Eligiendo una pareja
En cierta ocasión, una conversación con una amiga estuvo dominada por su emoción y continuas expresiones de que quería casarse. Me comentó que tenía a un hermano en mente que ha había cautivado con su carisma, inteligencia y apariencia atractiva. Ella me dijo que él también estaba interesado en ella. Habló de muchas cosas sobre él, pero nada de lo que ella conocía era realmente significativo. Para ayudarla a reflexionar sobre su búsqueda de matrimonio, le recordé sobre la importancia de practicar la paciencia cuando se va a elegir una pareja. Sin embargo, precipitadamente, se condujo, en un torbellino emocional llena de entusiasmo y hormonas alteradas, directo al matrimonio.
No tuvieron mucha suerte. En un plazo de 8 meses el matrimonio se terminó. Incompatibilidades en su práctica del Islam, sus culturas y sus metas en la vida fueron los factores claves en el desmoronamiento de su matrimonio.
¿Cuál era su explicación para fracaso de su matrimonio? Ella decía que el hermano no estaba preparado para el matrimonio. También pensaba que no habría podido saber que él no estaba preparado aún si no hubiera habido prisa. En eso ella y yo no estábamos de acuerdo.
La elección de una pareja es la decisión más importante que tenemos que hacer, después de realizar la Shahada (el testimonio de fe). Dice el Corán (lo que se interpreta en español): {Desposad a aquellos hombres o mujeres que no tengan cónyuge, y a vuestros esclavos y esclavas piadosos. [No temáis] Si son pobres, pues Al-lah les Sustentará con Su gracia, y Él es Vasto, Omnisciente.} [Corán 24:32] Al-lah Hace un énfasis especial sobre la importancia del matrimonio y su rol en nuestras vidas. El matrimonio es la mitad de nuestra religión. El Corán sostiene (lo que se interpreta en español): {Y entre Sus signos está Haberos Creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y Puso entre vosotros amor y misericordia. Por cierto que en esto hay signos para quienes reflexionan.} [Corán 30:21]
Debido a que el matrimonio en el Islam es tan significativo, es importante dedicar tiempo de calidad y reflexionar al buscar a la persona con quien pasarás el resto de tu vida. Muy a menudo, las parejas comprometidas dedican más tiempo a planear la ceremonia de bodas que a la planeación premarital. Más bien, debería gastarse más tiempo en tratar de conocer al tu potencial pareja. Este artículo brindará los lineamientos básicos que las mujeres deben seguir cuando están buscando un esposo.
Desarrolla una base
En primer lugar, las mujeres deben comenzar su preparación para el matrimonio con educación, oración, Dhiker (recuerdo de Al-lah), la designación de un Wali (guardián o tutor) si es necesario, y estudio de las prácticas religiosas. La educación es fundamental para aprender sobre la importancia de la oración y otras prácticas islámicas. Por ejemplo, las mujeres en el Islam deben comprender que el matrimonio en el Islam comienza en la Dunia (la vida terrenal) y continúa en la otra vida. Por lo tanto, no solamente estamos eligiendo una pareja para esta vida, sino también para la próxima, in sha Allah. Factores artificiales, como el estatus social y la belleza, deben tener menos importancia comparados con la piedad. Dice el Corán (lo que se interpreta en español): {Y a quienes siguen la guía, Él les Incrementará su fe y les Facilitará obrar piadosamente.} [Corán 47:17] La piedad fortalece el carácter y nos acerca a Al-lah.
Es natural que las mujeres quieran seguridad y que los hombres deseen una mujer hermosa. A pesar del énfasis social en estos y otros ideales, los musulmanes deben abstenerse de poner mucho esfuerzo y concentrarse en ideales mundanales. En otras palabras, buscar sinceridad en la práctica del Islam en una potencial pareja es más importante que otros factores como la riqueza, la belleza o el estatus.
Buscar la guía de Al-lah
Las mujeres siempre deben buscar la pedir de Al-lah cuando están buscando un esposo. Por tanto, siempre que experimente duda o preocupación por algo debe hacer la oración del Istijarah (una oración para pedir guía). Esta oración puede ser realizada en cualquier momento.
