y se pasó a llamarse Consejo de la Shura de los Muyahidines. En octubre de 2006 volvieron a cambiar el nombre por Dawlat al-‘Iraq al-Islamiyya, Estado Islámico de Irak (EII). Finalmente, en abril de 2013, el grupo amplió su nombre a Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), denominación que ha sufrido los cambios anteriormente mencionados.
En la anterior tabla cronológica se destacan algunos de los hitos más importantes en la historia del grupo terrorista. Formado a finales de 2003, se ha caracterizado por apoyar cualquier movimiento de revuelta contra los gobiernos establecidos (Egipto, Siria…) y por mostrar un rechazo frontal a los gobiernos chiíes, que consideran anti-suníes, como los de Irak e Irán. No se ha pronunciado sobre las petro-monarquías del Golfo Pérsico, de las que reciben dinero según varios expertos.
En cuanto a los principales atentados, han sido varios los coches bombas detonados en Bagdad, pero también han realizado importantes ataques en territorio sirio, donde han conseguido el control de yacimientos de petróleo y de puestos fronterizos. También es destacable la incursión que Estado Islámico realizó en el Líbano (día 2 de Agosto de 2014) o los atentados en Turquía (11 de Mayo de 2013).
Objetivos y modus operandi
Aunque llevan años actuando en el territorio de Irak, los medios de comunicación no se percataron de la existencia del grupo hasta mediados de 2014, cuando al-Baghdadi proclamó el nuevo Califato Islámico e hizo públicas sus intenciones: conquistar bajo su mando todo el mundo musulmán.
La idea de reestablecer un califato global regido por la Sharía, la ley islámica, está acompañada por una interpretación del Islam desde el wahhabismo más extremista. El wahhabismo es una corriente religiosa dentro del sunnismo, la rama mayoritaria del Islam. Precisamente, el wahhabismo destaca por su rigor en la aplicación de la Sharía y por un constante deseo de expansión por el mundo. De esta manera, el grupo Estado Islámico tiene una importante base religiosa y ética sobre la que apoyar sus ideas y acciones.
Los movimientos que ha llevado a cabo, propios de un ejército militar profesional, la organización del grupo y la gestión que están llevando del territorio indican que este nuevo enemigo está preparado para aguantar durante mucho tiempo.
Estado Islámico pretende acabar con el resultado de los Acuerdos Sykes-Picot, que derivaron en la actual división territorial de Oriente. Debido a estos acuerdos, las fronteras en esta región son las que son. Así lo decidieron entre Reino Unido, Francia y Rusia en el año 1916, para repartirse el control del territorio. Por el rechazo a Occidente y por el deseo de unir a todo el mundo musulmán en un mismo califato, EI quiere borrar las fronteras entre los países. Actualmente ya lo ha conseguido entre Siria e Irak.
Defensores de la población suní, los yihadistas de EI han marcado objetivos muy claros: los chiíes, los cristianos, las minorías religiosas y los gobiernos de prácticamente todos los países. Desde Estados Unidos hasta Irán, pasando por Bachar al-Asad, Netanyahu, al-Maliki… Su extremismo se evidencia en situaciones como la vivida en Siria, donde EI está luchando contra el Gobierno de al-Asad y al mismo tiempo contra los grupos rebeldes.
Modus operandi: sangrientos crímenes y sofisticada organización
Al llegar a los oídos de la opinión pública occidental, lo primero que llama la atención sobre Estado Islámico son los impactantes atentados y asesinatos que cometen sus milicianos. Gracias a (o por culpa de) la facilidad con la que las noticias y las imágenes viajan por la red, en los últimos meses hemos podido ver decapitaciones, crucifixiones, disparos en la nuca, fosas comunes, asesinatos de mujeres y niños… Una sucesión de informaciones que han dejado a la sociedad en estado de shock.
Tras cometer atroces asesinados y sangrientos atentados, la organización de Estado Islámico publica informes anuales con todo tipo de datos y detalles técnicos. Esto, más que una anécdota, revela que Estado Islámico es mucho más que un simple grupo terrorista. Tiene una estructura, una gestión, una serie de ‘empleados’ que trabajan en distintas áreas… No sólo comenten atentados, sino que trabajan continuamente en la producción de material para difundir su actividad. Si hay oferta de este tipo de materiales es por una razón: hay gente que los demanda.
Además de esta llamativa labor, Estado Islámico ha comprendido (antes que mucha gente) que en el S.XXI la guerra no sólo se hace en el campo de batalla, sino también en las redes sociales. Aunque Twitter ya ha suspendido alguna de las cuentas, lo cierto es que el grupo tiene un “ejército” de simpatizantes y varios perfiles desde donde informa de la actualidad de sus acciones y exalta el espíritu wahhabista. Con la utilización de hashtags y otras técnicas, EI está muy presente en Twitter. Es curioso cómo un grupo, aunque sea terrorista, consigue repercusión y se comunica con la gente en el mundo actual.
