‘Reforma energética plan de Estados Unidos’
Raúl Torres:El verdadero problema de Pemex está en Hacienda: Esteban Garaiz (Parte I)
Publicado en Derechos Humanos, Noticias, Política, etiquetado comité ciudadano que organiza la consulta de reforma, El dolor de cabeza esta en Hacienda, Es privatización no reforma, Esteban Garaiz Izarra, Esteban Garaiz su enojo ante la privatizacion de PEMEX,Reforma energética, Reforma energética plan de Estados Unidos el agosto 24, 2008 | 2 Comentarios »
Luego de su salida del Instituto Federal Electoral (IFE), Esteban Garaiz Izarra aseguró que seguiría luchando desde su carácter de ciudadano, y como ciudadano comprometido, este hombre que, usando palabras de José Martí, conoció al monstruo desde dentro, ahora se documenta incansablemente sobre el tema energético y la reforma que se propone desde el Ejecutivo federal.
Con ideas claras y que hilvana finamente para trasbordar de un tema a otro, Garaiz Izarra, ahora miembro del comité ciudadano que organiza la consulta sobre la reforma energética que se llevará a cabo el día de mañana en el estado, explica porqué “hasta un ciego con gafas oscuras en una noche tenebrosa” podría darse cuenta de que los argumentos orquestados por el gobierno federal para justificar la privatización algunos procesos de la industria petrolera sólo son farsas que esconden los verdaderos motivos del por qué Pemex se encuentra en una situación desesperada pero que puede superar sin la necesidad de privatizaciones.
Garaiz responde con pasión patriótica y, dando golpes sobre la mesa del jardín de su casa, arma un discurso afilado que desnuda, con sustento e inteligencia, el plan urdido para entregar la soberanía energética del poder que representan los Estados Unidos. El detonante es una sola pregunta: ¿es necesaria una reforma energética en el país?
“Efectivamente creo que hay grandes necesidades y coincido con los dirigentes de todos los partidos en que esto no puede seguir así, pero a mi modo de ver hay dos elementos fundamentales que hay que atender. Uno de ellos es que la reforma de Pemex no está en Pemex, sino en Hacienda, porque el dolor de cabeza de Pemex se llama Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
“No es posible que Hacienda le siga arrebatando a Pemex, la única empresa de carácter público con solvencia que queda en el país, ya no digo el 80 por ciento de sus utilidades brutas, sino hasta el 100 por ciento de éstas”.
Y para demostrar de lo que habla, Garaiz Izarra recuerda que el costo de producción de un barril de petróleo en México fluctúa sobre los cuatro dólares y medio, en tanto que la comercialización internacional de éste, haciendo un cálculo conservador, se sitúa por encima de los 110 dólares.
“Esa diferencia de más de 105 dólares por barril, le es sustraída a Pemex teóricamente en un 80 por ciento; en la práctica, en 2007 se fue arriba del 100 por ciento. Y uno se puede preguntar cómo sucede esto. Eso tiene una explicación absolutamente perversa que se llama Pidiregas, que son Proyectos de Inversión –entiéndase privada– Diferida en el Registro del Gasto. O sea, Hacienda engaña al mundo obligando a Pemex a que se endeude más de aquello en lo que puede producir en términos brutos. Me voy a explicar: Hacienda la cobró a Petróleos Mexicanos en 2007, 676 mil millones de pesos; en esa ocasión, la utilidad bruta de Pemex fue de 509 mil millnes de pesos.
“¿Cómo suple eso Pemex? De una manera terriblemente limitada, tanto que no está en capacidad de hacer prospecciones para reponer las reservas probadas, que tiene todos los ductos absolutamente envejecidos y reventandos a cada rato, que no tiene la posibilidad de garantizar su seguridad, aunque esto sea obligación del Ejército Mexicano, que sufre robos que provocan trágicos accidentes, y lo que es peor, que desde 1979 no invierte en una nueva refinería”.
Verdaderamente irritado, Garaiz Izarra recuerda la actual campaña del gobierno federal en la que se argumenta que la gasolina que se consume en México se importa en un 40 por ciento de la India y de Texas, entonces es necesario aceptar de buen modo la propuesta de Felipe Calderón, cuando de manera deliberada, el Estado mexicano ha impedido que Pemex crezca al ritmo que debe desde hace 26 años.
