a unas horas del Grito de Independencia, cuando mucha gente estaba en el Zócalo esperando las campanadas de medianoche y millones de familias mexicanas celebraban la fiesta en casa, un posteo de la embajada de Estados Unidos en México me dejó sorprendido y sumido en una profunda reflexión. En tono irónico, el posteo decía que los fuegos artificiales y otros símbolos utilizados en las celebraciones de la fiesta “no se hacen en México”, e incluso escribía “Viva México, hecho en China”. En todo el posteo, no hubo ni una palabra de felicitación por la Independencia de México. Al contrario, se instrumentalizaba la cooperación económico-comercial para sembrar cizaña entre China y México. A quienes redactaron ese posteo de la embajada de Estados Unidos, quisiera preguntarles: en un día tan especial y en una ocasión tan importante, ¿es este posteo una felicitación por la Independencia de México? ¿Demuestra esto el mínimo respeto hacia el pueblo mexicano? ¿Es esta la conducta que se espera de un diplomático y la que corresponde a la cortesía diplomática? Hace más de 150 años, el Presidente Benito Juárez dijo: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Esa frase está grabada en los monumentos de México y también en el corazón de los mexicanos y de los pueblos de todo el mundo. A la otra orilla del océano Pacífico, a principios de su fundación, la Nueva China ya propuso los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica: el respeto mutuo por la soberanía y la integridad territorial, la no agresión mutua, la no interferencia en los asuntos internos de otros países, la igualdad y el beneficio mutuo, y la coexistencia pacífica. A lo largo de más de siete décadas, la diplomacia china siempre ha seguido ese camino basado en la amistad, la credibilidad y la justicia. Desde los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica hasta la construcción de la comunidad de futuro compartido para la humanidad, y de ahí a las Cuatro Iniciativas Globales de hoy –la Iniciativa para el Desarrollo Global (IDG), la Iniciativa para la Seguridad Global (ISG), la Iniciativa para la Civilización Global (ICG) y la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG)–, pese al tiempo transcurrido, la postura de China se ha mantenido firme e inalterable: respetar el derecho de cada país a elegir independientemente su propio camino de desarrollo, respetar la diversidad de las civilizaciones, no imponer la propia voluntad a los demás, no obligar a otros países a tomar partido y, menos aún, comportarse como “maestros” para dar órdenes a los ajenos. En mayo de 2025, en la IV Reunión Ministerial del Foro ChinaCelac, el Presidente Xi Jinping declaró que China y América Latina y el Caribe ya son una comunidad de futuro compartido que avanza de la mano y que tiene el trato en pie de igualdad como su carácter definitorio, los beneficios mutuos y las ganancias compartidas como su fuerte impulso, la apertura y la inclusión como su visión y cualidad, y el bienestar para los pueblos como su propósito fundamental. No obstante la distancia geográfica entre China y México, estas dos antiguas civilizaciones milenarias situadas respectivamente en el hemisferio oriental y el occidental, han comprendido desde sus propias historias una misma conclusión: el respeto mutuo es la base para hacerse amigos. Como miembro de la embajada de China en México, lo que hacemos es fomentar la amistad, el conocimiento mutuo y mayor cercanía entre los pueblos en pos del desarrollo común y un mejor porvenir, porque somos plenamente conscientes de que eso es precisamente lo que debe hacer un diplomático. En cuanto al posteo de la embajada de Estados Unidos, las críticas casi unánimes en los comentarios y los “me gusta” de tantos internautas a la amistad entre China y México ya son la mejor respuesta. Lo que la embajada de China y sus diplomáticos queremos decir es muy sencillo: ¡Viva México! ¡Viva la amistad entre China y México! * Diplomático chino en México
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