Javier Sicilia
Javier Sicilia afirma que el Estado tal y como se le conoce ha llegado a su fin. EL UNIVERSAL
•Manifestaciones son ''modificaciones históricas''
El poeta afirma que las movilizaciones en el paÃs, y en lugares como Egipto y Túnez son contra “estados podridosâ€�
CIUDAD DE MÉXICO (23/MAY/2011).- Javier Sicilia sigue con atención las noticias que vienen de paÃses lejanos. Las manifestaciones sociales europeas y las revueltas civiles de Medio Oriente y Ã�frica llaman la atención del hombre que encabeza la más reciente tanda de protestas ciudadanas para exigir paz, justicia y democracia en México.
El poeta observa, al igual que millones en el mundo, a jóvenes españoles, franceses y alemanes que exigen condiciones para conseguir empleo y que invitan a no votar por los partidos dominantes. Mira a ciudadanos de Egipto, de Libia, de Yemen, de Bahréin, de Argelia y de Túnez que exigen la dimisión de gobiernos corruptos. Ve algunas coincidencias entre lo que pasa allá y lo que ocurre aquÃ.
“El Estado como lo conocemos, el que surgió desde la Ilustración, desde la Revolución Francesa, ha llegado a su fin tal como se concibió. Estamos frente a modificaciones históricas, estamos en un parteaguas histórico, de crisis del Estado. Ahora sà el Estado ya no está cumpliendo con su vocación, ya no le está sirviendo a los ciudadanos, se está desmoronando, se está construyendo algo nuevo que no sé claramente qué es, pero el Estado actual no está funcionandoâ€�, dice este hombre formado en una corriente del catolicismo que muestra preocupación por lo social y lo mÃstico.
“Hay una queja en Europa y en México por la partidocracia, pero en Europa al menos hay estados democráticos, las instituciones funcionan; las movilizaciones de México se parecen más a las movilizaciones que se han gestado en Medio Oriente, porque son estados podridos, estados criminales, encubridores, que dejan a los ciudadanos en manos de la delincuencia, que dejan las cosas en manos de policÃas y de militares que muchas veces son criminales.
Los ojos del activista se encienden cuando recuerda el caso del muchacho muerto a palos a manos de la policÃa egipcia. Y luego la gente en las plazas gritando “Todos somos Jaled Saidâ€�. Y luego la renuncia del presidente Hosni Mubarak. Un pueblo provocando un cambio. “Cuando a los ciudadanos los pueden matar, y todo queda impune, es un Estado que no funciona; ojalá estuviéramos como en Europa, pero estamos como en Oriente Medioâ€�.
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