Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

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lunes, 31 de diciembre de 2012

Uno de los compañeros del Profeta nos narra su aceptación del islam ‘Amr Ibn ‘Abasah As Sulami, gran compañero del profeta Muhammad (saw


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o de los compañeros del Profeta nos narra su aceptación del ‘Amr Ibn ‘Abasah As Sulami, gran compañero del profeta Muhammad (saw)

28/05/2012 - Autor: Sheij Muhammad Al Ruwaili - Fuente: Webislam
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Transmisión profética
Transmisión profética
Alabado sea Dios, Quien nos guio agraciándonos con la fe y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Dios! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.
No existe gracia ni bendición más grande que Dios pueda conceder a una persona que infundir en su corazón la luz de la fe con la cual pueda discernir, reconocer la verdad donde quiera que se encuentre y así volver al estado de pureza natural en el que Dios lo ha creado.
¡Hermanos! Reflexionemos hoy sobre la historia de un gran compañero del Profeta, ‘Amr Ibn ‘Abasah As Sulami, quien nos contó cómo fue su búsqueda de la verdad.
‘Amr Ibn ‘Abasah As Sulami relató: “Cuando yo estaba en la época de la ignorancia (antes de aceptar el Islam) consideraba que la gente estaba extraviada, que no se basaban en nada verdadero y que sólo adoraban ídolos…
Por cierto que éste es un razonamiento sano e inteligente para llegar a la verdad ya que nadie excepto Dios, la única divinidad, merece ser adorado; y ningún ídolo, estatua, rey o profeta es digno de adoración.
Y continúa su relato diciendo:
Y escuché, de un hombre, en La Meca, que estaba dando noticias (de un mensaje profético). Entonces me subí a mi montura y fui a verlo. El Mensajero de Dios se ocultaba, ya que la gente le hacía la vida difícil…
Los profetas y sus seguidores enfrentaron, al comienzo de su misión, todo tipo de dificultad y hostilidad que supieron vencer con fortaleza y fe, irradiando así su luz sobre los demás.
Y agrega:
Con una actitud amigable (hacia los habitantes de La Meca) me las arreglé para llegar hasta él.
Le pregunté: ¿Que eres tú?
Dijo: Soy un Profeta.
Dije: ¿Qué es Profeta?
Dijo: He sido enviado por Dios.
Dije: ¿Y con qué mensaje te ha enviado?
Dijo: He sido enviado para unir los lazos de parentesco, destruir los ídolos y proclamar la unicidad de Dios para que no se asocie nada con Él.”
Por cierto que estos principios y enseñanzas concuerdan con la naturaleza humana y el más importante de todos es la unicidad divina y la adoración a Dios sin asociarle copartícipe alguno.
Le pregunté: ¿Quién está contigo en esto?
Dijo: Un hombre libre y un esclavo (Abu Bakr y Bilal estaban en esos días entre los que habían creído en el Mensaje de Dios).
Dije: Quiero seguirte.
Dijo: En estos días no podrás hacerlo, ¿no ves las difíciles condiciones en las que mi gente y yo vivimos? Mejor vuelve con tu gente y cuando escuches sobre mi victoria, ven a mí.
El Mensajero de Dios profirió estas palabras con total convicción y confianza de que Dios haría triunfar Su religión sin importar los obstáculos y dificultades que tanto él como sus compañeros atravesarían. Dios dice: “Por cierto que socorreremos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes en esta vida y también el Día del Juicio cuando comparezcan los Ángeles testigos.” (Sagrado Corán 40:51)
Entonces me fui con mi gente, y al tiempo el Mensajero de Dios llegó a Medina. Yo solía buscar noticias y preguntarle a la gente sobre él hasta que llegó un grupo de la gente de Medina, y me encontré con ellos.
Les pregunté: ¿Qué ha hecho ese hombre que llegó a Medina?
Dijeron: Las personas se apresuran a aceptarlo mientras su gente (en Meca) intenta matarlo pero no lo logra.
Entonces llegué a Medina y fui a buscarlo.
Le dije: ¡Mensajero de Dios! ¿Me reconoces?
Dijo: Sí, ¿tú eres el que me encontró en Meca?
Respondí: Así es, y le dije: ¡Profeta de Dios!
Infórmame de lo que Dios te ha enseñado y que yo ignoro, e infórmame sobre la oración.
