Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

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domingo, 30 de enero de 2011

Cronología de la Tercera Guerra Mundial

Cronología de la Tercera Guerra Mundial: Actualidad predicha con exactitud hace 5 años

Es impresionante ver como un artículo del 2005 predice con exactitud la crisis actual, explica sus motivos y sus causantes, afirmando que todo radica en el posicionamiento mundial en torno a la creación de la Tercera y última Guerra Mundial. He aquí un resumen:

La planificación de la Tercera Guerra Mundial – Una obra en numerosos actos

Un resumen de la tercera guerra mundial

Hace ya varias décadas que se desarrolló un escenario para una tercera guerra (véase historia conspiratoria). Ya se han sufrido dos guerras mundiales y la tercera y última guerra mundial contempla un ataque a Iraq, Irán y/o Siria como detonante para crear una brutal conflagración en todo Oriente Medio. Una vez que América, con la mayor parte de sus tropas de primera línea, ocupe militarmente Oriente Medio, en ese momento Corea del Norte atacará a Corea del Sur. A continuación, al estar América con sus fuerzas militares desplegadas más allá de sus límites, China invadirá Taiwan. Este hecho desencadenará el comienzo de la Tercera Guerra Mundial.*

*"Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos."
(Daniel 11:44) ¡Dedicado a nuestro amigo origens (tocad trompeta y confertres)!

Y habrán notado que aunque el término “Tercera Guerra Mundial” se usa con total libertad en la prensa alternativa y en Internet, sin embargo todos los grandes medios informativos omiten cualquier referencia que haga recordar lo que significa una Guerra Mundial.

¿Cómo se origina una guerra mundial?”.

Una guerra mundial es un conflicto militar que involucra a más de dos continentes y en la cual participan como mínimo 20 grandes países contra un enemigo común; y que genera gran preocupación, en los ciudadanos de a pié, debido al ingente número de víctimas.

Con esa definición, podemos estar de acuerdo en que la Primera y la Segunda Guerra Mundial fueron de hecho guerras mundiales (ambas guerras implicaron cierto grado de participación por parte de la mayoría de los países del mundo que por entonces existían: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Japón, los Estados Unidos y la Unión Soviética). Estamos de acuerdo, que estamos muy cerca de empezar la Tercera Guerra Mundial. El único requisito que falta para completar su comienzo, es que ocurra un conflicto militar que involucre a más de 2 continentes. Tan pronto como Israel ataque a Palestina o Corea del Norte ataque a Corea del Sur o a los EE.UU. o bien China invada Taiwan, la próxima guerra mundial habrá comenzado.

Cronología de la Tercera Guerra Mundial:

Creo que estos son los elementos de la planificación de la Tercera Guerra Mundial:

Preludio - Los acontecimientos que conducen al comienzo de la Tercera Guerra Mundial, incluyendo el 11 de septiembre del 2001.

Acto 1 - el Oriente Medio. El conflicto se extiende ampliamente y las llamas de la guerra incendian toda la región, originadas posiblemente por Irán o combatientes desde Pakistán usando armas nucleares suministradas por Corea del Norte. La primera escena en este acto es la invasión de Iraq, el 20 de marzo del 2003, por parte de los EE.UU.

Acto 2 - Israel en Guerra - Contra sus vecinos árabes, posiblemente Palestina. Se creará un Estado Palestino, de forma que todos los israelitas estén separados de los palestinos (presten atención al tratado de los 7 años, que será confirmado por un líder mundial – probablemente Bush), solamente para que Israel pueda atacar a Palestina sin piedad muy poco después.

Acto 3 - Oriente Lejano - “Impresionante confrontación nuclear que amenaza la existencia de la humanidad” – Peter Lemesurier, autor de “The Armageddon Script”, pág. 223, escrito en 1981. China invade Taiwan y un conflicto nuclear en la península coreana.

Acto 4 - la Erosión de la Confianza en 'el Sistema' de forma que a los ciudadanos oprimidos se les atemorice y así desaparezcan las libertades y la forma constitucional del gobierno. El plan prevé la disolución de la constitución de los EE.UU., todo ocasionado por un ataque “terrorista” bastante significativo.

Acto 5 - El colapso de los EE.UU, y otras economías y valores morales.

Acto 6 - Notable reducción de la población mundial mediante el uso de desastres naturales y ocasionados por el hombre.



Dos profecías bíblicas y el plan de los Illuminati determinan que Israel tiene la clave. La Tercera Guerra Mundial se prevé que comience cuando Israel entre en guerra con sus enemigos árabes. Entonces y solo entonces comenzarán a producirse todos los demás elementos en rápida sucesión. El plan consiste en que sucedan los desastres a tal velocidad, para que la gente no pueda asimilarlos mental y emocionalmente debido a la rapidez con que se verifican los acontecimientos. En honor a la verdad hay que decir que hasta que no estén colocados en su sitio TODOS los elementos que configuran la Tercera Guerra Mundial, el plan no dará comienzo.
Sería ingenuo predecir una cronología específica de los acontecimientos guías y que configuran la Tercera Guerra Mundial, pero sabemos que todos los planes para la Tercera Guerra Mundial están bastante avanzados y nuestros dirigentes, involucrados en este plan secreto, esperan únicamente la señal correcta antes de comenzar la guerra definitiva.

Estamos en las últimas fases de la preparación para globalizar el mundo y para que el Cristo de la nueva era masónica (Anticristo) pueda aparecer y recibir todos los poderes políticos y económicos de los gobernantes mundiales. Este es el plan de los Illuminati y la profecía bíblica (Apoc. 17:12-17).

Creo que la Tercera Guerra Mundial comenzó el 20 de marzo del 2003, exactamente 555 días después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 al World Trade Center. Esto supone 57 años, 6 meses y 18 días después del final de la Segunda Guerra Mundial.

En palabras de Peter Lemesurier, autor de “The Armageddon Script”:

“Su guión está ya escrito, sujeto únicamente a la edición de última hora y a las técnicas de representación. El escenario en sí mismo, aunque sea en la oscuridad, está casi listo. Abajo en el foso, la orquesta subterránea está ya afinando. Última hora, los extras ya se están colocando. Uno sospecha, que la mayoría de los actores principales, ya están metidos de lleno en sus papeles. En breve llegará el momento de que salgan a escena, preparados para que se levante el telón. El momento de la acción habrá llegado”

Señoras y señores, tomen asiento y den la bienvenida a los actores en escena de esta Gran Obra.

Un resumen de la tercera guerra mundial

La planificación de la Tercera Guerra Mundial – Una obra en numerosos actos (Introduccion)

Un resumen de la tercera guerra mundial

Hace ya varias décadas que se desarrolló un escenario para una tercera guerra (véase historia conspiratoria). Ya se han sufrido dos guerras mundiales y la tercera y última guerra mundial contempla un ataque a Iraq, Irán y/o Siria como detonante para crear una brutal conflagración en todo Oriente Medio. Una vez que América, con la mayor parte de sus tropas de primera línea, ocupe militarmente Oriente Medio, en ese momento Corea del Norte atacará a Corea del Sur. A continuación, al estar América con sus fuerzas militares desplegadas más allá de sus límites, China invadirá Taiwan. Este hecho desencadenará el comienzo de la Tercera Guerra Mundial.

Definición de Guerra mundial:

¿Cómo se origina una “guerra mundial”? ¿Cuántos países tienen que estar involucrados? ¿y quién es el que decide cuándo un conjunto de escaramuzas, a nivel regional, pueden agruparse para acabar llamándose Guerra Mundial? Y en el pasado, ¿quién fue el que decidió el comienzo oficial de la Primera y Segunda Guerra Mundial?

Y habrán notado que aunque el término “Tercera Guerra Mundial” se usa con total libertad en la prensa alternativa y en Internet, sin embargo todos los grandes medios informativos omiten cualquier referencia que haga recordar lo que significa una Guerra Mundial.

Es difícil encontrar una definición para un acontecimiento que ha ocurrido sólo dos veces en la Historia moderna, por eso aquí intento dar una respuesta a la pregunta “¿cómo se origina una guerra mundial?”.

Una guerra mundial es un conflicto militar que involucra a más de dos continentes y en la cual participan como mínimo 20 grandes países contra un enemigo común; y que genera gran preocupación, en los ciudadanos de a pié, debido al ingente número de víctimas.



Con esa definición, podemos estar de acuerdo en que la Primera y la Segunda Guerra Mundial fueron de hecho guerras mundiales (ambas guerras implicaron cierto grado de participación por parte de la mayoría de los países del mundo que por entonces existían: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Japón, los Estados Unidos y la Unión Soviética). Estamos de acuerdo, que estamos muy cerca de empezar la Tercera Guerra Mundial. El único requisito que falta para completar su comienzo, es que ocurra un conflicto militar que involucre a más de 2 continentes. Tan pronto como Israel ataque a Palestina o Corea del Norte ataque a Corea del Sur o a los EE.UU. o bien China invada Taiwan, la próxima guerra mundial habrá comenzado.


Cronología de la Tercera Guerra Mundial:

Creo que estos son los elementos de la planificación de la Tercera Guerra Mundial:

Preludio - Los acontecimientos que conducen al comienzo de la Tercera Guerra Mundial, incluyendo el 11 de septiembre del 2001.

Acto 1 - el Oriente Medio. El conflicto se extiende ampliamente y las llamas de la guerra incendian toda la región, originadas posiblemente por Irán o combatientes desde Pakistán usando armas nucleares suministradas por Corea del Norte. La primera escena en este acto es la invasión de Iraq, el 20 de marzo del 2003, por parte de los EE.UU.

Acto 2 - Israel en Guerra - Contra sus vecinos árabes, posiblemente Palestina. Se creará un Estado Palestino, de forma que todos los israelitas estén separados de los palestinos (presten atención al tratado de los 7 años, que será confirmado por un líder mundial – probablemente Bush), solamente para que Israel pueda atacar a Palestina sin piedad muy poco después.

Acto 3 - Oriente Lejano - “Impresionante confrontación nuclear que amenaza la existencia de la humanidad” – Peter Lemesurier, autor de “The Armageddon Script”, pág. 223, escrito en 1981. China invade Taiwan y un conflicto nuclear en la península coreana.

Acto 4 - la Erosión de la Confianza en 'el Sistema' de forma que a los ciudadanos oprimidos se les atemorice y así desaparezcan las libertades y la forma constitucional del gobierno. El plan prevé la disolución de la constitución de los EE.UU., todo ocasionado por un ataque “terrorista” bastante significativo.

Acto 5 - El colapso de los EE.UU, y otras economías y valores morales.

Acto 6 - Notable reducción de la población mundial mediante el uso de desastres naturales y ocasionados por el hombre.

Telón. ¿Quién puede decir cómo terminará esta guerra?



Dos profecías bíblicas y el plan de los Illuminati determinan que Israel tiene la clave. La Tercera Guerra Mundial se prevé que comience cuando Israel entre en guerra con sus enemigos árabes. Entonces y solo entonces comenzarán a producirse todos los demás elementos en rápida sucesión. El plan consiste en que sucedan los desastres a tal velocidad, para que la gente no pueda asimilarlos mental y emocionalmente debido a la rapidez con que se verifican los acontecimientos. En honor a la verdad hay que decir que hasta que no estén colocados en su sitio TODOS los elementos que configuran la Tercera Guerra Mundial, el plan no dará comienzo.

Sería ingenuo predecir una cronología específica de los acontecimientos guías y que configuran la Tercera Guerra Mundial, pero sabemos que todos los planes para la Tercera Guerra Mundial están bastante avanzados y nuestros dirigentes, involucrados en este plan secreto, esperan únicamente la señal correcta antes de comenzar la guerra definitiva.

Estamos en las últimas fases de la preparación para globalizar el mundo y para que el Cristo de la nueva era masónica (Anticristo) pueda aparecer y recibir todos los poderes políticos y económicos de los gobernantes mundiales. Este es el plan de los Illuminati y la profecía bíblica (revelación 17:12-17).

Creo que la Tercera Guerra Mundial comenzó el 20 de marzo del 2003, exactamente 555 días después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 al World Trade Center. Esto supone 57 años, 6 meses y 18 días después del final de la Segunda Guerra Mundial.

En palabras de Peter Lemesurier, autor de “The Armageddon Script”:

“Su guión está ya escrito, sujeto únicamente a la edición de última hora y a las técnicas de representación. El escenario en sí mismo, aunque sea en la oscuridad, está casi listo. Abajo en el foso, la orquesta subterránea está ya afinando. Última hora, los extras ya se están colocando. Uno sospecha, que la mayoría de los actores principales, ya están metidos de lleno en sus papeles. En breve llegará el momento de que salgan a escena, preparados para que se levante el telón. El momento de la acción habrá llegado”

Señoras y señores, tomen asiento y den la bienvenida a los actores en escena de esta Gran Obra:

La tercera Guerra Mundial

TRÁNSITO DE VENUS 2004-2012

TRÁNSITO DE VENUS 2004-2012
LOS 8 AÑOS DE LA CONVERSIÓN ARMÓNICA


Primero fue la Convergencia Armónica, luego 16 años después, vino la Concordancia Armónica. Que abrió un ciclo de 260 días desde Tormenta Cristal Azul (8 de noviembre de 2003) a Tormenta Cristal Azul (26 de julio de 2004), el Día del Gran Cambio del Calendario. Pero antes de que se complete este ciclo sagrado de 260 días, justo 48 días para que este ciclo se complete, viene el tránsito de Venus del 2004.

