Noroña sí aceptaría a López-Gatell en su gabinete; también lo defiende
La "corcholata" Gerardo Fernández Noroña sí aceptaría a Hugo López-Gatell en su gabinete, incluso lo defendió de supuestas campañas en contra del funcionario
La “corcholata” Gerardo Fernández Noroña sí aceptaría a Hugo López-Gatell en su gabinete, incluso lo defendió de supuestas campañas en contra del funcionario.
Contrario a Marcelo Ebrard que dijo “no”, Fernández Noroña aseguró que él sí incorporaría en su gabinete a Hugo López-Gatell como secretario de Salud.
A través de una de sus transmisiones en redes sociales, el senador con licencia del PT aseguró que López Gatell era una persona preparada para el puesto e incluso destacó su labor durante la pandemia de Covid-19.
Aseguró que en caso de que él sea quien gane la candidatura y llegue a la presidencia en las elecciones del 2024, lo nombrará secretario de Salud y tendría un papel importante en la segunda etapa de la autonombrada “Cuarta Transformación”.
“Yo sí lo nombraría secretario de Salud, ¡tengan para que aprendan!. Si logramos la hazaña colectiva, Gatell sí tendría un lugar importantísimo en el nuevo momento en la segunda etapa de la Cuarta Transformación”, aseguró.
Noroña sí aceptaría a López-Gatell en su gabinete; también lo defiende
Añadió que se trató de una canallada las descalificaciones que se lanzaron en su contra por la gestión de la pandemia, y que por esto, dijo que se disputa el segundo lugar de las personas más odiadas, con AMLO en el primer lugar.
“Ha sido insidia, que tantos muertos… pues en el mundo”, justificó. Incluso comentó que la gente no se cuidó durante la crisis sanitaria. Finalmente insistió en que se trataba de un hombre “preparado, es un hombre comprometido, es un hombre consecuente”.
Apodan ‘Doctor Muerte’ a López-Gatell
Cabe señalar que a López-Gatell lo apodaron como el ‘Doctor Muerte’ por parte de los miembros de la oposición que lo han criticado por su gestión y a esto se suma la reciente decisión de eliminar 35 Normas Oficiales Mexicanas relacionadas con tratamientos de enfermedades como diabetes y cáncer de mama.
Además, en días pasados, a Marcelo Ebrard se le preguntó si lo integraría en su equipo, a lo que respondió que no, aunque alegó que se trataba porque “pensaban diferente”.
Luego de Marcelo Ebrard le hizo el “feo”, Gerardo Fernández Noroña sí aceptaría a Hugo López-Gatell en su gabinete, incluso lo defendió de supuestas campañas en contra del funcionario.
Ante el asombro de propios y extraños –en realidad ante el espanto general–, el presidente mexicano solapó a militares y marinos, presuntos implicados en el crimen de “los 43” de Ayotzinapa.
Peor aún, a los ojos del mundo, el propio López Obrador encubrió a las bandas criminales de Sinaloa y Jalisco y ratificó, con ello, una alianza perversa entre su gobierno y el crimen organizado que domina más del 80 por ciento del territorio nacional.
Sí, nunca en la historia moderna de México, un mandatario había solapado con tal desfachatez y cinismo la presunta violación de derechos humanos, cometida por militares y marinos, además de un crimen de Estado como el ocurrido en Iguala y, al mismo tiempo, un presidente nunca había avalado una alianza de Estado con las más peligrosas bandas criminales.
Y es que AMLO no sólo desmintió al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que acusó encubrimiento oficial en el caso de “los 43 de Iguala”, sino que rechazó el aterrador informe de la agencia norteamericana contra las drogas, la DEA, sobre el empoderamiento en México y el mundo de los cárteles de Sinaloa y Jalisco.
Y frente a tal complicidad oficial, obliga preguntar: ¿Qué oculta el presidente López Obrador; a quien encubre? ¿Por qué solapa a militares y marinos? ¿Por qué defiende a sus socios del crimen organizado?
Pero vamos por partes.