Ésta es la obligación del musulmán; pues luego de aceptar la fe y proclamar la unicidad divina debe preguntar sobre las obligaciones que Dios dispuso para él y esforzarse en aprender su religión. Y por cierto que la obligación más importante luego del testimonio de fe es el cumplimiento de la oración. Por ello, el Mensajero de Dios comenzó a enseñarle los horarios de las cinco oraciones.
Dijo: Cumple con el rezo del alba antes de que salga el sol, ya que una vez que este asomó lo hace entre los cuernos de Satanás, y es en ese momento que los incrédulos se prosternan ante él. Luego puedes rezar, que esas oraciones voluntarias son atestiguadas por los ángeles y observadas por los obedientes, hasta que el sol esté en el cenit. Luego deja de rezar ya que en ese momento el Infierno se calienta. Y cuando la sombra de un objeto se mueva, reza nuevamente que esa oración es atestiguada y observada por los obedientes, hasta el momento de rezar la oración de la tarde. Luego deja de rezar hasta que se ponga el sol, ya que se pone entre los cuernos de Satanás y en ese momento los incrédulos se prosternan ante él. Y luego de ello reza nuevamente.
Dije: ¡Profeta de Dios! ¿Y la ablución?, cuéntame sobre ella.
El Profeta aprovechó la oportunidad para enseñarle y trasmitirle todo aquello que lo motive a buscar la complacencia de Dios, Su misericordia y el perdón de sus pecados en cada acto de adoración que realice.
Dijo: No hay uno entre ustedes que haga la ablución con agua enjuagándose la boca, inhalando y expulsando agua por la nariz sin que los pecados del rostro, boca y nariz se caigan. Y luego si lava su rostro, como Dios lo ha ordenado, los pecados de sus rostro caen por el final de su barba con el agua, luego si lava sus brazos hasta los codos, los pecados de sus brazos caen de las puntas de sus dedos con el agua, y si pasa la mano húmeda por su cabeza, los pecados de su cabeza caen de las puntas de sus cabellos y de las orejas con el agua, y si lava sus pies hasta los tobillos, los pecados de sus piernas caen de las puntas de sus dedos con el agua, y si luego se para y reza, alaba a Dios y Lo elogia y glorifica con lo que Le pertenece y consagra su corazón para Dios, sus pecados lo abandonan dejándolo tan puro como el día en que su madre lo dio a luz.
¡Hermanos! Es importante reconocer la magnitud de la oración, pues es lo que mantiene unido al siervo con su Señor. Además, si la oración es aceptada por Dios todas las demás obras son aceptadas, y si es rechazada todo cuanto haya hecho el siervo habrá sido en vano.
Que Dios nos bendiga con el Grandioso Corán y nos guíe para que Le temamos como Se merece. Y pido a Dios que perdones nuestros males, pues Él es Absolvedor, Misericordioso.
Segunda Jutba
Alabado sea Dios, Quien fortalece y eleva a los creyentes. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Dios, Único sin asociados, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia y compañeros.
¡Siervos de Dios! Afírmense en el Islam aferrándose al asidero más firme y sepan que Dios está con la comunidad y quien se aparte de ella será castigado el Día del Juicio.
¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en esta vida y en la otra. ¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en mis asuntos religiosos y mundanales, mi familia y mis bienes. ¡Dios! Cubre mis debilidades y sosiega mis miedos. ¡Dios! Protégeme por delante, por detrás, por mi derecha, por mi izquierda y por encima de mí. Me refugio en Tu grandeza de ser engullido por la tierra.
Dios dice: “Dios ordena ser equitativo, benevolente y ayudar a los parientes cercanos. Y prohíbe la obscenidad, lo censurable y la opresión. Así os exhorta para que reflexionen.” (Sagrado Corán 16:90)
Invoquen a Dios el Grandioso que Él los recordará siempre y agradézcanle por Sus gracias que se las incrementará.
Sepan que Él está bien informado de lo que hacen, témanle, pues, y pidan bendiciones por el Profeta Muhammad, y repitan Ruegos y Súplicas a Dios.
Viernes 27 de Jumada Al Thani de 1433 / 18 de mayo de 2012
Centro Cultural Islámico "Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey Fahd"
Buenos Aires - Argentina
Traducción de la Jutba pronunciada por el Sheij Muhammad Al Ruwaili

