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lunes, 16 de mayo de 2011

EL CALENTAMIENTO GLOBAL

EL CALENTAMIENTO GLOBAL

El calentamiento global es un incremento (en el tiempo) de la temperatura media de la atmósfera terrestre y de los océanos. La teoría del calentamiento global postula que la temperatura se ha elevado desde finales del siglo XIX debido a la actividad humana, principalmente por las emisiones de CO2 que incrementaron el efecto invernadero. La teoría predice, además, que las temperaturas continuarán subiendo en el futuro si continúan las emisiones de gases invernadero.

La denominación "calentamiento global" generalmente implica la actividad humana. Una denominación más neutral, cambio climático, se utiliza normalmente para designar a cualquier cambio en el clima, sin entrar en discusiones sobre su causa. En cambio para indicar la existencia de influencia humana, a veces se utiliza el término cambio climático antropogénico.

Frecuentemente la discusión se centra en la temperatura, pero el calentamiento global o cualquier tipo de cambio climático implican cambios en otras variables: las precipitaciones globales y sus patrones, la cobertura de nubes y todos los demás elementos de nuestro sistema atmosférico se verán afectados por la disminución de la emisión de radiación infrarroja hacia el espacio, debido a los cambios en las concentraciones de gases de efecto invernadero en el ambiente.

El cuerpo multigubernamental y científico encargado de su análisis global es el IPCC (siglas en inglés del Inter-Governmental Panel on Climate Change o Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático). Una de sus líneas de acción más visibles es el Protocolo de Kyoto, que promueve una reducción de emisiones contaminantes (principalmente gases de invernadero) por parte de los países industrializados.

Tabla de contenidos
• 1 Opinión científica
• 2 Teorías y objeciones
• 3 Registros de temperatura
• 4 Teorías para explicar el cambio de temperatura
o 4.1 Teoría de los gases invernadero
o 4.2 Teoría de la variación solar
o 4.3 Otros
• 5 El calentamiento global en el pasado
• 6 Modelos climáticos
• 7 Efectos potenciales
• 8 La relación entre el calentamiento global y la deplección de ozono
• 9 Véase también
• 10 Enlaces externos

Opinión científica
Ya que se trata de una cuestión tan importante, los gobiernos necesitan predicciones de la tendencia futura de los cambios globales, de manera que puedan tomar decisiones políticas para evitar efectos indeseables. El IPCC está estudiando el calentamiento global, pero no se encarga de la investigación misma, sino de divulgar el material de investigación publicado. Sus informes reflejan el consenso científico.

El informe del IPCC de 1995 concluyó que "la acumulación de evidencias sugiere un influjo comprobable de la actividad humana en el cambio climático". Esto fue reforzado por el TAR (Tercer Informe de Evaluación) de 2001, donde se dice: "Hay una evidencia mayor y más seria de que la mayor parte del calentamiento observado en los últimos 50 años es atribuible a actividades humanas".

Un informe de 1996 efectuado por Dennis Bray y Hans von Storch, del Meteorologisches Institut der Universitat Hamburg, recopiló respuestas de cerca de 400 investigadores climáticos alemanes, estadounidenses y canadienses, y fue publicado en el United Nations Climate Change Bulletin. (Ver opiniones científicas sobre el calentamiento global para una discusión en más profundidad sobre éste y otros compendios de opiniones de científicos.)

El informe resumía la respuesta de los científicos en este campo declarando que es "cierto que si no hay cambios en el comportamiento humano, el calentamiento global ocurrirá definitivamente en algún momento en el futuro".

Esta declaración contó con un acuerdo general de los científicos con una puntuación de 2,6 en una escala entre 1 y 7, donde 1 indicaba un acuerdo completo y 7 un desacuerdo completo.

Teorías y objeciones
El debate ha sobrepasado el ámbito de las revistas científicas para invadir la arena pública. Algunos políticos llegan a convertirlo en tema de sus campañas electorales, como Al Gore, autor de Earth in the Balance (‘La Tierra en el balance’).

