Palestina. Genocidio y ecocidio bajo el sionismo

- Por Pablo Jofré Leal /Al Mayadeen / 30 de diciembre 2025.
El régimen sionista pretende hipotecar el futuro de Palestina, mediante la desaparición física del mayor número posible de niños y mujeres.
Suelo sustentar en mis artículos, charlas y libros sobre Palestina que el régimen judío sionista israelí muestra, sobre todo a partir del 7 de octubre del 2023 y esto sin disimulo, su cara más bestial y perversa.
Sin encubrir absolutamente ninguno de sus propósitos: avanzar en la ocupación total de Gaza y posteriormente Cisjordania. Esto, bajo el amparo de un plan de solución final que implica expulsión, desplazamiento y genocidio.
Las excusas son siempre las mismas. Más de siete décadas de un cuento sangriento, criminal y violatorio de todo lo que huela a derecho internacional: eliminar la resistencia palestina. Sostener que obedece a una política de autodefensa que, a las entidades ocupantes les esta vedado tal propósito y en cambio, sí se les reconoce a los pueblos que sufren procesos de ocupación.
“Tel Aviv”, tras el Diluvio de Al Aqsa ha tejido su capítulo más criminal desde aquel 14 de mayo de 1948, cuando nace a la luz esta entidad que denominaron “Israel”.
Un capítulo que pretende hipotecar el futuro de Palestina, mediante la desaparición física del mayor número posible de niños y mujeres, lo que significa el 70 por ciento de los 200 mil asesinados directos e indirectos por el genocidio realizado en estos últimos 26 meses.
Sumemos la destrucción de viviendas, hospitales, escuelas, universidades, mezquitas, iglesias cristianas. Infraestructura básica. Demolerlo todo. Privar de alimentos a la población y acribillarlos a balazos en los sitios donde se reparte ayuda humanitaria o forzarlos a refugiarse en precarias tiendas en determinados sitios donde las bombas, drones, el fósforo blanco y los francotiradores ejecutan su labor criminal.
Nada frena a la entelequia infanticida israelí. Las críticas de organismos internacionales, las tibias amenazas de sus socios europeos, respecto a reconocer el Estado palestino, el dictamen de la Corte Penal Internacional de declarar como criminal de guerra a Benzion Mileikowsky -conocido como Benjamín Netanyahu- primer ministro israelí de origen polaco o establecer políticas sancionatorias desde el punto de vista económico. Todo ello es ignorado por el ente sionista y su socio estadounidense, junto a la Troika europea, conformada por Francia, Gran bretaña y Alemania, principales asociados en materia de apoyo financiero, militar, además de político y diplomático (1)
La lucha del pueblo palestino sigue su curso y no se detendrá a pesar de las masacres, los crímenes ejecutados por las tropas SS –soldados sionistas – al estilo de las Einsatzgruppen – las unidades móviles de exterminio” del ejército nazi de cuya labor tomaron buena nota las brigadas y los batallones del ejército sionista.
Actos criminales, de los cuales se vanaglorian mediante selfies y videos subidos a las redes sociales: Batallón Golani, el 97º Batallón Netzah Yehuda conocido anteriormente como Nahal Haredi perteneciente a la Brigada Kfir. La Brigada Givati que se caracteriza por la tortura a los detenidos palestinos, entre otros nombres que hay que tener presente a la hora de detener, juzgar y condenar con la máxima severidad a los criminales sionistas.
La sociedad israelí está dotada de un ejército que, en su gran mayoría conforman los mencionados grupos clonados de la labor de los Einsatzgruppen del Tercer Reich alemán, de una perversidad propia de mentes desquiciadas. Catervas miserables, dotados de un pensamiento propio de asesinos en serie y con una constante: llevar adelante el proceso de ocupación, colonización y exterminio bajo una narrativa victimista crónica de un supuesto pueblo sufriente a lo largo de la historia que es simplemente, una excusa impresentable.