Por esta asombrosa capacidad de organización, por el territorio que han conquistado, por la estructura interna del grupo, y por el gran uso de las técnicas de comunicación y publicidad, podemos decir que Estado Islámico es mucho más que un grupo terrorista. Es una organización que mueve varios millones de dólares procedentes del asalto de bancos y la venta de petróleo (porque también controlan yacimientos petrolíferos), y que tiene establecida una clara jerarquía entre sus líderes. Además del autoproclamado califa al-Baghdadi, el grupo tiene un cabinete de ministros, un consejo de guerra y una serie de gobernadores en las provincias que controla.
Así pues, estamos hablando de un grupo que realiza sangrientos atentados, controla una gran extensión de territorio, tiene una estructura interna bien organizada, está bien financiado y maneja perfectamente la comunicación y la propaganda. Se dan los elementos necesarios para apuntar que Estado Islámico es un enemigo al que los gobiernos se van a enfrentar durante mucho tiempo.
¿Por qué aparece este tipo de terrorismo tan extremista?
El yihadismo hace referencia a las ramas más violentas y radicales dentro del islam político, donde se hace una frecuente y brutal utilización del terrorismo, en nombre de un supuesta yihad. Este tipo de terrorismo aparece en regiones que se caracterizan por sufrir inestabilidad política y por tener múltiples etnias y pueblos.
En el caso concreto de Irak, encontramos los ingredientes necesarios para que aparezcan grupos como Estado Islámico. Para empezar, es un territorio de una enorme inestabilidad territorial, con hasta tres zonas bien diferenciadas: el Irak chií, el Irak suní y el Irak kurdo. Poner de acuerdo a esta disparidad de agentes es complicado, y más en un país que ha sufrido varias guerras en las últimas décadas. Los expertos apuntan a que el gobierno del Primer Ministro Al-Maliki, que ha dejado el cargo recientemente, no supo hacer políticas de inclusión para los suníes y se apoyó en la mayoría chií para formar gobierno. Después de varios años, el hartazgo de la población suní ha terminado por dar alas a los extremistas.
En Irak un tercer actor entra en escena. Al norte del país se encuentra el territorio del Kurdistán, que goza de un autogobierno debido a su identidad propia. El pueblo kurdo ha encontrado en esta región cierta paz, aunque no mantiene una relación de amistad con el gobierno central de Bagdad. De todas formas, para el caso que nos ocupa referente a Estado Islámico, parece que las diferencias entre kurdos y árabes van a encontrar un periodo de paréntesis para enfrentar a un enemigo común. Los terroristas de EI acechan al Kurdistán tras la toma de Mosul y Tikrit, y a nadie le conviene que el norte de Irak pase a formar parte de un califato islámico gobernado por yihadistas.
En el caso de Siria el principal factor de desestabilización está siendo la guerra civil que desde el año 2011 enfrenta al Gobierno contra grupos rebeldes. Antes de la guerra Siria era uno de los países más estables y laicos de la región, pero ahora se ve amenazada por el extremismo islámico de EI, y se encuentra ante una acumulación de problemas.
Además de la inestabilidad provocada por los asuntos internos, los analistas coinciden en señalar las repetidas intervenciones de Occidente en el mundo musulmán como uno de los factores que explican la aparición de Estado Islámico. El rechazo a Estados Unidos y a sus socios europeos se va incrementado con cada acción de los ejércitos extranjeros en países como Irak, Afganistán, Libia, Malí, Somalia… La continua injerencia de Occidente en la región ha justificado la aparición de grupos que se autoproclaman defensores del pueblo árabe y del Islam ante la amenaza extranjera.
Pero al mismo tiempo que lucha por defender su territorio de los ataques desde fuera, Estado Islámico pretende expandir su poder internacionalmente, llegando desde Pakistán hasta Marruecos. Es decir, rechaza intervenciones extranjeras pero interviene en otros países para conseguir establecer un Califato Islámico.
Aunque desde finales de 2003 los yihadistas de Estado Islámico llevan librando sus batallas bajo distintos nombres, el protagonismo lo han conseguido recientemente, al involucrarse en la Guerra Civil de Siria en el año 2013. A partir de los meses de Abril y Mayo de 2013, Estado Islámico se hizo fuerte en regiones del norte de Siria, desde donde avanzó hasta adentrarse en territorio iraquí, donde, como hemos analizado anteriormente, encontraron el caldo de cultivo propicio para eclosionar con fuerza.
Ayudado por la financiación de Qatar y de otros países como Kuwait o Arabia Saudí, el grupo ha conseguido el apoyo suficiente como para tener una estructura logística, de equipamiento y militar que le permite controlar grandes extensiones de territorio.