Sin embargo, el calentamiento global es algo que se tiene más en cuenta en la Unión Europea. Muchas de las teorías sobre el calentamiento global son motivo de controversia, particulamente, la cuestión de si existe un consenso científico suficiente para justificar una acción internacional concertada para aminorar sus efectos. (Ver Protocolo de Kyoto.)

Los proponentes de la teoría del calentamiento global expresan una amplia gama de opiniones. Algunos simplemente reconocen la realidad de los incrementos de temperatura observados. Otros apoyan medidas como el Protocolo de Kyoto, que intentan tener cierto efecto sobre el clima futuro y llevar eventualmente a medidas posteriores. Otros piensan que el daño medioambiental tendrá un impacto tan serio que deben darse pasos inmediatamente para reducir las emisiones de CO2, a pesar de los costos económicos para las naciones avanzadas, como Estados Unidos (que produce mayores emisiones de gases de efecto invernadero que cualquier otro país, en términos absolutos, y son el segundo mayor emisor per capita después de Australia). Hay climatólogos que apoyan este punto de vista.

Registros de temperatura
El período sobre el que el calentamiento puede observarse varía según el enfoque: a veces desde la Revolución Industrial, otras desde el comienzo de un registro histórico global de temperatura alrededor de 1860; o sobre el siglo XX, o los 50 años más recientes. En los últimos 20.000 años el suceso más importante es el final de la Edad de Hielo, hace aproximadamente 12.000 años. (Ver Grida.no/climate/).

Desde entonces, la temperatura ha permanecido relativamente estable, aunque con varias fluctuaciones, como por ejemplo el Período de Calentamiento Medieval (o Pequeña Edad del Hielo). Durante el siglo veinte la temperatura se incrementó en aproximadamente 0,4 a 0,8º C. • Si desea obtener detalles acerca del siglo XX, vea Registro de la temperatura en el siglo XX.

• Si desea ver la evolución de la temperatura en el último milenio, vea Evolución de temperatura de los últimos 1000 años.
• Para un estudio sobre sus causas, vea Cambio climático antropogénico. Las temperaturas en la troposfera inferior se han incrementado entre 0,08 y 0,22º C por década desde 1979. (ver Mediciones de temperatura por satélite).

El aumento de la temperatura no sigue una ley lineal, sino que presenta fluctuaciones debidas a la variabilidad natural, siendo la más notable de ellas fenómeno del Niño. Durante el mismo periodo las temperaturas en la superficie terrestre muestran un incremento de aproximadamente 0,15º C por década. (ver GHCC.MSFC.nasa.gov/).

Teorías para explicar el cambio de temperatura
El sistema climático varía de dos formas: a través de procesos naturales internos y en respuesta a forzamientos externos.

Entre los primeros destacan las emisiones volcánicas, así como los gases de efecto invernadero, y entre los segundos se incluyen cambios en la órbita de la Tierra alrededor del Sol (Teoría de Milankovitch), la propia actividad solar. (Ver Cambio climático para una discusión más en profundidad sobre las causas que fuerzan estos procesos).

Los especialistas en climatología aceptan que la Tierra se ha calentado recientemente. Algo más controvertida es la cuestión sobre lo que puede haber causado este cambio. (Ver Atribuciones del reciente cambio climático para una discusión más en profundidad.)

Teoría de los gases invernadero
La hipótesis de que los incrementos o descensos en concentraciones de gases de efecto invernadero pueden dar lugar a una temperatura global mayor o menor fue postulada extensamente por primera vez a finales del s. XIX por Svante Arrhenius (químico sueco laureado con el Premio Nobel de 1903), como un intento de explicar las eras glaciales. Sus coetáneos rechazaron radicalmente su teoría.

La teoría de que las emisiones de gases de efecto invernadero están contribuyendo al calentamiento de la atmósfera terrestre ha ganado muchos adeptos y algunos oponentes en la comunidad científica durante el último cuarto de siglo.

El IPCC, que se fundó para evaluar los riesgos de los cambios climáticos inducidos por los seres humanos, atribuye la mayor parte del calentamiento reciente a las actividades humanas. La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (National Academy of Sciences) también respaldó esa teoría.