Los tránsitos de Venus siempre vienen en pulsos de 8 años de diferencia, separados entre sí por 130 o 117 años desde sus puntos de inicio (130 = 13 x 10, 117=13 x 9). Eso sinifica que el tránsito final será en el 2012.

Este es el signo en el cielo de que los Ocho Años de la Conversión Armónica están empezando ahora mismo. El Gran Cambio del Calendario del 2004 significa que la victoria ya está garantizada para el Nuevo Tiempo. La Ley del Tiempo se ha manifestado en la Tierra y asciende ahora a un nuevo nivel de la consciencia de los seres humanos de todos los sectores de la sociedad global. En el orden sincrónico del Nuevo Tiempo, el tránsito de Venus ocurre el dia 10 de la Luna Cristal, en el día Mono Eléctrico Azul, kin 211. En el Cubo de la Ley, el 10º día de la Luna es Cubo cuatro, la posición regida por Pacal Votan. Dentro de una semana se producirá el 52 aniversario del descubrimiento de la Tumba de Pacal Votan, un descubrimiento que auguraba el comienzo del tiempo profético de las Profecías Maya. El día Mono Eléctrico Azul, también es Portal de Activación Galáctica, es el primero de los Signos Claros de la lápida del sarcófago en su lado oeste, indicando que hoy, el kin del tránsito de Venus, es una señal del cumplimiento de la Profecía.

El significado completo del Tránsito de Venus es que inaugura los 8 Años de la Conversión Armónica, la conversión de la humanidad al Nuevo Tiempo de las 13 Lunas de 28 Días. La guerra ya ha sido superada por los justos de la Tierra que han escogido abandonar los fuegos del viejo tiempo para vivir de acuerdo con el modelo armónico perfecto del Nuevo Tiempo. La única victoria se produce por entrar en el Nuevo Tiempo. La Ley del Tiempo dispensa beneficios espirituales. La Conversión Armónica será la conversión de la humanidad un sendero de iluminación espiritual sin precedentes.

Esto es así sólo porque unos pocos dedicados fueron pioneros en demostrar el camino que el calendario de las 13 Lunas de 28 Días es la manifestación del Plan Divino. Ocho años de Conversión Armónica significa que se nos está dando un nuevo sendero espiritual que seguir. La realización consciente de la noosfera espera a quienes persisten en el nuevo sendero espiritual. En este sendero, la sincronización con el tiempo natural universal es el requisito previo para entrar en un gran juego humano de misterio llamado el Misterio de la Piedra, el viaje del alma humana a través del Tiempo Medio. Una vez que hayamos ascendido la escala de siete peldaños de la oportunidad espiritual proveída por el Tiempo Medio entraremos en el verdadero reino del paraíso en la Tierra, el Tiempo Interior, los dos últimos años del Cierre del Ciclo.

Al mismo tiempo, las 13 Lunas de 28 días abren una ruta de paz universal en la Tierra, a través de una reformulación de la mente humana y su orden social. La Conversión Armónica es la conversión final de la biosfera en noosfera. Para apreciar realmente la noosfera debes tener en cuenta que es una Mente. Para entrar a la noosfera debes conocer tu propia mente.

Debes entender que el pasado es sólo una ficción, sólo existe el ahora. Toda lo que Tierra y su Biosfera conocen es el Ahora. El Tiempo y la Tierra nos van a reorganizar en el Ahora. Vamos a operar localmente a través de nuestros Congresos Bioregionales. El Congreso Biosférico Planetario substituirá a las Naciones Unidas. El Congreso Noosférico Planetario guiará y vigilará al Congreso Biosférico Planetario.

¡Alégrate! Desde la Convergencia Armónica pasando por la Concordancia Armónica, los Ocho Años de la Conversión Armónica finalmente han llegado. Encuentra el Nuevo Calendario en el Día Fuera del Tiempo. Espejo Espectral Blanco (25 de julio de 2004).
Guiado por el Creador Supremo, toda la victoria y poder residen en el Pueblo de la Tierra viviendo en el Nuevo Tiempo.

www.foundationofthelawoftime.org

Los mitos del 2012, visión científica.

Los mitos del 2012, visión científica.

Se acerca el año 2012 y ya hay quienes tienen miedo y sospechan la posibilidad de que pueda ser una fecha trágica para la humanidad. Examinemos qué hay detrás de esta fecha y sus mitos.

De acuerdo al Popol Vuh, un libro escrito en el lenguaje Quiché clásico que contiene las narraciones mitológicas y la genealogía de los reyes del reino Maya de Guatemala, estamos viviendo en el cuarto mundo. El Popol Vuh describe las tres primeras creaciones como ensayos donde fallaron los dioses, y la cuarta como la exitosa donde fue puesta la humanidad.

El Popol Vuh es un libro de enorme importancia, puesto que es uno de los pocos documentos mitológicos Mesoamericanos que sobrevivieron las masacres de esa cultura llevada a cabo por los españoles, y con frecuencia se le considera la pieza más importante de la literatura Mesoamericana.

Los Mayas usaban un sistema de conteo en base 20 (a diferencia del base-10 que usamos nosotros). En la cuenta larga la última creación ocurrió al principio del 13vo baktun; es decir, ellos consideraban que el presente “mundo” existe desde el año 3,114 AC (una fecha parecida a aquella atribuída por la cristiandad).

La creación actual terminará (de acuerdo al Popol Vuh) el 20 de Diciembre del 2012, (después de un período de 5,125 años solares) con la venida del dios Bolon Yokte, y será seguida por el principio del 14vo baktun, el 21 de Diciembre de 2012.

La importancia de este periodo era aún desconocida por los mayas precolombinos, y existe un registro incompleto (el Monumento Tortuguero 6) que menciona esta fecha. También se encuentra grabada sobre las paredes del templo de Inscripciones de Palenque, donde funciona como una fecha base sobre la cual se calculan otras fechas. Sin embargo, se piensa que podría representar, en el sistema de creencia Maya, una transición de la creación actual hacia la siguiente.

Esta idea la han tomado algunos autores de ciencia ficción y otros creyentes en misticismo esotérico (“New Age“) como una fecha apocalíptica.

Sin embargo, vale la pena tener en cuenta que los Mayas eran muy buenos astrónomos, así que quizás, el año 2012 solamente marca el fin de uno de los ciclos astronómicos a los que ellos hacían seguimiento, que se repetirá luego infinitamente.

Entre otros, en ese año se esperan los siguientes fenómenos interesantes:

* el tránsito de Venus (cuando desde la tierra, se ve pasar a Venus al frente del Sol): Los Mayas eran expertos en seguir el movimiento de Venus. Usaban los ciclos de Venus para hacer guerras y para coronar reyes. El 6 de Junio de 2012 será el último tránsito de Venus de este siglo, los siguientes serán en el 2117 y en el 2125. Este es un alineamiento bastante raro, y solamente se han visto seis de estos eventos desde la invención del telescopio (1631, 1639, 1761, 1769, 1874 y 1882).
* el 21 de Diciembre del 2012 ocurre el solsticio de invierno, el día más corto del año en el hemisferio Norte. Esta fecha causó miedo en la gente de la antiguedad, (por temor de que el sol se fuera a extinguir y no volviera a salir), y después causó regocijo, pues los días siguientes se hacen cada vez más largos, hasta llegar la primavera. Es una fecha celebrada en otras culturas posteriores, como la Saturnalia y, el culto al Sol Invicto de los Romanos, y la Navidad de la Cristiandad.
* Se espera también para la misma fecha, el 21 de Diciembre del 2012, un alineamiento del Sol con el Ecuador Galáctico. Este fenómeno se conoce como Alineamiento Galáctico, se debe a la precesión de los equinoxios, y será cuando el hemisferio norte se verá justo al Norte de la Vía Láctea, y el Hemisferio Sur, al Sur de la Vía Láctea.

* Finalmente, se espera que ocurra un pico de flujo magnético solar, relacionado con las manchas (tormentas) solares, en 2012. Este tipo de actividad intensa se observó anteriormente en 1958, con auroras vistas hasta en México, y se espera que la siguiente cause alguna interrupción de servicios de GPS, teléfonos celulares, y transmisiones de satélites.

* Se espera también que el polo magnético solar cambie de dirección en 2012. Esto ocurre cada 11 años.

En conclusión, creo que no hay razón para asustarnos; solamente podemos decir que los Mayas eran unos astrónomos tremendos, y lo demás es mito relacionado con fenómenos astronómicos.

Referencias:
2012 en la wikipedia
El calendario de cuenta larga de Meso-América
2012 y la cuenta larga
Tránsito de Venus en la NASA
El calendario Maya en la wikipedia
Alineamiento Galactico
Palenque en la wikipedia
Popol Vuh en la wikipedia
Precesión de los Equinoccios
Scientists Issue Unprecedented Forecast of Next Sunspot Cycle
NASA: Solar Storm Warning
NASA: The Sun does a Flip

Comprendiendo la unicidad del Corán

Comprendiendo la unicidad del Corán
El estudio y conocimiento del Corán es esencial para toda persona instruida y también para todos los verdaderos creyentes

Morteza Mutahharîl estudio y conocimiento del Corán es esencial para toda persona instruida como también para todos los verdaderos creyentes. Es esencial especialmente para aquellos sabios que están interesados en el estudio del hombre y la sociedad, desde que este Libro ha sido efectivamente útil no solo en moldear los destinos de las sociedades islámicas, sino también en plasmar el porvenir de la raza humana como un todo. Un breve vistazo a la historia nos bastará para proveer una prueba suficiente para el alegato de que no ha habido Libro semejante que haya alguna vez influido en las sociedades humanas en la magnitud que lo hizo el Sagrado Corán. Es por la misma razón que automáticamente el Corán irrumpe en el recinto de las discusiones sociológicas, y se convierte en el componente elemental de los temas de investigación en esta disciplina. Esto significa que cualquier estudio profundo y vasta investigación en el campo de la historia universal de los últimos mil cuatrocientos años, es imposible sin el conocimiento del Corán.

El estudio del Corán es esencial para todo musulmán comprometido, desde que es la principal fuente y fundamento del pensamiento y fe religiosos. Todo lo que da sentido, esencia y santidad a su existencia se encuentra en el Sagrado Corán.

El Corán no es como otros libros religiosos que se contentan con discutir los problemas de la existencia de Dios y la creación en tonos enigmáticos, misteriosos y secretos, o como aquellos que simplemente transmiten una serie de consejos morales simples, a fin de que quienes creen en ellos se encuentren desesperadamente abandonados a buscar por guía en otras fuentes. A diferencia de tales libros, el Corán además de concebir los principios y dogmas de la religión, transmite las ideas y puntos de vistas que son esenciales para la persona de fe y creyente. Sienta a su vez los principios de moral y los valores éticos para el propósito de la existencia social y familiar. Deja la tarea de la explicación, interpretación, y ocasionalmente aquel del iytihâd [1] y aplicación de los principios (usûl) a asuntos secundarios (furû’) para ser abordados a través del iytihâd y la sunnah [2]. Por consiguiente, la utilización de cualquier otra fuente depende del conocimiento previo del Corán. El Corán es el criterio y pauta para juzgar el resto de las fuentes. Debemos estimar el hadîz [3] y la sunnah a la luz del Corán. Podemos aceptarlos solo cuando están en concordancia con el Corán, de otro modo no los aceptamos.

Hay otros cuatro libros más que vienen después del Corán, y son considerados las fuentes más sagradas y auténticas (por los musulmanes shi‘as). Éstos son: Al-Kâfî; Man la Iahduruhu-l Faqîh, At-Tahdhîb, y Al-Istibsâr. Existen también otras fuentes como Nahy-ul Balâgah y las súplicas de Sahîfat-us Sayyadîiah. Todos estos libros son secundarios al Corán, y su autenticidad como fuente no es absoluta como lo es la del Corán. Un hadîz de Al-Kâfî es tan confiable en la medida que esté en conformidad con el Corán, y es fidedigno en la medida que sus palabras estén de acuerdo a las enseñanzas del Corán y no vaya en contra del mismo. El Profeta (BP) y los Imames Infalibles (P) han dicho que sus tradiciones y dichos deben ser verificados y cotejados a la luz del Sagrado Corán; si ellos no coinciden con las palabras del mismo, deben ser considerados falsos y fraudulentos, y atribuidos ilegítimamente a ellos, desde que ellos (P) no han dicho nada que vaya en contra de las enseñanzas coránicas.