En Agosto de 2014, el estado del conflicto entre los yihadistas de EI y las fuerzas gubernamentales en Irak mostraba síntomas de ser caótico. El país se ha convertido en un buen ejemplo de “geografía del caos”, pasando a ser un Estado ingobernable, con unas fronteras difuminadas y una organización territorial interna finiquitada. Tal y como se observa en el siguiente mapa, el territorio de Irak está claramente dividido entre las fuerzas del Gobierno iraquí, las fuerzas autónomas kurdas y los nuevos inquilinos de Estado Islámico.
En Siria la situación es menos grave en cuanto a extensión territorial del terror de EI, pero se agrava si tenemos en cuenta que es un país en plena Guerra Civil. Allí, hasta hace unos meses había dos bandos: el Gobierno de al-Asad y los grupos rebeldes. Entre estos grupos rebeldes se encontraba el Frente Al-Nusra, una organización terrorista. Para los expertos, Al-Nusra era el brazo de Al-Qaeda en Siria. Ahora, con la llegada de Estado Islámico, el escenario en Siria es mucho más complejo. Es una lucha de todos contra todos.
Avance y movimientos de Estado Islámico
Bajo el nombre ‘Estado Islámico de Irak y al-Sham’ (ISIS), el grupo consiguió controlar militarmente grandes extensiones del Norte de Siria a partir de Abril de 2013, aprovechando la falta de Estado en aquellos territorios, debido a la Guerra Civil. Los yihadistas llegaron a a realizar escaramuzas y combates a las afueras de Aleppo, una de las ciudades más grandes de Siria. Fueron repelidos por el Ejército sirio (y por los rebeldes sirios), y decidieron cambiar de rumbo, hacia el interior del desierto.
En Septiembre de 2013 el ISIS conquistó la ciudad de Azaz, de unos 35.000 habitantes, lo que les permitió perpetuarse en el norte de Siria. Desde esas posiciones norteñas amenazaron la frontera turca y al mismo tiempo avanzaron hacia Irak. A mediados de Enero de 2014 el grupo tomó Raqqah, una ciudad de 220.000 habitantes. Más adelante, bajo el nombre ‘Estado Islámico’, decidieron hacer de Raqqah la capital del Califato.
Teniendo en Raqqah su centro político y administrativo, Estado Islámico ha podido seguir avanzando en la toma de posiciones tanto en el Norte de Siria como en el Norte de Irak. En este país, los yihadistas de EI dieron su primer golpe sobre la mesa el 3 de Enero de 2014, cuando proclamaron un estado islámico en la ciudad de Fallujah, muy cerca de Baghdad. Desde Fallujah EI ha ido remontando el río Éufrates y, en los meses que van de Enero a Agosto (2014), ha conseguido alzarse con el poder en varios pueblos y ciudades pequeñas.
El mes de Junio de 2014 ha sido el más importante para consolidar el avance de Estado Islámico. El día 9 la segunda ciudad más grande de Irak, Mosul, cayó en manos de los yihadistas tras varios días de asedio. El gobierno iraquí y la inteligencia occidental creían que EI contaba con unos 2.000 hombres para el sitio de Mosul, pero pronto se descubrió que eran muchos más. Los últimos datos apuntan a que, a fecha de Agosto de 2014, Estado Islámico tiene más de 50.000 milicianos tan sólo en Irak.
En Mosul los terroristas han obtenido una gran cantidad de armas y material militar. Además, tomando el control del Banco Central de Mosul, los expertos aseguran que EI consiguió un botín de 430 millones de dólares. Más de 500.000 personas dejaron la ciudad huyendo del grupo yihadista. Mosul es un punto estratégico, que permite acceder rápidamente a territorio sirio y a la vez controlar la producción de petróleo del Norte de Irak.
El 11 de Junio, Estado Islámico se hizo con el control total de la ciudad de Tikrit, a medio camino entre Mosul y Bagdad. El bastión de Tikrit ha sido defendido con fuerza por los terroristas, que han repelido hasta tres embestidas del Ejército de Irak.
El 15 de Junio los milicianos de Estado Islámico capturaron la ciudad iraquí de Tal Afar, en la provincia de Nineveh, en una dura batalla. Los 1700 soldados del Ejército iraquí que se rindieron fueron ejecutados. Los terroristas subieron fotografías a la red social Twitter.