En días pasados, tanto el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, como un centenar de ONGs lamentaron que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) hayan abandonado el caso Ayotzinapa, debido a que la Marina y la Sedena se negaron a entregar toda la información requerida sobre el caso.
La presunta complicidad de militares y marinos refuerza la hipótesis de un crimen de Estado, además de una clara violación de Derechos Humanos.
En otras palabras, se presume complicidad entre las bandas criminales que “levantaron y asesinaron” a los estudiantes de Ayotzinapa, con militares y marinos de las regiones militar y naval de Iguala y Guerrero.
Pero el verdadero escándalo está en el autoritarismo exhibido por López Obrador –propio de un dictador–, quien se negó a que los titulares de la Sedena, Luis Cresencio Sandoval y de Marina, José Rafael Ojeda, respondieran las preguntas de los reporteros.
Así fue la complicidad del mandatario mexicano: “Yo voy a dar la opinión […] soy el comandante supremo de las fuerzas armadas, aparte de presidente de México […] por eso quiero contestar yo, porque no es cierto, porque es una campaña en contra del Ejército de México, sin fundamento; no tienen razón, es una campaña para socavar, debilitar a las Fuerzas Armadas.
“Si fuese cierto lo que ellos sostienen, no estarían en la cárcel dos generales, por la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa […] lo que sucede es de que hay una tendencia a culpar a las instituciones, en este caso al Ejército Mexicano, sin pruebas, sin elementos”, (FIN DE LA CITA)
¿Qué oculta el presidente mexicano? ¿Por qué se negó a que respondieran los titulares de Sedena y Marina? ¿Será que solapa al almirante Rafael Ojeda, titular de La Marina y jefe de la Zona Naval en Guerrero cuando se produjo el crimen de “Los 43”?
Sí, López Obrador podrá decir misa, pero lo cierto es que solapa y encubre un crimen de Estado; el mismo crimen que utilizó con fines político electorales y para desacreditar al gobierno de Peña Nieto; crimen que hoy se revierte por la complicidad de AMLO con los Abarca.
Pero también en días pasados, la DEA dio a conocer cifras aterradoras sobre el peso y la influencia de los cárteles más poderosos: Sinaloa y Jalisco.
Según la agencia norteamericana, DEA, los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación tienen presencia en 20 entidades de la geografía mexicana, en 100 países y su ejército criminal conjunto es superior a los 45 mil efectivos.
En otras palabras, resulta que la capacidad operativa de los dos grupos criminales casi iguala al tamaño de los efectivos de La Marina, que cuenta con 46 mil efectivos y significa el 45 por ciento de la fuerza operativa de la Sedena, que tiene en promedio 100 mil elementos.
Y es que, según la DEA, el grupo criminal de Sinaloa tiene reclutadas a 26 mil personas, mientras que el de Jalisco alcanza casi los 19 mil integrantes.
Dicho de otro modo, se confirma que las bandas criminales mexicanas cuentan con un ejército capaz de hacer retroceder a la Guardia Nacional, a la Sedena y la Marina en casi cualquier terreno.
Un empoderamiento que se catalizó gracias a la alianza con el gobierno de López Obrador; hermandad que, además de los negocios criminales, tiene una poderosa rentabilidad político-electoral.
Sin embargo, al preguntarle a Obrador sobre el informe de la DEA, su respuesta fue la misma: tiene otros datos y pidió pruebas.
En pocas palabras, López encubre a los grupos criminales.
Y por eso volvemos a preguntar ¿Qué esconde, a quien solapa y protege, presidente?
El movimiento Hezbolá instaló en junio dos tiendas de campaña en las Granjas de Shebaa, anexionadas por Israel tras ocuparlas durante la Guerra de los Seis Días en 1967.
La instalación de estas tiendas de campaña, enfrenta al régimen israelí con un nuevo desafío ante el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá). Estas carpas se instalaron a 30 metros dentro de las zonas fronterizas de Palestina ocupadas por Israel, en las que Hezbolá ha desplegado una unidad élite, llamada ‘Radwan’.