El físico atmosférico Richard Lindzen y otros escépticos se oponen a aspectos parciales de la teoría. Hay muchos aspectos sutiles en esta cuestión. Los científicos atmosféricos saben que el hecho de añadir dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, sin efectuar otros cambios, tenderá a hacer más cálida la superficie del planeta.

Pero hay una cantidad importante de vapor de agua (humedad, nubes) en la atmósfera terrestre, y el agua es un gas de efecto invernadero. Si la adición de (CO2)a la atmósfera cambia los procesos que regulan la cantidad de vapor de agua en la atmósfera terrestre, esto podría tener un efecto profundo en el clima: más vapor de agua significa más calor.

El papel de las nubes es también crítico. Las nubes tienen efectos contradictorios en el clima. Cualquier persona ha notado que la temperatura cae cuando pasa una nube en un día soleado de verano, que de otro modo sería más caluroso. Es decir: las nubes enfrían la superficie reflejando la luz del Sol de nuevo al espacio. Pero también se sabe que las noches claras de invierno tienden a ser más frías que las noches con el cielo cubierto.

Esto se debe a que las nubes también devuelven algo de calor a la superficie de la Tierra. Si el CO2 cambia la cantidad y distribución de las nubes podría tener efectos complejos y variados en el clima. A la vista de esto, no es correcto imaginar que existe un debate entre los que "defienden" y los que "se oponen" a la teoría de que la adición de CO2 a la atmósfera terrestre dará como resultado que las temperaturas terrestres promedio serán más altas.

Más bien, el debate se centra sobre lo que serán los efectos netos de la adición de CO2, y en si los cambios en vapor de agua, nubes y demás podrán compensar y anular este efecto de calentamiento. El calentamiento observado en la Tierra durante los últimos 50 años parece estar en oposición con la teoría de los escépticos de que los mecanismos de autorregulación del clima compensarán el calentamiento debido al CO2.

Los científicos han estudiado también este tema con modelos computarizados del clima. Estos modelos se aceptan por la comunidad científica como válidos solamente cuando han demostrado poder simular variaciones climáticas conocidas, como la diferencia entre el verano y el invierno, la Oscilación del Atlántico Norte o El Niño.

Se ha encontrado universalmente que aquellos modelos climáticos que pasan estos test también predicen siempre que el efecto neto de la adición de CO2 será un clima más cálido en el futuro, incluso teniendo en cuenta todos los cambios en el contenido de vapor de agua y en las nubes.

Sin embargo, la magnitud de este calentamiento predicho varía según el modelo, lo cual probablemente refleja las diferencias en el modo en que los diferentes modelos representan las nubes. Los escépticos respecto al calentamiento global dicen que los modelos son inexactos, pero han sido incapaces de producir un modelo de clima que no prediga que las temperaturas se elevarán en el futuro.

Es decir, la teoría de los escépticos de que los sistemas de retro alimentación del clima eliminarán cualquier efecto calentador achacable al CO2 no se basa en las observaciones ni en ningún modelo creíble. Las industrias que utilizan el carbón como fuente de energía, los tubos de escape de los automóviles, las chimeneas de las fábricas y otros subproductos gaseosos procedentes de la actividad humana contribuyen con cerca de 22.000 millones de toneladas de dióxido de carbono (correspondientes a 6.000 millones de toneladas de carbón puro) y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera terrestre cada año.

La concentración atmosférica de CO2 se ha incrementado hasta un 31% por encima de los niveles pre-industriales, desde 1750. Esta concentración es considerablemente más alta que en cualquier momento de los últimos 420.000 años, el período del cual han podido obtenerse datos fiables a partir de núcleos de hielo.

Se cree, a raíz de una evidencia geológica menos directa, que los valores de CO2 estuvieron a esta altura por última vez hace 40 millones de años. Alrededor de tres cuartos de las emisiones antropogénicas de CO2 a la atmósfera durante los últimos 20 años se deben al uso de combustibles fósiles. El resto es predominantemente debido a usos agropecuarios, en especial deforestación. (ver Grida.no/climate/ipcc_tar)

Los "gases de efecto invernadero" toman su nombre del hecho de que no dejan salir al espacio la energía que emite la Tierra, en forma de radiación infrarroja, cuando se calienta con la radiación procedente del Sol, que es el mismo efecto que producen los vidrios de un invernadero de jardinería.