Enfoque de la Comprensión del Corán

Ahora que ha sido confirmada la necesidad de entender el Corán, veamos cuáles son los métodos para la comprensión de este Libro. Generalmente, para una profunda comprensión de cualquier libro son necesarios tres métodos consecutivos:

1. Autenticidad

En esta etapa, deseamos saber hasta qué punto la relación de un libro con su autor es auténtica. Suponed que queremos estudiar el Dîwân de Hâfedz [4], o las Rubâ‘îiah, de ‘Umar Jaiiâm. En primer lugar debemos ver si la obra atribuida a Hâfedz le pertenece enteramente, o si es que acaso solo parte de ella es obra de Hâfedz y el resto es un anexo apócrifo. Igualmente, en el caso de ‘Umar Jaiiâm y otros también, debemos escudriñar sensatamente sus obras. Aquí, el asunto del análisis de los manuscritos –y en cuanto a eso el más antiguo de ellos- se torna relevante. De este modo vemos que ninguno de estos libros puede prescindir de tal tratamiento. El Diwân de Hâfedz impreso por el fallecido Qazvînî, que ha estado basado en algunos de los más auténticos manuscritos de la obra de Hâfedz, varía enormemente de las ediciones comunes de Hâfedz que fueron impresas en Irán y Bombay, y que generalmente se encuentran en las casas. Las ediciones de las obras de Hâfedz publicadas durante los últimos treinta o cuarenta años contienen tanto como el doble de la cantidad de las obras originales de Hâfedz. Según la opinión de ciertos expertos en manuscritos de reputación, éstas son falsas; a pesar de que ocasionalmente nos topamos en ellas con algunos versos que equiparan las alturas sublimes de la poesía de Hâfedz. Igualmente, cuando estudiamos las cuartetas atribuidas a ‘Umar Jaiiâm, encontramos cerca de doscientas del mismo nivel poético con solo diferencias menores que generalmente se dan incluso entre los versos auténticos de un solo poeta. Sin embargo, si reparamos en la historia de la época de Jaiiâm, nos percataremos que el número de cuartetas que se le atribuyen puede quizás ser menor de veinte. La autenticidad del resto de ellas es o dudosa, o puede decirse con certeza que pertenecen a otros poetas.



Ello significa que el primer paso hacia el estudio investigativo de cualquier libro es ver hasta qué punto el libro en nuestras manos es auténtico, si todas las cosas grabadas en sus páginas son genuinas, o si solo una parte del mismo es legítima. Además, ¿qué criterio y métodos deben ser utilizados a fin de juzgar la autenticidad y legitimidad del origen de una obra literaria? ¿Por medio de qué lógica puede ser rechazada o afirmada totalmente la autenticidad de cualquier libro?

El Corán está absolutamente exento de todos esos criterios tales que puedan ser aplicables a los libros terrenales. Es considerado como el único libro desde épocas remotas cuya autenticidad, a pesar del prolongado lapso de muchos cientos de años, es indisputable, a diferencia de cualquier otro libro de la antigüedad. Nadie puede decir sobre él que tal o cual sûrah posee una legitimidad cuestionable, o que cierto versículo que se halla presente en tal o cual versión manuscrita es más auténtica que la de otro manuscrito. No hay lugar para la más insignificante duda de que todos los versículos o aleyas que existen en el Corán son aquellos transmitidos a Muhammad ibn ‘Abd-ul·lah (BP), quien los comunicó como milagrosa Palabra de Dios. Nadie puede jamás alegar que existió alguna vez, en algún lugar, otra versión del Corán, o que todavía exista. No ha habido tampoco ningún orientalista que haya comenzado el estudio del Corán diciendo “Escudriñemos los más antiguos manuscritos del Corán para ver si incluyen todo lo que actualmente contiene o no”. El Corán se encuentra absolutamente libre de esta clase de investigación necesaria en caso de libros tales como La Biblia, la Tora o el Avesta, o el Shahnaméh de Ferdusí, o el Golestán de Sa‘dî y toda otra obra, antigua o contemporánea.

Es solamente para el estudio del Corán que no surgen tales interrogantes, y el Corán se encuentra más allá de las normas comunes de autenticidad y el concepto de versión original. Además del hecho de que el Corán es una de las Escrituras celestiales y ha sido considerado por sus seguidores como la prueba más básica y auténtica de la invocación de la profecía del Profeta (BP) y como el más grande de sus milagros, el Corán, a diferencia de la Tora, no fue revelado en un solo momento y no estuvo sujeto a posteriores controversias al distinguir el verdadero manuscrito. Los versículos del Corán fueron revelados gradualmente durante un intervalo de veintitrés años. Desde el mismo primer día, los afanosos musulmanes memorizaron sus versículos, preservándolos y registrándolos. Aquellos fueron los días en que la sociedad musulmana era absolutamente una sociedad única. Ningún otro libro existió junto al Corán, y los musulmanes se sintieron inclinados inevitablemente a memorizar sus versículos. Sus mentes claras y sin marcas, su poderosa memoria, su ignorancia general sobre la lectura y escritura, todosestos factores les sirvieron para adquirir y retener su información respecto al Corán. Ésta es la razón por la que el mensaje del Corán, que congeniaba tanto con sus sensibilidades y sus predisposiciones naturales, se imprimió efectivamente en sus corazones como el grabado sobre la piedra. Desde que creían que era la Palabra de Dios, era sagrada para ellos. No podían permitirse a sí mismos que una sola palabra e incluso una letra de él, fuera alterada o reemplazada en su texto. Trataron de acercarse a Dios por medio de recitar sus versículos.

Debe hacerse notar aquí que desde los mismos comienzos, en los días del Profeta (BP) existía un grupo comprometido de escribas para el propósito de escribir el Corán, quienes eran conocidos como los “Escribas de la Revelación”. Esto debe ser considerado como uno de los méritos a favor del Corán del cual el resto de los libros antiguos están excluidos. La ausencia de cualquier alteración y cambio en la Palabra de Dios fue mérito de este proceso de escribir y registrar desde el mismo comienzo.

La otra razón responsable de la popularidad del Corán entre la gente fue su extraordinaria y prodigiosa literatura y dimensión estética representada en su retórica y elocuencia. Fue esta fuerte atracción literaria hacia el Corán, la que infundió tal encanto en la gente que los impulsó e incitó a memorizar inmediatamente sus versículos. Pero distinto a otras obras literarias como el Diwân-e Hâfedz y los poemas de Rûmî, que estuvieron expuestos a la alteración por admiradores que pensaban estar mejorando y perfeccionando el original, nadie puede permitirse a sí mismo el hecho de entremeterse con la Sagrada Escritura, desde que el Corán declaró en uno de sus versículos:

«Y si (el Mensajero) hubiera inventado algunos dichos en nuestro Nombre, * Ciertamente le habríamos asido por la diestra; * Luego le habríamos cortado la aorta».

(Sagrado Corán; 69: 44-46)
Existen muchos otros versículos en el Corán que prohíben la adulteración con relación a la Palabra de Dios. La gravedad de este pecado, como ha sido enfatizado por el Corán, tuvo una profunda impresión en las mentes y sirvió como un desaliento severo a este respecto. De esta manera, antes de que cualquier tipo de alteraciones pudiera haber tomado lugar en sus versículos, éstos fueron repetidos frecuentemente, alcanzando así tal grado, que fue impensable incrementar, disminuir o alterar incluso una sola palabra en este Libro celestial. De acuerdo a esto, no existe ninguna necesidad de ninguna discusión sobre el Corán desde el punto de vista de su autenticidad, ni ningún sabio del Corán a lo largo y ancho del mundo ve ninguna necesidad para tal discusión. Sin embargo, pienso que es necesario recordar a los lectores el hecho de que, debido a la rápida expansión del dominio del Islam y el alejamiento de la mayor parte de la población que vivía lejos de Medina, la cual era el centro de los huffâdz (memorizadores) del Corán y los Compañeros del Profeta (BP), surgió la amenaza de que se produjera un cambio o alteración gradual intencional del texto coránico. Pero la pronta sagacidad y la toma de conciencia oportuna por parte de los primeros musulmanes, previnieron este peligro. Durante las cinco primeras décadas, utilizaban los servicios de los Sahâbah (los Compañeros del Profeta) y aquellos de entre los huffâdz de Corán con el objetivo de impedir los cambios o cualquier tipo de alteración conciente o inadvertida en el texto del Corán. Distribuyeron copias aprobadas del Corán desde Medina a las regiones de los alrededores. De este modo contuvieron cualquier probabilidad de una fechoría tal, especialmente de parte de los judíos, quienes eran famosos campeones en este terreno.

2. Estudio Analítico

Durante esta etapa del estudio y análisis de un libro, es esencial comprender lo siguiente: el tema que trata, la meta que persigue, su perspectiva respecto al mundo, su punto de vista en lo que concierne al hombre y la sociedad, su estilo y tratamiento del tema –si el tratamiento del tema es de una manera intelectual y académica, o si posee su propio estilo característico. Otra cuestión que es relevante en este contexto es si este libro contiene algún mensaje o guía para la humanidad o no. Si la respuesta a esta pregunta es afirmativa, entonces ¿cuál es el mensaje que transmite? El primer grupo de preguntas, por supuesto, atañe al punto de vista y perspectiva del libro en lo que se refiere al hombre y al universo, sobre la vida y la muerte, etc. En otras palabras, estas cuestiones están asociadas con la cosmovisión del libro, y en términos de Filosofía Islámica, con su hikmah nadzarîiah (sabiduría teórica). Pero el segundo grupo de preguntas es concerniente a la perspectiva del futuro de la humanidad propuesta por el libro. Tratan de las bases sugeridas para modelar la especie humana y las sociedades humanas. Este aspecto puede ser considerado el “mensaje” del libro.

Esta clase de entendimiento, sin embargo, es en cuanto al tema del libro, y es relevante con relación a todas las clases de libros, ya fuera “Ash-Shifâ’” de Ibn Sinâ (Avicena), o el Golestán de Sa‘dî. Es posible que un libro pueda carecer de un punto de vista como también de un mensaje, o pueda contener un punto de vista pero no así un mensaje, o bien pueda contener ambos.

Respecto al estudio analítico del Corán habremos de ver, en general, qué clase de problemas trata el Corán, y cuál es su manera de presentarlos. ¿Cuál es su método de argumento y su enfoque de los diferentes problemas? ¿Acaso el Corán es el defensor, preservador y protector de la fe, y su mensaje un mensaje religioso, mira a la razón como un rival de sus enseñanzas y asume una postura defensiva en su contra; o considera a la razón como un soporte y protector de la fe y se vale de su poder? Estas preguntas y varios otros interrogantes más, surgen durante el estudio analítico del Corán.

3. Estudio de las Fuentes de las Ideas:

En esta etapa, es decir, tras la verificación de la autenticidad del origen de un libro, y después de un estudio y análisis cabal de sus contenidos, llegamos a la etapa de indagar si el contenido del libro comprende las ideas propias originales de su autor, o, si las ideas han sido tomadas prestadas de alguna otra fuente. Por ejemplo, al estudiar las obras de Hâfedz, tras verificar la autenticidad de los versos y realizar su estudio analítico, debemos ver si estos temas, ideas y pensamientos que han sido incorporados en la poesía de Hâfedz, y volcados en los patrones de sus palabras, frases, pareados, lenguaje y estilo, son en realidad creaciones de Hâfedz, o si son solo las palabras, frases, belleza, arte y maestría lo reflejado en los versos legados por él, en tanto que los pensamientos e ideas pertenezcan a alguien más, o han sido tomados prestados de otra fuente. Luego de verificarse su originalidad artística, debe ser establecida también la originalidad intelectual de las obras de Hâfedz [5].

Este tipo de estudio respecto a Hâfedz, o cualquier otro autor, implica el análisis de la fuente y raíces de las ideas y pensamientos de dicho autor. Esta clase de estudio es secundario a uno analítico; esto es, primeramente el contenido de las ideas del autor debe ser comprendido completamente, y después debe procurarse identificar sus raíces y fuentes. De otra manera, el resultado del esfuerzo de uno será algo así como las obras de ciertos escritores de la historia de varias ciencias, que escriben sin ningún conocimiento cabal del tema, o similar a las obras de aquellos escritores de libros filosóficos, que, por ejemplo, emprenden un estudio comparativo entre Avicena y Aristóteles, sin poseer ningún conocimiento del uno o del otro. Tras una comparación superficial y después de hallar algunas similitudes literarias entre las obras de los dos grandes pensadores, inmediatamente se sientan a expedir un rápido juicio, siendo que para el propósito de un estudio comparativo se requiere de un muy profundo conocimiento de las ideas y pensamientos de ambos filósofos. Es necesario una vida entera de estudio para tal tarea, de otra forma eso no posee más valor que aquel que puede otorgársele a las ciegas conjeturas imitativas.

Para el estudio y comprensión del Corán, un estudio analítico debe estar seguido de un estudio comparativo e histórico. Esto es, el contenido del Corán debe ser comparado con otros libros que existieron en aquella época, especialmente los libros religiosos. Con el fin de tal comparación, es esencial tener en cuenta las condiciones y relaciones de la Península Arábica con otras partes del mundo, y el número de árabes instruidos que vivían en La Meca en aquel tiempo. Solo entonces podemos llegar a una estimación de la influencia que pueden haber ejercido otros libros de aquella época en el contenido del Corán, y en el caso de haber encontrado algo en común entre ellos, descubrir sus proporciones. Entonces podemos ver si el material que ha sido tomado prestado de otros libros es utilizado de una manera original o no. ¿Acaso el Corán va incluso más allá, hasta el punto de desempeñar un rol en enmendar los contenidos de aquellos libros y corregir los errores que tuvieron lugar en ellos?

Las Tres Marcadas Características del Corán

Nuestro estudio del Corán nos familiariza con tres distinguibles y marcadas características de este Libro sagrado. La primera característica destacable es la absoluta autenticidad de su fuente. Esto es, sin la más ligera necesidad de ninguna comparación entre los antiguos manuscritos, es evidente que lo que recitamos como versículos del Sagrado Corán, son exactamente las mismas palabras presentadas ante el mundo por Muhammad ibn ‘Abd-ul·lah (BP).