La virtud del recuerdo de Dios


La virtud del recuerdo de Dios

Dios dice: “Recordadme pues, que Yo os recordaré, agradecedme Mis mercedes y no seáis ingratos” (Sagrado Corán)

11/05/2012 - Autor: Sheij Muhammad Al Ruwaili - Fuente: Webislam
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Ser consciente de Allah
Ser consciente de Allah
Alabado sea Dios, Quien nos guió agraciándonos con la fe y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Dios! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.
¡Siervos de Dios! Una de las grandes bendiciones que Dios ha concedido a Sus siervos es la enorme recompensa con la que Él retribuye sus pequeñas acciones y, una de esas pequeñas acciones que no podemos descuidar es la invocación a Dios, pues recordar y tener presente a Dios es un signo de fe sincera y una práctica que eleva al siervo y lo aproxima más a su Creador.
Dios dice: “En la creación de los cielos y la Tierra y en la sucesión de la noche y el día hay signos para los dotados de intelecto. Aquellos que invocan a Dios estando de pie, sentados o recostados, meditan en la creación de los cielos y la Tierra y dicen: ¡Señor nuestro! No has creado todo esto en vano ¡Glorificado seas! Presérvanos del castigo del Fuego.”(Sagrado Corán 3:190-191)
Contrariamente, recordar poco a Dios es una señal de hipocresía. Dios dice: “Los hipócritas pretenden engañar a Dios, pero es Él Quien les engaña. Cuando se levantan para hacer la oración lo hacen desganados, sólo la hacen para ser vistos por los demás y no recuerdan a Dios sino poco.” (Sagrado Corán 4:142)
¡Hermanos! Invocar a Dios genera paz en el alma. Dios dice: “Aquellos que creen, sus corazones se sosiegan con el recuerdo de Dios. ¿Acaso no es con el recuerdo de Dios que se sosiegan los corazones?” (Sagrado Corán 13:28) Incluso, la mayor recompensa para quien invoca a Dios es saber que Dios lo recuerda por ello. Dios dice: “Recordadme pues, que Yo os recordaré, agradecedme Mis mercedes y no seáis ingratos.” (Sagrado Corán).
Al Bujari y Muslim registraron que Abu Hurairah narró que el Mensajero de Dios dijo en un Hadiz Qudsi: “Dios dice: Yo seré con Mi siervo como él crea que soy. Cuando me recuerde Yo estaré con él. Si me tiene presente en su corazón, Yo lo tendré presente en el mío y si me recuerda frente a un grupo de personas, Yo lo recordaré frente a una corte de ángeles”.
Si bien esto bastaría como retribución por recordar a Dios, existen más recompensas para esta pequeña obra. At Tirmidhi registró que Abu Hurairah narró que el Mensajero de Dios dijo: “¿Quieren que les informe acerca de la mejor obra que pueden realizar, la más valiosa y la más pura, aquella que vale más que todo el oro o la plata que puedan dar en caridad y es más recompensada que el enfrentamiento y la lucha por la causa de Dios?” Y sus compañeros respondieron: ¡Sí! ¡Mensajero de Dios! Y él dijo: “El recuerdo de Dios”.
Abu Daud registró que Anas narró que el Mensajero de Dios dijo: “Permanecer, luego de la oración del alba y hasta la salida del sol, junto a quienes recuerdan a Dios es más preciado para mí que liberar a cuatro descendientes de Ismael. Y permanecer luego de la oración de la tarde y hasta la puesta del sol junto a quienes recuerdan a Dios es más preciado para mí que liberar a cuatro descendientes de Ismael”.
Abu Bakr dijo: “Quienes invocan constantemente a Dios obtienen las mayores recompensas”.
Muslim registró que Abu Hurairah narró que el Mensajero de Dios dijo: “Invocar a Dios diciendo: ¡Glorificado sea Dios! ¡Alabado sea Dios! ¡No hay más dios que Dios! ¡Dios es el más grande! es más preciado para mí que todo lo que el sol ilumina cada mañana”.
¡Musulmanes! Apresúrense a obedecer la orden de Dios, pues Él dice: “¡Oh, creyentes! Recuerden, constantemente, a Dios y glorifíquenle mañana y tarde.” (Sagrado Corán 33:41-42)
¡Siervos de Dios! Existen momentos en los cuales el recuerdo de Dios es más recomendable, y algunos de éstos son:
- Al comienzo y al final del día
- Luego de finalizada cada una de las oraciones obligatorias
- Antes de dormir y al despertarse
- Al ingresar al hogar y al salir del mismo
- Antes y después de comer
¡Dios! Guíanos para que podamos contarnos entre los que Te invocan y recuerdan en todo momento y entre los que te agradecen y adoran con sinceridad.
Que Dios nos bendiga con el Grandioso Corán y nos guíe para que Le temamos como Se merece. Pido a Dios que perdone nuestras faltas, pues Él es Absolvedor, Misericordioso.
Segunda Jutba
Alabado sea Dios, Quien fortalece y eleva a los creyentes. Atestiguo que no hay otra divinidad salvo Dios, Único sin asociados, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia y compañeros.
¡Siervos de Dios! Afírmense en el Islam aferrándose al asidero más firme y sepan que Dios está con la comunidad y quien se aparte de ella será castigado el Día del Juicio.
¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en esta vida y en la otra. ¡Dios! Te ruego indulgencia y bienestar en mis asuntos religiosos y mundanos, mi familia y mis bienes. ¡Dios! Cubre mis debilidades y sosiega mis miedos. ¡Dios! Protégeme por delante, por detrás, por mi derecha, por mi izquierda y por encima de mí. Me refugio en Tu grandeza de ser engullido por la tierra.
Dios dice: “Dios ordena ser equitativo, benevolente y ayudar a los parientes cercanos. Y prohíbe la obscenidad, lo censurable y la opresión. Así los exhorta para que reflexionen.” (Sagrado Corán 16:90).
Invoquen a Dios el Grandioso que Él los recordará siempre y agradézcanle por Sus gracias que se las incrementará.
Sepan que Él está bien informado de lo que hacen, témanle pues, y pidan bendiciones por el Profeta Muhammad.
Viernes 6 de Yumada Al Thani de 1433 / 27 de Abril de 2012
Centro Cultural Islámico Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas Rey Fahd
Buenos Aires – Argentina