Una importante victoria de EI tuvo lugar el 22 de Junio, cuando se hicieron con el control de tres pasos fronterizos, entre ellos el de Al-Qaim. Con este movimiento la organización de Estado Islámico queda totalmente conectada entre Siria e Irak y borra de facto las fronteras establecidas, creando un nuevo territorio donde sólo ellos tienen el control a distintos niveles (económico, militar, político, territorial, religioso, social…). Así, Estado Islámico puede transportar armas y equipamiento a varios frentes, pues también tiene el control de la red de carreteras entre Raqqah, Fallujah y Mosul. La ciudad siria de Dayr az Zawr caería en manos de los yihadistas el día 15 de Julio, suponiendo un importante paso para consolidar el control de la ya inexistente frontera entre Siria e Irak.
El 25 de Junio varias facciones del grupo terrorista Al-Nusra juraron lealtad a Estado Islámico. Es una noticia de importancia, pues Al-Nusra había estado luchando contra EI durante meses. El 29 de Junio llegaba la fecha señalada: el líder al-Baghdadi anunció públicamente el establecimiento de un nuevo Califato Islámico y se autoproclamó califa, haciendo un llamamiento a todos los musulmanes del mundo.
El día 3 de Julio Estado Islámico tomó el control del yacimiento de petróleo más grande de Siria, que estaba en manos de los terroristas de Al-Nusra, que no opusieron resistencia ante EI. Al controlar el campo de al-Omar, los yihadistas accedieron a poder usar reservas de crudo y a obtener beneficios de la venta de petróleo. Más tarde, el grupo también capturó el yacimiento de gas de Shaer, cerca de la ciudad de Homs, que sería recapturado por el Ejército sirio el 22 de Julio. Durante el verano de 2014 el grupo EI controlaba todos los yacimientos petrolíferos y gasísticos de la Gobernación de Dayr az Zawr.
A finales de Junio los terroristas avanzaron hacia Jordania y se hicieron con el control de varios pasos fronterizos, como el de Terbil y el de Waaled. A partir de ese momento Jordania, país con una estabilidad envidiable en la región, comenzó a preocuparse por la amenaza del nuevo enemigo. También en Líbano los terroristas han llamado a las puertas. El día 2 de Agosto, en una operación conjunta con sus aliados de Al-Nusra, invadieron territorio libanés y atacaron la ciudad de Aarsal, cerca de la frontera con Siria. Durante cinco días los yihadistas lucharon contra el Ejército de Líbano, que finalmente consiguió hacer retroceder a EI hasta territorio sirio.
Al mismo tiempo que intentaban adentrarse en Líbano con la ofensiva en Aarsal, Estado Islámico realizaba una importante campaña para conquistar definitivamente el Norte de Irak. El día 3 de Agosto vencieron a las fuerzas kurdas en tres ciudades: Zumar, Sinjar y Wana. Con esta ofensiva, EI tomó el control de la importante Presa de Mosul, la más grande de Irak. Las alarmas saltaron, pues cualquier daño en la estructura de la presa podría causar una inundación que inundara Mosul y afectara hasta Bagdad. En la ofensiva en el Norte, los yihadistas también tomaron el control de un nuevo campo petrolífero.
Una victoria importante del ejército iraquí tuvo lugar en Ramadi. El primer ministro al-Malaki aseguró que los esfuerzos de Bagdad se centrarían en recuperar, tras Ramadi, la ciudad de Fallujah. Con esta estrategia se intenta liberar la presión sobre la capital, que está al borde del asedio de Estado Islámico. En Agosto de 2014 el ejército iraquí avanza lentamente hacia el Este y el Norte, siguiendo el cauce del Éufrates y el Tigris, con el objetivo de reconquistar Fallujah, Tikrit, asegurar Ramadi y llegar hasta los puntos estratégicos de Al-Qaim y Mosul.
El día 5 de Agosto comenzó el exilio del pueblo Yazidí, que emigró a las montañas en masa. Alrededor de 50.000 personas abandonaron sus casas por la amenaza de Estado Islámico, que ajusticia a todo aquel que no es musulmán de la rama suní. Tras la noticia de varias muertes, la ONU advirtió que se estaba cometiendo un genocidio contra los yazidíes. Los terroristas de Estado Islámico habían quemado vivos a varios de ellos y estaban realizando asaltos a pueblos enteros, llegando a asesinar a 500 personas en un sólo ataque, incluyendo mujeres y niños. En ese momento de máximo terror, las potencias europeas comenzaron a enviar ayuda humanitaria.
El día 7 de Agosto, Estado Islámico se hizo con el control de Qaraqosh, la mayor ciudad cristiana de Irak. En pocos días unos 100.000 cristianos huyeron de las llanuras de la región de Nínive, que había caído completamente bajo el control de los yihadistas de EI. La caída de estas ciudades a principios de Agosto propició algo histórico: el gobierno central de Bagdad aparcó sus viejas disputas con los kurdos para ofrecerles todo tipo de apoyo militar. La administración del Kurdistán y el Gobierno de Irak se unieron para hacer frente al enemigo común.
