Libro en PDF 10 MITOS identidad mexicana (PROFECIA POSCOVID)

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viernes, 14 de octubre de 2011

BIENVENIDOS A LA MORADA DE LA PAZ Isa Garcia

BIENVENIDOS A LA MORADA DE LA PAZ
de Isa Garcia, el Viernes, 23 de septiembre de 2011 a las 18:18
Alabado sea Allah, Quien nos guió [agraciándonos con la fe] y no hubiéramos podido encaminarnos de no haber sido por Él. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin asociados. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. ¡Oh Allah! Bendice a Muhammad, su familia, sus compañeros y todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.
¡Musulmanes y Musulmanas! Tengamos temor de Allah (swt), pues la piedad es la mejor provisión y el camino más recto que todos debemos seguir. Allah (swt) dice en el Sagrado Corán:
“¡Oh, creyentes! Teman a Allah como es debido y no mueran sino sometidos a Él.” (3:102)
Alabado sea Allah (swt) Quien hizo que el paraíso llamado: ALFIRDAUS fuese la morada de los creyentes y Quien diversificó las obras para que éstas conduzcan a sus siervos al paraíso. Atestiguo que no hay dios más que Allah y que Muhammad es su siervo y mensajero.
¡Siervos de Allah! Teman a Allah (swt) y prepárense para lo que vendrá tras la muerte, pues son nada más que días, ¿Quién sabe cuántos días le quedan? Luego se encontraran con vuestro Señor, Quien preparó el Paraíso para sus siervos piadosos.
¡Siervos de Allah! El paraíso es el gran anhelo que a lo largo del tiempo los creyentes desean obtener. El Paraíso, para nuestros antecesores, era la llama encendida que llevaron en sus corazones para darnos los más sublimes ejemplos en cuanto al sacrificio se trata. El Paraíso es el último destino y para obtenerlo, los espíritus, a lo largo de la historia, soportaron todo tipo de privaciones personales, largas noches sobre la alfombra rezando, largos días de calor ayunando, sacrificios personales a favor de los más necesitados.
El paraíso es la morada de los creyentes, de los que Allah (swt) ha agraciado. Es la morada por cuyos bajos corren ríos, sus palacios son de oro y plata, emana del paraíso un aroma a almizcle, sus piedras son perlas y corales, su tierra es de azafrán y las casas del paraíso son perlas ahuecadas. Hay luz resplandeciente, es puro arrayán, frutas y verde. En el Paraíso estarán los que disfrutan de dicha sin igual, se ríen, nunca lloran; y lo harán por toda la eternidad. En el Paraíso habrá rostros hermosos, sonrientes; habrá belleza evidente por doquier.
Tanto el Corán como la Sunnah han mencionado mucho sobre el Paraíso. En cuanto a su amplitud, el Corán dice:
“Hagan buenas obras para obtener el perdón de vuestros pecados y un jardín tan amplio como los cielos y la tierra”. (3:133) El Profeta dijo: “El aroma del paraíso se percibe a cien años de distancia del mismo”.
Las puertas del Paraíso son ocho, el Profeta (sws) dijo: “Aquel que gaste de su dinero por la causa de Allah aunque sea un par de monedas, será llamado desde las puertas del paraíso de esta manera: “Oh siervo de Allah! Has hecho el bien”. El que era de los que rezan será llamado de la puerta de los orantes, el que lucha opr la causa de Allah, será llamado de la puerta de los que lucharon por a causa de Allah, los que ayunaron ingresarán de la puerta llamada Ar-Raian, y los que ayudan con su dinero, serán introducidos por la puerta de los de la caridad”. Al escuchar esto Abu Bakr dijo: “¿Acaso habrá alguien que sea llamado de todas estas puertas juntas?” “Sí”, replicó el Profeta y añadió: “Espero que tú seas uno de ellos”.”