El segundo rasgo característico del Corán es la calidad de sus contenidos: sus enseñanzas son genuinamente originales y no han sido adoptadas o plagiadas.

Corresponde a un estudio analítico probar este hecho. La tercera característica del Corán es su identidad Divina: sus enseñanzas han sido confiadas al Profeta desde un mundo que trasciende su pensamiento y mente. El Profeta (P) fue solo un recipiente para esta revelación y mensaje. Éste es el resultado que obtenemos del estudio de las fuentes y raíces del Corán.

Pero el estudio de las fuentes del Corán y la confirmación de su originalidad, depende del estudio analítico. Por lo tanto, decidí abrir esta discusión con el estudio analítico del Corán. Veremos primeramente cuál es el tema del Corán, qué clases de problemas se discuten en él, a qué tipo de problemas se les ha dado prioridad, y en qué manera son presentados esos asuntos. Si tenemos éxito en nuestro análisis crítico, y adquirimos una comprensión suficiente de las enseñanzas del Corán, ello nos brindará un conocimiento de su aspecto principal, que es el aspecto divino del Corán, la cualidad de ser un milagro.

Condiciones Necesarias para el Estudio del Corán

El entendimiento del Corán requiere de ciertos conocimientos preliminares que describiremos brevemente aquí. La primera condición esencial necesaria para el estudio del Corán es el conocimiento del idioma árabe, así como para el entendimiento de la poesía de Hâfedz y Sa‘dî es imposible llegar a algún lado sin el conocimiento del idioma persa. Del mismo modo, familiarizarse uno mismo con el Corán sin saber el idioma árabe es imposible.

La otra condición esencial es el conocimiento de la historia del Islam, desde que, distinto a lo que ocurre con la Biblia o a la Tora, este Libro fue revelado gradualmente durante un largo período de veintitrés años de la vida del Profeta, una época tumultuosa en la historia del Islam. Es teniendo en cuenta esto que cada versículo del Corán se refiere a ciertos incidentes específicos de la historia denominados sha’n-un nuzûl (Causa de Revelación). El sha’n-un nuzûl, por sí mismo no restringe ni limita el significado de las aleyas o versículos, pero el conocer las particularidades de la revelación arroja más luz en el tema de los versículos de una manera efectiva.

La tercera condición esencial para el entendimiento del Corán, es el conocimiento correcto de los dichos (hadîz) del Profeta (P). Él fue, de acuerdo al mismo Corán, el interpretador del Corán por excelencia. Dice Dios:

«... Y te revelamos el Recuerdo (el Corán) para que dilucides a la gente lo que les fue revelado. Tal vez así mediten».

(Sagrado Corán; 16:44)
El Corán dice también:

«Él fue Quien envió de entre los iletrados un Mensajero de entre ellos, que les recita sus aleyas y les purifica, y les enseña la Escritura y la sabiduría».

(Sagrado Corán; 62:2)
De acuerdo al Corán, el Profeta (BP) mismo es el exegeta e interpretador del texto coránico. Todo lo que nos ha llegado del Profeta, es de gran ayuda para nuestra comprensión del Corán. Para la Shi‘ah, que también cree en los Imames infalibles (P), y cree que el Profeta (P) ha transmitido todo lo que le fue otorgado por parte de Dios a sus sucesores espirituales (awsiiâ’), aquellas narraciones genuinas del Profeta (BP) que nos han llegado a través de los Santos Imames (P), poseen el mismo grado de autenticidad que aquellas obtenidas directamente del Profeta (BP). De acuerdo a esto, las narraciones auténticas de los Imames (P) son de gran ayuda en nuestro entendimiento del Corán.

Un punto muy importante para recordar durante estas etapas iniciales del estudio, es que debemos tratar de comprender el Corán con la ayuda del mismo Corán, puesto que los versículos del mismo constituyen un todo integral y completamente unido, una estructura coherente y unificada. Si escogemos cualquier aleya del Corán y tratamos de comprenderla aisladamente del resto del Libro, éste no será un buen método. Sin embargo, es posible que eventualmente resulte que lo comprendamos, pero el método no es recomendado por la precaución pertinente, desde que algunos versículos del Corán son explicativos de algunos otros.

Todos los grandes comentadores y exegetas del Corán han confirmado este método; los Imames infalibles (P) también han aprobado esta manera de interpretar los versículos coránicos. El Corán posee su propio modo específico de discutir los diferentes problemas. Hay casos en que si un sólo versículo es estudiado sin disponerlo en un contexto adecuado, da un sentido bastante diferente a cuando es observado bajo la luz de los versículos que abordan un tema similar.

Por ejemplo, el modo y estilo específico del Corán puede ser notado de la distinción hecha entre al-aiât al-muhkamat (los versículos determinantes) y al-aiât al-mutashâbihât (los versículos alegóricos). Existe una opinión generalizada respecto a los muhkamât y a los mutashâbihât. Algunas personas se imaginan que al-aiât al-muhkamât son aquellos versículos cuyo significado es bastante simple y claro, en tanto que el significado de las aiât al-mutashâbihât es misterioso, enigmático y abstruso. De acuerdo a este criterio, a los hombres sólo se les permite meditar en el significado de al-aiât al-muhkamât, y las aiât al-mutashâbihât son básicamente impenetrables e incomprensibles. Aquí surge una pregunta: ¿Cuál es la filosofía implícita en al-aiât al-mutashâbihât? ¿Por qué el Corán expone tales versículos “alegóricos” que resultan incomprensibles? Una breve respuesta a esta pregunta es que, ni “muhkam” significa “simple” y “claro”, ni mutashâbih significa “ambiguo”, “misterioso” y “enigmático”. “Ambiguo” y “enigmático” son adjetivos aplicables a frases que no transmiten el sentido de una manera directa y simple, como se puede encontrar a veces en los escritos de varios autores. Por ejemplo, cuando el Sultân Mahmûd retribuyó los esfuerzos poéticos de Ferdowsî con una recompensa de una cantidad insignificante y humillante de dinero, Ferdowsî no la aceptó, y en cambio acusó al Sultán Mahmûd con el rasgo de tacañería en sus versificados pasquines. Algunos de ellos eran bastantes claros y obvios, en tanto otros no sólo no estaban desprovistos de ambigüedad sino que estaban repletos de enigma. Ferdowsí es muy directo cuando dice:

Si la madre del rey
hubiera sido una dama,
él me hubiera recompensado
hasta las rodillas con plata y oro.

Sin embargo, cuando dice:

La palma del rey Mahmûd,
el conquistador de países,
es nueve veces nueve
y tres veces cuatro.

¿Qué pretendía decir? Aquí Ferdowsí ha hecho uso de una técnica enigmática. A aquellos interesados les gustará saber la solución: 9 x 9 = 81, 3 x 4 = 12, y 81 más 12 es igual a 93. Ferdowsí dice: la palma del Sultán justamente equivalía a 93. Esto significa que el puño del Sultán era tan apretado y cerrado que solo su pulgar estaba libre, y este pulgar conjuntamente con el dedo índice cerrado -que adquieren el aspecto de un 9- y los otros tres dedos, hacen 93. A través de esta incomprensible expresión Ferdowsî quiere informar enfáticamente de la avaricia y mezquindad del Sultán.

Veremos si existen realmente algunos versículos enigmáticos y abstrusos en el Corán. Tal hipótesis se contradiría con el texto del Corán que inequívocamente afirma que es un Libro claro y comprensible cuyos versículos proporcionan guía y esparcen luz. El fondo del problema es que algunos de los temas abordados en el Corán están relacionados a asuntos metafísicos y al mundo trascendental, lo cual no puede ser expresado en un lenguaje ordinario. En palabras del Shaij Shabistarî:

Las palabras fallan
en contener el significado.
El océano no puede ser vertido
en un recipiente.

Desde que el lenguaje del Corán es el mismo que utilizan los hombres, inevitablemente, los mismos vocablos son usados para los temas más sublimes y espirituales, así como nosotros los seres humanos los utilizamos para temas y asuntos terrenales. Pero, a fin de prevenir cualquier malentendido sobre ciertos problemas, algunas aleyas han sido dispuestas de tal manera que deben ser explicadas con la ayuda de otros versículos. No hay otro camino más que éste. Por ejemplo, el Corán quiere hacer notar una realidad, que es la de ver a Dios a través del corazón, esto es, testificar la presencia de Dios por medio del propio corazón. Esta idea ha sido expresada en los siguientes términos:

«En aquel Día habrá semblantes risueños * mirando a su Señor»

(Sagrado Corán; 75: 22-23)
El Corán hace uso del vocablo “mirar”, y no se dispone de ninguna otra palabra más adecuada para la expresión del sentido deseado. Pero para prevenir la posibilidad de cualquier duda, el Corán explica en otro lugar:

«Las miradas no pueden percibirle, si bien Él percibe todas las miradas...»

(Sagrado Corán; 6: 103)
El segundo versículo hace al lector distinguir entre dos diferentes significados transmitidos por la misma palabra. Así, con el fin de apartar cualquier posibilidad de ambigüedad en sus exaltados temas, el Corán nos pide que cotejemos las mutashâbihât con las muhkamât:

«Él fue Quien te reveló el Libro que contiene aleyas determinantes (aiât muhkamât) que conforman la matriz del Libro (Umm-ul Kitâb)...»

(Sagrado Corán; 3: 7)
Con eso, el Corán quiere decir que hay ciertos versículos cuya firmeza no puede ser negada y de los mismos no pueden ser inferidos otros significados, excepto sus significados reales. Tales versículos conforman la “Madre” o “Matriz” del Libro (Ummul Kitâb). Del mismo modo que una madre es el refugio de su niño, o una ciudad cosmopolita (Umm-ul qurâ) es el centro de pequeñas ciudades, las aiât al-muhkamât también son consideradas el referencial de las mutashâbihât. Las aiât al-mutashâbihât deben, por supuesto, ser meditadas y comprendidas, pero deben ser ponderadas con la ayuda de las aiât al-muhkamât. Cualquier inferencia obtenida sin la ayuda de los versículos-madre no será correcta ni confiable.

¿Es Comprensible el Corán?

Durante el análisis y estudio del Corán, la primera pregunta que surge es si el Corán puede ser estudiado y comprendido. ¿Acaso este Libro Sagrado ha sido presentado con el propósito de ser estudiado y comprendido, o acaso es solo para ser leído y recitado y de esta manera obtener recompensa y bendiciones? Posiblemente, el lector pueda extrañarse de tal pregunta. A lo mejor pueda parecerle indudable el hecho de que el Corán tiene como objetivo ser conocido y entendido. Sin embargo, en vista de varias tendencias y corrientes indeseables, que se deben a numerosas razones, venidas a la existencia en el mundo islámico respecto a la cuestión de la comprensión del Corán, y que desempeñaron un importante papel en provocar el declinar de los musulmanes, debemos discutir este tema. Lamentablemente, las raíces de estos conceptos degenerados y peligrosos todavía persisten en nuestras sociedades. Por lo tanto considero necesario explayarme en este tópico.

Entre los sabios Shi‘as de tres o cuatro siglos atrás, surgió un grupo que creía que el Corán no constituye una huyyah o “prueba de valor”, es decir, una fuente legal apta para la argumentación. Entre las cuatro fuentes del fiqh que han sido consideradas por los sabios musulmanes shi‘îtas como un criterio y patrón para el entendimiento de los problemas islámicos, a saber, el Sagrado Corán, la sunnah o tradición del Profeta (BP), el ‘aql o intelecto, y el iymâ‘ o consenso de opinión, este grupo no reconoce tres de ellas. Respecto al iymâ‘, dijeron que pertenece a la tradición sunnita y que entonces no podían seguirla. En cuanto al ‘aql, sostuvieron que el intelecto también puede errar, y confiar en la razón no es legítimo. Con relación al Corán, respetuosamente han afirmado que el rango del Corán es muy elevado como para ser tema de estudio y comprensión por nuestra parte, humildes e insignificantes criaturas humanas. Solo es privilegio del Profeta (BP) y los Imames (P) el meditar sobre los versículos del Sagrado Corán. Nosotros, los seres humanos ordinarios, solo tenemos el derecho de leerlo y recitarlo. Este grupo fue aquel de los Ajbârîiûn o Ajbârîs.

Los Ajbârîs consideraron al Hadîz y a las narraciones como la única fuente permisible del fiqh (Jurisprudencia Islámica). Uno puede asombrarse al saber que en algunas de las exégesis coránicas escritas por esta gente, solo mencionaron aquellos versículos sobre los cuales existen narraciones, dichos o tradiciones, y se rehusaron a citar otros versículos, como si no fueran parte del Sagrado Corán. Tal tipo de práctica constituye una tremenda injusticia hacia el Corán.