El efecto invernadero natural que suaviza el clima de la Tierra no es cuestión que se incluya en el debate sobre el calentamiento global. Sin este efecto invernadero natural las temperaturas caerían aproximadamente 30º C. Los océanos podrían congelarse, y la vida, tal como la conocemos, sería imposible. Para que este efecto se produzca, son necesarios estos gases de efecto invernadero, pero en proporciones adecuadas.

Lo que preocupa a los climatólogos es que una elevación de esa proporción producirá un aumento de la temperatura debido al calor atrapado. Los incrementos de CO2 medidos desde 1958 en Mauna Loa muestran una concentración que se incrementa constantemente. De hecho, resulta evidente que el incremento es más rápido de lo que sería un incremento lineal.

El 21 de marzo del 2004 se informó de que la concentración alcanzó 376 ppm. (partes por millón). Los registros del Polo Sur muestran un crecimiento similar.

Teoría de la variación solar
Se han propuesto varias hipótesis para relacionar las variaciones de la temperatura terrestre con variaciones de la actividad solar. La comunidad meteorológica ha respondido con escepticismo, en parte, porque las teorías de esta naturaleza han sufrido idas y venidas durante el curso del siglo XX. (ver AIP.org/history/climate/solar.htm)

Sami Solanki, director del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, en Göttingen (Alemania), ha dicho: El Sol está en su punto álgido de actividad durante los últimos 60 años, y puede estar ahora afectando a las temperaturas globales. [...]

Las dos cosas: el Sol más brillante y unos niveles más elevados de los así llamados "gases de efecto invernadero" han contribuido al cambio de la temperatura de la Tierra, pero es imposible decir cuál de los dos tiene una incidencia mayor. (Ver www.WashTimes.com)

Willie Soon y Sallie Baliunas del Observatorio de Harvard correlacionaron recuentos históricos de manchas solares con variaciones de temperatura. Observaron que cuando han habido menos manchas solares, la Tierra se ha enfriado (Ver Mínimo de Maunder y Pequeña Edad de Hielo) y que cuando han habido más manchas solares, la Tierra se ha calentado (ver Período Cálido Medieval), aunque, ya que el número de manchas solares solamente comenzó a estudiarse a partir de 1700, el enlace con el período cálido medieval es, como mucho, una especulación.

Las teorías han defendido normalmente uno de los siguientes tipos:
• Los cambios en la radiación solar afectan directamente al clima. Esto es considerado en general improbable, ya que estas variaciones parecen ser pequeñas.
• Las variaciones en el componente ultravioleta tienen un efecto. El componente UV varía más que el total.
• Efectos mediados por cambios en los rayos cósmicos (que son afectados por el viento solar, el cual es afectado por el flujo solar), tales como cambios en la cobertura de nubes.

Aunque pueden encontrarse a menudo correlaciones, el mecanismo existente tras esas correlaciones es materia de especulación. Muchas de estas explicaciones especulativas han salido mal paradas del paso del tiempo, y en un artículo "Actividad solar y clima terrestre, un análisis de algunas pretendidas correlaciones" (Journal of Atmospheric and Solar-Terrestrial Physics, 2003 p801–812) Peter Laut demuestra que hay inexactitudes en algunas de las más populares, notablemente en las de Svensmark y Lassen. (ver más abajo).

En 1991, Knud Lassen, del Instituto Meteorológico danés, en Copenhage y su colega Eigil Friis-Christensen encontraron una importante correlación entre la duración del ciclo solar y los cambios de temperatura en el hemisferio norte. Inicialmente utilizaron mediciones de temperaturas y recuentos de manchas solares desde 1861 hasta 1989, pero posteriormente encontraron que los registros del clima de cuatro siglos atrás apoyaban sus hallazgos.