El uso de generadores eléctricos para suministrar electricidad a las tiendas indica que los combatientes de la unidad Radwan están preparados para quedarse mucho tiempo.
Estas tiendas, una de ellas ya retirada, han creado importantes preocupaciones, especialmente entre los colonos israelíes. En este sentido, los parlamentarios israelíes alegan que Hezbolá ha cruzado la “línea azul” (la línea fronteriza trazada por Naciones Unidas entre El Líbano y la Palestina ocupada).
Mientras tanto, algunos medios regionales informaron que Israel envió un mensaje a El Líbano a través de las Naciones Unidas en el cual amenazó con usar la fuerza para desmantelar las tiendas de Hezbolá.
Con todo, el establecimiento de dichas tiendas de campaña en la sensible zona fronteriza por parte de Hezbolá, considerando la inacción del régimen de Tel Aviv al respecto, conlleva tres mensajes relevantes.
Mensajes a Israel
1. El gabinete del primer ministro Benjamín Netanyahu no se ha atrevido a atacar las tiendas de campaña de Hezbolá, porque este régimen considera que no está preparado para una guerra de gran dimensión con el movimiento libanés en la situación actual.
Durante sus enfrentamientos con las facciones palestinas, el régimen de Tel Aviv fue blanco de más de miles de cohetes lanzados desde la asediada Franja de Gaza. Y si quisiera entrar en una gran guerra con Hezbolá, que tiene capacidades militares, de misiles y drones mucho más avanzadas en comparación con los grupos de Resistencia palestinos, está claro que tendría que pagar una factura mucho más alta.
Además, actualmente, este régimen enfrenta serios desafíos en términos políticos, militares y de seguridad internos, causados por las reformas judiciales de Netanyahu, entre otros factores.
2. Al desplegar sus fuerzas en una zona fronteriza sensible con Israel, incluso el uso de generadores de electricidad para proporcionar iluminación a estas fuerzas, indica el aumento de la confianza en sí mismas entre las fuerzas Hezbolá. Un problema que puede conmocionar más a los israelíes.
Por supuesto, esta medida de Hezbolá no debe considerarse un movimiento aislado, sino todo lo contrario. Antes, por ejemplo, en el caso de la presencia de tres drones de este grupo sobre las instalaciones de gas en disputa entre El Líbano y los territorios ocupados por Israel en el Mediterráneo, las huellas de confianza de Hezbolá en sí mismo han sido visibles.
Mientras tanto, el análisis de Hezbolá sobre la débil posición del gabinete de Netanyahu en términos de belicismo también lo ha llevado a adoptar una medida así para proteger los derechos del pueblo libanés.
Las tiendas de campaña de Hezbolá conllevan un doble beneficio para este movimiento y El Líbano. Por un lado, considerando las crecientes debilidades de Israel en la situación actual, tomar tales medidas puede allanar el camino para la liberación de algunos territorios libaneses ocupados por Israel.
Y, por el otro, si Israel quiere iniciar una respuesta militar contra Hezbolá, este grupo tiene la capacidad suficiente para imponer costos mucho más altos a Israel.
3. La reciente acción de Hezbolá ha creado un serio desafío tanto para Israel como para las Naciones Unidas. Israel ha protestado en una carta a las Naciones Unidas contra las acciones de Hezbolá, mientras que el propio régimen ocupa ilegalmente las Granjas de Shebaa y Kafr Shebaa.
Por lo tanto, al generar un nuevo desafío contra Israel, Hezbolá de alguna manera ha puesto a Tel Aviv en una posición especial y ha producido una nueva palanca para poner fin a la ocupación de las tierras libanesas. Una palanca a la que el gabinete de Netanyahu no puede permanecer indiferente ante la creciente presión de la opinión pública y de los colonos israelíes y, sin duda, en algún momento, deberá mostrar una reacción al respecto. Si la reacción israelí es coercitiva, no hay duda de que el nivel de problemas para Netanyahu, su gabinete y todo el régimen israelí se multiplicará.