Practicar modales adecuados
El cortejo en el Islam tiene parámetros. Ya que estás conociendo a tu posible pareja, es mejor hacerlo dentro de los lineamientos permisibles. Generalmente hablando, un hombre y una mujer no deben estar juntos si no están casados. Dice un hadiz: “Cuando un hombre y una mujer están solos, Satanás es el tercero”. [Muslim] Un hombre no puede estar a solas con una mujer, siempre debe haber un Mahram presente. Además, si una mujer que no está casada encuentra a un hombre en el cual está interesad, no debe mirarlo ni acercarse a él directamente. Dice el Corán (lo que se interpreta en español): {Diles a los creyentes [Oh, Muhammad] que recaten sus miradas y se abstengan de cometer obscenidades [fornicación y adulterio], pues esto es más puro para ellos. Ciertamente Al-lah Está bien Informado de lo que hacen.} [Corán 24:30] Todo contacto entre la mujer y su posible esposo debe estar supervisado por el Wali de la mujer. Un Wali es un guardián legal que es un amigo o tutor que se supone debe velar por los intereses de la mujer.
Cuando hablan con sus posibles esposos, las mujeres deben hablar de forma sencilla, evitando el coqueteo y conversaciones con contenido sexual. Más bien, la conversación debe permaneces casual e incluir tópicos relevantes relacionados con el matrimonio. Descubrir intereses comunes, comprender la situación financiera, compartir técnicas que paternidad y las relaciones con los parientes políticos son ejemplos de temas permitidos para una conversación. Cuando se hace evidente que el potencial esposo no es compatible, las conversaciones deben terminar.
Considerar la compatibilidad religiosa
Es importante descubrir si eres compatible religiosamente hablando con respecto a las prácticas diarias. No podemos asumir siempre que el ser musulmán es garantía de que serán compatibles. Pregúntate a ti misma: ¿Su práctica del Islam parece libre o restringida? ¿Cómo se siente acerca de tu forma de vestir? ¿Preferirías que usara zoubs (ropa tradicional)? ¿Cómo evalúa la piedad? ¿Cómo gasta su tiempo en Ramadán? ¿Cuáles son sus puntos de vista acerca de las prácticas culturales del Islam alrededor del mundo? ¿Practica la oración (cinco veces al día) con puntualidad?
Discutir expectativas
En etapas más avanzadas de tu exploración, habla sobre las expectativas personales que tiene cada uno. Pregúntale sobre su opinión sobre el control de natalidad. Discute una línea de tiempo en la cual te gustaría tener hijos. Una vez que haya hijos, ¿prefieres quedarte en casa o salir a trabajar? ¿Qué piensas sobre la educación de los niños en casa? ¿Cómo se siente sobre ayudar con las tareas domésticas? Discute sobre cómo estará organizada su nueva vida juntos.
Eligiendo una pareja (Parte 2)
Habla con su familia y amigos
Aprende acerca de tu posible esposo hablado con su familia y amigos. Al hacer esto irás comprendiendo su carácter. Habla con personas que lo conozcan fuera de su familia. Pregunta sobre sus modales y cómo trata a la gente. Investiga sobre su temperamento en varias circunstancias. ¿En qué clase de actividades se involucra dentro de la comunidad? ¿Cuáles son sus planes a corto y largo plazo? Descubre su nivel de tolerancia y adaptación con personas diferentes a él. ¿Cómo se relaciona con sus padres y miembros del sexo opuesto? Si ya tiene hijos, ¿cómo se relaciona con ellos? Investiga su carácter y personalidad hablando con gente que lo conoce.
Un hombre de buen carácter es altamente apreciado en el Islam. El Imam Tirmidhi narró el siguiente hadiz: “Si alguien cuyo carácter y religión te complacen viene a ti (con una propuesta de matrimonio), debes casar con él (a tus mujeres solteras). Si no lo haces, habrá tribulaciones en la tierra y una gran corrupción”. También debes conocer sobre sus padres. Determina su nivel de semejanza ti, lo creas o no, este es un factor muy importante. Descubre cuáles serán sus obligaciones con sus padres unas vez que estén casados.
Escucha atentamente lo que tiene que decir
Descubre por qué está interesado en casarse contigo. Determina si realmente está interesado en ti o si sus intenciones son superficiales. Por ejemplo, ¿él quiere casarse porque todos sus amigos se están casando? Determina si es sincero y realmente quiere casarse porque está enamorado.