El Corán dice: “Los que hayan cuidado la ley de Allah serán conducidos en grupos al paraíso. Hasta que llegados a él, se abrirán sus puertas y sus guardianes les dirán: ‘Paz con ustedes, fueron buenas personas. Entren en él, por toda la eternidad’.” (39:73)
Las puertas de las cuales hablamos son sumamente anchas y grandes. El Profeta (sws) dijo: “De lado a lado de las puertas del paraíso habrá una distancia de cuarenta años pero vendrá un día en que estarán llenas de gente”.
Cerca de las puertas del Paraíso hay un gran árbol, debajo de él surgen dos fuentes de agua: Una para que los que ingresan tomen agua y la otra para la purificación. Una vez que alguien haya tomado agua de la primera fuente, se verá en su rostro un esplendor inigualable, al hacer la ablución de la segunda fuente, su belleza jamás desaparecerá.
El Profeta dijo: “El primer grupo que ingrese en el paraíso será hermoso, como la luna llena, el grupo siguiente, será como la mejor estrella en cuanto a iluminación se trata. Los del paraíso no orinan, no excretan, no tienen necesidad para sonarse la nariz. Sus peines son de oro, su transpiración es almizcle, sus cónyuges hermosas de grandes ojos, todos se parecen y son altos como su padre Adán”.
Sus corazones son sensibles y tiernos como los de los pájaros, sus ropas no se gastan y disfrutan de eterna juventud.
En la entrada a la Morada de La Paz, le será dada la bienvenida por los ángeles. Allah dice en el Corán:
“Serán recibidos por los ángeles que les dirán: ‘Este es el Día que se les había prometido’.” (21:103)
En un hadiz en donde el Profeta (sws) habló sobre el último hombre que ingresará en el paraíso, dijo: “…hasta que llegue el que se arrastra sobre el sirat – un puente que cruza sobre el infierno – se arrastra sobre el rostro, manos y pies. Una mano firme y la otra se desliza, un pie a punto de caerse y el otro se sujeta y sobre sus costados es dañado por el fuego. Seguirá así hasta poder salvarse. Una vez a salvo, mirará al fuego y dirá: ‘Alabado sea Allah Quien me ha agraciado enormemente, pues me ha salvado del fuego cuando lo he visto con mis ojos’. Será llevado a un río cerca de la puerta del paraíso, se bañará en él, ahí sentirá el aroma del paraíso, mirará por las aberturas de las puertas del paraíso, verá los habitantes del paraíso deleitándose, dirá: ‘¡Allah! Hazme entrar en el paraíso’. Se le dirá: ‘¿Pides el Paraíso, siendo que te he salvado del infierno?’ Dirá: ‘¡Allah! aléjame de él’. Dijo el profeta: ‘Entrará en el paraíso y verá una casa hermosísima, dirá: ‘¡Allah! Que esta casa sea la mía’. Allah le dirá: ‘Si te la doy, pedirás más’. Responderá: ‘¡Glorificado sea Allah!, no pediré nada más, pues ninguna casa es mejor que ésta’. Entonces se le otorgará la casa. La recibirá y se quedará sin pedir nada más. Allah le dirá: ‘¿Por qué no pides más?’ No me atrevo a hacerlo, pues tengo vergüenza. ‘Te agrada que te dé diez veces más a lo equivalente al mundo terrenal desde su creación hasta que se terminó’. Responderá: ‘¡Glorificado seas! ¿Te burlas de mí?’. Allah se reirá de lo que el hombre ha dicho y dirá: ‘No, no me burlo de ti, sino tengo el poder de hacerlo’. ‘¡Pídeme!’ ‘Quiero alcanzar a la gente’ (que está disfrutando en el Paraíso). ‘¡Hazlo!’ Allah le dirá. Éste correrá al paraíso y alcanzará a la gente y verá un palacio de perlas, y se prosternará. Escuchará una voz que dice: ‘Levanta la cabeza, ¿qué te sucede?’ Responderá: ‘Estoy en presencia de Allah’. ‘Levanta la cabeza es el resplandor de una de tus casas’. Verá a un hombre, querrá prosternarse ante él, pero este le dirá ‘¿por qué quieres hacer eso?’ ‘Eres un ángel’. Responderá. ‘No. Soy uno de tus guardianes, soy tu servidor’. Éste le abrirá un palacio que es una perla cóncava y hueca, lo recibirá una perla verde forrada de color rojo. Tiene setenta puertas, cada una lleva a otra perla verde forrada de color rojo y cada uno conduce a otra de más colores. En cada perla de las mencionadas hay camas, esposas y sirvientes. Una de las esposas, que es una huríes de hermosos ojos lleva setenta vestidos trasparentes que dejan ver sus hermosas piernas. Nuestro hombre se enamorará de ella locamente, y ella le dirá: ‘Soy tuya por toda la eternidad’.”