Un relato fantasioso construido, sobre todo, desde 1948 por los colonos europeos de creencia judía en principio, y que filtrado a cierto sector de la humanidad que amplifica ese mensaje de aquellos que, como “corderos fueron conducidos al matadero” y que hoy deben prevenirlo mediante el exterminio “preventivo” de un pueblo pacífico como el palestino. Agredir a Líbano, a pesar de un cese al fuego violado permanentemente, apoderarse de Siria, atacar y tratar de fragmentar a Irak, bombardear Yemen y buscar desestabilizar a la República Islámica de Irán.
Todo ello bajo la monserga de un discurso cargante, delictivo y dotado de acciones de agresión militar de conformar el “gran ‘Israel’” que vaya desde el Nilo hasta el Éufrates y que sólo sirve de base para justificar crímenes de lesa humanidad, ocultar responsabilidades y reforzar un proyecto colonial que enfrenta a la resistencia palestina, decidida a impedir su desaparición.
Eco y Biocidio
Una desaparición que no sólo contempla la vida humana, sino todo vestigio de vida, incluyendo aquello que da sustento a los habitantes de un territorio.
En un estudio de la denominada American Public Health Association (AJPH por sus siglas en inglés) publicado este año 2025 se afirma por una serie de investigadores, con respecto a los daños ocasionados por la agresión israelí a Gaza que: “Los palestinos se ven acosados por una crisis de salud pública derivada de la destrucción ambiental selectiva. La escasez de agua y la contaminación de las aguas residuales aumentan la deshidratación, la hambruna y las enfermedades”
La contaminación atmosférica causada por explosivos y la quema de residuos expone a los residentes a toxinas. La gestión de residuos ha colapsado, y agravado los brotes de enfermedades, incluida la polio.
Las tierras agrícolas están devastadas y la seguridad alimentaria amenazada por el bloqueo de la ayuda. La destrucción de la red eléctrica ha paralizado los servicios esenciales. El colapso del sistema sanitario agrava aún más los riesgos, especialmente para las poblaciones vulnerables. Además del trauma mental y físico, la pérdida cultural y de identidad es inconmensurable. (2)
Por su parte, para el analista Hamza Hamouchene, en un interesante trabajo titulado: Ecocidio, imperialismo y la liberación de Palestina (3) afirma que “La devastación en Gaza no es solo genocidio, sino también ecocidio: la destrucción deliberada de todo un tejido social y ecológico. Desde suelos envenenados y tierras agrícolas diezmadas hasta sistemas hídricos colapsados y mares repletos de desechos, el ataque de «Israel» revela cómo la violencia colonial es inseparable del daño ambiental”
Con absoluta certeza el analista argelino nos señala que “a primera vista, podría parecer fuera de lugar o incluso inapropiado escribir sobre cuestiones climáticas y ecológicas en medio del actual genocidio en Gaza.
Sin embargo, lo que sucede en Gaza no es solo un genocidio, sino también un ecocidio” que a septiembre de 2025 significaba 40 millones de toneladas de escombros y material peligroso, dentro de los cuales se encontraban los restos humanos de miles de palestinos.
Unido a la destrucción de miles de hectáreas de tierras agrícolas de Gaza: huertos familiares y colectivos, olivares. Todo lo que fuera tierra para cultivos de sustento de la pobalción y la incipiente industria agrícola ha sido completamente destruido por la maquinaria militar sionista.
Un informe de la FAO señaló que a septiembre de 2025 los daños en las tierras de cultivo alcanzaron el 87 por ciento de las tierras cultivables. Como también una evaluación al alza de los daños en los invernaderos, pasaron de 71 por ciento en abril a 80 por ciento en octubre del 2025.
Los materiales tóxicos de municiones, bombas de fósforo blanco y otros componentes desarrollados por el complejo militar industrial sionista contaminan el suelo y las aguas subterráneas que se amplía a las costas de gaza en el mar Mediterráneo mediante aguas servidas, desechos y residuos no tratados por la destrucción de las plantas de tratamiento del preciado líquido, más la falta de servicios de recolección y tratamiento de la basura. Toda una política destinada a generar la mayor cantidad de daños mortales a la población palestina.