La necesidad de religiosidad


La necesidad de religiosidad

La religiosidad significa la rectitud, la pureza, la honestidad, el recato de la vista, mantenerse alejado de la corrupción, de las drogas y otros embriagantes y de perjudicar a los demás

30/06/2012 - Autor: Sheij Muhammad Al Ruwaili - Fuente: Webislam
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La fe
La fe
Alabado sea Dios, quien bien facilita a sus siervos adorarle. Lo alabamos por allanarnos el camino de la obediencia. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Único, quien no tiene copartícipes, y atestiguo que Muhammad es su siervo y mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia, con sus compañeros, y con todos aquellos que sigan su guía.
Entre las particularidades del ser humano es que en su naturaleza está el instinto por creer en Dios, por lo que la humanidad estuvo bajo la fe monoteísta un tiempo hasta que Satanás logró seducirlos y hacerlos caer en la adoración de ídolos.
La fe es una necesidad en la vida humana, y el Islam es la religión verdadera que complace a Dios, con una creencia clara. Dios dice: “La religión de Dios es inalterable y ésta es la forma de adoración verdadera, pero la mayoría de los hombres lo ignoran” (Sagrado Corán 30:30).
En la medida que el siervo se aferra a las enseñanzas y órdenes del Islam se afirma en la obediencia de Dios y en la búsqueda de Su complacencia.
Uno de los ejemplos más sobresalientes de la religiosidad fue la de los magos de Faraón luego de que abrazaron la fe monoteísta de Moisés y se prosternaron ante Dios: “Dijo el Faraón: ¿Acaso van a creer en él sin que yo se los lo permita? Ciertamente él es su maestro que les ha enseñado la magia. ¡Ya verán! Haré que se les ampute la mano y el pie opuestos, luego los haré crucificar. Dijeron: ¡No nos importa! Ciertamente volveremos a nuestro Señor y nos retribuirá por haber creído y sido pacientes a tu castigo. Y en verdad anhelamos que Él nos perdone nuestros pecados ya que hemos sido los primeros creyentes en el Mensaje de Moisés” (Sagrado Corán 29:49-51). Ellos no renunciaron a la fe que inundó sus corazones, no dudaron en dejar este mundo porque anhelaban el perdón de Dios y Su recompensa.
En la historia de la nación de Muhammad se manifiesta también la religiosidad en los siervos creyentes, se había propagado en la sociedad pre islámica el consumo de bebidas alcohólicas, los juegos de azar, la injusticia, los enfrentamientos y las guerras, cuando llegó la revelación sus corazones se purificaron, corrigieron su conducta y sentaron el precedente de cómo modificar la moral a través de la limpieza del alma tornándose personas generosas, tratando bien a sus parientes, luchando contra las injusticias y ayudando a los débiles, al punto de preferir al prójimo por encima de sí mismos ¡Ésta es la buena influencia de seguir la religión verdadera!
Ninguna sociedad alcanza un verdadero temple sino tiene una identidad religiosa, esto lo confirma la historia de las naciones anteriores que no tuvieron una creencia en qué apoyar su civilización, así perduraron poco tiempo y desaparecieron.
El Islam pudo unir tribus enfrentadas construyendo una nación y una gran civilización, con una legislación y programa de vida piadoso para toda época y lugar, Dios dice: “Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederemos una vida buena y le multiplicaremos la recompensa de sus obras.” (Sagrado Corán 16:97)
La religión del Islam le brinda al creyente la paz y el sosiego a su corazón, le protege de la sociedad corrupta y desviada, le brinda la verdadera felicidad en esta vida y la Otra, el Mensajero de Dios dijo: “Probará la dulzura de la fe quien se complazca de Dios como Señor, del Islam como religión y en Muhammad como Mensajero”.
Por más que una civilización avance tecnológicamente la gente seguirá necesitando una religión y actitudes religiosas, todos los seres humanos necesitamos de Dios: “¡Oh, gente! Ustedes están siempre necesitados de Dios.” (Sagrado Corán 35:14)
Un sabio de las primeras generaciones dijo: “La religiosidad no consiste en evitar los pecados en público, sino que se debe ordenar el bien y prohibir el mal, se debe dar buenos consejos y ser fieles a Dios y a Su Mensajero.
¡Hermanos en el Islam! La religiosidad significa la rectitud, la pureza, la honestidad, el recato de la vista, mantenerse alejado de la corrupción, de las drogas y otros embriagantes y de perjudicar a los demás. La religiosidad impulsa al creyente a procurar el bien para sus hermanos, ser beneficioso en la sociedad en que vive, el arrepentirse de sus faltas: “Por cierto que los piadosos, cuando Satanás les susurra, invocan a su Señor y entonces pueden ver con claridad.” (Sagrado Corán 7:201)
Satanás logró que Adán fuese expulsado del Paraíso con sus susurros, que comiese del árbol prohibido, pero Adán se arrepintió y volvió a su Señor: “Y le fueron inspiradas a Adán unas palabras de su Señor una súplica con la que rogó y Él le absolvió, pues Él es Indulgente, Misericordioso.” (Sagrado Corán 2:37) Ser religioso no implica infalibilidad, el religioso es un ser humano más, que puede cometer faltas pero rápidamente procura arrepentirse: “Por cierto que Dios ama a los arrepentidos y a los purificados.” (Sagrado Corán 2:222)
La religiosidad no implica estar esclavo y dar una imagen distorsionada del Islam, sino que implica una conducta ejemplar y una buena moral, con la purificación del corazón.
La religiosidad hace que el musulmán lleve una vida digna con objetivos claros, por más que disfrute de cosas de este mundo nunca se olvida de los placeres del Paraíso.
Es un deber, para el musulmán, brindar una imagen verdadera de lo que implica la religiosidad, es decir, un programa de vida moderado, reflexivo que fue lo que hicieron los primeros musulmanes. Algunos entienden la religiosidad de forma incorrecta y dan una penosa imagen externa de algo que carece de espiritualidad y reflexión.
No debemos juzgar o prejuzgar a las demás personas por sus apariencias, puede que obre como la gente del infierno hasta estar a punto de ingresar a él, y luego obre como la gente del paraíso y merece ser agraciado. Otros en cambio obran como la gente del paraíso hasta que están a punto de ingresar a él, pero luego obran como la gente del infierno y merecen ser castigados.
Debemos sembrar la verdadera religiosidad en nuestras almas, con un buen entendimiento del Sagrado Corán y de la Tradición del Profeta, no con innovaciones. Dijo el Profeta “Quien realiza acciones para agradar a Dios, pero no son de la religión, no le son aceptadas.
Que Dios nos guíe a través del Sagrado Corán y de las enseñanzas del Mensajero de Dios.
Viernes 02 de Shaban de 1433 / 22 de Junio de 2012
Centro Cultural Islámico "Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey Fahd"
Buenos Aires - Argentina
Traducción de la Jutba pronunciada por el Sheij Muhammad Al Ruwaili