El autor advierte sobre el peligro de una confrontación nuclear a la que están los países occidentales arrastrando al mundo con su apoyo total a Ucrania.
Peligro Nuclear en Europa
La continuación del conflicto en Ucrania donde Washington y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) han encontrado en el régimen kievita el mejor testaferro para llevar a cabo sus operaciones de presión contra Rusia iniciadas el año 1991 puede convertirse en un conflicto, al menos regional, con el peligro de amenazas hoy y posibilidades concretas mañana del uso de armas nucleares.
Lo señalado, en un escenario donde el arsenal de estas armas de destrucción masiva está mayoritariamente en manos de Rusia y los Estados Unidos que además posee estacionadas en bases europeas misiles con cargas nucleares. Según señala el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), Rusia posee cinco mil 977 ojivas nucleares, aunque unas mil 500 son ojivas en espera de ser desmanteladas. En el caso de Estados Unidos este ostenta cinco mil 428 ojivas nucleares de las cuales tres mil 708 son operativas y el resto están destinadas a ser desmanteladas.
El Instituto Center for Arms Control and Non-Proliferation ha señalado que Washington posee 150 bombas de gravedad nuclear B-61, que son armas tácticas. Armas almacenadas e Italia con 70 de estos artefactos. Bélgica y Alemania con 20; y Países Bajos con 24. Además, hay que considerar que fuera de la Unión Europea, el régimen estadounidense posee también ese tipo de armas nucleares en Turquía que es miembro de la OTAN desde el año 1952. Armas estacionadas allí en base al acuerdo de intercambio nuclear de la OTAN. Sumemos a ellas las armas nucleares propias que poseen dos miembros del Consejo de Seguridad de la ONU como son Francia y Gran Bretaña, aliados de Estados Unidos y miembros de la OTAN que juntos suman 515 cabezas nucleares (1). Biden ha minimizado las palabras del presidente ruso Vladimir Putin respecto al posible uso de armas nucleares en el marco del entrenamiento de pilotos ucranianos en el uso de los aviones F16 estadounidenses que el régimen de Biden se comprometió a entregar a Ucrania a pesar de las reticencias iniciales (2)
Las cifras mencionadas, los países involucrados y que la decisión de estacionarlas allí muestra la conducta hipócrita de Washington y las suyas en las críticas vertidas contra Rusia al decidir Moscú trasladar parte de sus armas nucleares de corto alcance al territorio de su aliado bielorruso. Parta Occidente lo que hagan ello no merece reparo alguno, en cambio si lo efectúa Rusia, China, Irán, entre otros simplemente se echa a andar la maquinaria política y comunicacional para demonizar sus acciones soberanas.
Resulta a todas luces evidente, que mientras el conflicto más se prolongue, que la entrega de armas occidentales a Ucrania (cada día más poderosas y numerosas) sean parte de la amenaza latente de intensificar los riesgos de una guerra, que pueda desbordar los marcos geográficos en que actualmente se da y que Moscú sienta amenazada su integridad como país, obligándola a llevar a cabo acciones con uso de armas nucleares tácticas. Eso no es sólo una conjetura, es parte del escenario bélico que hay que contemplar.
Si la ultra difundida contraofensiva ucraniana implica ataques contra Moscú, Crimea, áreas e instalaciones estratégicas de Rusia, el uso de países vecinos a la frontera occidental de la federación rusa como punto de arranque de ataques contra el ejército y la población civil rusa, no hay duda que se presenta lo que en Europa se considera un aumento de la tasa del conflicto ucraniano y en este caso el mundo, no sólo Europa, estará al borde de la destrucción definitiva del sistema internacional de contrapesos y resistencia. Como se está viviendo ya en el plano del avance de las posiciones y acciones del mundo que plantea una política multilateral y aquellos que quieren seguir con los privilegios de la unipolaridad.