Sin embargo las sucesivas derrotas demostraron que los peshmergas (el “ejército” del Kurdistán) y las fuerzas militares iraquíes no eran suficientes. El día 7 de Agosto el presidente Barack Obama decidió apoyarles con una serie de bombardeos selectivos para recuperar el Norte de Irak. Entre los días 10 y 13 de Agosto, la aviación estadounidense por aire y grupos kurdos por tierra impidieron que los terroristas de Estado Islámico se hicieran con la importante ciudad de Erbil, capital del Kurdistán iraquí. En esta ocasión, Estados Unidos cooperó militarmente con milicianos kurdos que habían sido etiquetados como “terroristas” por la propia administración estadounidense.
El papel de Estados Unidos en el conflicto
Tras varias semanas de dubitación, finalmente Barack Obama dio la orden de realizar bombardeos selectivos para ayudar al Gobierno iraquí y a las fuerzas kurdas en sus movimientos contra Estado Islámico. Desde el día 8 de Agosto hasta el día 20 del mismo mes la aviación estadounidense realizó 90 bombardeos. Gracias a este apoyo aéreo la balanza cayó de parte de los peshmergas en su dura lucha contra los terroristas en la Presa de Mosul, una de las victorias más importantes ante EI.
Las fuerzas kurdas recuperaron el control de la presa, la más grande de Irak, entre los días 16 y 18 de Agosto. La caída de la ciudad de Mosul en Junio había propiciado que EI tuviera un importante control sobre el Norte de Irak, arrebatando la Presa de Mosul y acechando importantes ciudades como Erbil o Kirkuk.
Aunque el Gobierno iraquí está entusiasmado con el apoyo aéreo de EEUU y pretende comenzar la liberación del norte del país de la mano de la aviación estadounidense, Barack Obama (a quien le habían criticado su lentitud y reticencia a involucrarse en el conflicto) reiteró que: “No somos el ejército iraquí. No somos siquiera la fuerza aérea iraquí. Yo soy el comandante en jefe de las fuerzas armadas de EEUU. Irak va a tener que ser capaz de proporcionar su propia seguridad”.
En cuanto a Siria, Estados Unidos duda de si combatir o no a Estado Islámico, que tiene la capital de su Califato en la ciudad siria de Raqqah. En Siria, EI combate al mismo tiempo contra el gobierno de al-Asad y contra los rebeldes opositores. Si Estados Unidos iniciara bombardeos en territorio sirio sería visto como un apoyo al Gobierno de Siria, contra el que ha luchado internacionalmente en los últimos años. ¿Se pondrán de acuerdo gobierno sirio, oposición siria, gobierno iraquí, autoridades kurdas y Estados Unidos para enfrentarse al nuevo enemigo común que supone Estado Islámico? De la cooperación depende el éxito.
Las milicias de Estado Islámico controlan varias localidades muy cercanas a la frontera con Turquía. La OTAN ya ha comunicado que no dudará en proteger a cualquier estado miembro de la organización, por ello los expertos aseguran que cualquier movimiento de los yihadistas en territorio turco podría suponer la involucración directa de Estados Unidos y de otros países europeos. ¿Se atreverán los terroristas a cruzar la frontera y atacar a Turquía?
Sin embargo, los expertos aseguran que la verdadera línea roja está en otro país: Jordania. Un ataque de Estado Islámico contra Jordania sería violar la soberanía de un aliado muy apreciado por EEUU y que supone además un bastión de la moderación en Oriente Próximo. Jordania ha sido siempre tan útil para EEUU y sus intereses y tan constructivo en el proceso de paz con Israel que incluso el Congreso estadounidense, conocido por su inercia, probablemente exigiría la intervención norteamericana. Por su parte, Israel ya ha anunciado que ayudará a proteger Jordania si los islamistas intentan desestabilizar el país.
Otras potencias regionales: Turquía, Irán y Arabia Saudí
Las reacciones ante los movimientos de Estado Islámico no sólo han llegado desde Occidente. Junto a Estados Unidos, otros países como Turquía o Arabia Saudí ya han comenzado a movilizar a sus tropas para proteger las fronteras.
Turquía, de la pasividad a la actividad
Cuando comenzó el conflicto sirio, los islamistas de ISIS solían usar la ciudad de Reyhanli, en Turquía, como su propia despensa personal. Algo a lo que el estado turco hacía la vista gorda, agradeciendo a cualquiera que luchase contra el Gobierno de al-Assad. Pero ahora, con un incremento de la violencia y un verdadero temor a la infiltración del extremismo islámico en el país, Turquía se arrepiente de haber ignorado la amenaza. Según informa The Washington Post, los islamistas solían ser tratados en hospitales turcos, y el país se convirtió en vital para el suministro de alimentos de los extremistas.