2 Comentarios

José Angel Hernández dijo el 02/07/2012 a las 13:57h:
Comentario 1- La comunidad asamblearia de Medina que surgió en tiempos de la misión profética de Muhammad después de la Hégira no fue una nación ni una civilización. El error de los creyentes en la Revelación coránica fue precisamente el hacer de esa primitiva comunidad asamblearia una nación y una civilización que se proyectó con visión imperialista sobre otras naciones y civilizaciones. Quizás si los musulmanes después del fallecimiento del Profeta se hubiesen esforzado en proyectar la idea de la comunidad asamblearia de Medina en su visión del mundo ahora no estaríamos agobiados por la barbarie y la injusticia. ¿Por qué no expandieron la idea de “comunidad asamblearia”, que objetivamente era lo que había derivado directamente de la Revelación coránica?..
José Angel Hernández dijo el 21/09/2012 a las 21:09h:
Comentario 2- Los musulmanes contemporáneos de la muerte de Muhammad no tenían más que concebir a la comunidad asamblearia de Medina, que era lo que ellos y ellas objetivamente estaban viviendo por lo que no hablamos por tanto de una ensoñación utópica, como la forma de organización social que debían tomar como ejemplo para edificar un Islam político. Proponer la forma de la comunidad asamblearia de Medina a los pueblos a los que enseñaban el mensaje del Islam, comunidades de proyección local que debían unirse en espíritu solidario sin perder en ningún momento la estructura comunitaria asamblearia. Pero los musulmanes optaron por expandirse con espíritu imperial, mimetizando y proyectando las mismas estructuras corruptas que históricamente habían conocido. Ninguna espiritualidad puede edificar justicia sobre la injusticia. Los musulmanes se han limitado a islamizar la injusticia.