Esta relación aparentemente explicaba, de modo aproximado, el 80% de los cambios en las mediciones de temperatura durante ese período. Sallie Baliuna, un astrónomo del Centro Harvard-Smithsoniano para la astrofísica (Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics) se encuentra entre los que apoyan la teoría de que los cambios en el Sol "pueden ser responsables de los cambios climáticos mayores en la Tierra durante los últimos 300 años, incluyendo parte de la reciente ola de calentamiento global".

Sin embargo, el 6 de mayo de 2000, la revista New Scientist informó que Lassen y el astrofísico Peter Thejil habían actualizado la investigación de Lassen de 1991 y habían encontrado que a pesar de que los ciclos solares son responsables de cerca de la mitad de la elevación de temperatura desde 1900, no logran explicar una elevación de 0,4º C desde 1980. "Las curvas divergen a partir de 1980," explica Thejil, "y se trata de una desviación sorprendentemente grande. Algo más está actuando sobre el clima. [...] Tiene las «huellas digitales» del efecto invernadero."

Posteriormente, en el mismo año, Peter Stoff y otros investigadores de Centro Hadley, en el Reino Unido, publicaron un artículo en el que dieron a conocer el modelo de simulación hasta la fecha más exahustivo sobre el clima del Siglo XX.

Su estudio prestó atención tanto a los agentes forzadores naturales (variaciones solares y emisiones volcánicas), como al forzamiento antropogénico (gases invernadero y aerosoles de sulfato). Al igual que Lassen y Thejil, encontraron que los factores naturales daban explicación al calentamiento gradual hasta aproximadamente 1960, seguido posteriormente de un retorno a las temperaturas de finales del siglo XIX, lo cual era consistente con los cambios graduales en el forzamiento solar a lo largo del siglo XX y la actividad volcánica durante las últimas décadas.

Estos factores, por sí solos, sin embargo, no podían explicar el calentamiento en las últimas décadas. De forma similar, el forzamiento antropogénico, por sí solo, era insuficiente para explicar el calentamiento entre 1910-1945, pero era necesario para simular el calentamiento desde 1976.

El equipo de Stott encontró que combinando todos estos factores se podía obtener una simulación cercana a la realidad de los cambios de temperatura globales a lo largo del siglo XX. Predijeron que las emisiones continuadas de gases invernadero podían causar incrementos de temperatura adicionales en el futuro "a un ritmo similar al observado en las décadas recientes".

En [1] puede hallarse una representación gráfica] de la relación entre factores naturales y antropogénicos en la contribución a los cambios climáticos. Este informe aparece en "Climate Change 2001: The Scientific Basis" a report by the Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). (ver www.Grida.no/Climate/ipcc_tar/)

Otros
Se han propuesto otras hipótesis minoritarias en el ámbito científico:

• El incremento en temperatura actual es predecible a partir de la teoría de los Ciclos de Milankovitch, según la cual, los cambios graduales en la órbita terrestre alrededor del Sol y los cambios en la inclinación axial de la Tierra afectan a la cantidad de energía solar que llega a la Tierra.

• El calentamiento se encuentra dentro de los límites de variación natural y no necesita otra explicación particular.

• El calentamiento es una consecuencia del proceso de salida de un periodo frío previo, la Pequeña Edad de Hielo y no requiere otra explicación. Algunos escépticos argumentan que la tendencia al calentamiento no es real, y que por lo tanto no demanda explicación alguna.

El calentamiento global en el pasado

Los geólogos creen que la Tierra experimentó un calentamiento global durante el Jurásico temprano con elevaciones medias de temperatura que llegaron a 5º C. Las investigaciones efectuadas por la Universidad Abierta (Open University) publicadas en la revista Geology (n.º 32, pág. 157–160, 2004 (Open.ac.uk/Earth-Sciences) indican que esto fue la causa de que se acelerase la erosión de las rocas hasta en un 400%, un proceso en el que tardaron 150.000 años en volver los valores de dióxido de carbono a niveles normales.Posteriormente se produjo también otro episodio de calentamiento global conocido como Máximo termal del Paleoceno-Eoceno (texto en inglés).