Ni siquiera los atentados de Mayo de 2013 que mataron a 50 personas en Reyhanli hizo actuar al Gobierno. Con la caída de Mosul, los yihadistas capturaron a 49 personas de nacionalidad turca que se encontraban en la embajada de Turquía. Casi dos meses después, el Gobierno turco se decidió a negociar con los terroristas. Turquía cedió un enclave que tenía en Siria a Estado Islámico a cambio de los rehenes. El Gobierno ha comenzado ahora a realizar controles para detener a extremistas que crucen la frontera.
Arabia Saudí, ¿con quién está?
Por su parte, Arabia Saudí ha movilizado a 30.000 soldados a la frontera con Irak para asegurar los puntos estratégicos e impedir que EI siga avanzando hacia el sur por la Península Arábiga. Además, el rey saudí Abdalá bin Abdelaziz ha ordenado a los ulemas de las mezquitas del país predicar contra el yihadismo de Estado Islámico.
Aun así, el papel de Arabia Saudí en este conflicto aun está por desvelarse. Al mismo tiempo que envía tropas para protegerse de Estado Islámico, parece apoyar su causa contra los chiíes patrocinándolo y financiando a la organización. O al menos es lo que opina el Gobierno de Irak, que lanzó duras acusaciones contra Arabia Saudí.
Irán, el bastión de los chiíes
Irán, el mayor país chií del mundo, también apoya esta teoría, pero apunta a otro culpable en la sombra. El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán afirmó que “el grupo terrorista EI es un truco del régimen de Israel para alejar a las fuerzas revolucionarias de sus fronteras y crear un lugar seguro para los sionistas”. Irán ha declarado que se unirá a Occidente en la lucha contra los yihadistas si se levantan las sanciones por su programa nuclear.
Irán es una potencia militar en la región, y tiene las fronteras tan protegidas como la propia Israel. Parece complicado que los yihadistas lleguen a su territorio. Sería imposible sin antes acabar con los peshmergas kurdos, que se interponen entre el Califato Islámico y la República de Irán.
En el anterior mapa se especula con los movimientos que puede realizar Estado Islámico una vez consolidado su poder en el centro de Irak y Siria, donde ha proclamado el nuevo Califato. Tal y como hemos repasado con anterioridad, los pasos que EI ha seguido apuntan a un acercamiento a las fronteras con Irán (embistiendo contra la región del Kurdistán desde Mosul y Tikrit) y a un peligroso avance hacia Israel, con incursiones en territorio libanés y toma de puestos fronterizos en la frontera de Jordania.
Control territorial… y social
Cualquier gobierno ha de tener el control sobre dos elementos físicos muy claros: el territorio y la población. Controlar el territorio no significa poseer cierta extensión de tierras, sino gestionar y administrar los recursos, las infraestructuras, los equipamientos, las fronteras… etc. Por otro lado, controlar la población no es únicamente tener el control sobre cada persona física, sino también sobre su ideología, creencias y otros rasgos de la dimensión social. Con la proclamación del Califato, los líderes de Estado Islámico están más cerca de tener un control total sobre el territorio y la población que manejan.
Control territorial
Como hemos visto, desde mediados de 2013 hasta mediados de 2014 los yihadistas de EI se han hecho con el control de un vasto territorio entre Siria e Irak. En la actualidad no se sabe cuál es el techo de Estado Islámico. ¿Cuánto territorio puede llegar a conquistar?
Es interesante apuntar que la organización terrorista no sólo “conquista” territorio, sino que además ejerce labores de gestión y administración sobre él. Controla carreteras, pasos fronterizos, mantiene la actividad económica de ciudades y zonas industriales… hace las funciones de cualquier Estado. Tienen un territorio (el Califato Islámico), una ciudad capital (Raqqah), un Gobierno (bajo el poder del califa al-Baghdadi) y una población sobre la que actuar. Y ya lo están haciendo.
Control social
Además de tener controlado de facto un territorio de dimensiones considerables, Estado Islámico como grupo terrorista también ejerce un importante control sobre las gentes que habitan en el llamado Califato. La primera medida social que se pone en práctica al conquistar ciudades o pueblos es la homogeneización religiosa y étnica: todos han de ser musulmanes de la rama suní. A todos los demás se les dan tres opciones: la conversión, el pago de un impuesto o la muerte. Por ello miles de personas han tenido que huir de sus casas conforme Estado Islámico ha ido avanzando.