El significado de “No hay mas divinidad que Dios”


El significado de “No hay mas divinidad que Dios”

“La ilaha illa Allah”

03/12/2012 - Autor: Sheij Muhammad Al Ruwaili - Fuente: Webislam
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Surat al-ijlas
Surat al-ijlas
Alabado sea Allah Creador del Universo, y la paz y las bendiciones sean con nuestro Profeta Muhammad, con su familia y todos sus compañeros. Atestiguo que no hay más divinidad excepto Allah, Único. Sin asociados y que Muhammad es Su siervo y Mensajero.
Moisés le dijo a Allah: “¡Oh, Señor! Enséñame unas palabras para recordarte e invocarte. Le dijo: ¡Oh, Moisés! Di: No hay mas divinidad que Dios (La ilaha illa Allah). Moisés le dijo: Pero Señor, todas las personas lo dicen. Allah le dijo: ¡Moisés! Si los siete cielos y cuanto contienen, y las siete tierras fueran puestas en un plato de la balanza y en el otro las palabras No hay mas divinidad que Dios (La ilaha illa Allah), ésta se inclinaría por su gran peso hacia La ilaha illa Allah (No hay más divinidad que Dios)”.
Por cierto que las palabras de unicidad son No hay mas divinidad que Dios (La ilaha illa Allah), esto significa la unicidad en la adoración, es decir, no hay nada ni nadie que merezca ser adorado excepto Dios.
Éstas son unas palabras grandiosas, por cuyo motivo Dios envió a los Mensajeros y reveló los libros Sagrados. El Altísimo dice: “A todos los Mensajeros que enviamos antes que ti (Muhammad) les revelamos que no hay otra divinidad salvo Dios”.
Lo primero que hacía todo Mensajero era invitar a creer en estas palabras de fe, dice en el Sagrado Corán: “¡Pueblo mío! Adoren Dios y sepan que no existe otra divinidad salvo él”.
Todo musulmán debe tener conocimiento preciso de que la fe en la unicidad divina implica la sinceridad en la adoración y eso es precisamente lo que quiere nuestro Señor: “Sepan que no hay más divinidad que Yo”.
La fe en estas palabras debe cumplir ciertos requisitos, entre ellos:
Primero: El conocimiento de su significado, su alcance, lo que niega y afirma. El Sagrado Corán dice: “Sabe ¡Oh, Muhammad! que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Dios, e implora el perdón de tus faltas y la de los creyentes y las creyentes. Dios bien conoce lo que hacen dentro y fuera de sus hogares”.
Uzmán relató que el Mensajero de Dios dijo: “Quien muera sabiendo que no hay más divinidad excepto Dios ingresará al Paraíso” (Muslim).
Muchos pronuncian estas bellas palabras pero no entienden su significado y por ello caen en la idolatría.
Segundo: La certeza al negar toda forma de idolatría, si existe algo de dudas en el corazón de nada sirve que pronuncie "No hay mas divinidad que Dios" (La ilaha illa Allah); dice en el Sagrado Corán: “Por cierto que los creyentes son aquellos que creen en Dios y Su Mensajero y luego no albergan dudas al respecto”.
Abu Hurairah narró que el Mensajero de Dios dijo: “Atestiguo que no hay más divinidad que Dios y que yo soy el Mensajero de Dios. Todo aquel que se encuentre con Dios creyendo en estas palabras sin tener duda alguna ingresará al Paraíso” (Muslim).
Tercero: La fe monoteísta reniega de toda forma de idolatría, no se deben pronunciar las palabras de fe para hacerse ver o lograr prestigio. Dice el Altísimo: “Y no les fue ordenado sino que adoraran a Dios con sinceridad y devoción”.
Abu Hurairah relató que el Mensajero de Dios dijo: “El más feliz con mi intercesión será aquel que haya expresado que no hay más divinidad que Dios con total sinceridad” (Al Bujari).
Cuarto: La sinceridad en el corazón al pronunciar "No hay mas divinidad que Dios" (La ilaha illa Allah). El Creador dice: “Acaso piensan los hombres que se les dejará decir -creemos- sin ser probados. Por cierto que probamos a quienes los precedieron y sabe bien Dios quiénes fueron los sinceros y quiénes los mentirosos”.
“Todo aquel que atestigüe que no hay más divinidad que Dios y que Muhammad es el Mensajero de Dios con sinceridad en su corazón, Dios le vedará el Fuego”. (Al Bujari y Muslim).
Quinto: El amor, es decir, amar estas palabras y todo lo que implica, como así a también amar a todos los que creen y obran acorde a ellas. “Los creyentes son quienes más aman a Dios”.
Sexto: Obrar acorde a todo lo que implican estas palabras y alejarse de todo lo que pudiese empañar esta fe, sea externo o manifiesto. Dice en el Sagrado Corán: “¿Quién practica una mejor religión que aquel que se somete a Dios y es benefactor?”, el sometimiento es ponerse bajo las órdenes de Dios.
Séptimo: Aceptar todo lo que implican estas palabras, ya sea en lo referente a la adoración de Dios, sin copartícipes y dejar cualquier forma de idolatría. Aquel que pronuncie estas palabras pero no acepta lo que ellas implican es como dice en el Sagrado Corán: “Cuando se les decía no hay más divinidad excepto Dios se ensoberbecían”.
Octavo: Renegar de toda adoración a algo o alguien que no sea Dios, “Quien se aparte de Satanás y crea en Dios, se habrá aferrado al asidero más firme el Islam”.
Abu Malik relató que su padre escuchó al Mensajero de Dios decir: “Quien diga que no hay más divinidad que Dios y reniegue de toda forma de adoración que no sea a Él, serán sagrados sus bienes y su vida, y su juicio le compete sólo a Dios”.
¡Hermanos! Debemos tener presente que con la fe sincera de que no hay más divinidad que Dios tendremos garantizado el Paraíso. Es decir, que el siervo pecador por más que deba pagar por sus faltas cometidas finalmente alcanzará la bienaventuranza. Las palabras de fe beneficiarán en El Día cuando ya no se pueda obrar más.
Le rogamos al Altísimo que nos beneficie a través del Sagrado Corán y de las enseñanzas del Mensajero de Dios.
Viernes 2 de Muharram de 1434 / 16 de noviembre de 2012
Traducción de la Jutba pronunciada por el Sheij Muhammad Al Ruwaili
Centro Cultural Islámico "Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey Fahd"
Buenos Aires - Argentina