Además de los Ajbârîs existieron otros grupos que también consideraban que el Corán es inaccesible al intelecto humano ordinario. Entre ellos puede mencionarse a los Ash‘aritas, quienes creían que el conocimiento y comprensión del Corán no necesariamente significa que sus versículos deben ser examinados y meditados, sino que los significados reales son exactamente los mismos que transmiten literalmente las palabras. De acuerdo a este criterio, debemos satisfacernos y contentarnos con todo lo que entendemos del significado externo. No debemos ocuparnos e interesarnos en el sentido profundo e interno. Era muy natural que este tipo de pensamiento con relación al Corán diera origen rápidamente a serias desviaciones y graves malentendidos. Desde que se vieron forzados por un lado a la tarea de interpretar los significados de los versículos coránicos, y por otro, expulsaron además al intelecto y la razón del reino de las enseñanzas religiosas, como resultado, se vieron constreñidos a adoptar tan sólo las interpretaciones simples y superficiales de los versículos coránicos. A causa de este errado modo de pensar, se desviaron del curso normal del correcto pensamiento, y así, dieron camino a tergiversadas y erradas visiones religiosas. Como resultado de este tipo de pensamiento religioso, vinieron a la existencia creencias heréticas como aquella de personificar a Dios Todopoderoso, y varias otras ideas distorsionadas como la posibilidad de la percepción visual de Dios, el hecho de que Él posee características físicas, etc.

En oposición al grupo que abandonó el Corán, surgió otro que utilizó el Corán como un medio para satisfacer sus propósitos egoístas. Dieron a las aleyas coránicas interpretaciones que favorecían sus intereses personales, y desatinadamente atribuyeron ciertas ideas al texto coránico que no estaban en absoluto de acuerdo con el espíritu del Corán. En respuesta a cada objeción que se les hacía, decían que nadie excepto ellos mismos podía comprender el significado esotérico y secreto de los versículos coránicos, y que todo lo que ellos afirmaban era sobre la base del entendimiento y conocimiento de los significados esotéricos de las aleyas.

Los paladines de este movimiento en la historia del Islam fueron dos grupos: el primer grupo son los Ismaelitas, quienes también son conocidos como los Bâtinîs (secta secreta); y el otro son los Sufis. La mayoría de los Ismaelitas pueden ser encontrados en India y algunos en Irán. Habían formado un Imperio en Egipto conocido como el Califato Fatimida. Los Ismaelitas son llamados Shi‘as que creen en seis Imames. Pero todos los sabios Shi‘as duodecimanos –esto es, que creen en los doce Imames de Ahl-ul Bait (P)- son unánimes en la opinión de que además de su creencia en solo seis Imames, los Ismaelitas se ubican a una distancia mayor de la creencia Shi‘a que las sectas que no son Shi‘as con respecto a la misma. Los Sunnis, que no creen en ninguno de los Imames así como lo creen los Shi‘as, aún así están más cerca de los shi‘as que los “shi‘as seisimamitas”. Los Ismaelitas, a causa de sus creencias bâtinî y prácticas reservadas y sigilosas, han jugado un rol falaz y traicionero en la historia del Islam y han dado una gran mano en causar serias desviaciones en el reino del Islam.

Además de los Ismaelitas, los Sufis también son acusados de distorsión de los versículos coránicos y fueron responsables de interpretarlos de acuerdo a sus creencias personales. Aquí presento una muestra de su exégesis a fin de que pueda conocerse el grado y método de su mala interpretación[6].

La anécdota de Ibrâhîm (P) y su hijo Ismâ‘îl (P) es descripta por el Corán de la siguiente manera: sucedió que Ibrâhîm (P) vio en un sueño que debía sacrificar a su hijo por la causa de Dios. En principio se hallaba confuso y perplejo respecto a tal instrucción, pero como ha tenido reiteradamente el mismo sueño, finalmente llega a la certeza de la Voluntad de Dios y decide obedecer el mandato divino. Expone todo el asunto a su hijo, quien también acepta fielmente la propuesta de su padre de ejecutar el mandato divino:

«Dijo: “¡Oh hijito mío!, en verdad que he soñado que te ofrecía en sacrificio. ¿Qué opinas?”. Le dijo: “¡Oh padre mío! ¡Haz lo que te haya sido ordenado. Me encontrarás, si Dios quiere, entre los perseverantes!”».

(Sagrado Corán; 37: 102)
Aquí el propósito es la expresión de total sumisión y resignación hacia el decreto Divino. Por la misma razón padre e hijo están listos para ejecutar el comando divino con franca pureza y sinceridad, pero la ejecución de la orden fue detenida por la Voluntad de Dios.

El mismo incidente es interpretado por los Sufis de esta manera: Ibrâhîm aquí representa al intelecto y la razón (‘aql), e Ismâ‘îl representa al alma (nafs); la anécdota coránica es una alegoría que alude al intento de la razón por aniquilar el alma humana (nafs).

Es obvio que tal interpretación del Corán constituye un tratamiento caprichoso al mismo, y presenta una perspectiva distorsionada de sus enseñanzas. Es en el contexto de tales interpretaciones desviadas del Corán basadas en inclinaciones e intereses personales y sectarios que el Profeta (BP) ha dicho:

“Quien interprete el Corán de acuerdo a su propia opinión personal, que vaya asumiendo su sitio en el Fuego”.

Esta clase de actitudes frívolas hacia los versículos del Corán equivale a traicionar al Corán. El Corán mismo señala un rumbo medio entre la actitud estancada y miras estrechas de los Ajbârîs y las interpretaciones injustificadas y desviadas de los Bâtinîs. Recomienda un rumbo de sincero y desinteresado estudio y requiere meditaciones imparciales y sin prejuicios sobre sus significados. No solo los creyentes y fieles, sino también los infieles son invitados por él a reflexionar sobre sus versículos. El Corán exige que sus aleyas sean primeramente meditadas, antes de formarse cualquier opinión adversa en contra de ellas. Refiriéndose a los oponentes, dice, ¿por qué no meditan el Corán?, ¿qué clase de corazones poseen?, están cerrados y sellados:

«¿No meditan acaso en el Corán o es que sus corazones son insensibles?»

(Sagrado Corán; 47: 24)
El Corán también dice en uno de sus versículos:

«Un Libro bendito que te revelamos para que mediten en sus aleyas...»

(Sagrado Corán; 38: 29)
Es decir, Nosotros no hemos enviado el Corán para que sea besado, abrazado y puesto en un rincón para que junte polvo, sino para que los hombres lo lean y reflexionen sobre su contenido:

«... para que mediten en sus aleyas, y los dotados de intelecto recuerden».

(Sagrado Corán; 38: 29)
Los versículos arriba mencionados y veintenas de otros versículos tales enfatizan la importancia de la meditación en el Corán y la interpretación de las aleyas coránicas, aunque no una interpretación basada en caprichos e inclinaciones personales, sino una justa, verdadera y equilibrada interpretación, libre de todo rastro de intereses egoístas. Si tratamos de comprender el Corán de una manera honesta e imparcial, no será en absoluto necesario resolver todos los problemas que encontremos en él. A este respecto el Corán es similar a la Naturaleza. En la Naturaleza también, un cierto número de misterios ni han sido resueltos todavía, ni pueden ser resueltos en las presentes condiciones, mas es probable que sean concluidos en el futuro. Además, al estudiar y comprender la Naturaleza, el hombre debe adaptar sus ideas de acuerdo con la Naturaleza misma. Está forzado a interpretar la Naturaleza en concordancia con su realidad; no puede definir a la Naturaleza en términos de sus propios caprichos e inclinaciones. El Corán, al igual que el libro de la Naturaleza, es un Libro que no ha sido enviado para una época o tiempo específico. Si hubiese sido de otra manera, todos los secretos del Corán deberían haber sido descubiertos en el pasado; en tal caso este Libro celestial no debería haber preservado su atractivo, encanto, frescura y vitalidad.

Pero vemos que la posibilidad de meditación, reflexión y descubrimiento de nuevas dimensiones es inagotable en el caso de este Libro Sagrado. Éste es un punto que ha sido ampliamente enfatizado y clarificado por el Profeta (BP) y los Imames (P). En una tradición, se narra que el Profeta (BP) dijo que el Corán, al igual que el sol y la luna, preservará su movimiento y continuidad; es decir, el Corán no es estático o monótono.

En otras partes el Profeta (BP) ha dicho que exteriormente el Corán es hermoso, y que interiormente es profundo e insondable . En ‘Uiûn Ajbâr Ar-Ridâ (P), se citó que se le preguntó al Imam Ya‘far As-Sâdiq (P) sobre el secreto del Corán, respecto a por qué cuanto más pasa el tiempo, mucho más es leído y recitado, e incrementa su originalidad y frescura día a día. A esto respondió el Imam (P):

“Puesto que el Corán no fue revelado exclusivamente para una época o gente en particular”.

El Corán ha sido enviado para todos los tiempos y todos los seres humanos. Es tan permanente que a pesar de los cambios y transformaciones en el conocimiento, perspectivas y planteamientos a través de las diferentes épocas y períodos, aventaja a todos los conocimientos y ciencias en todos los tiempos. Así como el Corán contiene misterios y complejidades profundas para el lector de cada época, al mismo tiempo presenta un gran banquete de significados e ideas que pueden saciar las necesidades de cada época de acuerdo a la capacidad de cada era en particular.

Notas
1] Iytihâd significa el ejercicio del juicio independiente en materia de las Leyes Islámicas, incluyendo los asuntos sociales y políticos, por parte de una autoridad legal competente, como el muytahid.
[2] Sunnah significa la práctica habitual establecida del Profeta Muhammad (BP), utilizada como un precedente legal por los jurisprudentes islámicos, esto es, los fuqahâ.
[3] Hadîz significa las narraciones que describen los dichos, actos y circunstancias de las vidas del Profeta (BP) y los Imames Inmaculados (P).
[4] Compendio de Poemas del famoso poeta iraní Hâfedz.
[5] Es posible que Hâfedz haya sido solamente un artista y no un pensador o filósofo, o que haya poseído ambos méritos. Pero lo que es cierto es que era antiguamente considerado un sabio más que un poeta y que estaba familiarizado con las ideas y obras de los poetas, escritores, jurisprudentes, exegetas del Corán, y particularmente con los místicos islámicos. Estudió algunas o todas estas materias con instruidos maestros. Sin embargo, en nuestra época, Hâfedz es principalmente conocido como un poeta y pocos lo consideran uno de los grandes sabios musulmanes, a pesar de que en vida fue conocido como un sabio que ocasionalmente componía versos. En libros compilados en épocas cercanas a los tiempos de Hâfedz, su nombre es mencionado con títulos que son más apropiados para un ‘âlim que para un poeta. Ahora surge el interrogante de si las ideas de este sabio, que estaba íntimamente familiarizado con la tradición y cultura de su tiempo, que poseía un profundo conocimiento de escritos gnósticos y místicos, y que, más que cualquier otro poeta persa, vertió satisfactoriamente la experiencia gnóstica y mística en el lenguaje de la poesía, fueron su propia innovación o fueron tomadas prestadas de otras fuentes. ¿Fue, por ejemplo, influenciado por Muhîud Dîn Al-Andalûsî (Ibn Al-‘Arabî), quien es considerado como el padre del misticismo islámico? ¿Surtió Ibn Al-Fârid Al-Misrî, quien vivió antes que Hâfedz y ocupó el mismo nivel en poesía árabe que Hâfedz en persa, alguna influencia sobre las ideas de este último? Es menester un estudio analítico de Hâfedz para encontrar las respuestas a tales interrogantes.
[6] Los místicos musulmanes son divididos por los musulmanes Shi‘as en dos categorías: los ‘Ârif y los Sufis. Mientras que los místicos y gnósticos “aprobados” son referidos como ‘urafâ (el plural de ‘Ârif), aquellos que han caído en la herejía y se han desviado de la Sharî‘ah son llamados Sufis. Ha sido una práctica común entre los sabios religiosos Shi‘as el referirse al esoterismo islámico más a menudo como ‘irfân que como tasawwuf (Sufismo); el último término ha sido usado más en un sentido negativo. De acuerdo a Seîed Husein Nasr, “esto se debe a razones históricas conectadas con el hecho de que los Safavidas fueron al principio una orden Sufi y luego ganaron poder político, con el resultado de que muchos hombres seglares procuraron investirse del Sufismo a fin de ganar poder político o social, y así desacreditaron el Sufismo a juicio de devotos”. (Ver: ‘Al·lâmah S. M. H. Tabâtabâ’î, Shî‘ah, p. 120). Sin embargo, a la luz de la crítica anteriormente mencionada del Mártir Mutahharî del enfoque Sufi a la interpretación del Corán y otros alegatos de adopción de la herejía por parte de varias órdenes Sufis encontradas en escritos de los sabios shi‘itas, ha de considerarse que la razón de la diferencia surgida entre Sufismo e ‘irfân va más allá de meras causas históricas, si bien las causas históricas pueden haber sido las responsables de este empleo negativo de los términos “Sufi” y “Sufismo” y lo positivo del término ‘Irfân para designar al esoterismo islámico.