Modelos climáticos
Los modelos climáticos más recientes dan una buena simulación de los cambios globales de temperatura en el siglo XX. La simulaciones climáticas no atribuyen inequívocamente el calentamiento que ocurrió des de 1910 hasta 1945 a variaciones naturales o a forzamientos antropogénicos. Todos los modelos muestran que el calentamiento habido entre 1975 y 2000 es en gran medida antropogénico.

Estas conclusiones dependen de la exactitud de los modelos utilizados y de la correcta estimación de los factores externos. La mayoría de los científicos están de acuerdo en que hay procesos climáticos importantes que están incorrectamente explicados en los modelos clímáticos, pero no piensan que otros modelos mejores puedan cambiar la conclusión saber el origen del calentamiento global actual (fuente IPCC).

Los críticos puntualizan que hay defectos no especificados en los modelos y factores externos no especificados que no se han tenido en consideración, y que podrían cambiar la conclusión del IPCC. Algunos críticos no identificados dicen que las simulaciones climáticas son incapaces de acomodar los mecanismos de autoregulación del vapor de agua ni de manejar nubes.

Algunos efectos solares indirectos pueden ser muy importantes y no han sido explicados por los modelos (fuente The Skeptical Environmentalist.) Ver también modelo climático

Efectos potenciales
Muchas organizaciones públicas, organizaciones privadas, gobiernos y personas individuales están preocupados por que el calentamiento global pueda producir daños globales en el medio ambiente y la agricultura.

Esto es materia de una controversia considerable, con los grupos ecologistas exagerando los daños posibles y los grupos cercanos a la industria cuestionando los modelos climáticos y las consecuencias del calentamiento global --y subvencionando a los científicos para que también lo hagan--.

Debido a los efectos potenciales en la salud humana y en la economía, y debido a su impacto en el ambiente, el calentamiento global es motivo de gran preocupación. Se han observado ciertos procesos y relacionado éstos con el calentamiento global. Disminución de la capa de nieve, elevación de los niveles de los mares y cambios meteorológicos son consecuencias del calentamiento global que pueden influir en las actividades humanas y en los ecosistemas.

Algunas especies pueden ser forzadas a emigrar de sus habitats para evitar su extinción debido a las condiciones cambiantes, mientras otras especies pueden extenderse. Pocas de las ecorregiones terrestres pueden esperar no resultar afectadas.

Otro motivo de gran preocupación para algunos es la elevación del nivel de los mares. Los niveles de los mares se están elevando entre 1 y 2 centímetros por década, y algunas naciones isleñas del Océano Pacífico, como Tuvalu están trabajando en los detalles de su esperada eventual evacuación.

El calentamiento global da lugar a elevaciones del nivel marino debido a que el agua de los mares se expande cuando se calienta, además de que se produce un aumento de la cantidad de agua líquida procedente del adelgazamiento de los casquetes polares, del hielo marino y de la reducción de los glaciares.

En palabras del TAR del IPCC: "Se prevee que el nivel medio global del mar se elevará entre 9 y 99 cm. entre 1990 y 2100. [...] Esto es debido primariamente a la expansión térmica y a la pérdida de masa de los glaciares y casquetes polares. Conforme el clima se haga más cálido la evaporación se incrementará. Esto causará un aumento de las precipitaciones lluviosas y más erosión. Mucha gente piensa que esto podría resultar en un tiempo meteorológico más extremo conforme progrese el calentamiento global.

El TAR del IPCC dice: "Se prevé que la concentración global de vapor de agua y las precipitaciones se incrementarán durante el siglo XXI. Para la segunda mitad del siglo XXI es probable que las precipitaciones se hayan incremen tado en las latitudes medio-altas y en la Antártida en invierno.

En las bajas latitudes habrán tanto incrementos como decrecimientos regionales según diferentes áreas. En la mayoría de las áreas serán probables variaciones interanuales y se espera un incremento en las precipitaciones.

El calentamiento global tiene otros efectos menos evidentes. La corriente del Atlántico norte, por ejemplo, es debida a cambios de temperatura. Parece ser que conforme el clima se hace más cálido, esta corriente está disminuyendo, y esto quiere decir que áreas como Escandinavia y Gran Bretaña, que son calentadas por esta corriente, podrían presentar un clima más frío, en lugar del calentamiento general global. Hoy se teme que el calentamiento global sea capaz de desencadenar los cambios bruscos masivos de temperatura.