consejos profeticos


consejos profeticos 

Toda vez que el creyente relee lo hadices del Profeta reconoce a ciencia cierta que el Islam es de beneficio para toda época y lugar

27/08/2012 - Autor: Sheij Muhammad Al Ruwaili - Fuente: Webislam
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La aparición del ángel Gabriel
La aparición del ángel Gabriel
Alabado sea Dios, Señor del universo. Le glorificamos, le pedimos perdón por nuestros pecados y, a Él, nos encomendamos. Nos refugiamos en Dios del mal que existe en nuestras propias almas y de las consecuencias que puedan acarrear nuestras malas acciones. A quien Dios guíe, nadie lo podrá desviar y transitará, sin duda, por el camino de la luz y la misericordia; para quien Dios decrete el desvío, nadie podrá guiarlo y transitará, sin duda, por un camino de tinieblas, de permanentes dudas y tribulaciones. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Dios, Quien no tiene copartícipe alguno y que Muhammad es Su siervo y Mensajero.
¡Siervos de Dios! El ser humano, cuando en esta vida no tiene un objetivo, se asemeja a los animales: no puede ser recto en sus asuntos, salvo que cumpla con el motivo de su creación que implica transitar por la senda de Allah. Qué bello es que el siervo viva, en este mundo, sujeto al Libro de Dios y a la Tradición de su Profeta, sometiéndose así a sus mandatos y absteniéndose de sus prohibiciones. Cuando escucha una verdad presta oídos y cuando ve una falsedad se aparta de ella. Su único parámetro es la fe que eleva al ser humano, porque en caso de no tener fe se sumerge en los abismos de las tinieblas.
¡Siervos de Dios! La Tradición del Profeta es el manantial abundante que rebosa de guía y de luz. Es una fuente inagotable que, cuando el siervo se detiene frente a uno de los hadices del Profeta -que proviene de un foco de luz profética-, lo lleva a acceder a sus secretos e iluminarse, tomando el creyente lecciones de sus enseñanzas y partiendo de la premisa que antes ya creía que todo lo que procede del Profeta es la pura Verdad. Como si se tratara de palabras dichas en el momento: palabras claras, libres de toda filosofía y vocabulario rebuscado, porque hablan de Dios, glorificado sea. Toda vez que el creyente relee lo hadices del Profeta reconoce a ciencia cierta que el Islam es de beneficio para toda época y lugar, y que toda obra que realice contrario a las enseñanzas del Profeta es un desvío: “Toda obra que no se haya ordenado es rechazada”.
El Mensajero de Dios sintetizó el Islam de la siguiente manera: “La religión es fidelidad y buen consejo”. Toda persona necesita ser aconsejada, que le guien en el bien y le prevengan del mal. Abu Hurairah relató que el Profeta dijo: “Los derechos del musulmán son seis”. Le preguntaron cuáles eran y respondió: “Cuando te encuentres con él lo saludes, cuando te invite aceptes su invitación, cuando te pida un consejo se lo des, cuando estornude y diga “Alabado sea Dios”, le digas “Dios tenga misericordia de ti”, cuando se enferme que lo visites y cuando fallezca que concurras a su funeral” (Sahih Muslim). El consejo procede de una fuente profética de luz ¡Cuán bello, cierto y claro es!
