Antes de ser el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador solía ver por los migrantes mexicanos que buscaban hacerse de un lugar el territorio estadounidense, incluso, en el 2017,  publicó su decimosexto libro titulado “Oye, Trump”, ahí en el capítulo octavo titulado “El silencio cómplice del gobierno de Peña Nieto” ataca al entonces mandatario por no salir a la defensa de los connacionales ante las acusaciones y señalamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En dicho capítulo, señala que fue a las oficinas de la Organización de las Naciones Unidas para sostener una entrevista con el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; sin embargo, esta se suspendió por cuestiones climatológicas.
No obstante, en su lucha por ser escuchado y por defender a los suyos, el tabasqueño entregó un escrito de protesta por la campaña de odio contra los mexicanos y por las órdenes emitidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para iniciar la construcción del muro en la frontera.
AMLO señaló que las acciones que él realizaba le correspondían al gobierno mexicano, entonces encabezado por Enrique Peña Nieto, a quien acusó de carecer de toda autoridad moral y política, así como de dejarse chantajear por diversas dependencias de Washington.
Por ello, en la carta dirigida al señor Andrew Gilmour, secretario general adjunto de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y titular de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en Nuevo York, AMLO le señala lo siguiente.
Ante esto, un mes después, el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos le respondió lo siguiente:
La denuncia, según lo escrito por el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, tenía por objetivo combatir en instancias internacionales las dos órdenes ejecutivas emitidas el 25 de enero de 2017 por el presidente Trump, denominadas«Mejorar la seguridad pública en el interior de los Estados Unidos” y «Mejoras en la seguridad fronteriza y en la inmigración»puesto que en ellas se violaba la presunción de inocencia, se desconocía el derecho de asilo, ignoraban el debido proceso, se omitían las protecciones relativas a los niños migrantes, poseía un contenido discriminatorio y se fomentaba la expulsión colectiva de extranjeros sin atender a las condiciones particulares de cada caso.
Sin embargo, a cualquiera le parecería curioso que esto lo haya escrito López Obrador hace tan solo dos años, ya que el oriundo de Macuspana llegó, recientemente, a un acuerdo con Trump para evitar la imposición de aranceles a los productos mexicanos, tal y como había amenazado el magnate norteamericano.

Pero, ¿a cambio de qué?

Fácil, AMLO accedió a que México se convierta en el muro que tanto anhelaba el gobierno estadounidense para detener a los migrantes centroamericanos, así como a los mexicanos que buscan una mejor calidad de vida.
Cabe mencionar que el Gobierno Federal mandó 6 mil elementos de la Guardia Nacional a la frontera sur para evitar el paso de migrantesademás, se sabe que recientemente el Ejército empezó a operar en la frontera norte como muro para los indocumentados que yacen, desde hace un tiempo, en territorio nacional y que buscan cruzar la frontera.
Lo que tanto criticaba del gobierno anterior es justo lo que está haciendo.