Para los ‘elegidos’ que se quedan en el territorio (que cumplen con los rasgos religiosos requeridos), están obligados a regir sus vidas siguiendo fielmente la ley Sharia. Este código de conducta del Islam es llevado al extremo por los líderes de Estado Islámico. Como si se tratara de un gobierno real, el grupo ha publicado un documento en el que especifica una serie de normas que han seguirse por toda la población. Entre otras, éstas son las leyes bajo las cuales EI quiere que se viva en su territorio:
Todos los musulmanes serán bien tratados, a menos que estén aliados con opresores o ayuden a criminales
Quien robe sufrirá el castigo de la amputación. Las amenazas o chantajes se castigarán severamente con la muerte o la crucifixión.
Todos los musulmanes deben realizar sus rezos en grupo.
Las drogas, el alcohol y el tabaco están prohibidos.
Grupos políticos rivales o grupos armados están prohibidos.
La policía y los militares pueden arrepentirse de sus pecados, pero cualquier persona que insista en la apostasía será condenado a muerte.
La Ley Sharia se aplicará
Los santuarios no están permitidos, y serán destruidos
Las mujeres deben estar en casa y no deben salir a la calle a menos que sea necesario. Deben estar cubiertas, con la vestimenta islámica completa.
El documento publicado por Estado Islámico termina con la frase: “¡Sé feliz por vivir en la tierra islámica!”. Todo aquel que no quiera ser feliz, ya sabe dónde está la puerta de salida. Aunque en realidad hay mucha población que será feliz, aunque ante nuestros ojos pueda parecer imposible. Estado Islámico actúa como una especie de Robin Hood, repartiendo el dinero que consigue en las batallas entre la población y ayudando a la gente más necesitada. Además, los simpatizantes de Estado Islámico trabajan en labores sociales como la reparación de carreteras y casas, la educación de los niños (bajo el estricto seguimiento del Corán), y reparto de comida.
Estas prácticas sociales revelan que Estado Islámico ha llegado para quedarse, y que no pretende sumir en el caos ni en el terror a aquéllos que considera ‘buenos musulmanes’, sino todo lo contrario. Ejerce las funciones de una administración pública, y atiende a su población. Estas prácticas, típicas de cualquier gobierno en cualquier país, se han extendido por el Califato.
El buen trato a la población del Califato no puede sin embargo ocultar la atrocidad de los atentados contra la Humanidad que ha llevado a cabo Estado Islámico en los últimos meses. La estrategia militar de extrema violencia que ha mantenido se ha llevado la vida de miles de personas que, ante los ojos del proclamado califa al-Baghdadi, eran culpables por ser infieles. En la región de Oriente Medio, los señalados como infieles han sido: la comunidad chií, los yazidíes, los cristianos armenios y sirios, el pueblo asirio y otras etnias minoritarias.
El poder militar de Estado Islámico
Descrito por Estados Unidos como “mucho más que un grupo terrorista”, Estado Islámico es una organización considerada ya por muchos expertos como un verdadero ejército. Según el Institute for the Study of War, EI tiene una minuciosa planificación militar, dirigida por un alto mando muy bien coordinado con las bases, que ejecutan las órdenes con lealtad.
A fecha de Agosto de 2014, los últimos datos indican que Estado Islámico tiene un poder militar de 30.000 hombres en Siria y alrededor de 50.000 en Irak. Una fuerza de infantería muy importante de cara a ganar batallas en ciudades y guerras de guerrillas. Además de este ejército de 80.000 milicianos, el grupo posee una increíble lista de vehículos pesados y material bélico.
Imagen de Twitter mostrando maniobras militares de Estado Islámico
Tras las importantes victorias sobre el ejército iraquí o la toma de ciudades como Mosul, los terroristas de Estado Islámico han podido obtener algo más que autoestima y confianza en sí mismos. La cantidad de armamento, munición y dinero que han conseguido en los últimos meses es incalculable, aunque los expertos señalan que, entre su material militar más destacable, se encuentran vehículos pesados como tanques o humvees, así como lanzacohetes, cañones antiaéreos e incluso un misil balístico Scud. Parte de este armamento se pudo ver durante el desfile militar improvisado que los terroristas de Estado Islámico realizaron en Raqqa.
Además del material militar con el que cuentan, los terroristas de Estado Islámico tienen un considerable apoyo social entre jóvenes de varios países musulmanes. En Siria, tan sólo en el mes de Julio de 2014, más de 6.300 personas se unieron a las milicias del grupo terrorista. Una de las claves del éxito de Estado Islámico es la publicidad que utiliza para atraer a nuevos adeptos. La propaganda de EI está incluso haciendo perder poder a al-Qaeda, el que hasta ahora era el grupo terrorista más importante de la región y del mundo. Los expertos aseguran que a día de hoy EI es más rico y está mejor armado que al-Qaeda, y que llega a pagar 250$ al mes a sus milicianos.
