AMLO se queda solo
Finalmente, ayer por la mañana llegó la respuesta oficial ‒junto con una diplomática conversación telefónica para amortiguar el golpe‒ Justin Trudeau no asistirá al encuentro con Donald Trump.
No habrá reunión trilateral (Estados Unidos-México-Canadá) en Washington, el próximo jueves 9, como se había previsto.
El primer ministro canadiense lo pensó mucho para dar conocer su decisión, aunque desde que recibió la invitación (la semana pasada) ya daba señales claras de que no asistiría.
Una de las razones principales que esgrimió Trudeau públicamente, fue la amenaza del gobierno de EU de aplicar de nueva cuenta aranceles del 10 por ciento a sus exportaciones (y a las de México) en el aluminio y el acero.
Otra razón: La crisis sanitaria por el Covid-19. Estados Unidos anda ya por los 50 mil contagios diarios, en tanto que Canadá apenas cruza los doscientos. Por añadidura, el canadiense tendría que auto aislarse durante dos semanas a su regreso a su país, porque así lo establecen sus normas de salud públicas.
Pero existen más causas para esta esta decisión.
La premura y la forma: “El Primer Ministro se quedará en Ottawa esta semana para reuniones de Gabinete ya agendadas y la sesión planificada en el Parlamento desde hace tiempo…”, informó la oficina del Premier.
Extraoficialmente, dejaron saber que era clara la intención original de que fuera una reunión meramente bilateral (y que fueron añadidos de último momento).
En términos político–electorales, tampoco resultaba prudente para Trudeau la reunión con Trump. Puede esperar a que pase la elección en EU, al fin y al cabo, el Tratado comercial ya se echó a andar.
Y por lo que toca a quedar bien con México, agradecerle, o incluso hacerle un favor al mandatario mexicano para revestir su viaje con el ropaje del tratado trilateral, tampoco. Las cosas no han marchado muy bien que digamos entre los dos países, aunque se hable de una “buena relación”.
En las últimas semanas, el gobierno canadiense reprochó a las autoridades mexicanas el cambio de reglas del Centro Nacional de Control de Energías (Cenace), limitando la generación de energías renovables. La molestia surge porque las compañías canadienses han invertido cerca de nueve mil millones de dólares en ese sector. Y ven estos cambios como “un ataque” a sus inversiones.
El presidente López Obrador, a su vez, pidió a su vez la intervención del embajador canadiense, para que empresas mineras paguen sus impuestos en México y convenza a las empresas a no llevar el asunto a tribunales (alrededor de 25,000 millones de pesos estarían debiendo al SAT).
Desde el punto de vista de Canadá, nada qué agradecer por ahora al actual gobierno mexicano.
***
GEMAS: Obsequio del matemático Arturo Erdely para el subsecretario Hugo López Gatell: “‘Oiga Doc, las gráficas ya espantan mucho ¿qué hacemos?’ ‘¡Cambiemos otra vez el formato!’ (Si no puedes convencerlos, confúndelos.)”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario