Medio Oriente: ¿Puede Hezbollah quedar involucrado en el conflicto?
BEIRUT.- Los mortíferos bombardeos de Israel contra la Franja de Gaza hacen que las miradas se dirijan al Hezbollah libanés para ver si decide intervenir. Pero para los analistas, el movimiento chiita apoyado por Irán no parece proclive a arriesgarse a un conflicto abierto.
Los disparos de cohetes desde el Líbano -los cuatro últimos este miércoles, que merecieron respuesta artillera israelí-, reavivaron las tensiones en la frontera. Pero en un Líbano en plena crisis, la poderosa organización islámica musulmana mantiene el perfil bajo.”Nada hace pensar actualmente en una escalada”, estima Sadiq Al Nabulsi, universitario libanés cercano al Hezbollah. “La decisión de entrar en guerra es tomada tradicionalmente por Israel”, recuerda.
Fundado en los años 1980 para llevar adelante una guerrilla contra la ocupación israelí en el sur de Líbano, el Hezbollah -calificado por Estado Unidos de grupo terrorista- se convirtió con el correr de los años en un influyente actor regional, implicado militarmente en la guerra en Siria, instalado en Irak y acusado de estar presente en Yemen. Única facción libanesa que conservó las armas tras la guerra civil (1975-1990), el Hezbollah dispone de un arsenal más poderoso que el ejército nacional libanés, una situación que justifica por su papel de “resistencia” frente al enemigo israelí.
En la Argentina el Hezbollah fue acusado por la ejecución del brutal atentado contra la AMIA, la sede mutual judía, en julio de 1994, con la planificación iraní.
La sede de la AMIA, destruida por Hezbollah
En 2006, una devastadora guerra de un poco más de un mes lo opuso al Estado hebreo. El conflicto dejó más de 1200 muertos del lado libanés, sobre todo civiles, y 160 del lado israelí, en su mayoría militares. Desde entonces, a través de un acuerdo casi tácito, las dos partes evitan cualquier escalada. Esto se ha mantenido a pesar de tres guerras en la Franja de Gaza entre el movimiento islamista Hamas -en el poder desde 2007 en ese enclave- e Israel en menos de quince años (2008, 2012 y 2014).Y también a pesar de los recurrentes ataques aéreos de Israel contra el Hezbollah en Siria. Y los esporádicos intercambios de disparos en la frontera israelo-libanesa, seguidos a menudo de delicadas maniobras de uno y otro lado para permitir evitar lo peor salvando el honor.
”Todo incidente menor puede desencadenar un efecto de bola de nieve, todo error de cálculo podría provocar una escalada”, subraya Nabulsi. Líbano contuvo la respiración el lunes por la noche cuando cohetes disparados en dirección a Israel cayeron en su territorio. Como represalia, el ejército israelí respondió con artillería.
Actitud cautelosa
Se trató del segundo incidente de este tipo desde el inicio el 10 de mayo de las hostilidades entre Israel y los grupos armados palestinos de la Franja de Gaza, en particular Hamas y la Jihad Islámica. Tres cohetes fueron lanzados el 13 de mayo hacia Israel desde terrenos cerca de un campo de refugiados palestinos en el sur de Líbano. Cayeron en el Mediterráneo, según el ejército israelí. Fuentes cercanas a Hezbollah se apresuraron en negar toda responsabilidad.
La organización adoptó una actitud similar cuando uno de sus miembros murió el viernes por disparos israelíes en una manifestación pro-palestina en la frontera. Saludó la memoria del “mártir”, pero evitó clamar venganza.
Hasan Nasrallah, jefe de Hezbollah, reiteró a principios de mayo la posición tradicional del grupo: ofrecer un apoyo incondicional a los palestinos y saludar la intervención de los grupos armados en Gaza. ”Pero no vamos a ser más realistas que el rey”, indicó, explicando que “la responsabilidad principal incumbe al pueblo palestino”.
Como siempre, advirtió a Israel que su movimiento no dudaría en responder si era provocado en el Líbano. Para el analista Talal Atrissi, de la universidad libanesa, el movimiento podría dar apoyo financiero, militar o logístico -como en el pasado-, pero un ataque directo de Hezbollah contra Israel abriría una guerra en múltiples frentes, por ejemplo en Siria. ”Nada indica que exista cualquier tipo de intención para este tipo de guerra”, agregó Atrissi, poniendo de relieve la calamitosa situación que vive el Líbano.
Agencia AFP
Biden aumenta la presión para un alto el fuego pero Israel no le hace caso
Washington, 19 may (EFE).- El presidente de EE.UU., Joe Biden, aumentó este miércoles la presión sobre Israel para que acaben las hostilidades con los palestinos, aunque el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lo rechazó de inmediato y aseguró que continúa la operación militar en Gaza.
En la que ha sido su cuarta llamada telefónica con Netanyahu desde el comienzo de la violencia, Biden le dijo al primer ministro que espera "una desescalada bélica significativa" hoy mismo para abrir camino a un alto el fuego.
Así lo informó la Casa Blanca en un comunicado, en el que no explicó qué significa para el Gobierno estadounidense una "desescalada".
Netanyahu fue más claro en su respuesta y señaló que está decidido a continuar con la operación en Gaza hasta que logre su objetivo: "devolver la tranquilidad y la seguridad a los ciudadanos de Israel", aseguró el responsable israelí en declaraciones difundidas por la Oficina de Prensa de su Gobierno.
El conflicto entre las milicias palestinas de Gaza e Israel entró este miércoles en su décimo día, mientras sigue el intercambio de fuego, con un saldo de 219 palestinos muertos en la franja y 12 personas en Israel.
ESFUERZOS DIPLOMÁTICOS POR DOQUIER
La Casa Blanca agregó en su comunicado que Biden y Netanyahu hablaron de los esfuerzos diplomáticos por parte de EE.UU. y los Gobiernos de otros países de Oriente Medio.
Asimismo, abordaron "los progresos de Israel para disminuir las capacidades de Hamás y de otros elementos terroristas", indica la nota.
Desde el inicio del conflicto, la postura del Gobierno Biden ha sido similar al de Administraciones estadounidenses anteriores y ha apoyado sin fisuras el "derecho de Israel a defenderse".
No fue hasta hace dos días cuando Biden expresó su respaldo a un alto el fuego durante una conversación telefónica con Netanyahu, tras haber recibido críticas de sus correligionarios del Partido Demócrata y de otros países para que juegue un papel más activo en la crisis en Oriente Medio.
La subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, recordó más tarde a los periodistas en el avión presidencial, que en la última semana Biden y otros miembros de su Gobierno han mantenido más de sesenta llamadas con dirigentes de Israel, de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y de otros países de la región.
"Continuaremos profundamente implicados en una diplomacia intensa y silenciosa para detener la violencia actual y encontrar un camino hacia delante", aseguró Jean-Pierre.
DIFERENCIA ENTRE EXPRESAR APOYO O PEDIR APOYO
Preguntada sobre cuál es la diferencia para la Casa Blanca entre "expresar apoyo" a un alto el fuego o pedirlo, Jean-Pierre detalló que el presidente busca "un camino" hacia un cese de las hostilidades.
"Quiere que (el conflicto) se desescale. Quiere que haya una calma sostenible. Esto es lo que ha estado pidiendo durante los últimos ocho días, y es lo que seguimos haciendo", subrayó la portavoz.
El apoyo de Biden a Netanyahu es el último episodio de una larga relación personal, en la que ambos se han dado muestras públicas de solidaridad, incluso cuando los lazos entre EE.UU. e Israel se han resentido en el pasado.
En un viaje a Israel en 2010 enviado por el entonces presidente estadounidense, Barack Obama, Biden -que en ese momento era vicepresidente- se conmovió cuando supo que Netanyahu, al que conocía desde hacía casi 30 años, había plantado un círculo de árboles en honor a su madre en un jardín en Jerusalén.
UNA LARGA RELACIÓN CON NETANYAHU
"Mi amor por su país (Israel) fue regado por esta señora irlandesa, que era la más orgullosa de mí cuando trabajaba por y para la seguridad de Israel", afirmó un Biden emocionado a Netanyahu, recordaba este miércoles la cadena CNN.
Aun así, más tarde durante ese mismo viaje, Israel anunció la aprobación de la construcción de 1.600 nuevas casas de colonos en Ramat Shlomo en Jerusalén este, lo que llevó a una dura condena por parte de Biden y a una crisis diplomática con la Administración de Obama.
Desde el estallido de la escalada en la región del pasado 10 de mayo, las milicias gazatíes han lanzado unos 4.000 cohetes hacia Israel, a lo que el ejército israelí ha respondido con más de un millar de ataques a objetivos del enclave costero.
En medio de estas hostilidades, el Consejo de Seguridad de la ONU ha sido incapaz hasta el momento de lograr una postura común, entre otras razones por el fuerte apoyo estadounidense a Israel.
El lunes Washington bloqueó por tercera vez una propuesta de declaración del Consejo de Seguridad para pedir un cese de la violencia.
(c) Agencia EFE
Demócratas progresistas emiten una resolución para bloquear la venta de armas de Estados Unidos a Israel
Los representantes estadounidenses Alexandria Ocasio-Cortez , Rashida Tlaib y Marc Pocan han emitido una resolución que se opone a la venta de $735 millones en armas estadounidenses al gobierno israelí.
La resolución cuenta con seis copatrocinadores y cuenta con el apoyo de más de 70 organizaciones de derechos civiles, anunciaron los legisladores el 19 de mayo.
Sigue los informes de la aprobación de Joe Biden de la venta de armas guiadas de precisión a Israel el 5 de mayo, una semana antes del aumento actual de la violencia, en medio de crecientes demandas en los EE. UU. y entre los legisladores demócratas para que el presidente presione al primer ministro Benjamin Netanyahu para emitir un alto el fuego y poner fin a la expulsión forzosa de familias palestinas en Jerusalén.
"Durante décadas, Estados Unidos ha vendido miles de millones de dólares en armamento a Israel sin exigirles nunca que respeten los derechos básicos de los palestinos", dijo la congresista de Nueva York en un comunicado el miércoles. "Al hacerlo, hemos contribuido directamente a la muerte, el desplazamiento y la privación de derechos de millones".
Los recientes ataques militares israelíes han matado al menos a 219 palestinos, incluidos decenas de niños, según el Ministerio de Salud de Gaza, y han destruido hogares, instalaciones médicas y otros edificios en toda la región, a medida que la crisis humanitaria se profundiza para millones de sus residentes.
El lanzamiento de cohetes de los militantes de Hamas ha matado al menos a 12 personas en Israel.
Según los informes, la venta de armas involucra municiones conjuntas de ataque directo y bombas de pequeño diámetro, ambas fabricadas por Boeing, que tiene su sede en Chicago.
"Aprobar esta venta ahora, sin siquiera intentar usarla como palanca para un alto el fuego, envía un mensaje claro al mundo: Estados Unidos no está interesado en la paz y no se preocupa por los derechos humanos y las vidas de los palestinos", dijo el representante estadounidense Tlaib en un comunicado.
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Dijo que Estados Unidos "no puede afirmar que apoya los derechos humanos y la paz en la Tierra y continuar respaldando al régimen extremista de Netanyahu, es así de simple".
La congresista de Michigan también se enfrentó al presidente cuando visitó el estado el martes, donde su visita fue recibida por miles de residentes que se unieron a tres protestas en toda la ciudad, que tiene una gran población árabe estadounidense, para manifestarse contra las acciones de Israel.
La representante Tlaib instó al presidente a hacer más para apoyar los derechos humanos palestinos y se hizo eco de sus declaraciones en el piso de la Cámara y en las redes sociales en los últimos días, ya que la violencia ha persistido.
El miércoles, el presidente "le transmitió al primer ministro que esperaba una reducción significativa hoy en el camino hacia un alto el fuego", según una descripción de la Casa Blanca de una llamada telefónica entre los dos hombres, su cuarta conversación en la última semana, ya que la violencia continúa por décimo día.
La Casa Blanca informó que los dos líderes también discutieron "el estado de los eventos en Gaza, el progreso de Israel en la degradación de las capacidades de Hamas y otros elementos terroristas, y los esfuerzos diplomáticos en curso de los gobiernos regionales y Estados Unidos".
Es poco probable que la resolución avance en el pleno de la Cámara o en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, pero su introducción podría desencadenar un debate sin precedentes sobre el estado de la relación entre Estados Unidos e Israel, incluido el apoyo de Estados Unidos en forma de $3.8 mil millones en ayuda militar extranjera.
"Este es el peor momento posible para que enviemos municiones que se lanzan sobre escuelas, campos de refugiados, oficinas de medios y clínicas COVID en Gaza", dijo la representante estadounidense Ilhan Omar en un comunicado. "Pero no nos equivoquemos, incluso si la escalada actual no se intensifica, el Congreso debería cuestionar las ventas de este tipo de armas a Israel y a cualquier país del mundo que haya cometido abusos contra los derechos humanos".
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