Israel y los últimos tiempos Mexico capital mundial del anticristo y la infelicidad

Israel y los últimos tiempos. Dios rompe su silencio con la Guerra de Gog y Magog
José Alberto Villasana

“Sin duda alguna,
un día Rusia atacará a Israel,
lo dice la Torá”:
Benjamín Netanyahu,
Primer Ministro de Israel 1996-1999


Introducción
Desde el punto de vista profético, Israel es el “reloj” de Dios, el cronómetro que nos dice cuán cerca ó lejos estamos de que concluyan los actuales tiempos de las naciones y de la Iglesia, y comiencen los tiempos mesiánicos del Reino de Cristo.
Precisamente por eso, por los acontecimientos que estamos presenciando, podemos estar seguros de que el mundo está a punto de cambiar abrupta y drásticamente, a partir de circunstancias que afectarán a judíos, cristianos y musulmanes, en primer término, pero también a las demás religiones de la Tierra.
Los judíos esperan la venida del Mesías por primera vez, los cristianos lo esperamos en su segunda venida. Ese grandioso advenimiento estará precedido por una serie de hechos mediante los cuales Dios irá preparando a la humanidad entera. Próximamente, Dios romperá el silencio que ha guardado hasta ahora respecto al pueblo judío, y volverá a actuar directa y portentosamente como lo hizo con prodigios admirables en el pasado.
Toda la historia de Israel está caracterizada por diversos momentos de castigo y silencios divinos, siempre debidos a las infidelidades del pueblo adoptado por Él. Las Escrituras recalcan que las deportaciones y dominaciones (de Egipto, Babilonia, Persia, Grecia, Roma) fueron permitidas por Dios en vista de que los suyos quebrantaban la alianza. De suyo, esa dramática historia de correctivos por parte de Dios es la prueba indirecta de que efectivamente son el pueblo elegido, pues lo son con pesar de eso mismo.
El último de los castigos de Dios sobrevino en el año 70 de nuestra era por haber rechazado a su propio Hijo. El Emperador romano Tito Flavio Vespasiano ordenó la destrucción total de Jerusalén, obligando a los judíos a abandonar la tierra prometida y a emigrar a todo el mundo. Del Templo, como lo predijo el mismo Jesucristo, no quedó “piedra sobre piedra”.
Así, el último de los silencios de Dios respecto de los judíos, el presente, es el que va desde la extraordinaria manifestación divina el día de Pentecostés, hasta el toque de la primer trompeta del Apocalipsis. Se trata del silencio divino más largo de la historia.
Ahora bien, el profeta Ezequiel predijo que, después de la dispersión, los israelitas volverían a reunirse en la tierra prometida: “He aquí que tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones a donde se fueron, y los reuniré y los traeré a su tierra” (Ez 37, 21). Esa profecía se cumplió el 14 de mayo de 1948. A partir de entonces comenzaron formalmente los así llamados “últimos tiempos”.
En el Antiguo Testamento, la atención de Dios se centraba en los judíos y su presencia en la tierra prometida bajo la ley que Dios dio a Moisés. En el Nuevo Testamento, Dios guarda silencio respecto a su pueblo y su atención se centra en la Iglesia, ofreciendo la salvación a todos los gentiles.
Cuando el llamado de Dios a formar parte de la Iglesia se haya completado, el tiempo de gracia terminará, Dios removerá a la Iglesia fiel mediante la primera resurrección y el Arrebato de los fieles, y se volverá a concentrar en su plan de salvación sobre los judíos.
La Guerra de Gog y Magog

Gracias al profeta Ezequiel sabemos de qué manera Dios romperá su silencio, antes de que inicie el periodo de la Gran Tribulación. Él describe una batalla, comúnmente conocida como la “Guerra de Gog y Magog”, en que Dios destruirá portentosamente a una alianza de invasores que atacarán Israel, así como a las naciones de donde vinieron esos ejércitos.

La Guerra de Gog y Magog es un conflicto único en su cronología, en su propósito, en sus características y efectos sobre Israel y sobre el mundo entero.

Ezequiel predijo que, después de reunidos nuevamente en la tierra prometida, al final de los tiempos, los israelitas serán atacados por los enemigos del norte (países árabes) juntamente con Rusia: “He aquí que estoy contra ti, Gog, príncipe soberano de Mésec y Tubal (actual Rusia) (…) te sacaré con todo tu ejército (…) Con ellos están Persia (Irán), Cus (Etiopía) y Fut (Libia), todos ellos armados con escudo y yelmo. Gómer, con todas sus tropas, y la casa de Togarma (Turquía), desde el lejano norte con todas sus tropas y muchos pueblos contigo (...) Después de muchos años invadirás un país salvado de la espada, reunido de muchos pueblos a los montes de Israel (…) En los últimos días atacarás a mi pueblo Israel como nublado para cubrir la tierra” (Ez 38, 3-8, 16)1.

Esa guerra mundial, en la que varios países se unirán para atacar a Israel concluirá, dice Ezequiel, con una portentosa intervención divina que frustrará la invasión. Meses después tendrá lugar el falso acuerdo de paz firmado por el personaje a quien el profeta Daniel llamó la “cuarta bestia” (denominado por San Juan como el “Anticristo”), el cual dominará el mundo durante siete años: “por otra semana sellará un pacto con muchos” (Dn 9, 27). Jesucristo llamó a ese periodo la “Gran Tribulación” y es la etapa en que la humanidad será purificada y preparada para su Retorno glorioso, acontecimiento que cierra los tiempos de la Iglesia y de las naciones, y da inicio a los nuevos tiempos mesiánicos del Reino de Dios en la Tierra.

La guerra contra Israel descrita por Ezequiel, y que es previa a los siete años de la Gran Tribulación, será abortada por una acción directa de Dios: “Sobre los montes de Israel caerás tú y todas tus tropas, y los pueblos que fueron contigo (…) Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo en Israel” (Ez 39, 4, 7).

El profeta nos dice que los ejércitos que atacarán Israel serán derrotados de forma milagrosa y deslumbrante: mediante un gran terremoto (Ez 30, 19); por tempestad, enormes granizos, fuego y azufre (Ez 38, 22); y por una confusión masiva en la que los agresores comenzarán a matarse entre sí (Ez 38, 21).

Esa intervención divina para proteger a Israel revivirá en los judíos la conciencia de la elección, pero los confundirá al creer que el líder ruso aniquilado era la cuarta bestia de Daniel, y que el promotor de la paz es el Mesías.

Cabe mencionar que la guerra mundial descrita por Ezequiel no es, como erróneamente se piensa a veces, la batalla de Armagedón, la cual será otra campaña militar que se librará hacia el final de la Gran Tribulación, una vez que el Anticristo haya roto el acuerdo de paz y se vuelva contra los mismos judíos. La campaña de Armagedón es descrita por el apóstol San Juan en el libro del Apocalipsis (Ap 16, 12-16), y es la que propiciará la Parusía, pues Jesús en persona volverá para salvar a Israel de la destrucción que le pretenderá infligir el Anticristo.

Con todo, a la Guerra de Gog y Magog también se le puede llamar “de Armagedón” porque también tendrá lugar en el valle de Armagedón, llanura de Meguido, al norte de Israel, pero claramente difieren una de otra, en el tiempo y en sus características.

Los siete años de la Gran Tribulación, también conocida como la “setenta semana de Daniel” (por ser el período que falta a la profecía de las 70 semanas, de las cuales ya se cumplieron 69 semanas2), son dos partes divididas en tres años y medio, de 1260 días exactos cada mitad (Ap 12, 14; 13, 5; Dn 7, 21).

Es a mitad de la semana, es decir, a los tres años y medio de iniciada la Gran Tribulación, cuando el Anticristo romperá el falso acuerdo de paz, proscribirá el sacrificio divino, y desatará la persecución contra todos los que no se sometieron a su gobierno: “a mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la oblación; y en el ala del Templo habrá abominaciones desoladoras hasta el final, cuando la ruina decretada se derrame sobre el desolador” (Dn 9, 27).


Cronología del Final de los Tiempos


Inmediatamente surgen dos preguntas: porqué en la batalla de Gog y Magog, Dios defenderá portentosamente a Israel, que en cierta forma provocó ese conflicto, y porqué permitirá un faso acuerdo de paz que dará preeminencia mundial al Anticristo.

La respuesta a lo primero está en la Alianza, el convenio entablado desde el inicio con Abraham y porque, de ser destruida Israel, no se podría cumplir la promesa del Retorno de Cristo. Y Dios lo hará así para manifestar de forma notoria que finalmente ha roto su silencio.

Dios ha guardado paciente silencio por siglos mientras el racionalismo positivista lo ha ido excluyendo de la ciencia, de las leyes, de la educación, de la sociedad. Ese sigilo tolerante finalmente se acaba.

La respuesta a lo segundo, es que el Anticristo, mediante su dictadura apóstata y cruel, es quien perseguirá y purificará no sólo a los cristianos, sino a los propios judíos, a partir de la mitad de la semana, y será el causante de la conversión en masa de éstos últimos a Cristo -cuando se den cuenta de la traición del falso mesías-, y será también el causante de que la misma Parusía tenga lugar.

Quienes promueven el terrorismo sionista encubierto, para implantar la dictadura del gobierno mundial, sin saberlo llevan a cumplimiento profecías anunciadas desde antiguo, y sirven a los designios de Dios a pesar de su ateísmo y de su culto a Satanás.

Por ello, es necesario hacer una distinción que ellos no hacen. Una cosa es la restauración de Israel para, a través de ella, “bendecir a todas las naciones de la tierra”, según las intenciones de Dios, y otra cosa es la restauración de Israel para someter y sojuzgar al mundo de forma beligerante. La primera es de tipo espiritual, la segunda es de tipo político-militar, y no corresponde a los designios de Dios.

Al igual que en el Antiguo Testamento muchos judíos no entendieron que el Mesías vendría en una condición humilde y sufriente, para instaurar un reino eternal, hoy día algunos sionistas no entienden que la supremacía de Israel ha de ser espiritual y universal, y no resultado de la fuerza y el terrorismo con que ellos la pretenden imponer.

Mucho menos entienden que el verdadero Mesías no será el que ellos construirán artificialmente para gobernar al mundo, sino el que volverá por segunda ocasión, ahora sí en su condición poderosa de Rey, para juzgar al impostor y liberar a la humanidad de la monstruosa esclavitud.

Previsiblemente, la Guerra de Gog y Magog será posterior a un ataque previo de Israel contra Siria. Ese embate, que fue profetizado por Isaías, aparentemente refleja una agresión nuclear, ya que la capital siria será completamente destruida: “He aquí que Damasco dejará de ser ciudad; será un montón de ruinas. Cesará el reino de Damasco, y lo que quede de Siria será como la gloria de los hijos de Israel, dice Yahvé de los ejércitos” (Is 17, 1-3; 9). También Jeremías y Amós señalan que Damasco será destruida por el fuego (Jr 49, 23-27; Am 1, 3-5).

Isaías establece una relación entre la devastación del Líbano (Is 10, 23-25; 34) y la total destrucción de Damasco. Ambas naciones son asirias, y el Líbano ha estado esencialmente bajo control de Siria.

La Guerra de Gog y Magog traerá cambios significativos para Israel, para Medio Oriente y para el mundo entero.

Israel atravesará por un proceso de limpiar y enterrar los cadáveres de sus enemigos que durará siete meses (Ez 39, 11-16)3.
Con la intervención divina en la Guerra de Gog y Magog, Israel se despertará espiritualmente a Dios, al Dios de los milagros del Antiguo Testamento. Los judíos se congregarán festivos en Israel mientras las naciones que pretendieron atacarla llorarán sus bajas.

Israel expandirá sus fronteras, readquirirá control total sobre Jerusalén y reconstruirá el Templo.

El fin último del fundamentalismo islámico de borrar a Israel del mapa y dominar el mundo mediante la ley islámica será innegablemente rechazado por Dios.

Las naciones de Medio Oriente y muchas personas reconocerán abiertamente al Dios de Israel.

Erróneamente, el mundo entero proclamará que la guerra ocurrida fue la batalla de Armagedón, que el milenio de bienestar ha comenzado, y que el nuevo líder surgido de las cenizas del conflicto mundial es el Mesías esperado.

Pero en realidad, lo que habrá empezado es el engaño supremo, y la batalla final entre el bien y el mal, entre el ungido de Satanás y el verdadero Mesías, el cual volverá siete años después, al final de ese periodo de tribulación.

Por más violento y corrupto que percibamos al mundo en la situación actual, por más ausente y silencioso que Dios nos parezca respecto a esta situación, la verdad es más que clamorosa. El silencio de Dios durante esta era se puede comparar a la quietud que precede la tempestad. La tempestad será el cumplimiento del período de juicios de Dios conocido en las profecías como “el Día del Señor”.

Dios no permanecerá silencioso por siempre. En palabras de Isaías, “Por amor de Sión no he de callar, por amor de Jerusalén no he de estar silencioso” (Is 62, 1).

El silencio de Dios se romperá: para los judíos, interviniendo en su favor en la batalla de Ezequiel; para los santos cristianos muertos, mediante su resurrección; y para los fieles vivos, mediante su traslación física a los cielos con el Arrebato.

Las Escrituras nos revelan tres planos en los cuales Dios romperá su silencio: en el Cielo, entre el Cielo y la Tierra, y en la Tierra.


1- En el Cielo (Ap 5 y 6). Dios le entrega a Jesucristo el rollo de su nueva misión en la Tierra. El Cordero abre los siete sellos que retienen “el rollo”, alusión a los arcanos divinos reservados para la Gran Tribulación. El rollo cambia de manos y el derecho de juzgar y regir la Tierra se le entrega a Jesús. Ha llegado el tiempo de que Dios intervenga de nuevo en los asuntos humanos y específicamente en los de su pueblo, de forma que a su Hijo se le da el poder de juzgar.