Fiona Hill, miembro del Consejo de Seguridad de estados Unidos entre 2017 al 2019, especialista en temas de Europa y Rusia afirmó en mayo de 2023, en un discurso, en el marco de las Conferencias Lennart Mari organizadas por el Centro Internacional para la Defensa y la Seguridad (ICDS) que: “la guerra de Ucrania se considera uno más de los dramáticos acontecimientos ocurridos desde 2001 por instigación de Estados Unidos. La mano dura de la “guerra contra el terror” ha alienado a gran parte del mundo musulmán.
La invasión estadounidense de Irak en 2003, tras la de Afganistán, revivió los horrores de las intervenciones estadounidenses durante la Guerra Fría en Corea y Vietnam. La inacción estadounidense en conflictos como el de Yemen y sus intervenciones selectivas en Libia y Siria han subrayado la incoherencia de la política exterior estadounidense. La crisis financiera de 2008-2010 y la Gran Recesión, seguidas de la agitación interna estadounidense y la elección de Donald Trump en el 2016, cuestiones que debilitaron el poder del ejemplo democrático estadounidense. El desprecio de Trump por los acuerdos internacionales y su burda mala gestión de la pandemia mundial, así como, más recientemente, la torpe retirada de Afganistán de la administración de Biden, han puesto aún más en duda la capacidad de Estados Unidos, para desempeñar un papel de liderazgo mundial “(3)
Resulta indudable que la conducta hegemónica de Estados Unidos, desde el momento mismo de su nacimiento como entidad internacional especialmente para gran parte de los países del sur del mundo, ha concretado una visión de Estados Unidos como un Estado poco confiable. Existe lo que Hill denomina “una percepción de la arrogancia y la hipocresía estadounidenses muy extendida.
La confianza en el sistema internacional que Estados Unidos ayudó a inventar y ha presidido desde la segunda guerra mundial hace tiempo que desapareció…para este grupo de países, sus elites y poblaciones esta guerra (en Ucrania) consiste en proteger las ventajas y hegemonías occidentales. No en defender a Ucrania…molesta el poder del dólar estadounidense y el uso frecuente de sanciones financieras por parte de Washington…la resistencia de los países del sur a los llamados de solidaridad de Estados Unidos y Europa sobre Ucrania es una rebelión abierta. Es un motín contra lo que consideran el occidente colectivo, que domina el discurso internacional y culpa a todos los demás de sus problemas, mientras desestima sus prioridades en materia de compensación del cambio climático, desarrollo económico y alivio de la deuda”.
En el plano de lo reseñado anteriormente, occidente debería tomar buena nota de los procesos de acercamiento de Rusia con países fuera de la órbita occidental. Tal es el caso de los países africanos, por ejemplo. Reunidos en la II Cumbre Rusia-África celebrada los días 27 y 28 de julio pasado. Una Cumbre que declaró la necesidad de "Aumentar la cooperación al más alto nivel y fomentar el diálogo constructivo en el marco de los mecanismos ruso-africanos internacionales, regionales, multilaterales y bilaterales existentes sobre una amplia gama de cuestiones estratégicas, políticas y económicas de interés mutuo y preocupación común". Para Putin lo principal es que la cumbre confirmó una vez más la firme actitud tanto de Rusia como de África, de seguir desarrollando y buscando nuevas formas y nuevos ámbitos de asociación mutuamente beneficiosa, que reafirman su posición sobre la formación de un orden mundial justo y multipolar (4)
Es interesante hacer notar que las menciones de Hill de muchísimos analistas europeos no significan una autocrítica a su forma de comportamiento, sino que una constatación de aquello que se piensa en el 90 por ciento del planeta. Por tanto, el llamado es tratar de maniobrar en este mar tempestuoso de una forma que no sea como la metáfora de un superpetrolero cansino, sino como un pequeño kayak Inuit, capaz de cambiar de dirección en un santiamén. Dejar de ser un superpetrolero, lento, anquilosado, incapaz de maniobrar dinámicamente.