Dijo: “Los habitantes del paraíso verán a los otros – del paraíso – que están en un grado superior tal como se presencia a lo lejos los astros del cielo”. Dijeron: “¡Profeta de Allah! ¿Te refieres a los lugares privilegiados que ocupan los profetas y nadie más que ellos?” Respondió: “No. Me refiero a gente que creyó en Allah y en sus Mensajeros. Así lo confirma esta aleya del Corán: “¡Apresúrense a alcanzar el perdón de vuestro Señor y así obtener un Paraíso tan vasto como el cielo y la Tierra, el cual está reservado para quienes creen en Dios y en Sus Mensajeros! Esa es la bendición de Dios, y Él se la concede a quien quiere. Dios es poseedor de una grandiosa bendición.” (57:21)
Ummu Salama (ra), esposa del Mensajero Muhammad (sws) le dijo: ‘Explícame: ¿Quiénes son las huríes?’ Dijo: “Son mujeres de hermosos ojos y largas pestañas”. Entonces ¿qué significa: ‘Como se fueran perlas guardadas (55:58)’? Dijo: “Son tan puras como lo son las perlas dentro de sus valvas”. Preguntó – Ummu Salama (ra): A qué se refiere por lo siguiente: ‘buenas y hermosas (55:70)’ Respondió: “Gozan de una excelente moral y de rostros bellísimos. Dijo: ¿Cuáles son mejores: las mujeres del mundo terrenal o las huríes? Respondió: “Si hay que comparar, hay que decir que las del mundo terrenal son mejores tal como es mejor lo aparente sobre lo oculto”. Dijo: ¿Por qué? Respondió: “Debido a su oración, su ayuno y su adoración a Allah. Allah las embelleció el rostro, las vistió de seda, puras, sus peines serán de oro. Dirán: ‘Somos inmortales, somos dichosas, somos agradecidas. Bienaventurado sea aquel para quien seamos’. Dijo—Ummu Salama (ra)- ¡Profeta de Allah! A veces una mujer se casa con uno, después con otro, a veces contrae matrimonio con un tercero y tal vez con un cuarto marido en algunos casos. Si al morir todos entran al Paraíso junto con ella, ¿con cuál de todos se estará? Respondió: “Ella elegirá al que mejor la trató”.
La delicia más sublime del paraíso, es poder contemplar a Allah.
Suhaib relató que el Profeta (saw) dijo: “Cuando la gente del Paraíso ingrese en él, Allah, Bendito y Exaltado, les dirá: ‘¿Quieren que les dé algo más?’ Y ellos dirán: ‘¿Acaso no has iluminado nuestros rostros? ¿Acaso no nos has hecho entrar al Paraíso y nos has salvado del Fuego?’ Entonces Él levantará el velo y no se les habrá dado ninguna cosa más amada para ellos que la contemplación del rostro de su Señor, Poderoso y Majestuoso. Entonces el Profeta recitó esta Aleya: “Quienes obren el bien obtendrán la mejor recompensa [el Paraíso] y una gracia aún mayor”. (10:26)”.
Roguemos a Allah (swt), el Altísimo y el Magnífica para que nos agracie, para que derrame sobre nosotros sus bendiciones y para nos haga entrar en el paraíso.
Hermanos y hermanas en el islam pidan paz y bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Dios nos enseña en el Corán:
“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. [Corán 33:56]

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