2- Entre el Cielo y la Tierra (la resurrección de los santos y el Rapto), en que la Iglesia fiel será llevada para encontrarse en el aire con el Señor: “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y al son de trompeta, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos para siempre con el Señor” (1 Tes 4, 16). El Rapto de la Iglesia lleva a cumplimiento la remoción física de la fuerza restrictiva de Satanás, facilitando que se desate el caos y señalando el final del tiempo de gracia.

3- En la Tierra. La destrucción de las fuerzas de Gog y Magog por intervención divina señala el fin del silencio de Dios en la Tierra. Este evento, así como el gran terremoto, marcan el inicio del “Día del Señor”. Gog y Magog es resultado de la apertura previa del segundo sello del Apocalipsis, que corresponde a la guerra; el terror de todos los humanos ante la ira divina, es resultado del sexto sello, de la devastación, cuando la Tierra sea sacudida por el gran terremoto.

El enfoque de la profecía de Gog y Magog es significativamente la implicación de Dios en primera persona. Él no usará a personas como Moisés ó Aarón contra el faraón egipcio, como tampoco existe referencia aquí a los dos testigos de San Juan (otra razón que lleva a concluir que ésta guerra es previa a la 70 semana de Daniel).

Al inicio de los dos capítulos 38 y 39, Dios declara “He aquí que estoy contra ti, Gog...” Dios mismo en persona se muestra airado contra Gog y su alianza de naciones por estar en su contra. Y Dios mismo es quien lo provoca para salir de Magog y dirigirse contra Israel, haciéndolo caer en la trampa: “Yo te haré dar media vuelta (...) y te haré salir con todo tu ejército” “Yo mismo te traeré contra mi pueblo”.

Algunos autores opinan que la referencia a dar media vuelta y ser traído “con garfios en las quijadas” denotan la referencia a Gog ó Rusia resistiéndose a entrar en la guerra, pero finalmente siendo arrastrada por la coalición de naciones musulmanas.

La apertura del primer sello pudiera tener relación con el Anticristo, ya que su forma de adquirir prestigio internacional es por sus conquistas de guerra. Con todo, también sabemos, por San Pablo, que una persona “retiene” la aparición del Anticristo y debe ser quitada de en medio para que esa manifestación pública pueda suceder (2 Tes 2, 3-8) -en campo católico se le ha identificado con el Papa, remoción que pudiera corresponder a la revelación que tuvo el Papa San Pío X, sobre un sucesor suyo huyendo del Vaticano en medio de una gran revuelta-. El quitar de en medio a esa persona, permitirá a Satanás crecer en poder, y a la Tierra empezar a moverse en los pantanos de la tribulación.

El Arrebato

El Arrebato, ó Rapto de los fieles, es la traslación física a los cielos, en un proceso de transformación, antes de que inicien los siete años de la Gran Tribulación, de aquellos que hayan alcanzado su plena transformación en Cristo. Esto sucederá inmediatamente después de que resuciten los santos del Nuevo Testamento (los santos del Antiguo Testamento resucitaron el Viernes Santo en que Cristo murió: Mt 27, 52)4.

Así lo dice San Pablo al referirse al magno acontecimiento del Arrebato: “... los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes...” (1 Tes 4, 16). Una vez operado el Rapto de la Iglesia, Dios se aplicará en concluir su plan de salvación sobre los judíos.5

A excepción de unos cuantos ortodoxos, Israel se ha vuelto una nación endurecida y olvidada de Dios. Pero sabemos, por Ezequiel e Isaías, que una serie de acontecimientos sobrenaturales a favor de Israel, previos a la Gran Tribulación, revivirá la conciencia de la elección, considerándolo los judíos como el cambio de suerte y como el inicio de la edad de oro de Israel.

En realidad, ese será el periodo específico de pruebas y juicios que han de tener lugar antes de que el verdadero Reino de Dios se lleve a cabo. El gobierno mundial del Anticristo, a quien la mayoría de los judíos aceptará como Mesías, será el tiempo de purificación previo al Retorno de Cristo (Parusía) y al milenio del Reino de Cristo sobre la Tierra.6

Cuando Dios remueva a su Iglesia y se concentre en Israel, seguirán habiendo posibilidades de conversión cristiana, pero a través de muchas tribulaciones y persecución. La salvación no vendrá de las autoridades religiosas, un resto fiel estará en catacumbas y habrá que acudir directamente a Cristo en las Escrituras, la misma Eucaristía quedará proscrita por el Anticristo a los tres años y medio del falso acuerdo de paz (Dan 12, 11). Dios enviará especiales mensajes a través de los dos testigos que se opondrán abiertamente al Anticristo en la primera parte de la Gran Tribulación (Ap 11, 3-14), y de sus 144,000 siervos judíos convertidos a Cristo, que lo harán en la segunda mitad de la misma. Entonces, todos lo seres humanos estarán sometidos por una economía global centralizada y por un gobierno mundial forzado.7
¿En qué momento sucederá el Arrebato de los fieles?

Muchos se preguntan si el Rapto de los fieles será antes ó después de la Guerra de Gog y Magog.

Tratando de resumir la cuestión diremos que existen tres posturas: que el Rapto ocurrirá antes, ó simultáneamente, ó después de la Guerra de Ezequiel.

Quienes abogan por la opinión de que éste ocurrirá de forma posterior argumentan que Dios puede tener prevista la Guerra de Ezequiel como una invitación última para la conversión, y que el Arrebato ocurrirá después de esa postrera llamada para enmendarse. Pero esta opinión parte de una suposición gratuita que no encuentra fundamento en las Escrituras. Aparte, la Guerra de Ezequiel es un acontecimiento que tiene relación primordialmente con Israel, no con la Iglesia.

Otros sostienen que el Rapto tendrá lugar durante la invasión, argumentando que el señalamiento “en ese día”, referido al gran terremoto por el que todos los hombres se ocultarán y temblarán ante la presencia de Dios (Ez 38, 18-20), coincide con el Arrebato.

Pero esa relación es un tanto forzada y tampoco tiene suficientes fundamentos en las Escrituras.

La mayor parte de los estudiosos considera que el Arrebato de los fieles será anterior al inicio del Día del Señor y a la Guerra de Gog y Magog. Y es que los desastres que son resultado de la invasión y de la gran sacudida de la Tierra forman parte de los juicios divinos, de donde surge la pregunta de si la Iglesia fiel estará sometida a la ira de Dios. Las Escrituras parecen sugerir que los fieles no estarán sujetos a ésta ó a ninguna de las demostraciones de la cólera divina propias del “Día del Señor”.

El mensaje dado por San Pablo en Romanos 11, 25-26 demuestra una relación directa con el tema de la exclusividad de Dios al tratar primero con la Iglesia y después con Israel: “Pues no quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, no sea que presumáis de sabios: el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que entre la totalidad de los gentiles...”. El corazón de Israel como nación está endurecido contra Dios y su Mesías, hasta que una serie de eventos específicos se desaten. El primer evento parece ser precisamente el completarse esa “totalidad de los gentiles”, lo cual significa que el número final de creyentes en Cristo ha entrado a la Iglesia. Ese pudiera ser el momento en que los fieles sean tomados de la Tierra para estar con Cristo.

Otra de las razones para colocar el Arrebato antes de la Guerra de Ezequiel es que ese evento podría ofrecer un elemento más para crear una condición temporal al caos mundial. La desaparición de mucha gente y de algunos líderes en Occidente causaría un pánico generalizado de alcances globales. El enorme apoyo de cristianos evangélicos hacia Israel en los Estados Unidos y el mundo occidental, haría que muchos musulmanes se vuelvan inmediatamente contra los judíos y contra Israel. En este sentido, el Rapto podría paralizar temporalmente a los Estados Unidos, brindando al Islam y a Rusia la perfecta oportunidad para querer atacar a Israel.

Pero sobre todo, lo que más nos puede iluminar respecto a su posición en el tiempo, es contextualizar el Arrebato dentro del entorno general del inicio del “Día del Señor”.

El Día del Señor

El “Día del Señor” es todo el conjunto de juicios por los que la humanidad sufre su purificación previamente a la Parusía”.

El Día del Señor, a quien diversos profetas le aplican los adjetivos, “grande y terrible”, tiene su inicio con el gran terremoto y la Guerra de Ezequiel, después de los signos del sol y de la luna.

Uno de los aspectos sobresalientes de la Guerra de Ezequiel es el énfasis sobre el “Día del Señor” y su conexión con el sexto sello del Apocalipsis. La “luna roja” de Joel (Jl 3, 4) es comúnmente relacionada con la “luna roja” que se observa al inicio del sexto sello:


• Joel 3, 4: “El sol se cambiará en tinieblas y la luna en sangre, antes de la venida del Día de Yahveh, grande y terrible”.

• Apocalipsis 6, 12: “Y seguí viendo. Cuando abrió el sexto sello se produjo un violento terremoto: y el sol se puso negro como un paño de crin, y la luna toda como sangre”.

La luna en sangre del sexto sello se identifica con la luna roja de Joel que debe preceder al Día del Señor por la reacción de los seres humanos en la Tierra en cuanto el resto de eventos del sexto sello tienen lugar:

Apocalipsis 6, 15-17: “Y los reyes de la Tierra, los magnates los tribunos, los ricos, los poderosos, y todos, esclavos ó libres, se ocultaron en las cuevas y en las peñas de los montes. Y dicen a los montes y a las peñas: ‘Caed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que está sentado en el trono y de la cólera del Cordero. Porque ha llegado el Gran Día de su cólera y ¿quién podrá sostenerse?'".

La actitud de los seres humanos en la Tierra pone de manifiesto que ellos entienden que el grande y terrible Día del Señor ha comenzado. Éste es precedido por el oscurecimiento del sol, y por la luna roja “como sangre” y el terremoto descritos en Ap 6, 14: “Y el cielo fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes y las islas fueron removidos de sus asientos”.


Relación de la Guerra de Ezequiel con el sexto sello


Ambas descripciones, de Ezequiel y del Apocalipsis, se combinan para ofrecer un claro panorama de los eventos englobados en el inicio del “Día del Señor”. Es difícil pensar que tal similitud de acontecimientos tenga lugar dos veces.

Con todo, hay que decir que los hechos se darán muy rápido uno detrás del otro.

Por otro lado, es totalmente verosímil que los siete años descritos por Ezequiel, en los cuales serán quemadas las armas de los ejércitos que pretendían destruir Israel, corresponde a la 70ª semana de Daniel, y esa 70ª semana no empieza en el Apocalipsis sino hasta un tiempo después de las primeras trompetas, causantes de la destrucción de Gog y Magog.

Adicionalmente, podemos observar que la gran multitud que está en pie delante del Cordero (Ap 7, 9) se relaciona con aquella descrita por Jesucristo en su relato de los eventos del fin de los tiempos:

“Guardaros de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las disipaciones de la vida, y venga a aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la Tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está por venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre” (Lc 21, 34).

Jesucristo sugiere que aquellos que se mantengan fieles a Él podrán escapar dichos acontecimientos y estar en pie delante de Él. Esto ofrece un argumento adicional a la tesis del Rapto previo a la Gran Tribulación, ya que las pruebas para los creyentes son descritas como “libertinaje, embriaguez y disipaciones de la vida” y es muy difícil pensar que esas tentaciones se apliquen a los creyentes perseguidos. Y si, una vez que la marca de la Bestia se aplique a escala global, los creyentes no marcados difícilmente podrán comprar comida, mucho menos se puede pensar que estarán envueltos en disipaciones y libertinaje.

Lo más notable, siguiendo con el tema del Arrebato, es la descripción que Cristo da de los creyentes que escaparán de lo que está por venir. Él afirma que ellos estarán de pie delante del Hijo del hombre. Nos recuerda la descripción de San Juan en el Apocalipsis: “Después miré y había una muchedumbre inmensa, que nadie podía contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y del Cordero” (Ap 7, 9).

Las palabras de Jesús y de San Pablo se combinan para decirnos que los santos nunca más serán separados de Cristo. Y dado que los 24 ancianos son descritos anteriores y como separados del Cordero, no es posible que éstos sean ó simbolicen a los santos raptados y resucitados. Por otro lado, la gran multitud obedece mejor a las palabras de Jesús y de San Pablo pues están inmediatamente descritos estando en pie en el cielo en la presencia del Cordero.

Además, existe otro elemento a tomar en cuenta en el discurso de Jesús al usar la palabra escapar como descrita antes de los eventos que ocurrirán a los creyentes previamente a los hechos del final de los tiempos. San Pablo usa una terminología semejante: “… y esperar así a su Hijo Jesús que ha de venir de los cielos, a quien resucitó de entre los muertos y quien nos salvará de la Cólera venidera” (1 Ts 1, 10).

Jesús se refiere a esa acción como “escapar”, y San Pablo la describe como “salvación” ó “rescate”, un rescate de la cólera que está por venir. Pablo continúa el tema inmediatamente después de que da a conocer el misterio del Rapto en su primera carta a los Tesalonicenses (1 Ts 4, 13): “Porque Dios no nos ha destinado para la cólera, sino para obtener salvación por nuestro Señor Jesucristo” (1 Ts 5, 9). Nuevamente, los operadores de mal están destinados a la ira, mientras que los fieles serán rescatados para obtener salvación. Estos textos no se llevan a cumplimiento más claramente que en coincidencia con la apertura del sexto sello, previa a que inicien los acontecimientos.