La corriente del Atlántico Norte data de la época del deshielo de la última glaciación (hace 14.000 años). Hace 11.000 años esa corriente sufrió una interrupción que duró 1.000 años. Esto provocó la pequeña glaciación conocida como Joven Dryas (el nombre de una flor salvaje alpina) que duró 900 años en el noroeste de Norteamérica y el norte de Europa. (Ver la discusión sobre la teoría del caos para ideas relacionadas.)

El calentamiento global modificará la distribución de la fauna y floras del planeta. Ello conllevará la extensión de enfermedades de las que algunos de estos animales son portadores. Tal es el caso de la malaria, el dengue o la fiebre amarilla cuyos vectores son ciertas especies de mosquitos que habitan principalmente en zonas tropicales.

Sin embargo, el calentamiento global también puede tener efectos positivos, ya que las mayores temperaturas y mayores concentraciones de CO2 pueden mejorar la productividad de los ecosistemas. Los datos aportados por satélites muestran que la productividad del hemisferio norte se ha incrementado desde 1982.

Por otro lado, un incremento en la cantidad total de la biomasa producida no es necesariamente del todo bueno, ya que puede disminuir la biodiversidad aunque florezcan un pequeño número de especies.

Similarmente, desde el punto de vista de la economía humana, un incremento en la biomasa total pero un descenso en las cosechas podría ser una desventaja. Además, los modelos del IPCC predicen que unas concentraciones mayores de CO2 podrían simplemente espolear la flora hasta un punto, ya que en muchas regiones los factores limitantes son el agua y los nutrientes, no la temperatura o el CO2; tras ese punto, incluso aunque los efectos invernadero y del calentamiento continuasen, podría no haber ningún incremento compensatorio en crecimiento.

Otro punto posible de discusión está en cómo incidirían los efectos del calentamiento global en el equilibrio económico humano norte-sur. Si produciría un aumento de la desertización de los países áridos y semiáridos añadido a un clima más benigno en los países fríos o si el efecto sería diferente.

La relación entre el calentamiento global y la deplección de ozono
Aunque se menciona frecuentemente en la prensa popular una relación entre el calentamiento global y la deplección de ozono, esta conexión no es fuerte.

Existen tres áreas de enlace:
• El calentamiento global producido por el forzamiento radiativo por CO2 se espera que enfríe (quizas sorprendentemente) la estratosfera. Esto, a cambio, podría darnos lugar a un incremento relativo en la deplección de ozono, y en la frecuencia de agujeros de ozono. (Ver deplección de ozono y agujero de ozono para una discusión más en profundidad).
• A la inversa, la deplección de ozono representa un forzamiento radiativo del sistema climático. Hay dos efectos opuestos: La reducción de la cantidad de ozono permite la penetración de una mayor cantidad de radiación solar, la cual calienta la troposfera. Pero una estratosfera más fría emite menos radiaciones de onda larga, tendiendo a enfriar la troposfera. En general, el enfriamiento predomina. El IPCC concluye que las pérdidas estratosféricas de ozono durante las dos décadas pasa das han causado un forzamiento negativo del sistema de la superficie troposférica.
• Una de las predicciones más sólidas de la teoría del calentamiento global es que la estratosfera debería enfriarse. Sin embargo, aunque este hecho ha sido observado, es difícil atribuirlo al calentamiento global (por ejemplo, el calentamiento inducido por el incremento de radiación solar podría no tener este efecto de enfriamiento superior), debido a que un enfriamiento similar es causado por la deplección de ozono.
Véase también
• Clima
• Efecto invernadero (clima)
• Cambio climático
• Oscurecimiento global
Enlaces externos
• Artech.com.uy (El efecto invernadero y el clima, por R. Maissonave)
• Oni. Escuelas.edu.ar
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Calentamiento_global"
Mario Lopez Ibañez
lonko@vtr.net
mariolopezi@gmail.com
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Messenger en:
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