Tras unos meses de asombroso crecimiento, Estado Islámico es el grupo terrorista con mayor militancia extranjera. Se estima que unos 12.000 milicianos luchan para EI en Irak y Siria sin ser de esos países. Para los que quieren unirse a la yihad, el camino hasta la zona es sencillo: un vuelo internacional a Estambul, y desde allí en autobús hasta la frontera con Siria. Unas gestiones, unas palabras, y rápidamente se entra en contacto con alguien de Estado Islámico, cuyos brazos se alargan como tentáculos por la región.
Se calcula que unos 2.000 ciudadanos europeos se han unido en los últimos meses al grupo Estado Islámico, de los cuales alrededor de 500 procedían de Inglaterra. Según los líderes yihadistas, los británicos son de los mejores luchadores. Francia ha aportado entre 700 y 800 ciudadanos, y el caso francés es de especial relevancia, porque según un estudio el 15% de la población del país apoya a los militantes de Estado Islámico. En Alemania no se tienen datos sobre reclutamiento yihadista, pero en los últimos meses han aparecido señales de apoyo a EI.
También en España se han observado puntuales apoyos de población a Estado Islámico. Además de las 30 personas que han salido de España a luchar en Siria, se han detectado varias señales de apoyo al yihadismo. En Junio de 2014 un ciudadano publicó en Twitter un explícito mensaje frente al Palacio de la Aljafería, en Zaragoza, en el que se podía leer: “Volveremos a por ti, Andalucía. Apoyos desde España”. En Agosto del mismo año, autoridades españolas y marroquíes arrestaron a un grupo de personas que participaban en una red de reclutamiento para EI.
En Malasia e Indonesia, países cuyas poblaciones combinadas suponen casi la mitad de la población de Europa, Estado Islámico ha llegado con fuerza. Las autoridades alertan con que los yihadistas planean atentar en suelo propio. Se sabe que unos 20 ciudadanos de Malasia han viajado a Oriente para luchar bajo la bandera de EI, y que un joven malasio de 26 años se suicidó haciendo explotar una bomba en Irak en Mayo de 2014.
Sin duda, tal y como hemos visto en el mapa anterior, la región que más milicianos ha aportado a Estado Islámico es el Norte de África, de donde proceden la gran mayoría de los 12.000 soldados extranjeros del ejército de EI. El apoyo de los grupos sunís en esta zona propicia el flujo de voluntarios que quieren luchar contra la población chií de Irak y contra cualquier enemigo que se les presente. Recientemente al-Qaeda del Magreb mostró su apoyo a Estado Islámico, y también el grupo Boko Haram se posicionó junto a la causa del nuevo califa al-Baghdadi. Además, algunos grupos islamistas del Norte de África también han establecido lazos con EI, y han atentado en su nombre en países como Libia o Túnez.
Un convoy de Estado Islámico avanza por territorio iraquí
Una amenaza real
Estado Islámico ha llegado para quedarse. Tiene la organización, la fuerza y el apoyo necesarios para continuar con su actividad durante mucho tiempo. Además de eso, ya tienen una base territorial sobre la que comenzar a trabajar y a construir sus objetivos. En el proclamado Califato Islámico controlan el territorio, las carreteras, la economía, la sociedad… y tienen el apoyo popular suficiente para consolidar su poder. El hartazgo de la población suní a los gobiernos sectarios de Irak ha ayudado mucho a EI. Todo apunta a que la solución del problema pasa por establecer un gobierno incluyente en Irak, que cuente tanto con chiíes como con suníes. Por otro lado, el apoyo al gobierno de Siria parece inevitable por parte de Occidente para acabar con los yihadistas.
La debilidad de los gobiernos de Irak y Siria ha propiciado el crecimiento de Estado Islámico, y derrotas en ciudades como Mosul han supuesto una inyección de moral y de equipamiento a los terroristas. Con una fuerza militar considerable y con un ejército de 80.000 hombres que crece cada día que pasa, los objetivos de EI están más cerca de conseguirse. Es improbable que la amenaza llegue realmente a ser un Califato global en manos de yihadistas, pero quizás sí la inestabilidad total en Oriente y la pérdida de control sobre grandes extensiones de territorio.
A diferencia de otros grupos terroristas contra los que los gobiernos occidentales y árabes han luchado en los últimos años, Estado Islámico está decidido a unir el mundo musulmán bajo una misma bandera, y aunque sus métodos carezcan de moral ante los ojos de la Humanidad, para ellos todo vale cuando se trata de seguir las leyes islámicas, o al menos la interpretación que hacen de ellas. Su extremismo les hace únicos. La propia Al-Qaeda rompió lazos con Estado Islámico alegando que era imposible tratar con ellos.
A partir del 11 de Septiembre de 2001 el enemigo del mundo se llamaba Al-Qaeda. Puede que haya llegado el momento de memorizar otro nombre: Estado Islámico, el nuevo enemigo.