Después de eso, la ira de Dios caerá cuando se sacuda la Tierra entera. Los cristianos que hayan quedado después del Rapto y todos los habitantes responderán a esta catástrofe con miedo y terror, y exclamarán “El gran día de la ira de Dios ha llegado”.

Cabe resaltar que, en las Escrituras, la resurrección de los santos está relacionada con terremoto, como sucedió el Viernes Santo, cuando tembló la tierra y muchos santos del Antiguo Testamento resucitaron, y como temblará la tierra cuando resuciten los dos testigos (Ap 11, 13). Por ello mismo, algunos hacen coincidir el terremoto del sexto sello con el momento en que pudiera suceder la primera resurrección, la de los santos del Nuevo Testamento, seguido inmediatamente del Rapto.

La explicación que los promotores del Gobierno Mundial le darán al Rapto será la de “abducciones” por parte de seres galácticos superiores. Se prepara ya cantidad de literatura en ese sentido.

Concluyamos diciendo que la cercanía de ambas cosas, Arrebato y apertura del sexto sello, será fácilmente previsible por un signo claro que Jesucristo nos dio: el incremento de guerras: “Se levantará nación contra nación, y reino contra reino” Mt 24, 7. Es el mismo orden que se observa en el Apocalipsis en el segundo sello, el que corresponde al segundo caballo, de la guerra: “Entonces salió otro caballo, rojo: al que lo montaba se le concedió quitar de la Tierra la paz para que se degollaran unos a otros: se le dio una espada grande” (Ap 6, 4). Sólo después aparecen el tercer caballo del hambre, y el cuarto de las pestes que, por otro lado, normalmente son las consecuencias lógicas de las guerras.

En campo católico, diversas revelaciones privadas hablan de un Gran Aviso por parte de Dios previo a la Tribulación. Ese evento podría coincidir también con el sexto sello y el gran terremoto. Primero porque se refiere a un acontecimiento cósmico, segundo por el impacto en todos los habitantes de la Tierra quienes se esconderán con gran temor, pero sobre todo por los efectos de arrepentimiento y contrición despertados en la humanidad entera. En efecto, sostienen dichas revelaciones privadas que la principal consecuencia del Aviso tendrá lugar en el interior de la conciencia humana, como fruto de una iluminación interna sobrenatural, pero en coincidencia con un gran incidente sideral.8
Si es así, podemos concluir que el Gran Aviso estará precedido no sólo por la huída del Papa de Roma, sino también por signos inmediatos muy patentes: el oscurecimiento del sol y la luna roja, y el mismo Arrebato de los fieles.

Valoración

De la intervención divina en la Guerra de Gog y Magog, ó Guerra de Ezequiel, Israel emergerá completamente redimida. Incluso aquellos judíos que aún viven en el exilio volverán para reunirse en la tierra prometida. Todas las naciones reconocerán que el Dios de Israel es el único y verdadero Dios del universo. El Dios de Abraham, Isaac y Jacob será el Dios de todos. El Reino de Dios se establecerá no sólo para Israel sino para todos. La reconstrucción del Templo será el apogeo de esos acontecimientos. No es accidental que después de los capítulos 38 y, 39, Ezequiel comience a describir la reconstrucción del Templo y una nueva forma de organización social (Ez 40-48).

Con la destrucción de Gog y sus aliados, las diferentes restauraciones apuntan a la conclusión de los tiempos eclesiásticos y al restablecimiento transitorio de los tiempos veterotestamentarios. Dios específicamente establece que Él no ocultará más su rostro a Israel, y que derramará su Espíritu sobre su pueblo. Igualmente, en el Antiguo Testamento Dios no les escondía su faz, trataba con ellos a través de profetas, reyes y sacerdotes. Ni les escondió su semblante cuando se comunicó con su pueblo a través de la venida de su Hijo Jesucristo, a quien ellos rechazaron:

“Así manifestaré yo mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán el juicio que voy a ejecutar y la mano que pondré sobre ellos. Y la casa de Israel sabrá desde ese día en adelante que yo soy Yahveh su Dios. Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue deportada por sus culpas, que, por haberme sido infieles, yo les oculté mi rostro y los entregué en manos de sus enemigos, y cayeron todos a espada. Los traté como merecían sus impurezas y sus crímenes, y les oculté mi rostro. Por eso, así dice el Señor Yahveh: Ahora voy a hacer volver a los cautivos de Jacob, me compadeceré de toda la casa de Israel, y me mostraré celoso de mi santo nombre. Ellos olvidarán su ignominia y todas las infidelidades que cometieron contra mí, cuando vivían seguros en su país, sin que nadie los inquiete. Cuando yo los haga volver de entre los pueblos y los recoja de los países de sus enemigos, manifestaré sobre ellos mi santidad a los ojos de numerosas naciones, y sabrán que yo soy Yahveh su Dios cuando, después de haberlos llevado al cautiverio, entre las naciones, los reúna en su suelo sin dejar allí a ninguno de ellos. No les ocultaré más mi rostro, porque derramaré mi Espíritu sobre la casa de Israel, oráculo del Señor Yahveh" (Ez 39, 21-29).

Inicialmente, a muchos judíos les parecerá que la situación posterior a la intervención divina en su favor, en la batalla de Gog y Magog, es ya el inicio del reino mesiánico, pero no será así. Aunque Dios aceptará el culto de Israel, no aceptará sus sacrificios animales y permitirá que el falso mesías se vuelva posteriormente contra ellos. Enviará a sus dos testigos, bajo la forma de dos profetas del antiguo testamento, con la habilidad de obrar milagros asombrosos (Ap 11, 3-12) y preparará a su pueblo para el retorno del verdadero Mesías a través de sus 144,000 elegidos.

Por su parte, la Iglesia -quienes hayan quedado después del Arrebato-, atravesará por la mayor prueba de su historia.9
Al final de la Gran Tribulación se dará la segunda venida del verdadero Mesías (Parusía), quien descenderá de la misma manera que subió a los cielos -a la vista de todos, el día de la Ascensión (Mt 24, 29: Mc 13, 26; Lc 21, 27; Hch 1, 11)- y volverá para realizar tres cosas: 1) derrotar al Anticristo, así como a su falso profeta y a quienes impusieron su Gobierno Mundial forzado; 2) juzgar a las naciones y erradicar el mal y la incredulidad, y 3) restaurar la creación y elevar la naturaleza humana en su integridad, transformándola íntima y esencialmente (Ez 36, 25; 2 Pe 3, 13; Is 65,17). Ese día de su Retorno, Jesús regresará con todos los santos10 resucitados, los del Antiguo y los del Nuevo Testamento, así como con todos los que fueron raptados siete años antes.

Después de ello, Jesucristo inaugurará el largo periodo de “mil años” de su Reinado sobre la Tierra, mismo que concluirá con su tercera y última manifestación en el Juicio Final, al fin del mundo. Así lo conservó un buen número de padres y escritores eclesiásticos de los primeros cuatro siglos de la Iglesia, sosteniendo, en resumen: a) que, previo a la Parusía, tendrá lugar la primera resurrección, la de todos los santos, y el Rapto de los fieles; b) que Jesús regresará para derrotar al Anticristo y a sus cómplices, y c) que volverá para reinar en esta Tierra por un periodo largo (“mil años” en el género apocalíptico), después de que el misterio de la iniquidad llegue a su exceso durante la Gran Tribulación.

Esta es la forma maravillosa y sorprendente en que Dios tiene planeado armonizar la historia de la salvación, después de que ésta sufriera un divorcio con el dramático rechazo de su Hijo por parte del pueblo judío.

A primera vista, pudiera parecer que con la Guerra de Gog y Magog la economía salvífica de Dios sufre un retroceso, al volver a intervenir como en el pasado en favor de Israel, mientras que la salvación es ya universal. Pero en realidad, lo que Dios hace al romper el silencio respecto a su pueblo es concluir la historia universal en la etapa presente, la cual había quedado aparentemente inconclusa con el rechazo de Cristo por parte de los suyos. Es decir, el papel de Israel hacia el mundo es ya universal, y este no ha concluido. Más aún, los acontecimientos relacionados con Israel son los que propiciarán la Parusía. Es paradójico, pero el Retorno de Cristo se dará al ser invocado no por los cristianos, sino por los judíos, estando éstos sitiados y a punto de ser destruidos por el falso mesías.

El hecho de que Dios sepa lo que va a suceder no menoscaba en lo más mínimo nuestra libertad. Y si Él quiso dárnoslo a conocer, a través de las Escrituras, es sin duda para nuestro bien. Es nuestro deber, como Jesús mismo nos recomendó, escudriñar los signos de los tiempos.

Dios está restaurando su plan original de salvación y felicidad para el hombre, mismo que fue desfigurado desde el inicio por el maligno, demostrando así lo que sentenció el gran San Agustín: “Dios demuestra más su poder y su grandeza sacando bien del mal, que simplemente no permitiendo que el mal exista”.

Con el injusto asesinato de su Hijo, con la decadencia de la civilización cristiana y con el actual desbordarse de la violencia, la mentira, la corrupción y la impunidad, uno pudiera concluir que Satanás está ganando. Es entonces cuando Dios llevará a cumplimiento su plan de salvación, salvando lo que parecía perdido, y logrando algo al haber permitido el obrar demoníaco: que la salvación requiera de nuestro libre albedrío, el poder optar libremente entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas, entre la mentira y la verdad, entre la felicidad que nos ofrece la sumisión amorosa a Dios y los encantos que nos promete la rebeldía orgullosa del “no serviré”.


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1) A lo largo de los capítulos 38 y 39, los nombres de Gog y Magog son utilizados en forma conjunta como título que denomina la combinación de un gran adversario de Dios: Gog como un “príncipe”, y Magog como un país ó región. Dos veces utiliza “Magog” para indicar el territorio de donde es originario el líder denominado “Gog”, que en hebreo antiguo significa “encumbrado”. Al mencionar a Gog como proveniente del “lejano norte”, Ezequiel parece estar denotando el nivel máximo de autoridad dentro de una alianza de naciones de lo que hoy son las ex repúblicas soviéticas, territorio del antiguo reino de Anatolia y más allá del Cáucaso.

2) Desde que Artajerjes dio la orden de reconstruir Jerusalén y el Templo (457 a. C.), hasta que Jesús fue ungido en ocasión de su bautismo, en el Jordán (26 d. C.)

3) Algunos estudiosos sugieren que la mención explícita de Ezequiel de “siete meses” pudiera ser para indicar el tiempo que tardará en iniciar la Gran Tribulación después de la Guerra de Gog y Magog, es decir, del momento en que el Anticristo firmará el falso acuerdo de paz.
4) “Se abrieron los sepulcros, y muchos santos que habían muerto resucitaron”. Éstos se aparecieron en Jerusalén a muchas personas durante los cuarenta días en que Jesús estuvo resucitado entre los suyos. El Evangelio nos deja ver que esos santos no revivieron como Lázaro, a quien Jesús regresó a esta misma vida, muriendo tiempo después. Los santos resucitados resurgieron en una condición nueva, transformada y gloriosa.
5) El Arrebato de los fieles es resultado de una intervención divina selectiva: “Entonces estarán dos en el campo, el uno será tomado, y el otro será dejado. Estarán dos mujeres moliendo en un molino, una será tomada, y la otra será dejada”: Mt 24, 40. El Rapto tiene el doble propósito de premiar la virtud de los fieles, y de evitarles la purificación de la Gran Tribulación, misma que ya no necesitan.
El acontecimiento fue dado a conocer por San Pablo: "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y al son de la trompeta, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos para siempre con el Señor" (I Tes 4, 16).
Y añade: "No todos moriremos, pero todos seremos transformados. En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene el último toque de trompeta. Porque sonará la trompeta y los muertos serán resucitados para no volver a morir y nosotros seremos transformados" (I Cor 15, 51). Todos ellos, raptados y resucitados, volverán el día de la Parusía acompañando a Cristo en su retorno glorioso, y se quedarán reinando, en representación suya, durante el milenio del Reino mesiánico.

6) La distinción entre la primera resurrección, exclusiva de los santos del Nuevo Testamento, y la segunda resurrección, que será universal y al fin del mundo, es delineada claramente por San Juan: Ap 20, 1-6.

7) El sello de los 144,000 se refiere literalmente, no metafórica ó espiritualmente, a un grupo de judíos que estarán vivos cuando los dos testigos sean muertos por el Anticristo a mitad de la Gran Tribulación y ambos resuciten y sean raptados al cielo tres días y medio después de su muerte, ante el asombro de la humanidad entera. Los 144,000 elegidos serán, según lo revela San Juan, 12,000 de cada tribu de Israel (Ap 7, 2-8). Estos “sellados” no podrán ser asesinados por el Anticristo, mientras que todos los demás que den testimonio de Dios, judíos ó gentiles, serán martirizados y decapitados (Ap 7, 13-14; 20, 4).

8) Cfr. López Padilla, Luis Eduardo, “El Gran Aviso de Dios”, ISBN 970-94055-5-1.
9) Explícitamente, el Magisterio condena la idea de que el triunfo de la Iglesia se dará por un proceso de éxito gradual y evolutivo. Así lo establece el Catecismo de la Iglesia Católica (#675): “Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes. La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra desvelará el "Misterio de iniquidad" bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne”. Y añade, en el #677: “La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección. El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal que hará descender desde el Cielo a su Esposa. El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa”.