Además, de estos problemas en los pozos agrícolas, vitales para el riego, se agravaron —del 83 por ciento en abril a casi el 87 por ciento a finales de septiembre— y afectan aún más la capacidad de Gaza para mantener la producción agrícola y ganadera. “Tal y como muestran las imágenes satelitales, la magnitud de la destrucción de tierras agrícolas ha socavado gravemente la capacidad de la zona para producir alimentos”, aseguró la Beth Bechdol, directora general Adjunta de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO por sus siglas en inglés (4)
A lo señalado debemos unir el biocidio, crimen consistente en linchar a un animal con crueldad y ensañamiento y que incluyó el exterminio de miles de perros y gatos principalmente, además devastaron la agricultura y la ganadería. Me refiero a aves de corral, cabras, ovejas, ganado bovino. El 70 por ciento de los ranjas avícolas han sido destruidas, lo que provoca una escasez severa de huevos y carne de pollo. (5).
Esa destrucción de tierras y animales, según señala el programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) llevó a una crisis alimentaria extrema en Gaza. Y, la política de asesinar por hambre a la población palestina generó, por ejemplo, que los precios de los pocos alimentos que se pueden conseguir aumentaran hasta en un mil por ciento respecto del período anterior al 7 de octubre del 2023, y generó la desaparición casi total de la producción local de alimentos.
Tanto la ONU como sus organizaciones, entre ellas la FAO adviertieron, en innumerables oportunidades que, la destrucción masiva del sector agrícola y ganadero palestino constituye un “ecocidio” y agrava la hambruna que se sufre a manos de la agresión, ocupación y crímenes cometidos por el ente sionista.
Señala la ONU en un informe de este mes de diciembre de 2025 que “El 77 por ciento de la población de Gaza continúa enfrentando la inseguridad alimentaria aguda y se prevé que casi 101 mil niños de entre seis meses y cinco años sufran malnutrición aguda hasta octubre de 2026” (6)
Ante todo, lo señalado, la eliminación del sionismo como ideología del crimen se plantea aquí no como una opción política más, sino como una necesidad ética y estratégica para la paz en Asia Occidental en general y, sobre todo, para detener el proceso de desplazamiento, expulsión y genocidio del pueblo palestino. No existe otra posibilidad, para nuestro mundo que no sea que concrete la eliminación del sionismo como ideología de depravación, inmoralidad y crimen.
Nota:
1. https://www.hispantv.com/noticias/opinion/619373/israel-sociedad-victimista-niega-genocidio-palestino
2. https://ajph.aphapublications.org/doi/full/10.2105/AJPH.2025.308140
3. Hamza Hamouchene, investigador, activista y comentarista argelino radicado en Londres y miembro fundador de la Campaña de Solidaridad con Argelia (ASC) y de Justicia Ambiental del Norte de África (EJNA). https://www.tni.org/es/art%C3%ADculo/ecocidio-imperialismo-y-la-liberacion-de-palestina
4. https://www.fao.org/newsroom/detail/gaza-strip–ceasefire-opens-window-for-rehabilitation-as-over-a-third-of-cropland-becomes-accessible/es
5. https://es.euronews.com/2025/05/15/el-sector-agricola-de-gaza-sufre-una-destruccion-sin-precedentes-con-el-60-de-la-tierra-no
6. Las Naciones Unidas y las ONG locales e internacionales advirtieron que las operaciones humanitarias corren el riesgo de colapsar si «Israel» no elimina los obstáculos, entre los que se incluye un proceso de registro “vago, arbitrario y altamente politizado”. Decenas de organizaciones humanitarias internacionales se enfrentan a la cancelación de su registro antes del 31 de diciembre, lo que significa que tendrán que cerrar sus operaciones en un plazo de 60 días, según informaron la ONU y más de 200 organizaciones en una declaración conjunta.
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