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viernes, 27 de diciembre de 2019

Erdogan envía tropas a Libia para combatir a los aliados de Rusia

El presidente turco mandará efectivos al país africano para incrementar su influencia regional y apoyar a Trípoli, el bando contrario a Moscú
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan con miembros del AKP, en Ankara. AFP
Una nueva partida internacional se juega en el este del Mediterráneo. Mientras en Siria el ejército y su aliada Rusia golpean violentamente el noroeste, para acabar con el último foco de una oposición armada apoyada antaño por Turquía, ambas naciones extranjeras amagan con enzarzarse en Libia. Y no sólo ellos. Cada vez más países se arremolinan en torno a uno de los dos poderes rivales erguidos sobre las ruinas del gadafismo. Otra de las llamadas guerras 'proxy' se avecina.
"Ellos apoyan a un señor de la guerra pero nosotros lo hacemos al Gobierno legítimo y aceptamos su invitación para enviar tropas. Esto es lo que lo hace diferente", explicó el presidente turco Recep Tayyip Erdogan ayer a los delegados provinciales de su partido. El presidente estaba tratando de explicar a sus acólitos las razones por las que, tan pronto como el mes que viene, la Gran Asamblea, que domina, tiene previsto aprobar un despliegue militar con el que Turquía busca ganar peso regional y confrontar a sus vecinos incómodos, en especial Grecia y Chipre.
El Gobierno de Erdogan es, junto con Qatar e Italia, uno de los proclamados partidarios del Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN). Basada en Trípoli y encabezada por el primer ministro Fayez Sarraj, esta Administración es la única reconocida por Naciones Unidas. En su contra está llamado Gobierno de Tobruk, basado en la ciudad homónima. Su brazo armado, el Ejército Nacional Libio liderado por el mariscal Jalifa Hafter, lleva nueve meses tratando de invadir Trípoli, una ofensiva que ha relanzado estos días. Las escaramuzas se han sucedido alrededor de la urbe, aunque el GAN parece haber logrado frenar el primer embate de Hafter.
El sábado pasado, tras una visita de Sarraj, el Parlamento turco aprobó un acuerdo militar con el GAN que le permitirá proporcionar a los libios equipamiento y adiestramiento castrense. La moción planeada para aprobarse en enero, anunciada por Erdogan el jueves, permitirá enviar soldados para combatir a Hafter bajo demanda del GAN, que ya expresó su deseo de requerir tropas si se incrementan los combates en la capital. Erdogan acusó ayer a Hafter de ser un "golpista apoyado por varios países europeos y árabes", entre ellos Rusia. De materializarse el despliegue turco, paradójicamente Erdogan podrá esgrimir justo lo mismo que Putin al intervenir en Siria: tener una invitación formal para ello.

HUELLA TURCA

Pero la huella turca ya se hace notar en Libia, sobre todo en su cielos. Según el periódico The Guardian, drones Bayraktar TB2 surcan el aire libio bajo la égida del GAN, igual que lo hace una flota de naves similares Wing Loong de factoría china, proporcionadas por Emiratos Árabes Unidos a las fuerzas de Haftar. La pugna en los cielos, haciendo combatir estos aparatos de bajo coste, útiles para golpear sigilosamente y combatir sin poner en riesgo efectivos en el campo de batalla, ha convertido Libia en el primer escenario de una de las llamadas guerras del futuro.
"El poder aéreo está jugando un rol más importante y los drones son muy útiles. Hemos detectado una mayor tendencia a perseguir objetivos 'blandos'. Cada vez se toleran más las víctimas civiles y no ha habido condenas internacionales", recuerda al rotativo Jalel Harchaoui, experto del instituto Clingendael de La Haya. El académico señala varios ejemplos. El agosto pasado, un dron operado por Emiratos mató a cerca de 45 personas, entre ellas numeroso niños, durante una reunión en el suroeste del país. La nave, al servicio de Hafter, ejecutó el llamado bombardeo doble trampa, una técnica empleada habitualmente por los rusos en Siria que consiste en golpear una vez, esperar a que acudan a socorrer a las víctimas y atacar ese punto de nuevo.

"OBSTÁCULO PARA LA PAZ"

Según la ONU, que considera tamañas intervenciones extranjeras en Libia "un obstáculo para la paz", y sigue pidiendo a las partes un entendimiento político que evite el recrudecimiento del conflicto armado, más de mil personas han muerto en la última oleada de combates y más de 120.000 han resultado desplazadas. Uno de los temores es que la rama libia del Estado Islámico, que llegó a gobernar una ciudad del tamaño de Sirte hasta su expulsión en diciembre de 2016, pueda explotar la situación y volverse a aupar en medio del descontrol.
Así lo ha advertido recientemente Sarraj, quien considera que la ofensiva actual de Hafter da "a los terroristas la oportunidad apropiada y el clima" para un resurgimiento. Hafter, por su parte, fue uno de los arietes en la lucha contra el Daesh. Esto y su imagen de militar no islamista le han granjeado unas simpatías occidentales de las que carece el GAN, identificado con unos Hermanos Musulmanes criminalizados en países como Egipto o Arabia Saudí.
Según su ministro del Interior, Fathi Bashagha, e Inteligencias occidentales, un millar de combatientes rusos se han unido a las filas de Hafter que atacan Trípoli. Son ni más ni menos que mercenarios de la compañía Wagner, el 'miniejército' privado de un amigo de Vladimir Putin que ha hecho las veces de fuerza rusa en aquellos escenarios donde Moscú ha preferido no confirmar su presencia o no contabilizar bajas propias. Bashagha ha denunciado que los hombres de Wagner disponen de tecnología para desorientar drones y artillería.
Está previsto que Putin visite Turquía el próximo 8 de enero. Es probable que entre los temas que él y Erdogan despachen esté el futuro de Siria y Libia. Ankara negociará con una moneda de cambio: acaba de firmar con el GAN un acuerdo marítimo controvertido al que no quiere renunciar. El lecho marino recién delimitado por ambas administraciones, que se presume repleto de gas, se solapa con los de Grecia y especialmente Chipre, al que Turquía acusa de vender derechos de explotación a terceros sin contar con sus protegidos turcochipriotas. Si las temidas guerras del nuevo año tienen solución, parece que estará lejos de la órbita occidental.

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