Haz preguntas personales
A medida que las conversaciones continúan, realiza preguntas personales. Pregúntale cuáles son sus puntos de vista sobre los bienes materiales, el estilo de vida y el dinero. Investiga sobre asuntos legales pasados. ¿Alguna vez ha tenido problemas con la ley? ¿Es propenso a ciertas enfermedades? Además, en esta época, tu posible esposo debe estar dispuesto a realizarse un examen de SIDA antes del matrimonio. Si ha estado casado antes, pregúntale cómo maneja los conflictos y desacuerdos. Debes estar segura de que el no te está conociendo lo suficiente como para comenzar a decirte lo que cree que quieres escuchar. Pregúntale sobre su carrera y sus planes futuros sobre el tema. Hazle preguntas que revelen sus valores y perspectivas sobre la vida y temas generales. ¿Qué piensa sobre los derechos de las mujeres? ¿Qué tan importante es para él la salud y la alimentación? ¿Cuál es su opinión sobre la poligamia? Hazle preguntas por medio de las cuales puedas vislumbrar el posible éxito o fracaso del matrimonio. Mientras más cosas preguntes, mejor.
Obsérvalo
Asiste a actividades sociales o de la comunidad a las que también él asista y obsérvalo para ver cómo interactúa con las personas en diferentes situaciones.
Reflexiona sobre el futuro
¿Tiene este hombre defectos y debilidades que pueden ser toleradas por toda una vida? ¿Es digno de ser apreciado por la causa de Al-lah, incluso si no cumple las expectativas? ¿Sería un buen padre? ¿Existen cosas por las que él considera que se debe abandonar a una esposa? Considera seriamente el número de veces que ha estado casado, si lo estuvo antes.
Conoce tus necesidades
Piensa si él o no la persona que puede satisfacer tus necesidades. No racionalices y aceptes las características que sabes que no te convienen porque crees que tú lo puedes cambiar más adelante. Pregúntate a ti misma: ¿Es responsable y sabe cómo priorizar? ¿Me respeta por quien soy o parece que me quiere cambiar? ¿Quiere que yo crezca mental y espiritualmente en el camino del Islam?
Sé paciente
El matrimonio es un asunto serio. No te apresures a entrar en él. Actuar con prisa por lo general conduce al desastre. Se necesita tiempo para poder conocer a la persona. Al-lah Enseña que los pacientes entrarán al Paraíso. Dice el Corán (lo que se interpreta en español): {Son pacientes, sinceros, piadosos, caritativos y piden perdón por las noches hasta llegar el alba.} [Corán 3:17]
Piensa por ti misma
Trata de no asumir que la forma en que se viste o habla son indicaciones de su personalidad o de cómo te tratará. Que alguien luzca “piadoso” no siempre significa que sea piadoso. Un hombre que cita al Corán en toda conversación que tiene contigo no necesariamente es piadoso. Trata de interceptar cualquier rasgo que sea artificial.
Sigue a tu corazón
Presta atención a las señales y la guía de Al-lah para ayudarte en el camino. Tu corazón tiene el potencial para guiarte en muchos casos cuando tu mente puede fallar. A veces usamos nuestra mente para racionalizar las cosas que tal vez no queramos ver o reconocer.
Mi experiencia personal en elegir un esposo fue única porque fui extremadamente especial. Fui más exigente que mi Wali (tutor). Cuando hacía el Salah (las cinco oraciones diarias), le pedía a Al-lah que me Diera un esposo que cumpliera con mis 44 expectativas. Consideraba la lista como una receta para un matrimonio saludable. A pesar de que yo pensaba que mi lista estaba algo exagerada, él estuvo de acuerdo con las 44 condiciones. Hemos estado casados por 3 años y contando. De hecho, nos hemos casados tres veces: la primera, islámicamente; la segunda por lo civil; y la tercera con la familia y amigos presenten en la walimah (banquete de bodas). ¡Al Hamdu lil-lah! No existe ninguna garantía de que un matrimonio será exitoso. Por supuesto, hay cosas que pueden ayudar a reducir los problemas; pero realmente creo que es cierto lo que una amiga dijo en una vez: “Un matrimonio es como una batalla diaria, todos los días los esposos deben luchar por él”. Pienso que esta es una de las principales razones por las que el matrimonio es una parte interesante de la vida, y es por eso que se vuelve tan querido y valorado para nosotros cuando tenemos éxito en mantenerlo con vida.
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