Es un llamado a adaptarse para no perder el poder. Pero…como elemento positivo para nuestros pueblos el movimiento de países que busca caminos propios, esos no alienados de la Guerra Fría vuelven a surgir con fuerza y no se creen los cuentos de Washington y los suyos y son capaces de entender que la actual situación en Ucrania, no hunde sus raíces en febrero del año 2022, ni tan siquiera en febrero del año 2014 cuando el Euromaidán mostró que el golpe de estado contra Viktor Yanukovich en Kiev tenía objetivos más allá de un aséptico deseo pro europeísta.
Es en este marco entonces donde el tema nuclear adquiere relevancia pues representa un peligro cierto, no es una mera conjetura. Rusia no está dispuesta a dejarse avasallar. No va a ceder en aspectos claves que son parte de los objetivos de lo que ha denominado su operación militar especial: desnazificar y desmilitarizar a un vecino inamistoso, que ha sido parte de las políticas de máxima presión implementadas contra la federación rusa desde el año 1991 a la fecha. Si Estados Unidos con Biden ahora o con quien le suceda en la Casa Blanca, no es capaz de evaluar de manera adecuada la situación regional e internacional, si sigue suministrando armas y apoyo financiero en forma desbocada a su socio ucraniano, obligará a Rusia a tomar medidas extremas, para alcanzar esos objetivos que van en vista de su propia supervivencia como nación.
Ello incluye el tema de las armas nucleares y que aquello que se vive hoy en Europa oriental, se convierta inevitable y dramáticamente en un enfrentamiento global entre estados con poder nuclear. Tal vez sea bueno que la población europea tenga algunos datos en mente a la hora de seguir apoyando la presión contra Rusia. Por ejemplo, el hecho indefectible que un misil nuclear lanzado desde territorio ruso (desde Kaliningrado, por ejemplo)– a algunas capitales europeas podrían llegar a Berlín, en apenas un minuto y 36 segundos. Paris en 3 minutos y veinte segundos. Londres, sólo dos segundos más tarde. Madrid en 3 minutos y 50 segundos(5) dejando en todas estas ciudades y sus alrededores un reguero de millones de muertos y heridos. Lógicamente, las estaciones militares dotadas de armas nucleares en Europa podrían responder, dejando una estela de destrucción, dolor y muerte haciendo inhabitable el continente por muchísimos años.
Prosiguen los enfrentamientos en el campo de Ain al-Hilweh, en Líbano
Autor: Al Mayadeen Español
Fuente: Al Mayadeen
Hoy 04:38
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El asesinato del comandante de las Fuerzas de Seguridad Nacional en Sidón, Abu Ashraf al-Armoushi, fue planeado de antemano, señaló una fuente en el movimiento palestino Fatah.
Enfrentamientos en el campamento de refugiados palestinos de Ain al-Hilweh.
Violentos enfrentamientos armados ocurrieron en la mayoría de los barrios del campamento de refugiados palestinos de Ain al-Hilweh, en Líbano.
Según el corresponsal de Al Mayadeen en la localidad de Saida, una fuente en el movimiento Fatah denunció la planeación previa del asesinato del comandante de las Fuerzas de Seguridad Nacional en Sidón, Abu Ashraf al-Armoushi.
También informó sobre la continuación de los contactos políticos para contener las secuelas de las confrontaciones en el referido acantonamiento y establecer un alto al fuego.
Con anterioridad, el comandante de las Fuerzas de Seguridad Nacional Palestinas en el Líbano, general de división Subhi Abu Arab, acusó a la organización Jund al-Sham de asesinar al general de brigada Al-Armoushi y sus compañeros.
De acuerdo con nuestro reportero, el movimiento Fatah trajo a decenas de combatientes de campamentos cercanos a Ain al-Hilweh.
Los duelos sucedieron luego del asesinato de un funcionario de una de las organizaciones, identificado como Abu Qatada.
Por su parte, el ejército libanés anunció la lesión de varios de sus soldados como consecuencia de los disparos contra sus centros y puntos de observación. Asimismo, subrayó que respondería de la misma forma a los focos de fuego.