Los reconocidos rescatistas mexicanos, integrantes de los Topos Aztecas, arribaron a Cali con el propósito de apoyar las labores de búsqueda y rescate desplegadas tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el suroccidente de Colombia.

Héctor «El Chino» Méndez, rescatista y fundador de Topos Azteca México, vestido con un mono naranja, llega al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México el 25 de junio de 2026 para viajar a Venezuela y brindar asistencia tras el reciente terremoto que causó graves daños en el país sudamericano.
El famoso rescatista ‘Topo Mayor’ reveló técnicas de supervivencia ante colapsos de edificios en caso de terremoto

Se trata de los Topos Aztecas, una reconocida organización de voluntarios mexicanos especializada en atender emergencias y participar en complejas misiones de búsqueda y rescate luego de fuertes movimientos telúricos.

El grupo surgió en 1985, a raíz del devastador terremoto que sacudió a Ciudad de México, y desde entonces ha intervenido en diferentes escenarios de emergencia en todo el mundo.

Recientemente, los rescatistas también tuvieron una destacada participación en La Guaira, Venezuela, donde permanecieron durante más de 30 días apoyando las labores de búsqueda y rescate tras el doble sismo registrado el pasado 24 de junio.

Ahora, los experimentados Topos Aztecas habían informado mediante sus redes sociales que se encontraban en camino hacia Cali, capital del departamento del Valle del Cauca, para sumarse a las labores de atención de la emergencia.

Sus labores incluyen localizar sobrevivientes entre escombros, ingresar a estructuras colapsadas, evaluar zonas de riesgo y apoyar a organismos de emergencia. Además, participan en misiones internacionales cuando ocurren grandes catástrofes.

Imágenes de los estragos que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026, en Roldanillo, Valle del Cauca.
Imágenes de los estragos que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026, en Roldanillo, Valle del Cauca. Foto: Gobernación del Valle del Cauca

La llegada del equipo ocurre en una etapa especialmente determinante: las primeras 48 horas después de un desastre, consideradas fundamentales para encontrar y auxiliar a posibles sobrevivientes que permanezcan atrapados entre los escombros.