Ahmad en su Musnad, recopiló de Abu Dharr que el amado Profeta le ordenó a éste siete cosas: “Que ame a los pobres y me acerque a ellos, que mire siempre a quienes están en peor situación que uno y no a quienes están en mejor situación, me ordenó que mantenga unidos los lazos familiares aunque ellos se negasen, que no le pida nada a nadie, que diga la verdad aunque sea amarga, que no tema la reprimenda si uno tiene la razón por Dios, me ordenó que incremente el decir “No hay poderío ni fuerza salvo los que provienen de Dios”, porque estas palabras son contenidas en un tesoro que hay bajo el trono divino”.
Qué mejor consejo que el que surge del mejor de la creación. ¡Cuánta necesidad tenemos de llevar nuestras vidas acorde a estas sabias recomendaciones Proféticas!
Lo más importante de este mundo es creer en la Unicidad de Dios y ser sinceros en la adoración de Él sin asociarle nada. La fe del creyente no es recta si no va acompañada de la paciencia al transitar este camino, para protegerse uno de sus enemigos demoníacos, sean genios o humanos.
Para el Profeta Abraham encendieron una hoguera sólo por haber creído en Dios. En una oportunidad se presentó Jabab ante el Profeta, quien se encontraba a la sombra de la Ka´bah y le dijo: ¿No vas a rogar a Dios para que nos auxilie? ¿No vas a rogar por nosotros? El Profeta le dijo: “En los pueblos que los precedieron se tomaba a un creyente y se hacía un pozo para aprisionarlo, luego se lo cortaba en dos con una sierra desde la cabeza para que renunciase a su fe y no lo hacía ¡Juro por Dios! Que Él hará prevalecer esta religión al punto de que una persona podrá cabalgar de Sana´a hasta Hadramout sin temer salvo a Dios, ni siquiera por el lobo que se coma a su ganado, pero ustedes son gente apresurada.” (Sahih Al Bujari).
El Mayor deber que tenemos, luego de creer en la Unicidad de Dios, es observar la oración de un modo correcto, porque es el pilar de la religión, es lo que distancia al creyente de la idolatría. El Mensajero de Dios dijo: “No dejen de hacer la oración obligatoria, intencionadamente, porque quien lo haga quedará fuera de la protección de Dios”. La oración es el vínculo más fuerte que hay entre el siervo y su Creador y no se auto engaña la persona que piensa que Dios la protege mientras cumpla con las oraciones obligatorias. En cambio, quien no la cumple, ha violado el pacto y da lugar a los demonios de entre los genios y los hombres para seducirlo.
No es una vida sana la de una persona que no guarda vínculos con los parientes, “Los lazos de sangre se aferraron al torno divino y dijeron: ¡Oh, Dios! Éste es el momento y el lugar para refugiarnos en Ti de que seamos cortados. Dios les dijo: ¿Aceptan que ayude a quien los mantenga unidos y abandone a quien los corte? Respondieron que sí y Dios dijo ¡Así será!”.
Cuando el Profeta aconsejó a Muaad Ibn Yabal, le dijo: “Procura mantener los lazos unidos aunque ellos quieran cortarlos” ¡Qué mejor persona que aquella que sea el motivo para unir a la familia!
Quien reflexiona en los preceptos del Islam encuentra que es una religión que abarca y contempla todos los asuntos de la vida, porque nos enseña a tener una buena relación con el Creador, con uno mismo y con toda la creación sin distingos de grupos étnicos o niveles sociales.
“Teman a Dios dondequiera que se encuentren y si realizas una mala acción luego realiza una buena para borrarla y trata a la gente con buen carácter y moral”.
Realicen ruegos y Súplicas a Dios
Viernes 15 de Ramadán de 1433 / 03 de agosto de 2012
Centro Cultural Islámico "Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey Fahd"
Buenos Aires - Argentina
Traducción de la Jutba pronunciada por el Sheij Muhammad Al Ruwaili