Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum cedieron a los gobernadores la decisión de elegir en su mayoría a las y los candidatos en los 17 estados donde habrá elecciones el año que viene. De estos 17, cuatro se los entregó al Partido Verde que, fiel a su naturaleza de negocios, tendrán una mina de oro en las Rivieras Maya de Quintana Roo, la de Nayarit y las zonas turísticas de Baja California Sur y San Luis Potosí.

En el pragmatismo y la urgente necesidad de tener una mayoría en la Cámara de Diputados que se renovará en la elección del año entrante y ante la falta de dinero para sostenerlas, así como en medio de acusaciones de colusión con el narcotráfico, Morena y Palacio Nacional decidieron que los gobernadores se hicieran cargo de elegir a sus candidatos sustitutos, dejando a un lado a quienes estaban arriba en las encuestas o eran más populares.

Sin embargo, la decisión no sólo fue por una cuestión de dinero, que es esencial para ganar una elección, sino también de impunidad en aquellos estados donde las manchas de la corrupción y el crimen organizado sólo pueden ser tapadas o blindadas temporalmente si se tiene un gobierno cómplice o a modo.

Jasmine Bugarín, candidata por Nayarit. — Foto: Montserrat López.

Los casos de Chihuahua, Quintana Roo, Nayarit, Baja California, Michoacán, Zacatecas y Guerrero ejemplifican claramente que los gobernadores o gobernadoras hayan sido las responsables de elegir a los candidatos, incluso por encima de personajes con poder que los apoyaban .

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Aspirantes como en Chihuahua, donde la senadora Andrea Chávez, impulsada por el senador Adán Augusto, quedó fuera, o Quintana Roo, donde el exdirector de Aduanas, Rafael Marín Mollinedo, no fueron elegidos, son ejemplos claros de la decisión pragmática de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Es de destacar que tanto en Chihuahua y Quintana Roo, lo mismo que en Nayarit donde quedó fuera la munícipe de Tepic, Geraldine Ponce, los personajes que aspiraban a ser candidatos o candidatas eran personas cercanísimas al expresidente Andrés López Obrador. En las tres el Partido Verde, fiel a sus intereses, a sus negocios millonarios y traiciones, le dieron la espalda a López Obrador y ahora acompañan a Morena y a la presidenta Sheinbaum. Jasmine Bugarín, legisladora del Partido Verde, es la candidata nayarita.

En el caso de Chihuahua, la postulación del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, apoyado por el Partido Verde, generó reacciones en Morena. Javier Corral, expanista y exgobernador de Chihuahua, ahora senador de Morena que apoyaba a Andrea Chávez, acusó a Pérez Cuéllar de ser cómplice de la corrupción del exgobernador César Duarte y aliado de la actual mandataria estatal María Eugenia Campos.

Pero en el fondo el temor de Corral es que con la llegada de su excompañero panista al gobierno de la entidad continúen las acusaciones penales en su contra y que lo lleven a la cárcel.

Un ejemplo más del poder de los gobernadores es Zacatecas, donde la designación de Verónica Díaz como coordinadora candidata no gustó al Partido del Trabajo. Los aspirantes derrotados, Ulises Mejía Haro, Geovanna Bañuelos de la Torre y Carlos Puente Salas, calificaron a Díaz como la candidata del gobernador David Monreal Ávila.

O en Guerrero, una entidad con graves problemas de narcotráfico, donde la designación de la senadora Beatriz Mojica Morga fue negociada con el senador Félix Salgado Macedonio y su hija la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, ambos interesados en recobrar el gran negocio turístico de Acapulco que estaba en manos de la presidenta municipal y aspirante a gobernadora Abelina López.

Lo mismo que en Michoacán, marcado por el crimen organizado, la designación de Carlos Torres Piña, exfiscal del Estado y antiguo secretario de Gobierno, es considerada una victoria para el grupo político del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.

Impunidad y negocios son la sombra del proceso de selección de candidatos a gobernador por Morena, partido que trae encima los escándalos de corrupción y colusión con el narcotráfico, los cuales tendrán seguramente un impacto en las elecciones de 2027.