“Todo el mundo sabe, y lo saben los técnicos a través de los satélites, que México está nadando en petróleo, y no sólo en el Golfo y en aguas profundas, también en tierra y en aguas someras. Pero, en términos internacionales, reservas probadas son aquellas en que has perforado y ha salido el chorrito. Y no hemos hecho prospección, no hemos perforado para que salga el chorrito y en consecuencia hoy tenemos, técnicamente, reservas probadas por sólo nueve años, cuando todo mundo sabe que tenemos reservas probables por una enorme cantidad de petróleo.
“Andamos bajos en reservas probadas, andamos viejos en todo lo que es oleoductos y gasoductos, andamos en el desastre completo en petroquímica, y todo esto es deliberado, no cabe la menor duda. Tuve la oportunidad de hablar en Morelia con un alto funcionario de Pemex, cuyo nombre, por supuesto no estoy autorizado a mencionar, y me dijo: ‘todo esto es claramente deliberado’. Y me dijo algo más grave: ‘el director de Pemex está totalmente amarrado de manos por aquellos colaboradores directos que se le han impuesto desde la presidencia de la República”.
En opinión del ex funcionario del IFE, no habría necesidad alguna de recurrir a inversión privada si Pemex tuviera un régimen fiscal razonable.
“Están despojando a Pemex, están estrangulando a Pemex y la han obligado a que se endeude hasta las cachas. Lo de Pidiregas es la gran perversión financiera. Nos engañan con la verdad, pues es registro diferido en el gasto; dicho de otro modo, Hacienda se hace distraída de que la empresa pública más importante se siga endeudando obligatoriamente, cuando eso debería ser, estrictamente hablando y en términos de adecuado manejo financiero, deuda pública”.
Como ejemplo del terrible régimen fiscal que asedia a Pemex y del que nadie se queja, Esteban Garaiz aborda el caso de Bolivia, donde Evo Morales aumentó los impuestos y derechos a las trasnacionales de 18 por ciento a 50 por ciento y el mundo entero protestó por ello.
“Si a Pemex le cobrara Hacienda el 50 por ciento de derechos e impuestos, le quedaría otro 50 por ciento, con lo que tendría de sobra para reparar sus ductos, renovarlos completamente, hacer prospecciones necesarias para lograr el 100 por ciento de las reservas probadas y también podría construir las refinería que tanta falta nos hacen.
“En resumen, el verdadero problema de Pemex está en la Secretaría de Hacienda, que esquilma a la empresa. Y peor, sabemos que ese esquilmo está yendo a parar, en parte, a gasto corriente porque casi coincide exactamente con la elusión fiscal de los 50 consorcios privados más importantes del país”.
Pero como es costumbre en Garaiz, sostiene lo que dice con argumentos y datos concretos, por lo que al dar estos datos prefiere citar la intervención que tuvo el auditor superior de la Federación, Arturo González Aragón, durante los foros de discusión en torno a la reforma energética que se dieron en el Senado de la República.
“El dijo; ‘durante el periodo 2001-2006 –o sea, el sexenio de Vicente Fox– Pemex aportó a la Secretaría de Hacienda, 720 mil millones de pesos; 680 mil millones de pesos les fueron devueltos a los 50 consorcios privados más importantes del país’. Lo dijo con toda claridad, el problema está en el esquilmo hacendario. No hay empresa en el mundo que pague los impuestos que paga Pemex. Pero, además, el remanente de 40 mil millones fue distribuido en buena parte y sin ningún control entre los gobiernos de los estados y los municipios. Así los tenemos encaramelados y todo el mundo estará de acuerdo en que Felipe Calderón siga proponiendo este tipo de reformas.
“Ahora, yo creo que ahí hay que dejar una pregunta en el aire: ¿si privatizamos Pemex, cualquier cosa, así sea la maquila de la refinación, se les van a cobrar los mismos impuestos a las empresas que vengan? ¿Les van a cobrar 115 por ciento de impuestos? ¿Los van a tratar como tratan a las otras empresas privadas, devolviéndoles dinero?”.
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